13 Ene 2017 | Focolare Worldwide
Hace muchos años un conocido me dijo: “Donde hay gente pobre, hay también mucho dinero”. Yo era joven y no creí mucho en esas palabras. Después de veintiséis años de vivir en Asia, me di cuenta, lamentablemente, de que esto es cierto, también en Mae Sot. En contraste con el sentido común de desarrollo sustentable y sin el mínimo respeto hacia el hombre y la naturaleza, se abren calles, se arman proyectos para instalar en este lugar industrias que ya no eran productivas en las zonas de donde provienen, o se ubican en ese lugar porque fueron desplazadas por estar fuera de la ley o porque eran peligrosas para la salud de la gente. Y todo esto ocurre porque existe una “mano de obra” barata, muy barata, casi a tasa cero; mientras por otro lado existen personas riquísimas dispuestas a sacar provecho de la situación. Los pobres, al cruzar la frontera entre Myanmar y Tailandia, escapan del hambre y de la pobreza de un país que todavía busca la igualdad social, y no logra proteger a las clases menos favorecidas o de distinta religión. En la frontera siguen expulsándolos, disparando, y los que más sufren son los más pequeños. Aumentan los niños huérfanos, los discapacitados, los abandonados, u otros que quedan solos en sus casas, mientras los padres van a trabajar a las plantaciones. ¡Qué triste que es ver a los niños sufriendo! Y Mae Sot está llena de estos niños. Por eso nosotros estamos haciendo algo por ellos con nuestro proyecto. Cada vez que vamos a esa zona, tenemos nuestros “lugares especiales”: casas de huérfanos, casas perdidas en el campo, nuestra pequeña escuela “Goccia dopo Goccia” (“Gota a gota”) con unos sesenta alumnos. Estos son los lugares donde encontramos a muchísimos de estos niños y sus ojos negros que te quedan grabados en el alma y no se van más. Nuestro proyecto ya lleva seis años (pero ya hace varias décadas que ayudamos al pueblo Karen) y beneficia a casi 250 personas de tres naciones (Tailandia, Laos y Vietnam). Son todos micro proyectos, directos y concretos, a favor de núcleos familiares que, a menudo, están por debajo del mínimo necesario para sobrevivir. ¿Qué necesitan? Comida, ropa, pero sobre todo, amor, que alguien se interese por ellos, necesitan una sonrisa, cuidado, en síntesis alguien que les pregunte “¿Cómo estás?”. Es decir, personas que ante ellos sepan “com-padecerse” de sus sufrimientos por llevar una vida de emigrantes, que es la vida de gente que vale poco a los ojos de los ricos y que es explotada. Es esto lo que tratamos de hacer: ayudar, estar al lado de ellos, aliviarlos, darles esperanza y calor. A través de contactos locales nuestra ayuda llega cada mes. Y cada tres meses los visitamos, para encontrarnos con ellos y hacerles sentir concretamente que no los hemos abandonado. “El hecho de que hagan todos estos kilómetros de camino para venir a vernos, nos da la fuerza y nos motiva a seguir viviendo”. Esto es lo que frecuentemente nos dicen. Esos pequeños ojos negros, esos rostros que no sonríen, hablan más que mil y mil palabras. Nos recuerdan las palabras de Chiara Lubich, inspiradora de nuestro proyecto: “Dame a todos los que están solos”. Y nosotros sentimos que estos “solos” son todos nuestros, porque son imagen del rostro de Jesús que continúa gritando en la Cruz y que pide todo el amor que podamos donar. Aquí está el sentido de nuestro proyecto y, diría, de nuestra íntima alegría. Luigi Butori Para colaborar con el proyecto: Banca Cantonale dei Grigioni, 7002 Coira IBAN-Nr: CH19 0077 4010 2957 6490 0 Goccia dopo Goccia Residenza Ragazzi 196a CH 7742 Poschiavo, Suiza E – mail: gica.ceccarelli@bluewin.ch o gocciadopogoccia.ms@gmail.com La asociación es reconocida por la administración cantonal grisonesa. Las donaciones pueden ser deducidas de los impuestos.
