23 Oct 2014 | Focolare Worldwide

Para no interrumpir las actividades cotidianas los estudiantes organizaron áreas de estudio al aire libre para poder seguir estudiando.
Son reflexiones emblemáticas de los jóvenes de Hong Kong que observan con perplejidad el movimiento de protesta de la metrópolis china. “Occupy central with peace and love”, es el nombre del movimiento que comenzó a fines de septiembre y que – después de algunas semanas en las cuales los medios internacionales de comunicación, enfocaron su atención sobre las plazas de Hong Kong – continúa con menor intensidad la propia batalla, pero manteniendo firme el objetivo: obtener un “verdadero” sufragio universal para las elecciones de 2017. Los sentimientos al respecto son contrastantes. «En estos días también yo participé en la manifestación de protesta aunque por mi carácter no sería un tipo de persona muy activo, sin embargo siento firmemente que como joven que vive por un mundo unido y como una estudiante de HK, frente a un sistema social tan injusto debemos expresarnos y proclamar nuestras demandas». Y continúa: «Sentí en mi propia persona lo que quiere decir desarmonía, hasta ahora pensaba que estos hechos sucedían sólo en naciones que están en guerra y lejanas de HK, pero cuando vi a la policía lanzando gases lacrimógenos a los estudiantes, desencadenando una cierta violencia, me di cuenta que este problema lo tenía muy cercano. Toda esta situación en la ciudad que amo me produce dolor. Lo que puedo hacer es sólo seguir rezando y seguir creyendo que Dios cuidará a HK» «Durante esta demostración, también yo como estudiante participé y estoy orgullosa de ser una joven de HK. Pero en estos días la situación se puso fuera de control. Esta protesta me demuestra que en nuestra sociedad faltan el amor y la comprensión. Mi compromiso es el de amar a cada uno y rezar para que exista la paz en el corazón de cada uno, para que la esperanza llegue a todos» 
Los estudiantes dejan mensajes y se comprometen a vivir este período en la paz
En un carta colectiva, escriben a la presidente de los Focolares, María Voce, «Leemos cada día en los periódicos y en internet muchas noticias, por un lado cosas lindas – por ejemplo que los residentes de Hong Kong viven la solidaridad, la paz y que sus acciones son racionales, que los estudiantes viven idealmente….- y por otro lado la falta de paz. Vimos a la policía, durante los primeros días de las manifestaciones con equipos antidisturbios tratando de dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos. Muchas personas con ideas diferentes han entrado en conflicto unas contra otras y diversas voces dentro de la sociedad se han levantado en medio de litigios y desunidad», en medio de esta situación los jóvenes expresan el renovado deseo de seguir con todas las fuerzas siendo mensajeros de unidad también en una situación tan difícil. Como respuesta, María Voce los alienta, diciendo que ella está segura de que con la unidad entre ellos, podrán tener «la sabiduría» y que «encontrarán la luz para callar o para hablar», siendo así «en medio de todos un testimonio de paz».
22 Oct 2014 | Focolare Worldwide
En la actualidad existen muchas formas de impulsar el cambio. Lo demuestran una vez más los jóvenes: empezando por el movimiento de protesta “Occupy Wall Street”, pasando por las primaveras árabes, hasta el “movimiento de los paraguas” en Hong Kong. Cambian las épocas, los instrumentos, las armas , y ciertamente las causas, pero el impulso de mejorarse a sí mismos y al mundo permanece siempre. Es éste el mensaje lanzado, el 20 de octubre pasado, por los estudiantes del Instituto Universitario Sophia, en la ceremonia de inauguración de su séptimo año de vida. Al pueblo estudiantil de este pequeño ateneo toscano, que es como una ventana al mundo –son 115 estudiantes provenientes de 30 países- se destacan algunas proveniencias interesantes, como Ucrania, Siria, Venezuela, Cuba, Camerún y Congo. Zonas “calientes”, pero que tratan de salir adelante, si juzgamos por las elecciones hechas por tantos jóvenes que frecuentan Sophia, promesas de estos pueblos. Quieren conocer, formarse, prepararse para actuar en ellos y a su alrededor. Hoy con la globalización sin duda es más fácil; por eso existe la Fundación “Por Sophia” que recoge fondos y distribuye becas que han sido otorgadas a estudiantes de India, Brasil y también a europeos e italianos para venir a formarse en la cultura de la unidad. Como subrayó el rector Piero Coda, en Sophia se está haciendo un gran esfuerzo por adecuar la oferta académica a las exigencias de la humanidad, de los mercados y del mundo laboral. Pero no termina aquí. El oro, el valor agregado de este lugar es también su “capital humano”, es decir, los mismos estudiantes, que han sabido percibir la novedad y la potencia revolucionaria de los cursos, ya sea los de política, economía o de ontología.
