18 Oct 2018 | Focolare Worldwide
La próxima cita con los Amigos de “Juntos por Europa” se llevará a cabo en Praga, tierra de los “husitas”, de la “primavera de Praga”, de la “revolución de terciopelo”. La gran historia del pueblo checo hará de fondo al diálogo entre los participantes. Es una historia atormentada, caracterizada por grandes despertares idealistas y espirituales, por la búsquda de la justicia y la verdad, que sin embargo, a menudo, terminaron con fuertes desilusiones. Ése es el caso de los tres momentos mencionados: el movimiento husita se desencadenó tras la muerte del sacerdote Jan Hus, quemado en la hoguera en 1415, considerado por sus seguidores como un mártir de la verdad; lamentablemente las guerras siguientes, en las que ya no se trataba de la verdad, sino del poder, devastaron completamente el país. Así también, muchos siglos después, en 1968, los actores principales de la “primavera de Praga” con el gran apoyo y el entusiasmo de toda la nación – como nunca se había visto antes – querían instalar un régimen socialista “con un rostro humano”, liberado de todas las mentiras y la crueldad del pasado reciente; desafortunadamente esa esperanza fue destruida bajo las ruedas de los tanques de guerra y terminó en la resignación general. Luego, la “revolución de terciopelo” de 1989, que aún muchos recordamos muy bien, fue conducida con el lema ideado por su principal protagonista, Vaclav Havel: “El amor y la verdad deben triunfar sobre la mentira y el odio”. Pero nadie esperaba que seguiría una lucha tan dura: los valores espirituales de los primeros meses, fuertemente amados durante las manifestaciones populares en las plazas, poco a poco se apagaron, sustituidos por el pragmatismo de la “tecnología del poder”. La bandera del Presidente de la República Checa lleva el lema: “La verdad triunfa”. Sin embargo, de la versión original se quitaron dos palabras: “La verdad de Dios triunfa”. Estamos seguros de que su verdad triunfará al final de la historia…

Jiři Kratochvil
“Juntos por Europa” quiere dar un aporte para construir la unidad entre la Europa Oriental y la Occidental. ¿Qué rol tiene la República Checa? La República Checa es un país muy secularizado. La mayoría de la población non quiere identificarse con una Iglesia. Pero, sorprendentemente, el número de los ateos declarados disminuye. Entre la gente, los jóvenes y los intelectuales, existe una fuerte sensibilidad hacia los valores espirituales y culturales. Lo demostró el modo caluroso con el que, en 2009, el Papa Benedicto XVI fue recibido en Praga. Los laicos secularizados, con rasgos y diferentes, se encuentran en todas las partes de Europa. La República Checa podría llegar a ser un pequeño “taller” de diálogo. Pensando en el futuro de Europa, ¿qué ulteriores desafíos se presentan para alcanzar la unidad? Se dice que toda nación – y esto vale también para un continente – vive de esas ideas de las que nació. Hay que recordar de dónde nació Europa: de Jerusalén (fe), de Atenas (razón) y de Roma (derecho). Sobre estas bases creció su grandeza y riqueza cultural, espiritual y material. Hoy estamos afrontando la situación de una migración de pueblos, parecida a la del comienzo del Medioevo: el desafío mayor consiste en saber convivir con la alteridad de los nuevos llegados. No tenemos que ilusionarnos: Europa, como la conocemos, antes o después desaparecerá, incluso por motivos de natalidad negativa. Nosotros cristianos debemos ser la “minoría creativa”, debemos volver a las raíces de nuestra tradición y a todos los valores que de allí nacieron. Sobre esta base espiritual, pidiendo siempre la gracia de Dios, podemos buscar una nueva unidad en la nueva Europa. Jiři Kratochvil, nacido en 1953, graduado en Economía en Praga, trabajó en el sector financiero de varias administraciones estatales. Tras la caída del comunismo ayudó a la Caritas a renovarse. Vivió en Canadá, Italia y Alemania, además de la República Checa y Eslovaquia, actualmente trabaja en Praga como traductor para la Conferencia episcopal checa. Fuente: Together for Europe
18 Oct 2018 | Sin categorizar
Roma
Participación en el evento: “Cuando la Caridad te llama”, promovido por la Familia Vicentina dentro del Festival Internacional de Cine “Finding Vince 400” (FV400). Auditorium Conciliazione. GenVerde Tours
17 Oct 2018 | Sin categorizar
