Qué nos mueve

 “Todo lo que quisierais que los hombres os hiciesen a vosotros, hacedlo vosotros a ellos:
ésta es en efecto la Ley y los Profetas”. (Mt 7,12)

 

El Arte de Amar

Un amor dirigido a todos y que no discrimina, que toma la iniciativa; que ama como a sí mismo y no rechaza a nadie, ni siquiera a los enemigos.

Para que pueda llamarse evangélico, ésas tendrían que ser las cualidades de nuestro amor.

Es una labor nada fácil, que requiere un ejercicio constante y cotidiano. Es por ello que Chiara Lubich lo definió a este amor como “un arte”, un método, que se les propone a todos: cristianos, hombres y mujeres de credos diferentes y personas sin una referencia religiosa. En la conciencia de que esta nueva disposición de ánimo es el primer paso para una revolución pacífica, capaz de cambiar el corazón de las personas y del mundo entero.

En Comunión

“Yo-el hermano-Dios, se dice. Vamos a Dios junto con el hombre, junto con los hermanos, más aún, se va a Dios a través del hombre” explicaba Chiara Lubich en 1995.

La dimensión comunitaria por lo tanto es la primera y las más directa característica de la espiritualidad de la unidad de los Focolares.

Son estos tiempos los que requieren la unidad: entre las personas, los pueblos y las naciones. Es un camino, el de la comunión, que no excluye, sin embargo, la contribución de cada uno personalmente, sino que la potencia y enriquece el cuerpo social.