Samar Bandak tiene 30 años; es jordano de origen palestino. Volvió a Ammán hace más de un año, después de haber terminado en el 2012 el curso de política en el IUS. Actualmente es uno de los dirigentes de la Caritas Nacional, y se desempeña como jefe del departamento de apoyo educativo del millón de refugiados que se ha asentado en el país, en medio de una población total de 5 millones. Explica su elección académica, que no muy “obvia”, si se considera que se graduó en Ciencias de la Nutrición: «Descubrí que el principio de la fraternidad universal puede ser una auténtica categoría política junto a la libertad y la igualdad. Es una elección, una respuesta que remedia la injusticia. En Sophia no sólo se estudia sino que se da una gran importancia a la experiencia». Está también Patricio Cosso, actual representante estudiantil, proveniente de Argentina. «Hace cinco años mi objetivo era especializarme en Finanzas o en Administración para trabajar en el banco o para hacer algo similar a lo que se hace en Wall Street”, cuenta. “Después, en el 2011, encontré en una librería un texto que hablaba de la Economía de Comunión. Un binomio imposible de conciliar según mi forma de ver, que pretendía conjugar el egoísmo y el compartir. ¿Cómo podían convivir? Nunca hubiera imaginado que hoy estaría aquí, para compaginar formación profesional y convicciones éticas. Y aquí estoy, descubriendo que cada interrogante encuentra la luz correcta en la calidad fraterna que le doy a las relaciones y a las diferencias culturales y religiosas, ante la realidad de las guerras y de las crisis económicas de nuestros pueblos”. En Sophia, se procura “imaginar y experimentar una nueva cultura en todos los campos de la vida social, desde la familia a la política y a la economía, es decir, una cultura de las relaciones”, dijo el Papa Francisco en el sorprendente videomensaje enviado por el 50º de la Ciudadela internacional de Loppiano. En su mensaje el Papa mencionó también a Sophia (que en griego quiere decir ‘sabiduría’) como una de las experiencias que han encontrado allí en Loppiano su casa, aportando, y confirmando así el camino por recorrer, es decir evidenciar que el “Principio de la sabiduría es el sincero deseo de instrucción” y que “dedicarse a la instrucción quiere decir amor”.
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20 Oct 2014 | Focolare Worldwide

Dieudonné y Emerthe Gatsinga (Rwanda)
«Hicimos un curso en Goma, en el Congo (RDC). Una pareja nos contó que, teniendo que huir por la erupción de un volcán, él vendió rápidamente el mobiliario de la casa, sin saber que dentro de un sofá ¡estaban escondidos los ahorros de su esposa! Y estos malentendidos ocasionados por la falta de comunicación en la pareja no son esporádicos». Los que hablan son los esposos Dieudonné Gatsinga, ginecólogo y Emerthe, economista, quienes viven en Kigali, en Ruanda. Fueron invitados a participar en el Sínodo extraordinario sobre la familia, como responsables de las jóvenes familias del Movimiento de los Focolares de su país, de Burundi, Kenia y Uganda. Desde jóvenes se reunían con un grupo comprometido en vivir con radicalidad el Evangelio, formándose en la espiritualidad de los Focolares. «Adoptamos este ideal como propio, también como pareja – cuenta Emerthe-. Al casarnos nos prometimos que no íbamos a quedar encerrados en nosotros mismos sino que nos donaríamos a los otros. Desde ese día han transcurrido 26 años. Tenemos 8 hijos de los cuales 4 son adoptados como consecuencia del genocidio de Ruanda. No fue fácil educar a 8 hijos en un momento de gran crisis social y económica para nuestro país y con experiencias muy dolorosas del pasado. Pero Dios nos ayudó y ahora ya crecieron todos: dos de ellos nos hicieron abuelos de tres niños». Juntos administran una clínica que tiene unas veinte camas. «Por motivos de trabajo – cuenta Dieudonné- me encuentro a menudo con madres que frente a un embarazo difícil quisieran abortar. Si bien mis jornadas están siempre llenas de trabajo, siento que a estas personas debo destinar todo el tiempo necesario para escucharlas hasta el fondo, darles confianza, hablar con ellas de la sacralidad de la vida. Soy padrino de muchos niños, nacidos gracias a