Movimiento de los Focolares
Emigraciones. Desde Malta, una señal

Emigraciones. Desde Malta, una señal

VallettaSummit

Cumbre de La Valeta sobre migración

Días atrás (11-12 de noviembre) se realizó en Malta la cumbre internacional sobre la emigración, promovida por el Consejo Europeo. Los veintiocho países de la UE se encontraron con 35 países africanos y representantes de la ONU. El objetivo, como se lee en el sitio del Consejo, era el de “enfrentar las causas profundas del tema e ingeniarse para contribuir a la creación de la paz, la estabilidad y el desarrollo económico, mejorar el trabajo de promoción y organización de los canales de emigración legal, fortalecer la protección de los emigrantes y de los que piden asilo, en especial de los grupos vulnerables, detener de forma más eficaz la explotación y el tráfico de emigrantes, colaborar más intensamente para mejorar la cooperación en materia de repatriación y readmisión”. Mientras tanto, son los mismos habitantes de Malta los que se mueven para enfrentar el problema, interviniendo también en la acogida de los refugiados. Una voluntaria del Movimiento de los Focolares, Anna Caruana Colombo, dijo a la Revista New City, que junto con otros compañeros congregó a una treintena de personas con quienes fueron en primer lugar a informarse sobre las condiciones y necesidades de los emigrantes – gracias al servicio para los refugiados de los Jesuitas- y que posteriormente fueron a visitar los centros de recepción “abiertos”, donde encuentran alojamiento aquellos que ya obtuvieron el status de refugiados. 20151113-03En uno de estos centros ofrecieron cursos de inglés, les dieron informaciones útiles sobre Malta, y simplemente pasaron el rato con los emigrantes; mientras que en otro centro, que alojaba también familias, se ocuparon de los niños y buscaron materiales de primera necesidad útiles para los más pequeños. Más tarde, cuando llegaron los permisos necesarios, los voluntarios entraron también en los centros “cerrados”, cuenta Anna: «Los refugiados estaban en habitaciones con literas, había unos doce en cada habitación y no había lugar para todos. Al principio estaban asustados, pero viendo que queríamos solamente ser sus amigos, superaron la desconfianza. De las clases de inglés pasamos también a compartir momentos de alegría, entre música y baile, tanto que los guardias admitieron que no los habían visto nunca tan contentos». También los jóvenes del Movimiento de los Focolares se pusieron a trabajar en este frente. Ellos invitaron a los emigrantes a realizar actividades dirigidas a los muchachos como Run4Unity, a la Mariápolis – un encuentro de varios días de los Focolares, de amigos y simpatizantes. «Nuestro proyecto gradualmente está siendo visible – concluyó Anna- a tal punto que fuimos invitados por los miembros del equipo diocesano a compartir la experiencia con los otros Movimientos eclesiales».  