11 Ene 2017 | Focolare Worldwide
«Acabamos de concluir una gira desde Bobo-Dioulasso desde donde viajamos primero a Dori, en el extremo norte de Burkina Faso, y después a Niamey en Níger. El objetivo era responder a las expectativas de las comunidades surgidas alrededor del espíritu de los Focolares de compartir las experiencias y los frutos de la vida que empieza a abrirse camino en estos países de El Sahel”. Empieza así el relato de Aurora y Pascal, focolarinos de Bobo Dioulasso, la segunda ciudad de Burkina Faso, sede del Movimiento en esa región. Burkina, con sus 17 millones de habitantes (50% musulmanes, 30% cristianos y 20% de religiones tradicionales) es uno de los países más pobres del mundo, está cerca de Níger; ninguno de los dos tiene salida al mar. «Llegamos a la ciudad de Niamey, la capital de Níger, donde fuimos acogidos con mucha alegría por la comunidad, empezando por el obispo Mons. Laurent Lompo, quien llegó a ser sacerdote –como él mismo dice- gracias a su participación en su primera Mariápolis. Mons. Lompo es un pastor muy cercano a su gente y concreto en el amor. Nos contó muchas experiencias de diálogo y amistad con los musulmanes que, en Níger, representan el 93% de la población (10 millones). Por tal motivo la relación de los cristianos con el mundo musulmán representa un auténtico desafío, sobre todo después del 17 de enero de 2015 cuando, después de los atentados de París a la revista Charlie Hebdo, los extremistas islámicos quemaron más de 70 iglesias cristianas en el país».
«Mons. Lompo nos aconsejó que fuéramos a visitar a Hawa, una señora que en el pasado había participado en los encuentros del Movimiento pero que por motivos familiares que había hecho musulmana. Sorprendida y conmovida por nuestra visita, nos habló de su familia, de los bellos momentos vividos en la Mariápolis y al oír que pronto en este lugar se realizará una Mariápolis, prometió que se iba a preparar para participar. Era bello ver en ella, y en muchos otros musulmanes que encontramos, la alegría de poder revivir en la ciudad de María (la Mariápolis) la experiencia del amor recíproco. Una alegría que después compartimos con el obispo». «Al final nos encontramos con la pequeña comunidad de Niamey. Son personas muy profundas y con ganas de vivir el Evangelio y llevar adelante la experiencia de la unidad. Una de ellas, a nombre de todos, decía: «Es verdad que nosotros, aquí en África, a menudo tenemos que vivir situaciones difíciles, pero con la espiritualidad de Chiara Lubich aprendemos a amar al otro haciendo nuestro su dolor. ¡Cuánto quisiera que este ideal de fraternidad invadiera nuestra pequeña Iglesia y la sociedad de nuestro país!». Aurora Oliveira De y Pascal Pontien Ntawuyankira
7 Ene 2017 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Una velada rica por su variedad: desde la música clásica y ballet pop, contemplativo y groovy, musical y buffet compartido. Como en anteriores ocasiones, el concierto de beneficencia fue un proyecto ejecutado por Jóvenes por un Mundo Unido de Viena y por la juventud de Mor efrem de la comunidad sirio-ortodoxa. Asistieron casi 200 personas, a pesar de la gélida noche de diciembre, que dieron generosamente su apoyo a los refugiados sirios. Entre los actores estuvieron los “Singing Voices”, un coro de jóvenes entre quienes había algunos sordos que desearon a todos una cálida “Feliz Navidad” con el canto y los gestos. David Watzl presentó “L’Aktion Weitblick” (Acción “Visión”), un proyecto de ayuda humanitaria para los refugiados en Europa y para aquéllos que quedaron en la frontera. Él mismo vivió dos semanas en un campo de prófugos de Turquía donde, con un grupo de voluntarios de Aktion Weitblick, organizó durante la tarde, juegos para los niños, encuentros sobre formación sanitaria y muchas otras cosas más. El grupo de baile sirio “Ishtar” concluyó el concierto de beneficencia involucrando a toda la sala con el ritmo de una vivaz música oriental. Durante el buffet, se encontraron los protagonistas, los visitantes y los refugiados siendo ésta una ocasión para conocerse y profundizar más en los proyectos mantenidos por cada uno. Así, una velada de solidaridad llegó a su conclusión en una cálida atmósfera de fraternidad. Escrito por los Jóvenes por un Mundo Unido de Viena (Austria)