estos diálogos». En su región los problemas de la familia no faltan. Durante muchos años las mujeres vivieron en situación de sumisión, ahora desearían afirmarse a sí mismas. «Hoy también en África – subraya Emerthe- muchas chicas han llegado a un alto grado de instrucción y no toleran más el tener que ser sometidas totalmente al varón. Pero los hombres todavía no están preparados para una relación de paridad con la mujer y no saben cómo enfrentar con serenidad este cambio y terminan por resignarse a vivir en dos niveles». «Cuando encontramos familias jóvenes – cuenta Dieudonné- les llevamos la buena noticia del matrimonio cristiano. Recordamos las promesas realizadas el día del matrimonio, es decir la promesa de ser los dos una sola cosa, de caminar juntos siguiendo cuatro directrices: la comunicación profunda en la pareja, el compartir la economía familiar, la coparticipación en la educación de los hijos, la oración en familia. Este anuncio, llevado a través de la experiencia del Evangelio vivido, hace florecer la esperanza en una relación más compartida, más alegre, sea para los dos esposos como para los hijos. Recuerdo a un hombre que construyó una casa sin hacérselo saber a su esposa. Él quería demostrarle a su esposa que sabía hacer algo. Ella sin embargo – dado que entre los dos no se hablaban- ignoraba este propósito y seguía juzgándolo. Cuando descubrieron esta visión del matrimonio que les proponíamos, se reencontraron y se reconciliaron» «Es una alegría ver que aquellos jóvenes que recorrieron un itinerario de fe consciente – subraya Emerthe-, se deciden por el matrimonio cristiano, eligiendo una fiesta nupcial sobria, en general ayudados por la comunidad. Cuando ocurre, que, a pesar de la preparación cristiana, no logran renunciar al estilo de vida anterior, tratamos de mantener una relación abierta. Y cuando se sienten preparados para celebrar el sacramento, es natural para ellos reinjertarse en la comunidad y volver a caminar juntos» Video: Voces desde el sínodo. En la familia, la fuerza de la fe.
16 Oct 2014 | Focolare Worldwide
El compromiso en la formación de las parejas jóvenes, el apoyo a la mujer con un embarazo no deseado, la disposición de dejar todo para llevar el Evangelio a tierras lejanas. “Verdadera vida” fue la que emergió en la sede del Consejo Pontificio para la Familia en Roma, el 12 de octubre, en el encuentro que un grupo de padres sinodales y auditores del Sínodo mantuvieron con algunas familias del Movimiento de los Focolares. Fueron recibidos por la presidente y por el co-presidente del Movimiento, María Voce y Jesús Morán. Participaron en esta reunión (entre otros) el cardenal Andrew Jeom-jung, arzobispo de Seúl y los presidentes de las Conferencias episcopales de la República Checa, de Eslovenia, Madagascar, Tanzania y Uruguay. “¡No existen recetas infalibles, al contrario!”, empezó diciendo Alberto Friso de Familias Nuevas. “¡Cuántas veces nosotros que somos padres nos equivocamos con nuestros hijos! A veces somos demasiado permisivos, a veces posesivos, o débiles, o inflexibles cuando no es necesario. También aquí vale la regla del ‘recomenzar’. Estar siempre dispuestos a reconocer los errores y pedir disculpas. Y cuando es el hijo el que se equivoca, no dudar en hacérselo saber, expresándole también nuestra confianza”. Aunque la familia a menudo se encuentre herida, llagada internamente por traiciones y silencios culposos, sigue siendo un lugar “insustituible” donde se genera y se transmite la vida. Quienes trabajan al lado de las familias hoy- comentaba Anna Friso (de Familias Nuevas) – ha decidido vivir en las “periferias” porque “como dice el Papa Francisco, el cristiano no es cristiano para quedarse en la comodidad, sino para ir a las periferias del mundo”. “Y en las periferias – agregó Friso- no puedes preguntar a la gente si está casada por la iglesia, si convive o si está separada. Nosotros aceptamos a todos tal y como son, los amamos, los escuchamos profundamente, si podemos tratamos de ayudarlos en lo que precisan. Y en el momento justo, a todos, en cualquier situación se encuentren, les damos el mismo mensaje: Dios te ama inmensamente. No existe ninguna persona que esté excluida del amor de Dios”.