Solidaridad con la República Centroafricana

Solidaridad con la República Centroafricana

La agudización en la República Centroafricana de graves desórdenes político-militares no ha hecho cambiar el programa del Papa Francisco, quien como auténtico mensajero de paz, en la Homilía de la Fiesta de todos los Santos anunció que el 29 de noviembre irá a ese sufrido país. En ese lugar desde hace más de tres años se ha encendido uno de los tantos conflictos militares que hieren el planeta, al cual la Comunidad Internacional pareciera no dar relevancia. Son guerras fratricidas, guerras olvidadas. Todo se inició en el 2012 con la ocupación de grandes zonas del país por parte de grupos rebeldes, que destruyeron no sólo las sedes institucionales sino también de todo lo que había de cristiano. Es éste un factor nuevo para la República Centroafricana, que es prevalentemente cristiana, con una minoría musulmana y de personas de las religiones tradicionales que convivían pacíficamente. La profanación de iglesias, el saqueo de las obras sociales, escuelas, hospitales, dispensarios, tiendas y casas de cristianos, han llevado a una gravísima emergencia alimenticia y sanitaria. Sobre una población de 5 millones de habitantes, 820.000 se han visto obligados a dejar sus casas. Ya no se puede construir, mandar a los hijos a la escuela, ya no se puede sembrar. También el terreno comunitario, que hace una década una Fundación italiana había comprado para las familias de los Focolares, fue forzosamente abandonado. Antes de la guerra existía un lote de tierra cercado, un pozo de agua, la casita del guarda y, todos los años, los recursos para comprar la semilla. Era un proyecto que permitía dar de comer a las familias y también tener alguna ganancia vendiendo algunos productos, que ahora ya no está. Todavía está activo el proyecto AFN (www.afnonlus.org) de ayuda a distancia a niños y adolescentes, pero los beneficiarios son sólo 89, una gota en el mar. En el 2013 Petula y Patrick Moulo, padres de cinco hijos, dos de ellos adoptados, acogieron en su casa de Bangui a 34 personas, compartiendo lo que tenían. Aunque si todo era limitado –comida, espacio, frazadas- el amor proveyó, haciendo todos la experiencia del “Mejor un pedazo de pan seco en paz, que la abundancia de la carne en la discordia” (Prov. 17,1). Entre estas personas había también una mujer musulmana con sus pequeños hijos. También las otras familias de los Focolares abrieron sus casas y su corazón. La gente trata de mantener una actitud pacífica, no de resistencia, con la esperanza de atenuar la represión. No es así. Cuando todo parecía resuelto –la así llamada ‘liberación’ de diciembre 2013- es decir, la guerrilla, se activó y ha dejado una estela de devastación. Muchos cuerpos quedan sin sepultar. Después de dos meses se ven todavía los restos de personas torturadas y asesinadas que bajan por los ríos. La gente se refugia en los campos, al frío y sin comida. En todas las familias hay alguien que fue asesinado. Es una guerra escondida, solapada, que en tres años ha dejado más de 5.000 víctimas, destruyendo a toda la población, con el hambre, las enfermedades, la inseguridad, los sueldos a cuentagotas. Al inicio del 2015 se abrió un período de tregua, pero los recientes hechos sangrientos del 26 de septiembre y del 29 de octubre despertaron el terror; muertos, heridos, casas quemadas. En una noche todos los campos de refugiados que poco a poco se estaban vaciando se llenaron de nuevo. En el ‘campo’ de los Focolares duermen (al aire libre) 96 adultos, mientras que los niños duermen hacinados en la casita de Irene e Inocent, los vigilantes del proyecto. La comunidad de los Focolares recoge lo poco que tiene: ropa, comida, cobijas, que comparte con quien lo ha perdido todo, y lleva ayuda también a los refugiados que se encuentran en otros campos. La población está extenuada. El Papa Francisco dentro de poco estará con ellos, “para manifestar la cercanía orante de toda la Iglesia (…), para exhortar a todos los centroafricanos a ser cada vez más testigos de la misericordia y la reconciliación”. Lo acompañarán las oraciones de todos nosotros, junto a esperados y necesarios gestos concretos de solidaridad.  

Desde el Congo: dos mujeres, dos historias

Desde el Congo: dos mujeres, dos historias

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El restaurante de Émerence Kibimbwa Zolakio

