Movimiento de los Focolares

Noticias del focolar de Ucrania

Donatella Rafanelli cuenta a Maria Chiara Biagioni, de la agencia SIR, la vida de la comunidad de los Focolares en Ucrania en los últimos días. Un viaje de 29 horas desde Kiev. “Ahora nuestro sueño es volver allá”. Un viaje de 29 horas desde Kiev hasta una ciudad del oeste del país, Mukachevo. El tráfico en las calles, las largas filas en los cajeros automáticos y en la gasolinera, los tanques y la gente a lo largo de la carretera pidiendo que los lleven. Una italiana de Pistoia, Donatella Rafanelli, focolarina, que vive en Kiev en la comunidad del Movimiento fundado por Chiara Lubich desde 2019, cuenta a SIR lo que está pasando en estas horas en el ‘camino’ de los refugiados. ‘Estábamos en Kiev cuando nos llamaron muy temprano el jueves por la mañana para decirnos que hiciéramos las maletas rápido porque estaban disparando a 70 kilómetros de la capital’, cuenta Donatella. ‘No sabíamos qué hacer también porque para todas nosotras era la primera vez que estábamos en una situación similar. Luego fuimos a buscar el refugio más cercano a nuestra casa y nos indicaron un estacionamiento subterráneo. Fuimos a casa y llamamos a la embajada de Italia a un número gratuito de emergencia y nos dijeron que nos quedáramos en casa y que fuéramos al refugio solo si daban la alarma’. Todo parecía normal. La gente había estado hablando durante días sobre la posibilidad de un ataque en Kiev ‘pero cuando sucedió, lo primero que hicimos fue mirarnos a los ojos. Dijimos: aquí estamos, estamos en guerra. Y oramos. Le pedimos a Jesús que nos diera fuerza y ​​que nos diera paz’. A partir de entonces todo fue una carrera contra el tiempo. ‘Tomamos algunas cosas y las pusimos en una maleta. Llevamos muy poco, solo lo necesario y los documentos personales. Inmediatamente buscamos un boleto de tren para poder movernos hacia el oeste, pero estaban agotados. El aeropuerto estaba cerrado. Por lo tanto, elegimos viajar en coche’. Las carreteras que salían de Kiev estaban bloqueadas. ‘Había largas filas frente al banco para retirar dinero y en los supermercados. Nos llevó mucho tiempo, especialmente para salir de la ciudad. Paramos dos veces por el combustible. En la primera estación de servicio hicimos cola durante una hora. Y allí mismo, mientras esperábamos, escuchamos los disparos. Fue muy fuerte. Nos quedamos quietos, en silencio’. Reanudando el viaje, a lo largo del camino se podían ver los tanques y la gente haciendo autostop para pedir un pasaje. En el camino, los teléfonos enviaban y recibían continuamente mensajes y llamadas: quién se había ido, quién había decidido quedarse. Para dar noticias y poner en contacto a la gente que huía con las comunidades de los focolares de Eslovaquia y Polonia que se han mostrado dispuestas a acoger. ‘Solo mientras viajábamos – confiesa Donatella – nos dimos cuenta de lo que nos había pasado. No estábamos en el coche para cumplir con un compromiso o para hacer un viaje. Estábamos dejando una ciudad, nuestra casa. Nunca hubiéramos querido irnos. Pero nos dimos cuenta de que era imposible quedarnos’. En Mukachevo, Donatella y sus compañeros de viaje fueron acogidos por un sacerdote de una parroquia y por la comunidad de focolares de esa ciudad. ‘Estamos aquí en Ucrania. Y esto es muy importante para nosotros. No nos escapamos. Queremos vivir y quedarnos en este país. Nos ofrecieron mil lugares para ir. El hecho de que nos hayamos mudado de Kiev es solo porque es peligroso en este momento. No tenía sentido quedarnos bajo los bombardeos. Pero ahora nuestro sueño es volver allí’. ‘¿La guerra? Es pura locura’, responde Donatella sin dudarlo. ‘Porque nadie tiene el derecho de quitarle la vida a otra persona, así como la posibilidad de vivir una vida normal. Aquí la gente ha hecho muchos sacrificios para comprar una casa, para tener algunos ahorros. Y ahora, con la guerra, los planes futuros se hacen añicos, los sueños se esfuman. Estamos orando para que esta locura termine pronto. Seguimos las noticias de las conversaciones entre las delegaciones y los esfuerzos que se realizan a nivel de diplomacia internacional. Creo que lo único que nos puede ayudar es un milagro. Y todas las noticias que nos llegan de la gente que reza por nosotros y se manifiestan en la plaza por la paz nos hacen mucho bien. Se necesita un milagro’.

