Movimiento de los Focolares
De “rebelde”  a constructor de unidad

De “rebelde” a constructor de unidad

Hago parte de la generación de los “rebeldes”, educado en la fe católica, pero sin comprenderla ni vivirla coherentemente. Ya desde joven me hacía muchas preguntas. Sobre todo me costaba ir a Misa todos los domingos. Encontré la solución: dejé de creer, manteniendo igualmente  como referencia el mensaje de amor de Jesús.

Conocí a M. Angels, mi mujer, y comenzó una larga y benéfica transformación para ambos. Ella creyente y del Movimiento de los focolares. En realidad, con el pasar del tiempo, descubrí que me había casado con una “activista” del Movimiento.

Nos tuvimos que confrontar enseguida sobre las decisiones que debíamos tomar para el rito del matrimonio. Nos casamos por la Iglesia. A pesar de esto, por mi parte no renuncié a nada. No solo acepté el rito religioso, sino que participé con el máximo interés y respeto.

La otra decisión importante fue la educación que habríamos tenido que dar a nuestros hijos. Nuevamente aplicamos un sencillo principio que, para estas cuestiones difíciles, ha funcionado muy bien: “la formación en la fe católica será un plus para nuestros hijos que les hará más sensibles, más completos, más felices». Le decía a mi mujer: «Tú tienes la fe, yo el vacío”.

No ha sido todo fácil como puede parecer. De hecho, no comprendía el entusiasmo de mi esposa por participar a las reuniones de los Focolares: Era quizás un secta? Admito que estabe un poco celoso. Poco a poco, esforzándonos mutuamente, llegamos a un pleno equilibrio. Tenía una cierta curiosidad  por el Movimiento y ella discretamente me lo hacía conocer.

Un hecho significativo sucedió cuando participé a una reunión. Recuerdo la acogida que recibí y la atmósfera que se respiraba. Comencé a conocer la espiritualidad de Chiara Lubich e intenté hacerla coincidir con mis convicciones personales. Un aspecto importante  fue comprender  con una luz nueva el significado de la palabra amor, que hoy día ha perdido su importancia.

Había encontrado una espiritualidad que ponía al centro el mensaje de Jesús da una manera radical y manifiesta; que se concretizaba cotidianamente y en las pequeñas cosas. Creció mi interés por esta espiritualidad así como el deseo de vivirla: con los amigos, los desconocidos, los compañeros de trabajo, y sobre todo en familia.

Había solo un obstáculo. Me parecía que el Movimiento fuese reservado a las personas creyentes cristianas. Fui sorprendido cuando supe que era abierto también a personas de convicciones non religiosas y no sólo, sino que me invitaban a participar activamente.

He aprendido a ver al otro como a un hermano, a pensar y actuar de consecuencia, y que no es necesario ser un héroe; he experimentado que es necesario un ejercicio continuo, pero que en esto uno es ayudado por una espiritualidad que tiene un alto componente comunitario.

En los últimos años he tenido la fortuna de poder dirigir un grupo musical de jóvenes. Es una riqueza, porque estando con ellos he podido participar a su crecimiento, non sólo musical sino también espiritual. Esto ha exigido por mi parte una grande dosis de trabajo y mucha paciencia para adaptarme a sus  exigencias,  conocimientos, edad y a las ganas que tienen de jugar y de vivir.

Ahora miro mi vida como una trayectoria que me ha permitido crecer en el terreno espiritual, y llenar el vacío que me parecía tener respecto a la plenitud de fe de mi mujer. Una evolución que hace necesario que me impulsa a pasar de espectador a actor.

Jordi Illa

Septiembre 2011

«Pero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y lo hemos encontrado».

