23 Nov 2011 | Sin categorizar
«Queridísimos, El 1986-’87 es un año importante para el mundo católico, ya que nos estamos preparando para la celebración del próximo Sínodo de los Obispos sobre “Vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo, a los veinte años Concilio Vaticano II”. Año importante para los laicos católicos, pero también para los demás cristianos, en cuyas Iglesias a menudo se dio mucha importancia a los laicos. También nosotros que queremos ser católicos comprometidos, nos estamos preparando a este Sínodo con la oración, que no tiene que faltar nunca, y con el trabajo que se nos ha pedido. Pero, ¿“quién es el laico”? Esta es la pregunta que hoy todos se formulan en la Iglesia. ¿Cuál es el modo de identificarlo, de definirlo? Muchos se esfuerzan por dar una respuesta. No se quisiera, de hecho, definir al laico solamente por aquello que no es: el que no es sacerdote, ni religioso. Se quisiera, en cambio, definir quien es. Es por ello que nosotros queremos dar también una contribución al estudio de este tema, afirmando algo que puede parecer obvio: el laico es el cristiano. Como tal, es seguidor de Cristo y de su Evangelio. Por esto tiene que vivir plenamente cuanto Jesús quiere de él, y trabajar antes que nada para extender el Reino de Dios, para construir la Iglesia. Después dado que tiene la posibilidad de encontrarse en medio del mundo, llevará allí la luz del Evangelio, iluminando cada cosa. Eso es el laico para nosotros. Un seguidor de Cristo bien definido, que tiene la doble tarea de construir la Iglesia y de cristianizar el mundo. Y es precisamente esta figura de laico donde todos nosotros, laicos del Movimiento de los Focolares, nos sentimos tan bien reflejados. De hecho, nuestro Movimiento tiene un aspecto más espiritual –si se puede decir así- en donde se trabaja para que crezca Cristo en nosotros, entre nosotros, y esto significa edificar la Iglesia. Y un aspecto más humano, más concreto, donde se trabaja para llevar el espíritu de Cristo a las diferentes expresiones de mundo. Nos encontramos cómodos con esta figura de laico, y nos sentimos en sintonía con lo que ha definido al respecto el Concilio Vaticano II Este año queremos vivir cada vez mejor nuestra específica vocación de laicos, para dar, también así, nuestra contribución al Sínodo. Tratemos de ser verdaderos laicos de la Iglesia, es decir auténticos seguidores de Cristo. Vivir sus Palabras y todo lo que nos proponen las Escrituras. La Palabra de vida de este mes es espléndida; subraya los que se ha vivido el mes pasado sobre el amor recíproco. Dice: “Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la gloria de Dios” (Rm. 15, 7). Viviendo esta Palabra entre nosotros mantendremos sólido el fundamento sobre el cual se edificó nuestra Obra, que es Iglesia. Llevando a la práctica esta Palabra con otros cristianos, donde nos encontremos trabajando, en las estructuras eclesiales, daremos también así nuestra contribución específica al desarrollo de la Iglesia. Por otra parte, encarnando estas palabras en el mundo de la familia y en los distintos ámbitos de la sociedad, pondremos la base más importante para poder conseguir la renovación cristiana de leyes y estructuras. La Palabra de Vida es para todos: laicos, sacerdotes y religiosos. Vivámosla, cada uno en sus respectivos campos de acción. Acojamos a cada hermano como Cristo nos ha acogido. El nos ha acogido y nos acoge todos los días y a cada hora, cuando recurrimos a él. Quienquiera que nosotros seamos, pecadores o santos, jóvenes o ancianos, lindos o feos, sanos o enfermos. El siempre nos acoge a todos, Y estamos tan seguros de que nos escucha, de su perdón y de su acogida, que ni siquiera por un momento se nos pasa por la mente una duda. También nosotros vivamos así con nuestros hermanos. Que ellos encuentren en nosotros el corazón siempre abierto, siempre dispuesto, siempre acogedor. Vivamos así. Y que sea para la gloria de Dios». Rocca di Papa, 11.12.1986 Juntos en camino Ciudad Nueva editorial, Buenos Aires 1988 pp. 194-196
22 Nov 2011 | Focolare Worldwide
Eran mil participantes en el congreso anual de los adherentes de los Focolares, provenientes de toda Italia, Eslovenia, y con representantes de Argentina, Alemania, Holanda, Portugal y Sudáfrica, quienes reflexionaron y compartieron experiencias sobre el tema de la Palabra de Dios, argumento central de este año. Entre los testimonios que se presentaron, estaba la experiencia de un grupo de evangelización de Benín, el país que del 18 al 20 de noviembre pasados hospedó la visita de Benedicto XVI, en su segundo viaje apostólico en el continente, para entregar la exhortación postsinodal sobre la Iglesia en África, al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz.