4 Ene 2017 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Para llegar a Gan Gan, una aldea que dista de Trelew un poco más de 300 KM, se necesitan, si el buen tiempo lo permite, de 6 a 7 horas de viaje. De hecho se deben afrontar las pendientes de la meseta de Chubut, que son particularmente arduas. Por lo general son pocos los que visitan Gan Gan y sus 800 habitantes, la mayoría indígenas mapuches y tehuelches, que tristemente se ha ganado la fama de “aldea olvidada por todos”. El 19 y 20 de noviembre pasados se realizó una misión precisamente a Gan Gan, con la participación de personas venidas de las parroquias y otras asociaciones de Trelew. Durante el viaje, la comitiva aprovechó para reforzar el conocimiento recíproco y reflexionar sobre el significado de este ir hacia los pobres como una respuesta al llamado del Papa Francisco. Los esperaba una alegre acogida de la gente, con sus cantos típicos. Un sacerdote los introdujo en la realidad de este lugar del altiplano donde todavía hay minas que se trabajan a cielo abierto, con graves consecuencias por la contaminación del ambiente. Los honores de casa los hace una anciana de la aldea, quien en su lengua mapuche da la bienvenida y presenta a Mons. Croxatto, obispo auxiliar de Comodoro Rivadavia, quien también vino para la misión. Se inicia con la celebración de 5 bautizos. «El sueño de uno de estos niños, que ya tiene 4 años –cuenta una focolarina que forma parte de la comitiva- era ser bautizado por el Papa Francisco. El obispo, revestido con todos los paramentos, con gran amor le explica que el Papa no pudo venir hasta acá arriba, pero que le dio el mandato para que lo bautizara él. Después de la ceremonia sigue un almuerzo con alimentos generosamente llevados por la gente y compartidos entre todos” Después los misioneros en oración empiezan a recorrer toda la aldea: «una procesión que, por los escenarios que se presentan ante nuestros ojos –cuenta una focolarina presente- parece un Vía Crucis. La gente se ubica a lo largo de la calle y cuenta dramas de abandono, soledad, violencia, falta de justicia: desde una mamá a la que le mataron a su hijo, a aquella con el hijo desaparecido; desde el paupérrimo hogar de ancianos, a la capilla en desolador abandono. Lo que más impresionan son los rostros de la gente, prematuramente surcados por arrugas provocadas por el dolor y la miseria. Es impresionante la cantidad de personas que desean confesarse. Los sacerdotes escuchan ininterrumpidamente las confesiones mientras la procesión procede silenciosa. Otro momento fuerte es la Misa de la Primera Comunión y la Confirmación de 15 personas, algunas adultas, incluso abuelas. Ver cómo los sacerdotes se prodigan en esta realidad socialmente tan herida, cómo tratan de hacer sentir que están cerca a los problemas de la gente, hace pensar en las palabras del Papa Francisco cuando dice que los pastores deben tener olor de oveja».
En el viaje de regreso se crea un grupo de whatsapp porque todos quieren que la experiencia de la misión no termine aquí. Muchos dicen que hay que volver a Gan Gan, impresionados por la fuerte experiencia de sentirse un único pueblo de Dios, entre pastores y laicos. Y por haber vivido juntos la experiencia de “salir” como Iglesia para visitar a los más débiles. Es impresionante la experiencia compartida por uno de los sacerdotes quien durante el almuerzo comunitario fue a visitar a los parientes de una señora de Trelew oriunda de Gang Gang. «El impacto ha sido muy fuerte –cuenta. Encontré a dos hermanos de 83 y 81 años, ambos sordos: la señora un 90% y el hermano 100% además de no vidente. Viven en una habitación de dos por dos metros, con dos camas en forma de “L”. La puerta es casi inexistente y el pavimento de tierra. El frío que entra por la puerta y sube desde el piso no hace otra cosa que acentuar la artrosis que sufre la mujer. En el corazón me quedó una herida. Pienso que si bien la misión fue bien, no tendría sentido si no hacemos algo para dar dignidad a estos indigentes». En la tarde llegan al párroco las primeras respuestas por whatsapp: «Conseguimos el dinero para arreglar la puerta. Mándanos las medidas». Fuente: Focolares Cono Sur online
30 Dic 2016 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Un recorrido de vida y pensamiento para compartir a lo largo de todo el arco del año en las diversas latitudes. A los 50 años de la fundación, durante todo el 2017, se realizarán varios congresos e iniciativas locales en distintos países del mundo. Un recorrido sobre la vida y pensamiento, en varias etapas, para iluminar el valor antropológico y universal de la familia en la perspectiva de la “fraternidad universal”, testimoniando la riqueza de la diversidad cultural y social junto con el ideal de la unidad encarnado en la vida de familia. El acontecimiento central tendrá lugar en Loppiano desde el 10 al 12 de marzo de 2017. Está previsto que asistirán unas 800 personas en