Estas palabras son una invitación que Dios te dirige a ti y a todos los cristianos para gozar junto con Él, para celebrar y participar de su alegría por el regreso del hombre pecador, antes perdido y luego hallado. Y estas palabras, en la parábola, se las dirige el padre al hijo mayor, que había compartido toda su vida pero que, después de un día de duro trabajo, se niega a entrar en casa, donde se está festejando el regreso de su hermano. El padre sale al encuentro del hijo fiel como fue al encuentro del hijo perdido, y trata de convencerlo. Pero es evidente el contraste entre los sentimientos del padre y los del hijo mayor: el padre, con su amor sin medida y su gran alegría, que quisiera que todos compartieran con él; el hijo, lleno de desprecio y de envidia por su hermano, a quien no reconoce como tal. De hecho, al hablar de él, dice: «Este hijo tuyo que se ha gastado tus bienes». El amor y la alegría del padre por el hijo que ha vuelto ponen todavía más de relieve el rencor del otro, que evidencia una relación fría y, se podría decir, falsa con su propio padre. A este hijo lo que le importa es el trabajo y cumplir con su deber, pero no ama a su padre como un hijo. Se diría que más bien le obedece como a un amo.

«Pero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y lo hemos encontrado».

Con estas palabras Jesús denuncia un peligro en el que también tú puedes caer: vivir la vida para ser una persona respetable, buscar tu perfección y considerar a tus hermanos peores que tú. De hecho, si estás «apegado» a la perfección, te afirmas tú mismo, te llenas de ti mismo, estás lleno de admiración por ti mismo. Haces como el hijo que se quedó en casa, que enumera a su padre sus muchos méritos: «Desde hace muchos años vengo trabajando para ti sin desobedecerte en nada».

«Pero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y lo hemos encontrado».

Con estas palabras Jesús se opone a esa actitud que basa la relación con Dios sólo en observar los mandamientos. Pero una observancia así no es suficiente. La tradición hebraica también es consciente de esto. En esta parábola Jesús pone de relieve el Amor divino y muestra que Dios, que es Amor, da el primer paso hacia el hombre sin tener en cuenta si se lo merece o no, pues quiere que el hombre se abra a Él para poder establecer una auténtica comunión de vida. Naturalmente, como puedes comprender, el mayor obstáculo para Dios-Amor es precisamente la vida de quienes acumulan acciones, obras, cuando Dios querría su corazón.

«Pero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y lo hemos encontrado».

Con estas palabras Jesús te invita a ti a tener con el pecador el mismo amor que el Padre le tiene. Jesús te llama a no juzgar con tu medida el amor que el Padre tiene por cualquier persona. Al invitar al hijo mayor a compartir su alegría por el hijo hallado, el Padre te pide también a ti un cambio de mentalidad: debes acoger como hermanos y hermanas también a aquellos hombres y mujeres que solamente te inspirarían sentimientos de desprecio y de superioridad. Esto provocará en ti una verdadera conversión, porque te purificará de la convicción de ser mejor, te hará evitar la intolerancia religiosa y te hará recibir como puro regalo del amor de Dios la salvación, que Jesús te ha procurado. Chiara Lubich

 Palabra de vida, marzo 2001, publicada en la revista Ciudad Nueva nº 374 y en Palabras para vivir, Ed. Ciudad Nueva, Madrid, 1981, pag. 79.