En las mesas servidas con gusto y simplicidad, las conversaciones se alternan en diversos idiomas. Durante tres noches, los jóvenes de los Focolares hicieron los honores de la casa, en una sala cercana al lugar donde se están desarrollando, hasta el próximo 28 de octubre, los trabajos del Sínodo. Después de algunas palabras de cálida bienvenida, las tres cenas fueron ocasiones de intercambio, conocimiento y comunión informal. En el momento del postre, se presentó el reciente Genfest y de algunas experiencias, historias de compromiso y coherencia de los jóvenes, que tenían como finalidad establecer un vínculo más estrecho con los Padres sinodales, en continuidad con un encuentro que ya habían tenido algunos días antes, en el cual se habían planteado preguntas, dudas, elecciones, esperando que del Sínodo puedan surgir algunas respuestas. Durante la segunda velada, Frantisek, de República Checa, tomó el micrófono. En sus palabras se siente una pasión auténtica por la política, y un compromiso concreto en vista a las próximas elecciones del Parlamento europeo. «Les pido que me sostengan con la oración, para que pueda permanecer siempre fiel a la elección de servir a mi gente, sin ningún interés personal». Continuó Nicola, de 33 años, originario de un pueblo cercano de Roma, terapeuta pediátrico en una institución hospitalaria universitaria. «Me ocupo de patologías raras en la práctica pediátrica, y por este motivo estoy continuamente en contacto con situaciones que a menudo se encuentran en el límite de la muerte. A veces es difícil comunicar a los familiares el diagnóstico y las expectativas de vida del niño. En estos momentos me confío a Dios para que me sugiera las palabras y la actitud justa. A veces mi fe se pone a prueba, pero después no tengo tiempo ni siquiera de reflexionar, “obligado” a ocuparme de las personas que tengo delante y amarlas. Es éste verdaderamente un rostro de Jesús Abandonado. Si logro acogerlo así, pobre y miserable, este rostro colma mi vacío. Son muchísimas las situaciones que debo enfrentar.
Las familias del Este, son a veces las más desesperadas porque no tienen un sistema sanitario adecuado, ya sea desde el punto de vista económico como clínico, que los pueda ayudar. Por este motivo viajan con la esperanza de encontrar en nuestros hospitales un tratamiento, que en algunos casos representan para ellos costos altísimos, porque son erogables sólo para los ciudadanos residentes en Italia. Son situaciones que te llevan a reflexionar; a veces nacer en una parte o otra del mundo es sólo cuestión de suerte. Es en estos casos que Dios se muestra aún más grande y te pide lo imposible. No podemos ciertamente transgredir las leyes, pero podemos tratar de ayudar de otros modos, por ejemplo, aparatos que ayuden a contener lo mejor posible las deformaciones articulares, o estando siempre cercano y disponible». El tiempo se fue volando. Parecía que los invitados no querían marcharse. El desafío de la escucha profunda y recíproca entre generaciones, el motivo mismo del Sínodo, tomó forma y consistencia también en una cena. Y en las palabras de un canto entonado a María, Silencio altísimo de amor, con el que se concluyó la cena. Escrito por Chiara Favotti y Gustavo Clariá
16 Oct 2018 | Focolare Worldwide
La historia de Margarita Ramírez de Moreno, originaria de Santa María de Catamarca, en el Noroeste argentino, es muy conocida por nuestros lectores. Descendiente de los aborígenes calchaquíes (por el nombre de su caudillo Juan Calchaquí), pueblo de excelentes artesanos, ella ha heredado su espíritu de iniciativa y el arte del hilado. Era una joven egresada de la “Escuela Aurora” de su ciudad, institución reconocida por el Gobierno argentino por su contribución educativa en la recuperación de las técnicas y símbolos de la cultura “quechua”, pero que no tenía trabajo. No se rindió ante las dificultades personales y de muchas otras mujeres como ella, y se decidió a iniciar una hilandería y ser proveedora del taller de tejido de la escuela. Una ocasión para salir de la discriminación y recuperar su propia identidad cultural. El pasado 1 de octubre, en Tucumán, Margarita recibió un reconocimiento con ocasión del “Primer encuentro internacional de las mujeres por la paz”, organizado por la “World Federation of Ladies Grandmasters”, asociación que actúa en todo el mundo, que sostiene a mujeres, asociaciones y fundaciones que con su esfuerzo ayudan a crear vínculos de amistad, fraternidad y ayuda recíproca, favoreciendo su participación en la política, la paz, la seguridad, la protección.
