Movimiento de los Focolares

USA: Diálogo y preguntas difíciles

Sep 2, 2015

En la Mariápolis Luminosa, Nueva York, el Centro para la Educación al Diálogo, organiza un fin de semana centrado en la formación al diálogo, especialmente en situaciones de gran diversidad.

20150901-02En 1998, Chiara Lubich inauguró el “Centro para la Educación al Diálogo”, con sede en la Mariápolis Luminosa, ciudadela de los Focolares cercana a Nueva York. En esa ocasión escribió: «Que todos los participantes en sus actividades se sientan igualmente constructores de esta nueva realidad colaborando con amor, paciencia, comprensión mutua y solidaridad a crear una isla de paz y un signo de unidad para el mundo de hoy… que sea sobre todo una escuela donde se aprenda a vivir este amor que es el único que puede hacer de los hombres y las mujeres de esta tierra una única familia». Este augurio de Chiara estaba muy presente en el encuentro que tuvo lugar el 15 y 16 de agosto pasados, en la ciudadela estadounidense, titulado “El diálogo y las preguntas difíciles”. Un desafío acogido por alrededor de un centenar de participantes «centrado –como escriben los organizadores- en cómo podemos dialogar y comunicar cuando se afrontan temáticas importantes y cuando hay personas con profundas diferencias de pensamiento». 20180901-01El programa se desarrolló con el aporte de cuatro expertos en Teología Moral y Teorías Políticas, provenientes de las universidades de Fordham (Nueva York), Providence College (Rhode Island) y Georgetown (Washington). «Empezamos –cuentan- con pensamientos de Chiara Lubich sobre el diálogo, donde emerge lo específico de la espiritualidad de la unidad que, si se vive, ayuda a transformar las relaciones entre las personas». Charlie Camosy (Fordham) y Amy Uelmen (Georgetown), analizaron «los motivos por los que la sociedad en los Estados Unidos está tan polarizada sobre posiciones opuestas y cómo se podrían romper estos muros entre las personas, sabiendo escuchar y teniendo una actitud de apertura al otro». Dana Dillon (Providence College) afrontó la delicada relación entre “amor y verdad”, a partir de uno de los puntos centrales de la espiritualidad de la unidad: Jesús abandonado. La teóloga lo presentó como el auténtico modelo del diálogo en cuanto «Él – en el momento en que se sintió abandonado por el Padre – entró en la desunidad, unificando la más grande división posible, la que había entre el cielo y la tierra». 20180901-03En la tarde tuvo lugar un momento interactivo: Claude Blanc, líder coach (un orientador que promueve el trabajo en equipo), guió a los presentes en la realización de algunos ejercicios «para aprender a escuchar profundamente y sin esperar nada de él». Bill Gould (Fordham), para completar el argumento desarrolló una reflexión sobre las “Distintas formas de comunicar” (imponer, discutir, tratar de convencer al otro, o bien orientarse hacia el bien común). En la mesa redonda del domingo, en las preguntas a los profesores, se ponía en evidencia la necesidad por parte de los presentes de estar preparados para afrontar temáticas álgidas como la procreación in vitro, los matrimonios homosexuales, y otros desafíos que se presentan en la vida de todos los días. «El taller sobre la escucha me ayudó a entender lo fecundo que puede ser el saberse escuchar en las relaciones cotidianas»; «Regresé enriquecido por esta experiencia». Son dos de las impresiones entre las muchas que dejaron los participantes.

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