De “rebelde”  a constructor de unidad

Vivir el Carisma: Sabiduría y estudio

En una carta de los años Cuarenta, Chiara Lubich escribía una frase fulgurante: «Yo soy un alma que pasa por este mundo. He visto tantas cosas bellas y buenas y siempre me he sentido atraída sólo por ellas. Un día (un día indefinido) vi una luz. Me pareció la más bella y la he seguí. Me di cuenta de que era la Verdad». Recién graduada como maestra su aspiraba a frecuentar la Universidad Católica de Milán. Pensaba: «Es católica, hablarán de Dios, me enseñarán muchas cosas sobre Él». Un concurso permitía a 33 candidatos entrar becados. Chiara se calificó trigésimo cuarta y tuvo la sensación de que había perdido una gran oportunidad. Sin embargo, en medio de las lágrimas y de su corazón atribulado, una voz interior se abrió paso: «¡Yo seré tu Maestro!». El aspecto del estudio tiene en esta respuesta interior su punto de referencia. Más adelante, en 1980, sigue explicando: «Ya en 1944 Jesús me pedía que dejara los estudios y que guardara los libros en la buhardilla (…). Sedienta de verdad había visto lo absurdo que era buscarla en la Filosofía, cuando la podía encontrar en Jesús, Verdad encarnada. Dejé de estudiar para seguir a Jesús. (…) En ese episodio hay un preludio de lo que, con el tiempo habría de florecer en el Movimiento.   Habíamos visto resplandecer una luz y ella sería el alma de una vida nueva. (…) Después de esa renuncia, o mejor dicho, después de esa elección que Dios me pidió que hiciera, la luz llegó en abundancia. Nos iluminó sobre la espiritualidad que Dios quería para nosotros, y fue plasmando día a día la Obra…, nosotros llamamos a esa luz “Sabiduría”. (…) Comprendimos que la sabiduría sería la esencia de nuestros estudios, del estudio de todos los miembros de la Obra de María (…). Aunque había dejado los estudios, en 1950 advertí la necesidad de retomar los libros y estudiar Teología. Sentía la necesidad de sustentar muchas intuiciones de ese período sobre una base segura.» Son numerosos los lugares en donde se realiza la cultura de la unidad, por ejemplo en la así llamada “Escuela Abbá”, que se dedica a la doctrina que brota del carisma de la unidad. Es la fuente de numerosas iniciativas que impregnan los varios campos del pensamiento y de la vida. O la Universidad Popular Mariana, que tiene como objetivo ofrecer una formación teológica básica para los miembros del Movimiento. Además de otras escuelas y cursos orientados a los fines específicos del Movimiento. Se desarrolla la Editorial Ciudad Nueva, en sus varias ediciones lingüísticas, con numerosas publicaciones. La revista cultural Nuova Umanità (Nueva Humanidad), entre otras. En el 2008 nace el Instituto Universitario Sophia, con sede en Loppiano (Florencia – Italia).

De “rebelde”  a constructor de unidad

Se concluye el IV Simposio Hebreo-Cristiano

“…Tuvimos que esperar que aparecieran tres estrellas en el cielo, el signo de que había terminado el Sábado. Sólo entonces pudimos empezar. La cita era frente un gran hotel del centro de Buenos Aires donde estaban alojados algunos amigos hebreos venidos de los Estados Unidos, Europa e Israel. Después de tres horas de viaje llegamos a la «>Mariápolis Lía, en plena noche.

“…primera jornada del IV Simposio Hebreo-Cristiano. Eran unos ochenta los participantes provenientes de varias partes del mundo. El clima era muy alto, por la escucha recíproca, las relaciones de amistad. Con tantos nos habíamos encontrado en los simposios anteriores, sobre todo en el de Jerusalén. El tema elegido fue el de la identidad y el diálogo, dos realidades que se compenetran: la identidad es fruto de la relación. Hubo intervenciones muy profundas con enfoques desde el punto de vista filosófico, antropológico, psicológico, con nombres que vuelven como los de: Martin Buber, Emmanuel Lévinas, Viktor Frankl, Paul Ricoeur…”

“…Cada vez me doy más cuenta de que el diálogo interreligiosos no se puede improvisar; hace falta preparación y delicadeza de alma. Es participar a esa obra de mediación obrada por Jesús entre Cielo y tierra, y entre las divisiones de los seres humanos. Para colmar toda separación y traer la unidad se hizo esa “nada” de amor que permitió la reunificación sin que existiera ningún diafragma”.

“…Si la noche en la Pampa argentina es silenciosa, con las estrellas que brillan sigilosas, el día es un canto de mil pájaros. La naturaleza parece participar en la fiesta que hay entre nosotros en este simposio. Se advierte un crecimiento con respecto a los tres anteriores: un conocimiento más profundo, más confianza, un amor más sincero. Parece un sueño. Hoy, junto a las acostumbradas conferencias, hay encuentros de diálogo para diferentes ámbitos: el mundo de la justicia, de la comunicación, de la educación…”.

“…La fuerte afirmación de la propia identidad puede generar conflicto. Sólo el ‘no ser’ recíproco delante del otro, como expresión de amor, hace ‘ser’ al otro y lo hace reencontrarse plenamente consigo mismo en una más profunda identidad religiosa: ser amor. Otra jornada intensa. Casi parece superfluo hablar de diálogo entre nosotros, tal es la profunda unidad alcanzada. Cuando los rabinos hablan se siente toda la sabiduría de los siglos”.