«Sin justicia no hay paz, y sin paz no hay justicia» afirmó Mariela Martín Domenichelli, coordinadora de la federación en América Latina. «Fue muy importante escuchar las situaciones en las que viven las mujeres, que pueden transformar las ideas en futuras políticas públicas». La manifestación quiso hacer visibles las acciones positivas de algunas mujeres que trabajan en varios campos. Después de haber visitado la provincia, Margarita también fue elegida como rostro símbolo del compromiso por la plena integración de las mujeres y de toda la comunidad aborigen a la que pertenecen. «No fue fácil, al comienzo, convencer a las mujeres de mi tierra, desde siempre discriminadas, para que retomaran el trabajo del hilado – cuenta Margarita, que ahora es madre de siete hijos – pues para llegar a la hilandería había que cruzar ríos y caminar todos los días varios kilómetros. No teníamos medios de transporte. Poco a poco, cada una puso a disposición lo que tenía: un huso, lana, sus propias habilidades de algún arte tradicional».
«Sin embargo, seguíamos teniendo el problema de las máquinas, que eran muy costosas. Un día me vi obligada a pedir que me llevaran en coche y le confié al que conducía mi preocupación. Me respondió que él sabía hacer máquinas para hilar y que podríamos pagarlas más adelante, cuando para nosotras fuera posible». Obstáculos de todo tipo, y al mismo tiempo inesperadas confirmaciones de que estábamos por el buen camino. «Durante una mudanza encontramos una imagen de la Virgen. Me pareció muy significativo y les propuse a las demás que hiciéramos un pacto: trabajar todos los días con el amor recíproco entre nosotras. Poco después recibimos una donación con la que pudimos comprar un inmueble y maquinarias». “Tinku Kamayu” que en la lengua local significa “Reunidas para trabajar” es el nombre que tiene el taller. «Hemos vuelto a encontrar nuestra identidad y, con ella, la esperanza, el crecimiento cultural, la posibilidad de trabajo para nosotras y para los demás, y la riqueza de los orígenes de nuestro pueblo. Ahora nos sentimos personas útiles, ya no humilladas, sino valorizadas y capaces de expresar nuestro pensamiento». Ver también: EdC online
14 Oct 2018 | Focolare Worldwide
«¡JÓVENES GEN! ¡Nosotros los acogemos con gran alegría! ¡Como hijos, hermanos, amigos! […] Busquen lo característico de la juventud. En cuanto la mirada de su conciencia se abre ante la escena del mundo que nos rodea, una inquietud se despierta en el alma de la juventud: quiere conocer, quiere sobre todo probar, quiere intentar. ¿Qué cosa buscan? […] Ustedes, jóvenes de este tiempo, ya tienen una respuesta negativa, y casi rebelde en sus corazones: ustedes dicen, ¡no queremos el mundo así como se nos presenta! Es un fenómeno extraño: un mundo que les ofrece los frutos más bellos, más perfeccionados, más deseables de la civilización contemporánea, no los satisface, no les gusta, ustedes aprovechan las conquistas, las comodidades, las maravillas, que el progreso moderno les pone a disposición. Pero un sentido crítico, de protesta e incluso de nausea detiene vuestra búsqueda en esa dirección. Es una dirección que les lleva fuera de ustedes mismos, es