Maria Chiara Biagioni (SIR)

 

Ucrania: seguimos implorando el don de la paz

Un testimonio de la comunidad de los Focolares, presente en varias ciudades del país, y la invitación para unirse a ellos en la oración planetaria por la paz todos los jueves a las 19,30 (ora italiana) “En este momento dramático nos sostienen la fe y el amor que estamos recibiendo desde distintas partes del mundo a través de mensajes, llamados telefónicos y oraciones. Queremos agradecer a cada uno y a cada una. Nos dan fuerza y aumentan la esperanza que Dios nos conceda el don, el milagro de la paz”. Con estas palabras Donatella Rafanelli, focolarina italiana, docente, que vive en el focolar de Kiev cuenta como están viviendo las comunidades de los Focolares en Ucrania estas horas dramáticas. “En las últimas semanas, con la tensión creciente -prosigue- teníamos la sensación de vivir un momento especial de nuestra vida, aun si el día a día seguía igual que siempre. Hablando con las personas cercanas a nosotros percibimos el miedo, la preocupación, la tristeza y la desilusión que hay desde hace meses. Se torna aún más dramática ahora con la escalada de las últimas horas”. “También nosotros, como comunidad del Movimiento, ciertamente no estamos inmunes a todo esto -explica-. Nos hemos preguntado, y lo seguimos haciendo, sobre qué hacer en esta situación. Estamos viviendo junto a todos también este momento doloroso. Somos conscientes que no podemos hacer cosas extraordinarias o especiales, pero podemos escuchar a quien nos circunda, compartiendo miedos y preocupaciones y tratar de entender, momento por momento, que es mejor hacer”. El Papa Francisco ayer ha invitado a todos, creyentes o no, para unirse en una súplica coral por la paz viviendo, especialmente el 2 de marzo próximo, inicio de la Cuaresma, un día de oración y ayuno por la paz. Junto a él otros responsables de distintas Iglesias cristianas, invitan a la oración para pedir el don de la paz. En el Movimiento de los Focolares en todo el mundo se sigue haciendo todos los días el time-out por la paz (a las 12:00 en cada huso horario), un momento de silencio y oración por la paz en todo el mundo. “Aquí en Ucrania todos los jueves, desde hace ya un año -dice Rafanelli- a las 19:30 (ora italiana) organizamos un momento de oración por la paz, en italiano y ucraniano, en este link . Invitamos a todos para que se unan a nosotros en este momento, al que en estos últimos tiempos, se unen muchas personas de varios países del mundo que tienen en el corazón la paz”. El focolar en Ucrania se abrió en mayo de 2019 en Kiev, pero ya había algunas comunidades de los Focolares en el país. El carisma de la unidad había sido al país gracias a muchos miembros del Movimiento de naciones vecinas que, a través de viajes y contactos, habían hecho conocer esta espiritualidad en varias ciudades. Hoy los miembros de los Focolares, de distintas edades y vocaciones, están presentes en Mukachevo, Uzhgorod, Storozhniza, Leopoli, Kiev y alrededores.

Anna Lisa Innocenti

Nace “Nueva Global Foundation”

Una plataforma que crea una red de todas las “Ciudad Nueva” del mundo. El primer evento.

La Unity Conference 2021, con el tema Innovar nuevas formas de inclusión en un mundo dividido, pondrá de relieve cuestiones relacionadas con la construcción de economías más resilientes e inclusivas, con temas sobre la inversión de impacto social y el impacto del cambio climático, entre otros. La conferencia también marca el lanzamiento oficial de la Nuova Global Foundation y se espera que atraiga a participantes de los medios de comunicación, las empresas y la filantropía de más de 21 países de todo el mundo.

El evento, que se celebrará el 30 de noviembre de 2021 entre las 13:00 y las 15:00 horas (GMT +1), se podrá seguir online y en directo en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (Roma, Italia) contará con la participación entre los relatores de Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares; Jesús Morán, copresidente del Movimiento de los Focolares; el reverendo Kyoichi Sugino, miembro del Consejo de Administración de la Fundación Nuova Global; Réka Szemerkényi, economista, miembro del Consejo de Administración de la Fundación Nuova Global; Richard B. Tantoco, Presidente y Director General de la Energy Development Corporation (EDC); Olayemi Wonuola Keri, Director General de Heckerbella Limited.

Nuova Global Foundation es una plataforma de reciente creación que conecta la red mundial de revistas y editoriales afiliadas a Città Nuova. Su objetivo es apoyar el desarrollo de los medios de comunicación para difundir el ideal de la fraternidad universal y de un mundo unido y hacerlo realidad inspirando a millones de personas.

