Movimiento de los Focolares

Domingo de Pascua

Mar 31, 2018

Be authentic witnesses to the Resurrection.

Es el triunfo de Jesús resucitado que conocemos y revivimos también en nuestra pequeña experiencia, después de haber abrazado el abandono, o cuando unidos realmente en su nombre, experimentamos los efectos de su vida, los frutos de su Espíritu. El Resucitado debe estar siempre presente y vivo en nosotros [en este año 2000] en el que el mundo espera no sólo personas que creen y lo aman de alguna manera, sino testigos auténticos que puedan decir verdaderamente, como la Magdalena a los apóstoles después de haberlo encontrado cerca de la tumba, aquellas palabras que aunque las conozcamos, son siempre nuevas: “¡Lo hemos visto!”. Sí, lo hemos descubierto en la luz que nos ha iluminado; lo hemos tocado en la paz que nos ha infundido; hemos oído Su voz en el fondo del corazón; hemos saboreado su alegría incomparable. Fuente: Chiara Lubich en conexión telefónica. Castel Gandolfo, Roma, 20 de Abril de 2000.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Cada día un Jueves Santo

Cada día un Jueves Santo

En esta Semana Santa de 2026 proponemos una página extraída de los Diarios de Chiara Lubich, escrita precisamente un Jueves Santo, el 11 de abril de 1968.

El camino de la esperanza

El camino de la esperanza

A los 50 años de la redacción del libro más famoso del Cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuận, se ha realizado un evento en el Palacio Lateranense de Roma, transmitido a través del streaming en siete idiomas. Se ha presentado la nueva biografía del conocido testigo de la esperanza.

Invitación a un auténtico viraje

Invitación a un auténtico viraje

León XIV se encuentra con el Movimiento de los Focolares y confirma el carisma de la unidad, que no es fruto de equilibrios organizativos o de estrategias humanas, sino el reflejo de la relación entre Cristo y el Padre. Un artículo de Margaret Karram para «L’Osservatore Romano».