Ni ella sabe cómo lo logró. El hecho es que Émerence, sola, gestiona una distribuidora de bebidas alcohólicas azucaradas en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo. Los negocios marchan bien. Hay entradas, salidas, y saco una ganancia. Émerence se expresa con mucha familiaridad con estos términos lo que denota que su actividad cada día crece más y más, dentro de la absoluta transparencia con los proveedores y los clientes. Y también con el fisco. Quien inspira su acción es el proyecto de Economía de Comunión (EdC) del cual aprende que antes que la ganancia está la persona y que su atención como empresaria debe estar centrada no tanto en los dividendos sino en los pobres. Decide invertir las utilidades en favor de los últimos y abre un par de kioscos de comida, primero uno y más adelante otro, donde también los pobres –que a menudo no disponen de cocina di de vajilla para comer- pueden adquirir por poco precio la comida lista. Un business que seguramente no va a aumentar su capital, al contrario. Pero como todos los empresarios que adhieren al proyecto de EdC, también Émerence sabe que cuenta con un socio “escondido” que es la divina Providencia. En cuatro años, sin haberlos buscado ni pedido, le llegaron dos congeladores (usados pero en buen estado), dos estabilizadores de electricidad, 52 sillas y 14 mesitas. Además de un stock de bebidas. Sus empleados son casi todas chicas de zonas de riesgo o madres solteras, a las que les da plena confianza poniéndolas al corriente de la situación contable empresarial y también de las extraordinarias intervenciones de su socio “secreto”. «Una vez – cuenta Émerence – le di ropa y cosas para comer a una joven madre. Su salud mental, en aquel momento, no era buena, y además parecía que estuviese escapando de algo. Me pidió trabajo y la asumí». Émerence le da confianza, le enseña el trabajo y después de dos años no sólo esta chica encuentra plenamente su equilibrio, sino que logra independizarse. Lo mismo pasa con otras cuatro chicas quienes a su vez, se convirtieron en pequeñas comerciantes de comida rápida, y que continúan en contacto con Émerence como su consejera permanente. Albertine es otra mujer que también merece que mencionemos. Ella también es de Kinshasa, es madre de seis hijos. Albertine es maestra de prescolar, del proyecto Petite Flamme, un centro social obra de los Focolares, financiado por el proyecto de apoyo a distancia de AFN (www.afnonlus.org). «Desde hace varios años – confiesa Albertine – mi marido se fue de casa sin motivo y todavía no sabemos dónde está». No es difícil imaginar lo duro que es para una mujer sola llevar adelante una familia de seis hijos. Como segundo trabajo Albertine decide vender zapatos que compra gracias a un préstamo que la hizo el Centro Social donde trabaja. «El precio de los zapatos que vendo no es exagerado y ¡es por esto que Dios me bendice!» asegura convencida Albertine, quien con los ingresos de esta actividad logra pagar el alquiler y los recibos. Así los hijos pueden continuar los estudios, dos de ellos ya están en la Universidad. «Cada día renuevo mi elección de Dios y Él me da la fuerza para ir adelante – cuenta Albertine – Trato de promover a mi alrededor los valores humanos y sociales contenidos en el Evangelio. Es de esta forma que podremos transformar la sociedad». Y si Albertine con su micro comercio de zapatos logra que sus seis hijos vivan con dignidad, recientemente Emérence ha visto registrada su actividad entre las dos mayores marcas de distribuidores de bebidas de la República Democrática del Congo (Bralima y Bracongo). Todo nos lleva a pensar que el socio “escondido” está más activo que nunca.

