MovimentoDiocesano2014Llevar el carisma de la unidad a las diócesis. Se podría definir así, en pocas palabras, la finalidad del Movimiento diocesano. De hecho, está compuesto por personas de la Obra de María que contribuyen a la renovación de la vida y de las estructuras de la diócesis, promoviendo y fomentando una unidad cada vez más profunda de los fieles con el Obispo, suscitando relaciones de comunión fraterna entre todos y promoviendo el diálogo entre las diferentes realidades existentes en la diócesis.

Un Movimiento nacido de la vida, como todas las demás expresiones del Movimiento de los Focolares. El Movimiento diocesano comenzó en Ascoli (Italia) en 1973, con los campamentos juveniles animados por un sacerdote focolarino, entonces encargado de la pastoral juvenil de la diócesis.

El eco positivo de los días transcurridos en un clima de gran alegría llegó a los oídos del entonces obispo de Ascoli, Mons. Morgante que, impresionado por la vida que encontró, los animó a seguir adelante.La experiencia se repitió en la diócesis de Téramo, en abril de 1976, donde el primer campamento local también obtuvo la aprobación del Obispo del lugar, Mons. Conigli.

La actividad más importante del Movimiento diocesano es la de formar personas que vivan y sepan transmitir la espiritualidad de comunión a las comunidades parroquiales y diocesanas con el fin de realizar la Iglesia–Comunión de la que habla Concilio Vaticano II y los documentos recientes de la Iglesia. Para ello se promueven reuniones mensuales, fines de semana de formación, campamentos de verano, congresos.

En los años siguientes se difundió en otras cuatro diócesis italianas. Actualmente el Movimiento diocesano existe en seis diócesis italianas: Áscoli, Teramo, Fermo, Macerata, Pesaro, Perugia.

Contacto:
Secretaría Central del Movimiento Parroquial y del Movimiento Diocesano

Via XXIV Maggio, 106/3
00046 Grottaferrata – Roma
Email: movparrdioc@focolare.org

Tel. 0039/06/94541970

Hechos de vida

Andrés, guerrero y maestro de vida

Andrés, guerrero y maestro de vida

4

El pequeño Andrés Cicarè cuando tenía diez años tuvo que enfrentar una durísima enfermedad. Tres años en los cuales Andrés nunca perdió su maravillosa sonrisa, acompañado paso a paso por la comunidad de los Focolares de Appignano (Macerata, Italia).

[leer más]

Artículos

12345...»