En Benín desde hace varios años un grupo de los Focolares organiza encuentros con los detenidos para llevar la luz de la Palabra de Dios. A menudo los prisioneros son rechazados ya sea por la sociedad que por sus propias familias. La lectura de la Palabra de Dios logra abrir brechas insospechadas en las personas haciendo germinar relaciones profundas que se refieren no sólo a la fe sino también a episodios dolorosos vividos por los detenidos que raramente logran contar, como por ejemplo, la causa de su encarcelamiento. Esto les permite a los voluntarios intervenir ante el tribunal, para que el caso de algunos detenidos sea reconsiderado: de hecho hay personas que están en la cárcel desde hace diez, quince años sin nunca haber sido juzgadas. Se ha encontrado la solución para muchos casos, y los prisioneros detenidos injustamente, han sido liberados. Entre estas historias se destaca la de Paula, a quien pusieron en la cárcel injustamente debido a su marido y no tenía ninguna noticia de sus hijos. Paula estableció una relación profunda con una de las voluntarias que la visitaba en la cárcel cuando hacían los encuentros sobre la Palabra. Lentamente encontró dentro de sí la fuerza para perdonar hasta cuando la llamaron del tribunal para comunicarle su liberación. Paula sabía que podía volver a casa con el corazón liberado del peso del odio y de la venganza. Del sitio del Vaticano: Benín 2011 http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/travels/2011/index_benin_it.htm
20 Nov 2011 | Sin categorizar

Ave Cerquetti, 'Mater Christi' - Roma, 1971
María, la Madre de Dios, estuvo presente en la vida del movimiento desde el inicio. Chiara Lubich recordó innumerables veces un episodio que vivió bajo un terrible bombardeo, que podía ser fatal para ella y sus primeras compañeras, cuando percibió personalmente algo referente a María Santísima: “Llena de polvo, que invadía todo el refugio – recordaba – levantándome del suelo casi de milagro, en medio de los gritos de los presentes, dije a mis compañeras: ‘He sentido un dolor agudo en el alma, ahora, mientras estábamos en peligro: el dolor de no poder volver a recitar aquí en la tierra el Ave María’. Entonces no podía captar el sentido de esas palabras y de ese sufrimiento. Quizás expresaba inconscientemente la idea de que, si salvábamos la vida, con la gracia de Dios, podríamos dar gloria a María con la obra que estaba punto de nacer”. De consecuencia, que el Movimiento de los Focolares tenga como nombre oficial “Obra de María”, no sorprende. Ni que haya llamado ‘Mariápolis’ a sus principales encuentros y a las ciudadelas permanentes. Y que cada centro de congresos sea llamado un ‘Centro Mariápolis’. Chiara escribirá en el 2000: ”María había utilizado para nuestro Movimiento el mismo método que con la Iglesia: mantenerse en la sombra para dejarle todo el protagonismo a quien lo debía tener: a su hijo, que es Dios. Pero cuando llegó el momento de su entrada «oficial» –por así decir– en nuestro Movimiento, ella se mostró –o mejor, Dios nos la reveló– grande en la misma medida en que había sabido desaparecer. Fue en 1949 cuando María le dijo verdaderamente a nuestro corazón algo de sí misma. Aquel fue un año de gracias especiales, quizá un «período iluminativo» de nuestra historia. Comprendimos que María, engastada cual criatura única y singular en la Santísima Trinidad, era toda Palabra de Dios, estaba toda revestida de ella. Y si el Verbo, la Palabra, es la belleza del Padre, María, Palabra de Dios materializada, tenía una belleza incomparable. “Tuvimos una impresión tan fuerte ante esta comprensión, que hasta ahora no la hemos podido olvidar; es más, comprendemos por qué entonces nos parecía que sólo los ángeles podían balbucear algo de ella. El verla así nos atrajo a ella, y nació un amor nuevo por ella. Amor al cual ella res-pondió evangélicamente, manifestándose a nuestra alma más claramente como lo que era: Madre de Dios, Theotókos. Es decir, no sólo como la jovencita de Nazaret, la criatura más bella del mundo, el corazón que contiene y supera todos los amores de las madres del mundo, sino como Madre de Dios. “Y en ese momento, no sin una gracia de Dios, María nos reveló una nueva dimensión suya que hasta entonces nos había sido completamente desconocida. Sí, porque antes, por poner una compa-ración, veíamos a María ante Cristo y los santos como se ve la luna (María) en el cielo frente al sol (Cristo) y a las estrellas (los santos). Ahora no: la Madre de Dios envolvía, como un enorme cielo azul, al mismo sol (…) “Pero esta comprensión nueva y luminosa de María no se quedaba en pura contemplación (…). Nos resultó claro que María representaba para nosotros el modelo, nuestro “deber ser” y cada uno de nosotros por nuestra parte nos veíamos como un “poder ser” María”.