Los obispos escucharon también la historia de Tiziana G., que carga en su pasado un matrimonio y 13 años de mentiras, peleas, pseudo aclaraciones y nuevas desilusiones. Posteriormente se encontró con un ex- compañero de la escuela y comenzó una nueva vida familiar. “Habría podido ir a una iglesia donde no me conocen y recibir igualmente la Eucaristía – contó-, pero por obediencia nunca lo hice”. Tiziana no esconde a los obispos el sentimiento de “autoexclusión” que experimenta, “la gran soledad espiritual” en que vive y el “fuerte malestar que tengo cuando veo que los demás se dirigen hacia el altar y yo me quedo en el banco. Me siento abandonada, repudiada, culpable”. Posteriormente, tomó la palabra Paolo R., también él lleva a cuestas la experiencia de un matrimonio fracasado. El suyo es un relato muy doloroso que empieza con el abandono de la esposa, continúa con la separación y los abogados, y llega a un “desierto interior”. Pero él ha decidido “esperar” porque –dice- “éste es el matrimonio cristiano. O lo tomas o lo dejas. Pones tu vida en las manos de Dios, con el sacramento, a través de la persona con la que te casas, de quien estás enamorado… pero el amor se construye, también en el dolor, día tras día”.

Dieudonné und Emerthe Gatsinga de Ruanda
Estaban presentes en el encuentro los esposos Dieudonné y Emerthe Gatsinga, de Kigali, Ruanda, que participan en Sínodo como auditores, contaron su experiencia en la formación de las familias, de jóvenes esposos, de novios, principalmente en su país, pero a menudo también en Uganda, Burundi, Kenia y Congo. Él es ginecólogo, ella es economista, así se presentaron al Papa: “Al casarnos nos comprometimos a no estar nunca encerrados en nosotros mismos sino donarnos a los demás. Desde ese día han transcurrido 26 años. Tenemos 8 hijos de los cuales 4 son adoptados, pues quedaron huérfanos cuando se produjo el genocidio en Ruanda. No fue fácil ocuparse de 8 hijos en un momento de fuerte crisis social y económica para nuestro país y cargando con experiencias de vida tan dolorosas. Pero Dios nos ha ayudado y ahora todos han crecido: dos de ellos ya nos hicieron abuelos de tres niños”. Son historias que resaltan un texto de Chiara Lubich, leído durante el encuentro por el cardenal Ennio Antonelli: “No existe nada que constituya, una, y forme la familia tanto como el amor… Cuando en el corazón de los miembros de una familia el amor está encendido, está vivo, no hay problemas irreparables, no existen obstáculos insuperables, no se llora por fracasos irremediables”. Foto gallery
(Fuente: Sir)
15 Oct 2014 | Focolare Worldwide
«El 10 de febrero de 1984, Chiara Lubich, explicando el sentido de la espiritualidad de la unidad durante un encuentro de obispos amigos del Movimiento de los Focolares, observó lo siguiente: “Es un camino que se recorre juntos, en el cual se persigue la santidad de los demás como la propia, porque es la gloria de Dios lo que más cuenta. Y es precisamente la presencia de Cristo entre los cristianos lo que le da un impulso decisivo también a la santificación personal, una presencia cada vez más plena, más grande, que toma a la persona cada vez más profundamente”. Se trata de una reflexión acerca de la novedad de esta santidad y de este camino: “Por lo tanto, está bien un castillo interior, tal como santa Teresa llamaba la realidad del alma habitada por Su Majestad, que es necesario descubrir e iluminar. Es el ápice de la santidad en un camino individual. Tal vez ahora ha llegado el momento de descubrir, iluminar, edificar por Dios también su castillo exterior, por así decirlo, con Él en medio de las personas. Este castillo – si observamos con atención – no es sino la Iglesia, allá donde vivimos, la cual, también gracias a esta espiritualidad, puede llegar a ser cada vez más sí misma, más hermosa, más espléndida, como mística esposa de Cristo, anticipación de la Jerusalén del cielo, de la cual está escrito: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (Ap 21,3). […] En los primeros días de diciembre de 2003, Chiara, visitando España, quiso llegar hasta Ávila, la ciudad natal de Santa Teresa, y se detuvo en el monasterio de la Encarnación donde Teresa vivió por más de 27 años […] Chiara quiso dejar en el Libro de Oro este testimonio de “amistad espiritual” con la Santa de Ávila: “Gracias, santa Teresa, por todo lo que hiciste por nosotros a lo largo de nuestra historia. ¡Gracias! Pero el gracias más bello te lo diremos en el Paraíso. Sigue velando sobre todos nosotros, sobre nuestro “castillo exterior” que el Esposo suscitó en la tierra como complemento de tu “castillo interior”, para hacer la Iglesia hermosa tal como la deseabas. Hasta luego, Santa Teresa. Te abrazo. Chiara”. Consideré siempre el castillo interior de Teresa de Ávila como una propuesta de vida evangélica para todos los cristianos que desean vivir su propia vocación universal a la santidad, a la unión con Dios, a la experiencia trinitaria y eclesial. Pero estimo una gracia aún mayor, y una aventura aún más hermosa, la de poder participar con el carisma de la unidad en el descubrimiento de este designio de Dios, la posibilidad de vivir juntos la aventura de la santidad comunitaria y eclesial, en la construcción de un espléndido, luminoso castillo exterior, encarnado en la Obra de María, para la Iglesia y la humanidad». Leer también: “Dos mujeres y dos castillos” De “El castillo exterior, lo nuevo en la espiritualidad de Chiara Lubich” (“Il castello esteriore”, il nuovo nella spiritualità di Chiara Lubich), Jesús Castellano Cervera (1941-2006), pp. 63-67/68.