Nuova Global Foundation es una organización mundial sin ánimo de lucro, fundada por el Movimiento de los Focolares. Sirve como plataforma que apoya el desarrollo de organizaciones de medios de comunicación y proyectos periodísticos que ponen en luz retos y soluciones globales para el bien común y el desarrollo humano mundial. NGF apoya una creciente red mundial de afiliados en 5 continentes y 21 ciudades, que trabajan colectivamente para crear ideas y soluciones para un crecimiento inclusivo y sostenible en nuestra sociedad global.

Para obtener información sobre el programa del evento e inscribirse gratuitamente, visite: https://nuovaglobal.org/unity-conference/

https://www.youtube.com/watch?v=BJslsmsm3fQ&list=PL9YsVtizqrYv18NXXvmKCOG8fN1hSihhE

El papa Francisco a los obispos de varias Iglesias, amigos de los Focolares: La unidad es el “sueño” de Dios

El papa Francisco a los obispos de varias Iglesias, amigos de los Focolares: La unidad es el “sueño” de Dios

Una llamada decisiva a “tener la audacia de ser uno” en la situación de fragmentación que el mundo está viviendo; a proseguir el camino de amistad emprendido, así el Santo Padre a la delegación de obispos de diversas Iglesias cristianas.

© Vatican Media

“Frente a las ‘sombras de un mundo cerrado’, donde muchos sueños de unidad ‘se hacen pedazos’ donde falta ‘un proyecto para todos’ y la globalización navega ‘sin una ruta común’ donde el flagelo de la pandemia corre el riesgo de exasperar las desigualdades, el Espíritu nos llama a ‘tener la audacia de ser uno’ como evoca el título de su encuentro. “Atreverse a la unidad”. Estas las palabras del papa Francisco que concluyó el congreso “Atreverse a ser Uno. El don de la unidad en un mundo dividido” (23-24 de septiembre) de los obispos amigos de los Focolares pertenecientes a varias Iglesias. Esta mañana los recibió en audiencia en la Sala de los Papas en el Vaticano: estuvieron presentes 10, mientras que 180 de 70 Iglesias siguieron la audiencia  conectados a través de la Web. Los exhortó a vivir la unidad, corazón del Carisma de Chiara Lubich, un carisma: “crecido atrayendo a hombres y mujeres de toda lengua y nación con la fuerza del amor de Dios que crea unidad sin anular las diversidades, más aún, valorizándolas y armonizándolas”.

© Vatican Media

Luego explicó que la unidad que nos ha dado Jesucristo “no es humanismo, no es estar de acuerdo a toda costa. Obedece a un criterio fundamental, que es el respeto a la persona, el respeto al rostro del otro, especialmente del pobre, del pequeño, del excluido”. Finalmente, es importante la llamada a continuar el camino ecuménico emprendido, que debe ser -dice el Papa Francisco-: “siempre abierto, nunca exclusivo” y concluye con una nota de afecto: “sigan sonriendo, que es parte de su Carisma”. Presentes, junto con la delegación de los obispos, el Card. Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, además  de Margaret Karram y Jesús Morán, presidenta y copresidente de los Focolares.

© Vatican Media

Mons. Brendan Leahy , Obispo católico de Limerick (Irlanda), coordinador de los Obispos amigos de los Focolares, presentó al Papa los dos días del congreso, definiéndolos “extraordinarios” , mientras que el Obispo Christian Krause (Alemania), ex presidente de la Federación Luterana Mundial, presentó al Santo Padre el compromiso de los obispos de “ampliar el círculo de estos encuentros entre obispos de varias Iglesias” para contribuir a la curación de las heridas de un mundo dividido, de jóvenes que tienen miedo de afrontar el futuro. También anticipó el deseo de llevar encuentros similares al continente africano y otros. El Metropolita Chrysostomos, de la Iglesia Ortodoxa de Kyrenia (Chipre), destacó con fuerza la experiencia de unidad vivida durante los días del congreso: “(…) nos hemos redescubierto ‘uno’ como en la primera Iglesia cristiana, con el amor evangélico entre nosotros. Hemos compartido experiencias, admitiendo nuestros errores; hemos compartido preocupaciones y juntos hemos querido abrazar a Jesús en la cruz,  solución para todo tipo de desunión; hemos rezado para ir más allá de estas divisiones. Queremos contribuir a la difusión de la luz de Cristo, así las personas no se verán privadas de esperanza”.

Stefania Tanesini