«Mirar a las profesiones que tienen que ver con el mundo de la justicia – magistrados, abogados, cancilleres, docentes universitarios, agentes penitenciarios, fuerzas del orden – y descubrir el camino a recorrer juntos, involucrando a todos los actores de las múltiples relaciones que pueden contribuir a ello». Éste fue el objetivo del Congreso internacional promovido por Comunión y Derecho (CeD) y Humanidad Nueva, el 26 y 27 de noviembre pasado en Castel Gandolfo (Roma). La presencia de un director de cine en un encuentro sobre la justicia, puede haber parecido bastante fuera de lo normal, pero Fernando Muraca logró describir, por medio de su conmovedor testimonio, la experiencia vivida como profesional dentro del Instituto Penal para Menores de Catanzaro (Italia del sur). Se trata de un documental filmado enteramente por los jóvenes del Instituto y es fruto de un compromiso que ha desembocado en el “proyecto cine” que ha trasformado a jóvenes reclusos no sólo en actores sino en personas que han vuelto a encontrar el sentido de su existencia. Muraca también es actor y director de la película “La terra dei Santi”, en la que presenta la realidad de la criminalidad organizada, según el modelo mafioso. Durante los dos días de intenso diálogo entre los diferentes actores que trabajan en el ámbito de la justicia, se retomó más de una vez el concepto de dignidad humana, del valor intrínseco e inestimable de cada ser humano, convencidos de que es posible vivir las relaciones jurídicas con el espíritu de fraternidad y en búsqueda de una justicia verdadera.
El programa, rico y articulado, ha permitido tratar a fondo algunos temas especialmente actuales como el de la tutela de los menores no acompañados y el de los que piden asilo, la relación con los detenidos y la tutela de las víctimas. El Dr. David Shaeed (magistrado en Indianápolis), los abogados Alba Doto (Boston) y. Endy Moraes (Fordham University, New York) y la Dra. Luciane Barzotto Cardoso (magistrada del Tribunal Federal de Porto Alegre, Brasil), han examinado el derecho vigente en varias partes del mundo y han estudiado los instrumentos con que cuentan para seguir el camino de investigación y de estudio iniciado ya desde hace algunos años, el cual se enriquece cada vez más con las acciones concretas. Entre las ponencias, fue presentada en video la de María Voce, presidente de los Focolares, primera mujer abogada del Foro de Cosenza (Italia), con el título “Justicia y bien común en el horizonte de la fraternidad universal”. En un pasaje de su intervención, María Voce explicó: «Hoy, ante esta “guerra mundial a pedazos”, ante las trágicas destrucciones, a la anulación de todo derecho y del respeto por los pueblos que viven en territorios de guerra, ante la cerrazón frente a los emigrantes, la fraternidad es la única respuesta y el compromiso que se nos pide es que la construyamos, incluso con pequeñas acciones, gotas ínfimas quizás pero que pueden iluminar la noche». Las sesiones en ámbitos de trabajo pusieron en evidencia la necesidad de facilitar un diálogo en el interior de las diferentes profesiones, sin perder de vista el conjunto, para desarrollar un diálogo entre quienes trabajan en este campo y poner en comunión conocimientos y experiencias de las actividades que se llevan a cabo en el área del Derecho. Fue significativa la presencia de los jóvenes y estimulante la participación de los estudiantes. Entre los testimonios, el más conmovedor fue el de Roberto (ex detenido) y el de Alfonso, que desde hace algunos años trabajan dentro de la cárcel de Rebibbia (Roma) para ayudar concretamente a las familias de los detenidos. [Francesco] Roberto no escondió su emoción al presentar su experiencia ante un público tan cualificado, y cerró su intervención pidiendo que la comunidad civil pueda facilitar y promover la difícil reinserción laboral y social de los ex detenidos. La próxima cita se dedicará a los jóvenes: la Summer School 2017. Patrizia Mazzola
Aprender y crecer para superar los límites
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