Japón, a 70 años del fin de la guerra

Japón, a 70 años del fin de la guerra

Tsuhako-san-2-250x300«El 22 de agosto de 1944, perdí a mi única hermana en la tragedia naval de Tsushima maru», el barco de pasajeros hundido por un submarino americano, en donde murieron más de 1400 civiles, entre ellos, más de 700 niños. «Mi mamá, hasta su muerte a los 96 años, siguió sufriendo y repitiendo: “La guerra se me la comió”». Quien narra su historia, desde lo profundo de su corazón, es la señora Toshiko Tsuhako. Su ciudad, en la isla de Okinawa, fue el escenario, entre abril y junio de 1945, de la única batalla terrestre que se combatió en Japón, que dejó 150 mil muertos. «Tenía todavía la edad de una niña inocente cuando me encontré en medio de la trágica experiencia de la guerra, en contacto con las dolorosas heridas que ella provoca al cuerpo y al alma de las personas. Cuando tenía 12 años llegó el final de la guerra. Mi madre era de constitución frágil y como quedé de única hija me dediqué con todas mis fuerzas a tratar de sostenerla y aliviar su aflicción. Cuando tenía 16 años encontré la fe cristiana y recibí la gracia del bautismo». Siendo adulta entré en contacto con la espiritualidad de los Focolares: «Quedé muy sorprendida al escuchar que la fundadora Chiara Lubich, había entendido durante la II Guerra Mundial, que Dios la amaba inmensamente y que todos somos hermanos y hermanas que aspiran a un mundo unido, porque esta realidad coincidía con el gran sueño que llevaba dentro desde que era chica». «También si sabía que todo lo que sucede está en las manos de Dios, muchísimas veces me preguntaba: “¿por qué todavía hay guerras tan dolorosas y crueles?”, mientras que yo seguía soñando siempre con una “Familia global” donde todas las personas vivieran la gratitud recíproca y la comunión». «Para construir un mundo verdadero de paz pienso que Dios tiene necesidad de la colaboración de los hombres. Es necesario cultivar corazones que amen también a su país, pero sobre todo, almas sensibles que se donen por el bien de las personas, que sepan amar». «En este aniversario del fin de la guerra –testimonia Toshiko – renuevo mi confianza en Dios y mi compromiso de seguir por el camino de la construcción de la paz”.

Escuela interamericana de Economía de Comunión

Escuela interamericana de Economía de Comunión

EdC_02Conectar los sueños, difundir una cultura. Se trata éste de un título programático, que eligieron para la Escuela Interamericana de Economía de Comunión que se desarrolló del 26 al 31 de octubre en la Mariápolis Ginetta (San Pablo – Brasil), el lugar que, en 1991, vio nacer de la inspiración de Chiara Lubich, el proyecto de la EdC. Fueron 60 los jóvenes participantes, provenientes de Paraguay, Argentina, México, Guatemala, Cuba, Colombia, Bolivia y Brasil. Los jóvenes dieron su decidida adhesión a aventurarse en el mundo empresarial según los principios innovadores presentados por la fundadora de los Focolares cuando nació el proyecto. Para sostener la realización de los sueños y proyectos, los empresarios presentes declararon su plena disponibilidad a acompañar con su experiencia este camino, nada fácil, que los jóvenes pretenden emprender. La propuesta fue acogida con entusiasmo. Durante la conclusión de la escuela, cada estudiante recibió de su asesor el certificado de participación. Nació así una nueva experiencia de comunión que fue llamada “Operación uno por uno”. Maria Clézia Pinto, responsable de los proyectos de la Anpecom (asociación que coordina las distintas iniciativas de la Economía de Comunión en Brasil) anunció el inicio de un Programa de apoyo económico dirigido a pequeñas empresas que trabajan en situaciones de vulnerabilidad social, ofrecen productos alimenticios o servicios a favor de la educación, la salud y la vivienda e iniciativas dirigidas al desarrollo humano o social a favor de la clases media baja, baja y las más indigentes. Se trata de un programa inspirado en iniciativas ya en curso en otras áreas del mundo, que ofrecen financiamiento y beneficios vinculados con las líneas generales de la EdC. EdC_01Dirigiéndose a sus coetáneos, en la invitación, quien trabajó en la preparación de la escuela había escrito: “No nos rendiremos ante las desigualdades y las injusticias sociales”, y lanzó un desafío: “¿Y si esta transformación empezara por tomar conciencia de qué es la pobreza, la economía, el trabajo, las relaciones interpersonales?”. Ha sido sobre estos y otros temas de gran actualidad que se desarrollaron mesas redondas y encuentros de grupo, donde los jóvenes fueron los protagonistas, junto a expertos y a empresarios con años de experiencia. Anouk Grevin, de la Comisión Internacional de la EdC, en su intervención final, dijo confidencialmente, que desde la fase preparatoria había habido una gran expectativa de que la Escuela resultara una especie de laboratorio que pudiera abrir nuevos caminos a la EdC, no sólo en América Latina, sino en el mundo.

