Movimiento de los Focolares
Argentina: en Buenos Aires la santidad y los jóvenes

Argentina: en Buenos Aires la santidad y los jóvenes

Una fiesta de los jóvenes. Así se recordó la beatificación de Chiara Luce Badano en Buenos Aires. Una manifestación de una santidad al alcance de cualquier persona. La jornada tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que se vió colmada con la presencia de más de 900 personas.

Franz Coriasco firma y dedica libros

El momento central del programa estaba reservado para una entrevista con Franz Coriasco, que viajó desde Italia especialmente para este momento, para presentar su libro «Entre cielo y tierra» (recientemente editado por Editorial Ciudad Nueva), que él, como no creyente, escribió sobre Chiara Luce. El diálogo fue transitando desde la sabiduría y la cotidianeidad que van a la par, y su testimonio de la santidad de la joven beata, de su vida como modelo para todos y la búsqueda sincera de la verdadera felicidad. Los jóvenes se sintieron involucrados desde el primer momento, prestando una escucha profunda y una atención especial. Fue una fiesta sencilla: los números eran esenciales, simples, pero trasparentaban autenticidad, frescura, radicalidad, con un lenguaje muy actual. Muchos se sintieron representados en las coreografías y partes de teatro que expresaban la incesante búsqueda de la luz y la verdad. Se confundían los rostros felices de los jóvenes y el de Chiara Luce Badano. Su testimonio sigue vivo y su antorcha encendida sigue pasando de mano en mano sin detener su marcha.

Argentina: en Buenos Aires la santidad y los jóvenes

Reportage

7 noviembre 2011
La celebración del 50° de los Focolares en Holanda.
Holanda: con las comunidades del norte de Europa

6 noviembre 2011
La Presidente de los Focolares se reúne con las comunidades del Movimiento de Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Islandia y Holanda. Diálogo con algunos obispos católicos. Encuentro cara a cara con los jóvenes.
4 noviembre 2011
Los responsables del Movimiento de los Focolares de visita a las comunidades de Holanda. Se empieza por Marienkroon, antiguo centro de espiritualidad cistercense, actualmente ciudadela de los Focolares.
Argentina: en Buenos Aires la santidad y los jóvenes

¡Feliz cumpleaños, Holanda!

La sala prefabricada, preparada en un campo de la Ciudadela Marienkroon, está llena. Lo que se ve es destacable: 800 hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, daneses y holandeses, finlandeses e islandeses, suecos y noruegos, que llegaron aquí, incluso desde muy lejos, para celebrar, junto con María Voce y Giancarlo Faletti, el aniversario de la llegada del Movimiento en Holanda.

La pregunta surge espontánea: ¿por qué siempre funciona? ¿Qué hay debajo de esa alegría palpable que convierte en hermanos a personas de edades, razas y convicciones tan diferentes? Las canciones de las chicas en el escenario son en holandés, pero envuelven también a las personas que no hablan ese idioma, porque más que las palabras son importantes las sonrisas. Tal vez el secreto es que se parte de la vida, del amor concreto y sólo después de haberse hecho amigos se llega al intercambio cultural. O tal vez depende del hecho de que Chiara Lubich enseñó a no pararse delante de los problemas e incomprensiones, sino a ir adelante, volviendo a empezar siempre, mirándose cada mañana como personas nuevas.

Tres trompetas, un violín, dos flautas, una batería y un piano componen la orquesta. Se recorren las etapas principales de una aventura que continúa: la llegada de los focolarinos en Holanda en 1961, el Genfest con 4.000 jóvenes en 1976, la visita de Chiara Lubich en 1982, la apertura de los focolares en Copenhague, Estocolmo y Oslo en los años ochenta, las primeras visitas a Islandia en 1989 y la familia focolar de Polonia que llegó en el  2010, la inauguración del nuevo Centro Mariápolis en la ciudadela.

Cada país se presenta con creatividad y fantasía. Suecia, donde el ecumenismo se vive con normalidad, porque en todas las reuniones hay personas de diferentes iglesias; Noruega, con un emotivo momento de silencio recordando la tragedia del 22 de julio pasado; Finlandia, amplios espacios y un popurrí de canciones; Islandia multiétnica y, finalmente, Holanda, el país anfitrión, con su comunidad viva. Momentos de gran unidad, como la celebración ecuménica con el Padre nuestro recitado en siete idiomas simultáneamente.

