Movimiento de los Focolares

Por un acto de amor

Ago 10, 2002

un Obispo argentino

Mientras doy el paseo cotidiano que me prescribió el médico, trato de ir conociendo la urbanización donde vivo desde hace poco: soy, en efecto, el nuevo obispo del lugar. Algunos días después, tratando de poner en orden la casa episcopal, de modo que exprese del mejor modo a Dios, que es belleza. Encuentro unos candelabros de bronce que no combinan con el resto. Recuerdo entonces un pequeñísimo negocio de compra-venta que descubrí durante mis paseos. Imagino que, dada la difícil situación económica del país, su propietario puede encontrarse en serias dificultades, y veo a Jesús en él. Le pido a la secretaria que haga un paquete con los candelabros y se los entregue a ese señor con una tarjeta que diga: ‘Es un pequeño obsequio del obispo. Si logra venderlos, le pido que dé el dinero a los pobres; pero si usted llegara a necesitarlo, quédese con él’. Por la tarde, inesperadamente, este señor viene a la casa episcopal. Insiste que quiere verme. Cuando lo recibo me dice: ‘Hoy quería suicidarme, pero cuando llegó su secretaria, comprendí que yo todavía le intereso a alguien, y cambié de idea. ¡Mil gracias!”. (Argentina)

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Ojos de Pascua

Ojos de Pascua

Klaus Hemmerle (1929-1994), obispo de Aachen (en Aquisgrán, Alemania), teólogo y filósofo, gracias a su especial característica, dio un aporte importante a la profundización doctrinal del carisma de la unidad. Con estas palabras, nos introduce en el misterio de la Pascua y de la Resurrección de Cristo, invitándonos a sumergirnos plenamente en este momento y a adoptar una nueva perspectiva.

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.

Cada día un Jueves Santo

Cada día un Jueves Santo

En esta Semana Santa de 2026 proponemos una página extraída de los Diarios de Chiara Lubich, escrita precisamente un Jueves Santo, el 11 de abril de 1968.