“…Mi intervención: El crucificado ícono del amor extremo. El amor más grande, dijo Jesús, es el que llega a dar la vida por los amigos (Jn. 15, 13). Gracias a este amor extremo cada persona se vuelve amiga. Dar la vida también por quienes son enemigos. Es la mirada nueva exigida para construir la fraternidad universal: ver en todos a hermanos y hermanas por quienes estar dispuesto a dar la vida: cada persona con quien establecemos un contacto es un amigo, una amiga.

Chiara Lubich tradujo este amor extremo de Jesús con una expresión sencilla y exigente: ‘hacerse uno’ con el otro, es decir entenderlo profundamente, entrar en su mundo, compartir sus sentimientos. Es la premisa de todo diálogo. Chiara aplicó esta enseñanza en el campo del diálogo interreligioso, poniéndose en actitud de escucha de los miembros de las diferentes religiones, en modo tal de comprenderlos desde dentro de su cultura”.

“…El simposio se concluyó en la sede del Ministerio de Asuntos Religiosos, en Buenos Aires. Estaban presentes personalidades hebreas y cristianas, civiles y religiosas. Fue un momento de alta representatividad. Volvemos sintiéndonos llamados en primera persona a realizar una obra de mediación entre tendencias, posiciones y experiencias a veces contrastantes entre ellas. El camino –lo entendimos en estos días- es ser sólo una presencia de amor, sin pretender ni juzgar, al servicio, hasta llegar a la ‘nada de amor’ que permitirá el encuentro”.

Del diario de viaje del Padre P. Fabio Ciardi (OMI)

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On line el nuevo sitio de Schoolmates

Ideado y actuado por los Muchachos por la unidad de los Focolares, en colaboración con la AMU (Asociación Acción por un mundo Unido – ONLUS) y Humanidad Nueva, Schoolmates es un proyecto nacido en el 2002 que ha involucrado, en estos casi diez años, a cientos de escuelas. El objetivo es permitir a los muchachos de países distintos ponerse en contacto y conocerse, como sugiere el nombre, de un lado o del otro del mundo. Quien participa contribuye después, mediante numerosas actividades, a alimentar un fondo de solidaridad que permite distribuir, cada año, varias becas. En los últimos 12 meses se han asignado 376 en 25 naciones.

La renovación del sitio http://www.school-mates.org/ apunta a mejorar la comunicación, la participación y la interacción entre los salones de clase y los grupos que adhieren a las tres fases del proyecto. Se empieza comprometiéndose a vivir la “Regla de oro” que invita a “hacer a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran”, norma presente en los libros sagrados de tantas religiones. La segunda fase permite conocerse: poniendo en red, a través de la web, a salones o grupos de muchachos de distintos países. El proyecto quiere ofrecer la posibilidad de conocer otras culturas creando un diálogo mediante el cual las diferencias se conviertan en fuente de riqueza las unas para con las otras. En esta fase encontramos una novedad en el sitio la posibilidad de administrar, para quien participa en las tres fases del proyecto, un espacio web propio. En éste los muchachos pueden presentar su salón de clase o grupo, dar a conocer su país desde el punto de vista histórico, geográfico y cultural, y compartir experiencias y testimonios de su compromiso en vivir la Regla de oro. Si la clase o el grupo desean ponerse en contacto con otras clases o grupos, esto puede realizarse en un área reservada. La tercera fase está caracterizada por el compartir: los salones de clase y los grupos que adhieren al proyecto se comprometen de hecho a sostener, todos los años, algunos micro-proyectos de solidaridad. El objetivo es permitir, mediante la asignación de becas a muchachos que de lo contrario no tendrían la posibilidad, frecuentar la escuela y completar su formación escolar o profesional. Entre las novedades del nuevo sitio está también una sección dedicada a los maestros, profesores y tutores, ideada para compartir materiales y experiencias didácticas realizadas en varios países y en escuelas de distinto origen y nivel.