Movimiento de los Focolares

Hungría: a las raíces de los voluntarios de Dios

May 27, 2011

Mientras María Voce visita el país Magiar, proponemos fragmentos de una carta de Chiara Lubich después de los hechos de Hungría en el ’56, carta magna de los “voluntarios de Dios”.

“¡Dios! ¡Dios! ¡Dios! Resuene este inefable nombre, fuente de todo derecho, justicia y libertad, en los Parlamentos, en las plazas, en las casas, en las oficinas…”. Con el deseo de responder a este sentido llamado pronunciado por Pío XII en un radiomensaje el 10 de septiembre de 1956, debido a la represión en Hungría, Chiara Lubich escribió un mensaje que se convirtió en la “carta magna” de una nueva vocación en el Movimiento de los Focolares: los “voluntarios de Dios”. Hombres y mujeres de todo el mundo –donde está presente el Movimiento-, formados a la espiritualidad de la unidad, que se comprometen a llevar a Dios a la sociedad, con la propia vida, en los varios ambientes donde actúan.

2006 – En Budapest

“Si ha habido –escribe Chiara el 15 de enero de 1957– una sociedad capaz de quitar el nombre de Dios… el amor de Dios del corazón de los hombres. Debe haber una sociedad capar de devolverlo a Su lugar. (…) Exista quien Lo santifica con todas sus fuerzas y se reúna con quienes sienten el mismo llamado para formar un bloque a las órdenes de esa eterna Palabra que nunca nadie podrá borrar de la tierra. Se necesita gente que siga a Jesús como quiere ser seguido: renunciando a sí misma y tomando su cruz. Que cree que esta arma: la cruz, es más potente que todas las bombas atómicas porque la cruz es un pasadizo en las almas, mediante el cual Dios entra en los corazones… Formar un bloque de hombres de todas las edades, condiciones, unido por el vínculo más fuerte que existe: el amor recíproco dejado por el Dios humanado moribundo, como testamento…Amor recíproco que funde los cristianos en una unidad divina… que por sí sola puede oponerse a la unidad provocada por el interés, por motivos de esta tierra, por el odio. Amor recíproco que significa: hechos concretos, proyección de todo nuestro amor hacia los hermanos por amor a Dios.En fin se necesitan auténticos discípulos de Jesús, en el mundo, no sólo en los conventos. Discípulos que voluntariamente Lo sigan, empujados sólo por un amor iluminado hacia Él, en esta hora tenebrosa… Un ejército de voluntarios, porque el amor es libre. (…) Es necesario… edificar una sociedad nueva, renovada por la Buena Noticia, donde resplandezcan con el amor la justicia y la verdad. (…) Una sociedad que testimonie un solo nombre: Dios”.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Audiencia con el Papa León XIV

Audiencia con el Papa León XIV

El sábado 21 de marzo de 2026, los participantes en la Asamblea del Movimiento de los Focolares fueron recibidos en audiencia privada por el papa León XIV. El pontífice reconfirmó la esencia y la fecundidad del carisma de la unidad, don de Dios para la Iglesia y para el mundo, y animó a vivir esta etapa posfundacional con confianza, transparencia y responsabilidad.

Evangelio Vivido: “Quédate con nosotros, porque anochece” (Lc 24,29)

Evangelio Vivido: “Quédate con nosotros, porque anochece” (Lc 24,29)

¿Cómo podemos reconocer la presencia de Jesús cuando la noche, la injusticia y la desigualdad nos envuelven? ¿Cuándo las dificultades y el sufrimiento parecen oscurecer toda esperanza? El camino a Emaús se convierte en un símbolo de cada uno de nosotros, de nuestro camino de fe, de nuestro profundo deseo de redescubrir a Cristo en nuestras decisiones cotidianas; un encuentro que nos lleva a la alegría y al testimonio compartido. Es la conmovedora invitación que todos podemos hacerle, para que, una vez encontrado, permanezca con nosotros y entre nosotros.

Pascua: el fundamento de la Gran Esperanza

Pascua: el fundamento de la Gran Esperanza

Esta reflexión acerca de las razones y los orígenes pascuales de la esperanza cristiana, que “se atreve” a hablar aún a los hombres de hoy, nos la ofrece Declan J. O’Byrne, teólogo y rector del Instituto Universitario Sophia.