Movimiento de los Focolares

[:it]Un atto di verità … e gli opposti si riconciliano

Feb 28, 2006

Venuto meno il numero legale per effettuare una delibera in sede di Consiglio comunale, la maggiornaza consiliare prosegue – contro il regolamento - in attesa che si raggiunga nuovamente il numero. E’ un vizio di forma che porta l’opposizione a interrogarsi sulla validità delle delibere votate in quella sede. L’avvocato del Comune si chiede: dire la verità, mettendomi contro la maggioranza, o tacere per non avere problemi? La scelta ricade sulla prima opzione: un atto di verità che vale come atto di amore e di fedeltà verso ciascun consigliere, l’intero Consiglio comunale e la città che esso rappresenta. Alla fine anche maggioranza e opposizione riescono a trovare un accordo inaspettato.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Chiara Lubich: ¿Sabes dónde estamos?

Chiara Lubich: ¿Sabes dónde estamos?

Es el 16 de julio de 1949. Chiara Lubich se encuentra en Tonadico, en las Dolomitas, al norte de Italia, para pasar unos días de descanso junto con algunos de los primeros compañeros y compañeras. Allí se les une el diputado Igino Giordani, a quien Chiara llamaba Foco. Ese día, Chiara y Foco sellan un Pacto de Unidad, preludio de la experiencia espiritual y mística que Chiara vivirá entre 1949 y 1951. Un período conocido como «Paraíso ‘49», cuyos textos se han publicado recientemente en un volumen. En la introducción al mismo, el teólogo Piero Coda ofrece algunas reflexiones «Para una lectura teológica» del texto. Publicamos un extracto, relacionado precisamente con el Pacto del 16 de julio, junto con un breve vídeo de Chiara Lubich del 20 de diciembre de 1999, en el que cuenta a los Gen, los jóvenes de los Focolares, esta experiencia de luz.

Evangelio vivido: De la semilla al fruto

Evangelio vivido: De la semilla al fruto

La Palabra de Dios es como una semilla que, al ser recibida con un corazón abierto y con perseverancia, superando toda dificultad, da fruto. Jesús nos invita no solo a escucharla y comprenderla, sino sobre todo a vivirla concretamente cada día. Al vivir su Palabra, permitimos que Cristo transforme nuestra manera de pensar y actuar, haciendo que nuestras vidas y las de los demás sean fructíferas.