El obispo Jan van Burgsteden,  responsable de la Conferencia Episcopal para el Ecumenismo, testimonia que «desde hace 50 años, el Movimiento en Holanda ayuda a las personas a vivir las palabras del Evangelio. Y de aquí ha surgido, incluso en una era de secularización, un nuevo compromiso en la Iglesia, que la ha ayudado a superar la polarización [opiniones antagónicas dentro de un mismo campo]. He visto también, cómo el Movimiento ha logrado crear un «ecumenismo del corazón.» Estoy convencido de que un día veremos a la Iglesia brillar como una estrella matutina, porque en todas sus realidades la Palabra se ha hecho vida.»

María Voce responde a varias preguntas. Una como ejemplo: ¿Qué es lo que recuerdas en especial del 2011?  «En Tierra Santa, cuando estaba en el Santo Sepulcro me sentía aplastada por el mal del mundo, que había aplastado también a Jesús. Más tarde, sin embargo, delante de la tumba vacía, la certeza súbita de que Jesús ha resucitado, de que podemos tenerlo vivo entre nosotros en el mundo y que tenemos la suerte de poder hacerlo. En otro viaje, en América: entre aquellos espacios inmensos y mucha gente por todas partes, pensé que los focolarinos eran pocos. ¿Qué pueden hacer ellos solos? Los que vinieron a la celebración habrán sido 2.000 personas, una gota en el mar. Sin embargo, dentro de mí la certeza: No nos pongamos la preocupación por los números, no son importantes, lo que cuenta es que Jesús entre nosotros crezca, el resto llegará.”

«Un día rico de momentos oficiales – concluye Giancarlo Faletti – pero sobre todo un día de familia, que da mucha esperanza. Me llevo en el corazón vuestra presencia multiétnica y multicultural, este florecimiento de vida. Cada flor necesita el amor, la tenacidad y la laboriosidad, que son vuestras características. La flor, en el fondo,  es el símbolo de Holanda».

Por Giulio Meazzini

Argentina: en Buenos Aires la santidad y los jóvenes

Holanda: con las comunidades del norte de Europa

4 de noviembre: el primer día de María Voce y de Giancarlo Faletti en la Ciudadela Marienkroon comienza con una reunión con algunos obispos católicos de Holanda e Islandia. Se trata de un franco intercambio de ideas y perspectivas sobre la manera de testimoniar la fe en la sociedad secularizada de hoy. En Holanda, en los años postconciliares, fue creciendo la incomprensión entre católicos “conservadores” y “progresistas”. Solo a finales de los años 90 mejoró la situación, gracias también a la contribución de los jóvenes de distintos movimientos y animadores juveniles diocesanos. Con respecto al ecumenismo, las relaciones han mejorado mucho respecto a los años 60, cuando los católicos y los protestantes no tenían casi contacto. Actualmente está en curso un proceso de acercamiento que se espera que pronto pueda conducir a un día nacional de reconciliación. Juntos por Europa es un partner en este proceso. A pesar de esto, en parte debido a los escándalos de abuso sexual, crecen la apatía y la indiferencia ante el fenómeno religioso. «Es un reto a colaborar aún más entre nosotros, porque ningún movimiento es suficiente por sí mismo para cambiar las cosas – afirma María Voce -. Cada uno responde del don especial que ha recibido;  para nosotros es la unidad, para llevarla también entre los movimientos. » Según el obispo De Jong, la Ciudadela podría albergar una escuela dirigida por el Movimiento de los Focolares, fundada en el amor al prójimo y abierta a todos, para formar a los chicos que hoy en Holanda respiran sólo la cultura secularizada. La Presidente respondió que sería necesario que en todas las escuelas hubiera muchos maestros que encarnen el Evangelio en sus vidas, y que la viabilidad de la propuesta será sin duda evaluada por los responsables del Movimiento en Holanda. Por la tarde, el encuentro con los representantes de las distintas expresiones del Movimiento y de las comunidades que se han formado en Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Islandia y Holanda, permite a María Voce y a Giancarlo Faletti tener una visión actualizada de la situación en estos países. Diferentes culturas y pueblos y, sin embargo, «Cada uno siente como propio y se alegra de lo que los otros hacen. Cada vez que visito a una nación y el avión comienza su descenso – continúa la Presidente – se me hace un nudo en la garganta pensando en los hermanos que me esperan con alegría. Somos personas afortunadas al poder experimentar el don de Dios que es la familia del Movimiento en todos los países del mundo. » Por último, después de la cena, un diálogo cara a cara con 25 gen en preparación de la inminente “Jornada de los jóvenes católicos «, organizada por la Conferencia Episcopal en colaboración con los jóvenes de los Focolares y de otros movimientos. El futuro del Movimiento de los Focolares está aquí, entre estos chicos, que de todas partes de Holanda los llaman para contar la historia de Chiara Luce, la primera joven del Movimiento que ha subido a los altares. Por Giulio Meazzini