representación de todo el mundo. Las familias podrán sumergirse plenamente en la realidad de la ciudadela internacional de los Focolares y testimoniar el sueño de Chiara que está presente en todos los continentes. Durante la mañana se realizarán talleres para adultos, jóvenes y niños, en colaboración con el movimiento parroquial, los centros gen3 y gen4, AFN osfl y AMU. De tarde se realizará un encuentro en el Auditorium, que se podrá seguir via streaming, en el que participarán también los expertos en temas familiares que estarán reunidos en la Universidad Sophia (10-11 de marzo 2017) para un Seminario Cultural. Con este seminario de carácter universal, se lanzará el futuro Centro de Estudios sobre la familia, con el objetivo de profundizar la contribución de la espiritualidad de la unidad en la familia frente a los desafíos actuales. Por info www.famiglienuove.org famiglienuove@focolare.org tel. 069411565
28 Dic 2016 | Focolare Worldwide, Senza categoria

Rocco Femia, director de la Revista Cultural Radici
«Lo podemos realizar, decíamos, y no sólo lo logramos sino que lo hicimos de la forma más hermosa». Quien habla es Rocco Femia, director de la Revista Cultural RADICI, concluyendo el concierto “TOULOUSE FOR ITALY” en solidaridad con las víctimas del sismo en Italia, organizado por la revista francesa de cultura italiana. Y los números le dan la razón: la Halle aux Grains de la hermosa Toulouse, estaba colmada. Lo recaudado estaba destinado a los damnificados italianos y superó las expectativas más optimistas. Los numerosos patrocinadores cubrieron los gastos de organización, de modo de no perjudicar la recaudación a fin de que todo fuera a beneficio de las víctimas del terremoto. Ahora será AMU (Acción por un mundo unido, Ong de los Focolares) quien canalizará el fruto de la solidaridad de los franceses, a través del proyecto RimPresa, ya en curso y dirigido directamente a las familias perjudicadas. «Quiero agradecer a todos los participantes que hicieron que esta velada fuera un evento inolvidable, un signo de solidaridad, celebrando de forma majestuosa la música de gran nivel. Con la generosa respuesta de ustedes hemos ganado nuestra batalla. Las vibraciones de los corazones fueron más fuertes que la misma destrucción», afirmó R. Femia muy conmovido. La multitud de los presentes escuchaba en silencio como si fuera una sola persona con más de mil corazones: «Gracias por su apoyo y generosidad», concluyó.
Unos cincuenta artistas se presentaron gratuitamente, confirmando su fuerte sensibilidad hacia quien sufrió graves pérdidas: la orquesta de cámara OCCITANIA con música de Bach; el Grupo Incanto de cantos populares italianos y que gira por el mundo con un musical de nombre “ITALIANI, cuando los emigrantes éramos nosotros”; el Trio DALTIN; Vicente y Rafael PRADAL de España; el virtuoso guitarrista de flamenco Kiko Ruiz; el Trío de música Jazz NACCARATO; la delicadeza y el virtuosismo del mandolinista Julien Martineau; las canciones-poesías del gran Faber, interpretadas por la Banda de Fabrizio DE ANDRÉ; las inolvidables músicas de las más famosas películas italianas y la gran final con ovación de pié a la soprano Cécile LIMAL quien entonó “La vita é bella”…de Roberto Benigni. Todo alternado por las vivaces presentaciones del trío compuesto por Rocco Fernia director de la Revista RADICI y por los periodistas de televisión Marina Lorenzo y Patrick Noviello. El director de RADICI, en el agradecimiento, no se olvidó de mencionar a nadie, consciente del aporte de cada uno para lograr el éxito del evento: desde el equipo de los técnicos al director artístico, a la dirección de sonido, de luces. Y además mencionó al vice-alcalde Francis Grass, al Cónsul de Italia en Toulouse, Fabrizio Mazza, los patrocinadores, los benefactores, los medios de comunicación… todos juntos han “ganado la batalla”. Es lo que experimenté mientras compartía con los artistas y los técnicos una cena informal después del concierto. Se siente que existe un hilo profundo que los une, hecho de confianza recíproca, estima, talentos compartidos, solidaridad; de ganas de que el mundo sea más hermoso. Advertí con alegría y estupor que este hilo se entrelazó también conmigo, con AMU. Por lo tanto no me sorprenderé si descubro que apenas estoy viendo el comienzo de una larga y beneficiosa relación de colaboración. De hecho, presentando “Acción por un mundo unido”, durante el concierto, Rocco Femia puso en evidencia el slogan del proyecto RimPresa, como expresión de aquello que para los presentes parecía ya una convicción: «vibra la esperanza, no tiembla el futuro». Gustavo Clariá