Sportmeet en los Balcanes: cuando el deporte une

Sportmeet en los Balcanes: cuando el deporte une

Krizevci_2015_007El deporte, ¿puede colaborar en la construcción de un mundo más unido? ¿Puede ser un campo de acción e instrumento de unidad entre las personas y los pueblos? Éstas son algunas de las preguntas que motivaron a los fundadores de Sportmeet, a partir de su pasión común por el deporte. «No tenemos la pretensión de tener la verdad en el bolsillo, nos pusimos a buscar las personas, las experiencias del mundo del deporte que nos pudiesen ayudar en este trabajo, del cual surgieron en estos años, en síntesis, tres elementos que califican la identidad de Sportmeet: la alta consideración del deporte como un fenómeno significativo de la sociedad; la capacidad y el objetivo de reunir a las más distintas categorías de personas aficionadas al deporte; el desafío de conjugar teoría y práctica en un contexto que en cambio tiende a mantener separados a quienes estudian de quienes practican algún deporte». Éstos son algunos párrafos de la intervención con la que Paolo Cipolli, presidente de ‘Sportmeet for a United World’, inauguró el séptimo convenio organizado por la red de Sportmeet en Crizevci (Croacia). Es decir, mirar el deporte en diálogo con la cultura contemporánea, convencidos de que puede dar su contribución específica, estimulante y positiva a la cultura y a la construcción de una ciudadanía activa y responsable. Krizevci_2015_006Los participantes eran un centenar – directores, profesores de ciencias motoras, pedagogos, atletas, responsables de clubes deportivos, árbitros, educadores, estudiantes universitarios, periodistas deportivos; casi todos eran de convicciones no religiosas-. Provenían de varias regiones de Croacia y de Serbia. Se encontraron del 2 al 4 de octubre en la ciudadela “Mariápolis Faro”, en Croacia. Estaban presentes las instituciones, regionales y locales que patrocinaron y financiaron el Convenio, la TV nacional, la radio local y el atleta Branko Zorko, maratonista, tricampeón olímpico mundial en la carrera de 1500 metros, nativo del lugar y hace tiempo vinculado con Sportmeet. El tema “Tiempo libre como recurso para las jóvenes generaciones”, mostró los grandes cambios y riesgos que derivan del uso masivo de internet y de la difusión de las nuevas tecnologías, como subrayó con claridad y apasionada preocupación Mirna Andrijasevic de la Facultad de Ciencias Motrices de Zagreb. Alexandar Ivanosky de la Facultad privada de Deporte y Salud de Belgrado (Serbia) subrayó la importancia de la presencia de los adultos, llamados al desafío de buscar un vínculo creativo con los jóvenes –quienes a menudo se encuentran solos ante poderosos estímulos de la tecnología y de las redes sociales-. Milan Čapalija, psiquiatra y Majda Fajdetic, pedagoga del Ministerio de Educación de Zabreb, resaltaron diversas metodologías de promoción de una acción pedagógica que pueda revalorar la contribución del juego y del deporte. Hubo distintos talleres con experiencias de interacción práctica, los cuales concluyeron con un momento de juego junto con los jóvenes de un colegio en la hermosa plaza central de la ciudad. Fue un taller experimental y al mismo tiempo una ocasión para hacer la experiencia de lo que es característico de Sportmeet: el diálogo como recurso y oportunidad imprescindible para promover una nueva cultura del deporte. Como testimonio del clima de respeto y confianza que ha ido creciendo en estos años, Alexander Ivanosky (Serbia) puso en evidencia la capacidad del deporte croato de destacarse en los juegos de equipo y solicitó una interacción aún más estrecha para compartir el espíritu de fraternidad que anima a este grupo en los Balcanes y en otros lugares. Al final se comunicó la fecha de la próxima Escuela de Verano 2016 que se realizará, del 14 al 17 de julio, en la misma ciudad de Krizevci.