14 Oct 2014 | Focolare Worldwide
La experiencia de las “Escuelas Taller” nació en 2012 con el título “Start up the future” (Comencemos el futuro), y continuó el año sucesivo con “Proyectar el trabajo, construir el futuro” y este año se transformó en “Realízate/realizado en el trabajo” El título contiene dos ejes principales sobre los cuales se centra la atención. Por un lado es un incentivo para nosotros, los jóvenes, en la búsqueda de un trabajo que no nos asegure solamente una remuneración justa o el éxito económico, sino que nos permita también expresar y desarrollar nuestros talentos, nuestro “daimon”(genio), y vivir de este modo, el trabajo como una vocación en comunión con todos los compañeros que trabajan con nosotros. Y por otro lado marca un horizonte y un objetivo al cual aspirar. Gracias al aporte de numerosos expertos y profesionales, pudimos conocer la realidad de la Economía de Comunión (EdC) y reflexionar sobre el vínculo indisoluble entre el trabajo y nuestra persona. Estas jornadas constituyeron para nosotros un programa no solamente de formación, sino sobre todo de diálogo y crecimiento, en las que reflexionamos sobre nuestras aspiraciones y sobre la importancia de reconocer nuestros talentos para poder realizarnos en el trabajo no sólo como individuos sino como miembros de una comunidad. Conocer el mundo de la EdC nos ha mostrado, en efecto, cómo nuestra pequeña contribución puede ser mucho más significativa y agradable si es compartida con los talentos del otro.
El Prof. Luigino Bruni nos recordó que “trabajar nunca consiste en ocupar un puesto genérico en el mundo, sino que es un ejercicio fundamental para comprender nuestro lugar en el mundo”, y, sobretodo, que el hecho de ejercer una profesión significa injertarse en una red social. Este es otro de los puntos relevantes, o sea la necesidad de aspirar a una economía “que tenga alma”, que coloque en el centro la relación. Los momentos de formación fueron intercalados por talleres con dos finalidades distintas: el conocimiento y el relato de la experiencia directa de algunos empresarios de la EdC y profesionales de distintos sectores laborales. Y además el conocimiento de sí mismo descubriendo los propios talentos, que, si son desarrollados y puestos en común, junto con los talentos de los demás, pueden darnos la posibilidad de vivir una experiencia laboral que, además de realizarnos, nos permita dar nuestro aporte la construcción del bien común. Gracias a las jornadas que pasamos juntos tuvimos la posibilidad de vivir una experiencia de comunión. Actividades de este tipo, en un momento histórico caracterizado por la crisis de nuestros modelos económicos, por la desconfianza hacia las instituciones y por el individualismo, pueden lograr que la esperanza renazca. Es una esperanza que nace de ejemplos concretos, de la experiencia de aquellos que se comprometieron abrazando un modelo económico innovador, inclusivo y basado en la centralidad de la persona y del don gratuito también con respecto a la economía Una esperanza que nace de la misma experiencia de estas jornadas en las cuales todos nosotros pudimos plantearnos preguntas y compartir reflexiones. Logramos así lanzar juntos una mirada hacia el futuro. Galería de Flickr