19 Nov 2011 | Focolare Worldwide
Expresión del amor de Dios, los carismas se presentan en el hoy de la historia como una respuesta a las necesidades emergentes y no pocas veces sucede que se les encuentra en el centro de importantes momentos que se refieren a la humanidad. Empezamos en el Mediterráneo, tan actual por lo que está sucediendo en la sociedad especialmente entre los jóvenes. A poca distancia del Sínodo de los Obispos de Medio Oriente, la Iglesia local se interroga y prepara algunas líneas para encarnar todo lo que surgió. En especial, entre las 44 propuestas delineadas en el documento final del Sínodo, una se refiere a la colaboración de los Movimientos con la Iglesia local. En el viaje a Tierra Santa el pasado mes de febrero, la presidente de los Focolares María Voce se encontró con los responsables de los Movimientos, el diálogo con ellos ha proseguido también durante los meses siguientes con los representantes de los Focolares en Jerusalén. También en Egipto inició un diálogo más vivo entre las realidades carismáticas de la Iglesia institucional. Un primer contacto en este sentido se ha dado también en Líbano, donde la Asamblea de los patriarcas y de los obispos católicos de ese país (APECL), se detuvieron a reflexionar precisamente acerca de la colaboración de los Movimientos con la Iglesia local. América Latina: la Conferencia de Aparecida marcó líneas importantes para el continente latinoamericano, para actuar según las características de los distintos países. En México el 27 de Agosto de 2011 la capital acogió en el auditorio del Centro Universitario a más de 350 presidentes y dirigentes de 34 realidades carismáticas del país azteca; el evento fue realizado con el aporte de seis importantes instituciones de inspiración católica. Amplio y positivo el eco en la prensa que evidenció la voluntad de participar en la vida de la nación, movidos por una certeza nueva; estar juntos para construir. “La Familia”, vista desde tres perspectivas: “Formación”, “Acción Social” y “Comunicación” fue el argumento central. El intercambio de ideas y propuestas nacidas en el foro, fueron recogidas, elaboradas, y parte de ellas caracterizan el manifiesto final “Juntos por México”. También en Europa algo se está moviendo. La comunión entre los Movimientos católicos en 1998 ha suscitado el interés de Movimientos de varias Iglesias cristianas y de Nuevas Comunidades, que han querido encontrarse, ya desde el 2000, con Chiara Lubich y establecer con ella una amistad cada vez más estrecha. Entre los promotores de esta “amistad carismática”, recordamos a Helmut Nicklas (responsable de la YMCA de Múnich, asociación ecuménica de jóvenes cristianos). Lo que los ha unido es la voluntad de hacer algo para que Europa pueda volver a encontrar la fuerza de su origen mediante el aporte del propio carisma, y la vida fundamentada en el Evangelio, que, como una gran red unida, puede dar testimonio. Se trata de un proyecto que el 12 de mayo de 2012 se expresará en la manifestación internacional “Juntos por Europa”, a celebrarse en Bruselas, con eventos locales contemporáneos en toda Europa. La palabra clave de esta amistad es “Pentecostés 1998” como recuerdo de su primer encuentro mundial con Juan Pablo II. La promesa de Chiara Lubich de contribuir a realizar el deseo del Papa que exista una comunión cada vez más profunda entre los Movimientos y las nuevas Comunidades, es el “testigo” pasado a quienes comparten la espiritualidad de la unidad.
