Movimiento de los Focolares

Las chicas de Alepo

Mar 29, 2013

Correspondencia desde Siria, de algunas adolescentes de los Focolares.

«Un día, entraron los rebeldes a Alepo, al barrio en el que vivíamos. En ese momento estábamos en Facebook chateando entre nosotros. Preocupación, rabia… distintos sentimientos surgieron en cada una. Había quien, sofocada por el temor escribió: «Se ve que también Dios está contra nosotros»; «No, Él está llorando con nosotros»; «Pero ellos nos están arruinando la vida»; «Tratemos de amarlos también a ellos»; «Pero ¿cómo?»; «Rezando para que también ellos encuentren el amor».

Al final aceptamos el desafío de amar también a quien nos estaba haciendo daño.

Para decir la verdad – escribe Mira desde Alepo – no siempre logro vivir el Ideal de la unidad como quisiera; el odio que hay a mí alrededor casi ha logrado entrar en mi corazón, pero no logrará vencerme. He llegado al punto de que mi visión de las cosas se ha vuelto pesimista. Me he preguntado: ¿cómo pudo Chiara Lubich vivir la guerra cuando empezó el Movimiento? Pero después me respondí: si ella lo logró, quiere decir que quizás yo puedo hacerlo. Esto me ha dado el impulso para seguir adelante, para recomenzar. Siento que tenemos que tenemos que tratar de amar como lo haría Jesús en nuestro lugar si estuviera en Siria, por eso todos tratamos de ayudar en la medida que podemos; de repente son sólo pequeños gestos.

Quisiera pedirles a todos que recen porque, créanme, sus oraciones nos dan una gran fuerza. Espero que ninguna de ustedes vida estos momentos negros que nosotros vivimos ni vea lo que nosotros vemos. Perdonen si he escrito poco, traté de escribir velozmente antes de que nos desconecten la electricidad. Pedimos que el Señor le de paz a nuestros corazones».

Y precisamente esta cadena de oraciones ya está rodeando a tantos en el mundo: es el “Time Out”, todos los días a mediodía hora local. La idea nace poco antes del primer Supercongreso mundial (1987), la gran cita de los Chicos por la Unidad. Fue el nombre que sugirió un chico que jugaba baloncesto.

Chiara Lubich le gustó tanto la idea que durante la guerra del Golfo pidió “permiso” para adoptarla, para hacer un tam-tam de oraciones por la paz. Y en diciembre de 2012 Maria Voce lo volvió a proponer: sólo Dios puede responder a la necesidad de paz que hay en la humanidad. Sería necesaria una oración fuerte, potente”, “con una fe renovada que Dios lo puede hacer, que si le pedimos en unidad Dios nos responde”:

Fuente: Revista Gen3 – n.1/2013

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.

Cada día un Jueves Santo

Cada día un Jueves Santo

En esta Semana Santa de 2026 proponemos una página extraída de los Diarios de Chiara Lubich, escrita precisamente un Jueves Santo, el 11 de abril de 1968.

El camino de la esperanza

El camino de la esperanza

A los 50 años de la redacción del libro más famoso del Cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuận, se ha realizado un evento en el Palacio Lateranense de Roma, transmitido a través del streaming en siete idiomas. Se ha presentado la nueva biografía del conocido testigo de la esperanza.