una alienación, porque en el fondo, es una dirección materialista, hedonista, egoísta. Que no satisface verdaderamente el alma, ni resuelve verdaderamente los problemas esenciales y personales de la vida. […] Ustedes han hecho otra elección. Por eso se llaman Gen, Generación nueva. Es sobre todo una elección liberadora. Liberadora del conformismo pasivo, que dirige a gran parte de la juventud de nuestro tiempo… La base de vuestra psicología es un acto personal y soberano de libre determinación. La elección de Cristo. […] Jesucristo se entrecruzó con vuestros pasos; y es por eso que hoy ustedes están aquí. Sí, por el encuentro con Él, con Jesucristo. ¿Pero quién es Jesucristo? ¡Qué pregunta inmensa!. […] Y bien: primero, en Sí mismo, Cristo es el verbo de Dios hecho hombre; Cristo, para nosotros, es el Salvador de la humanidad. Dos océanos: la divinidad de Jesucristo, y la misión de Jesucristo en el mundo. […] A nosotros nos parece que ustedes, focolarinos, han afrontado este doble problema: ¿Quién es Él, Cristo? y ¿Quién es Él, Cristo, para nosotros? Y por eso el fuego de la luz, del entusiasmo, de la acción, del amor, del don de sí y de la alegría se ha encendido dentro de ustedes, en una plenitud interior nueva ustedes lo han comprendido todo, Dios, ustedes mismos, su vida, los hombres, nuestro tiempo, la dirección que quieren imprimir a su existencia. Sí, esta es la solución, esta es la clave, esta es la fórmula, antigua y eterna, un descubrimiento, nuevo. Ustedes la han intuido, y con todo el derecho han dado a su movimiento la definición de «Generación nueva», ¡Gen!
Por lo tanto, ¡queridísima Juventud Gen! ¡Encuentren, conozcan, amen, sigan a Jesucristo! Este es su programa. Esta es la síntesis de su espiritualidad, que ustedes, celebrando el Jubileo del Año Santo, quieren reafirmar en sus conciencias y traducir con sus vidas. Con dos conclusiones. La primera: para condensar en un pensamiento central y fecundo el secreto de su Movimiento traten de tener siempre a Jesús como Maestro. Y después la segunda conclusión, escuchen atentamente de los labios del Maestro Jesús la palabra: «Todos ustedes son hermanos». Tengan la sabiduría y la valentía de llegar a esta conclusión, que es la raíz de la socialidad cristiana. A menudo es desconcertante observar como muchos, que se dicen seguidores del Evangelio, son incapaces de deducir del mismo Evangelio una socialidad basada en el amor. […] Ustedes, Generación nueva, sean fieles y coherentes. Si han elegido a Cristo como su Maestro, confíen en Él y en la Iglesia, que a Él les conduce y presenta. Demuestren con los hechos la fuerza de realización de la caridad, del amor social, instaurado por el Maestro. Sí, será una experiencia nueva, generadora de un mundo más justo y más bueno. Será una experiencia fuerte; que exigirá resistencia, sacrificio, heroísmo quizá; que exigirá que también ustedes sean robustos y decididos Cirineos, que ofrecen sus espaldas para sostener la Cruz de Jesús. Si, ¡también tienen que sufrir con Él, como Él, por Él! ¡Pero no teman, Gen! ¡Estén seguros! Habrán trabajado para su salvación y la de nuestro mundo moderno. Y siempre, como hoy ¡sean buenos y felices!».