Movimiento de los Focolares

La oración por el Papa de 90 Obispos amigos de los Focolares

Mar 5, 2005

Obispos

  Una solemne concelebración eucarística para invocar la completa recuperación del Papa fue oficiada por 90 Obispos, amigos de los Focolares, provenientes de 47 países de los 5 continentes, reunidos en Castelgandolfo para su Congreso espiritual anual. La noticia de que el Papa estaba nuevamente internado, que suscitó sorpresa y trepidación, llegó poco antes de la conclusión del encuentro, iniciado el 19 de febrero. Antes de regresar, los Obispos le enviaron al Santo Padre un mensaje de gratitud, asegurándole sus oraciones por su pronta recuperación: “Unidos a toda la Iglesia, pedimos por Usted gracias especialísimas”. Los Obispos expresaron al Papa su profunda gratitud “�por el luminoso ejemplo de fe y de amor con el que afronta la nueva prueba y por su ministerio que es todo un don!”. Una característica relevante del Congreso ha sido precisamente el intercambio de mensajes con el Papa. Inesperada una carta firmada por él, llegada para la inauguración del encuentro, dirigida al Card. Miloslav Vlk. “Realmente es Usted quien ‘más ama’ y ‘confirma a los hermanos’…”, le escribieron como respuesta los Obispos.

Juan Pablo II, en su mensaje, había dirigido un pensamiento especial a Chiara Lubich, expresándole su reconocimiento por el “testimonio evangélico que el Movimiento ofrece en tantas partes del mundo”. Refiriéndose al tema del encuentro, animó a los Obispos a “dar testimonio, en la sociedad de hoy, de la presencia de Cristo resucitado, centro de la Iglesia” y “principio vital” que no puede dejar de suscitar una “renovada vitalidad apostólica” y “una audacia misionera” que respondan a los retos de nuestros tiempos. Invitó a los participantes a ser “signos elocuentes” del amor del Señor crucificado y resucitado, presente en el sacramento de la Eucaristía, y “artífices de su paz en todo ambiente”. Chiara Lubich, en su intervención leída por Natalia Dallapiccola, una de sus primeras compañeras, subrayó que “Jesús no es una presencia estática”, sino que actúa siendo “Principio unificador y por lo tanto activo: el amor”. “Pero esto –agregó- exige la respuesta de cada hombre”. “Toda división en la comunidad altera la profunda identidad de la Iglesia. Esta es la razón por la que la Iglesia a veces no es amada”. “Es la reciprocidad, la comunión, que hace ‘visible’ al Señor”. Impresionantes los testimonios de los Obispos de varios países: experiencias de fecundidad evangelizadora, de pacificación entre grupos étnicos diversos y entre políticos de tierras heridas por los conflictos, como Burundi y Centroamérica. No faltaron los testimonios de Obispos, sacerdotes y laicos sobre “la renovada vitalidad apostólica” suscitada por la presencia del Resucitado, en el diálogo ecuménico e interreligioso y en el campo político y social.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

El camino de la esperanza

El camino de la esperanza

A los 50 años de la redacción del libro más famoso del Cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuận, se ha realizado un evento en el Palacio Lateranense de Roma, transmitido a través del streaming en siete idiomas. Se ha presentado la nueva biografía del conocido testigo de la esperanza.

Invitación a un auténtico viraje

Invitación a un auténtico viraje

León XIV se encuentra con el Movimiento de los Focolares y confirma el carisma de la unidad, que no es fruto de equilibrios organizativos o de estrategias humanas, sino el reflejo de la relación entre Cristo y el Padre. Un artículo de Margaret Karram para «L’Osservatore Romano».

El sello de la unidad

El sello de la unidad

«La unidad —afirmó recientemente el Papa León XIV en la audiencia con todos los participantes de la Asamblea General del Movimiento de los Focolares— es una semilla, sencilla pero poderosa, que atrae a miles de mujeres y hombres, suscita vocaciones, genera un impulso de evangelización, pero también obras sociales, culturales, artísticas y económicas, que son fermento de diálogo ecuménico e interreligioso». Compartimos algunas palabras de Chiara Lubich, pronunciadas el 9 de noviembre de 1989 en una «Conexión», que nos presentan la unidad como la roca sobre la que se sustenta nuestra vida.