17 Nov 2011 | Focolare Worldwide

Franco Caradonna
Con 35 años de vida Unitrat tiene una historia que contar. Desde el hacerle frente a la pérdida de puestos de trabajo, al respeto hacia la competencia; del compartir experiencias técnicas al ‘contrato de la solidaridad’; hasta el nacimiento de una cooperativa social para las personas con discapacidad, un centro socio-sanitario y una Escuela de Verano Civil. Caradonna nos ayuda a entrar en las dinámicas de la empresa que lo ha llevado a tomar decisiones valientes. «Estudié y me casé en Turín, donde había llegado con los míos desde Pulía, mi tierra natal. Después de varias experiencias como trabajador independiente, junto con seis amigos nos lanzamos en una aventura más grande, juntamos nuestros ahorros, capacidades profesionales, ideas y tiempo libre. Dado que algunos de nosotros éramos meridionales, decidimos establecer la empresa cerca de Bari, la Unitrat s.r.l. Soy el administrador de esta empresa , donde actualmente trabajan 25 empleados y que tiene alrededor de600 clientes en un radio de 500 Km. En los últimos dos años las ganancias se han reducido en un 50% debido a la crisis del sector en el que trabajamos, el metalmecánico. Cuando en 1991 Chiara Lubich lanzó la Economía de Comunión (EdC), cuando sentimos que, era una confirmación para nuestra experiencia y esto nos dio mayor impulso para ir adelante. Las dificultades que a menudo encontramos se refieren a una infraestructura insuficiente, pero también a una “pobreza socio-cultural” que tiene raíces profundas y que incide en la participación y en la responsabilidad. A pesar de las dificultades hemos tratado de construir relaciones desinteresadas, de confianza y reciprocidad, con dependientes, clientes, proveedores, la competencia y las instituciones. Un ejemplo. El titular de una empresa proveedora tuvo un infarto que provocó serios problemas económicos a la misma. En lugar de dirigirnos a otros, como habría sido lo más prudente, seguimos comprándoles a ellos anticipándoles algunos pagos para permitirles pagar los sueldos y algunas deudas urgentes. El consultor administrativo que tenían los abandonó. Entonces nuestro colaborador se ofreció a ponerles al día las escrituras que les habían quedado rezagadas. Dado que a pesar de todo no lograron evitar la quiebra, asumimos a dos de sus empleados y le ayudamos a un tercero a empezar una actividad por cuenta propia. Salimos de esta operación sin pérdidas, porque habiendo aceptado la sugerencia del titular de comprarles la maquinaria a bajo costo revendimos algunas cosas y recuperamos más del costo. Convencidos de que los resultados no dependen sólo de la inversión, sino sobre todo de las personas, hemos tratado de involucrar a los empleados con una participación en las acciones y en la distribución extracontractual de parte de las utilidades, mientras que la otra parte se destina a los fines de la EdC. En el 2000 ayudamos a hacer nacer una cooperativa social para personas discapacitadas estipulando un acuerdo con otras diez empresas y la alcaldía de Bari para acoger en nuestras empresas a menores en situaciones de riesgo. Organizamos algunos talleres para estudiantes de escuelas superiores dentro de nuestras empresas e instituimos premios por la graduación y becas para estudiantes universitarios del Politécnico. La Conferencia Episcopal de Pulía propuso, en el 2008, el nacimiento de una Asociación de empresarios, profesionales y artesanos (UCID). Me dieron la responsabilidad de la nueva Asociación. Lo hemos sentido como un fruto de las relaciones construidas durante estos años. Este año, como UCID Pulía, hemos contribuido a la preparación de la “Escuela de Verano” de Economía Civil, involucrando a 50 jóvenes de nuestra Región la cual tendrá lugar durante todo el año siguiendo cuatro itinerarios formativos, de los cuales el primero ya se desarrolló del 31 de agosto al 4 de septiembre pasados». Fuente: Edc Online Texto completo: http://www.edc-online.org/it/pubblicazioni/interventi-a-convegni/111-convegni/1951-testimonianze-dalle-aziende-la-unitrat-di-bari.html