Movimiento de los Focolares

Una beata de nuestro tiempo

Nov 16, 2018

En México, en la ciudadela “El Diamante”, una celebración de rostro poblano con colores, música y amistad, para recordar a la joven beata Chiara Luce Badano.

El pasado 20 de octubre, como cada año, la Mariápolis El Diamante (México-Puebla) celebró el aniversario de la beata Chiara Luce, a la cual en el 2012 se le dedicó una capilla. La ciudad de Acatzingo, ubicada a pocos kilómetros de Puebla, se despertó envuelta en el sonido, baile y colores de un grupo de jóvenes, algunos provenientes de otras ciudades del País, que desfilaban por sus calles para celebrar la alegría de contar con una beata jóven como ellos: Chiara “Luce” Badano. El evento fue organizado por miembros del movimiento de los Focolares, involucrando a cinco bandas de colegios de ciudades aledañas y locales, cuyos participantes sumaban alrededor de 300 chicos. Bajo el lema Cabeza-corazón-manos: piensa, cree y actúa, inspirado en las palabras del Papa Francisco, los jóvenes dieron a conocer pensamientos y momentos de la vida de Chiara Badano que expresan esta “santidad en Jeans”, a la que alude el Papa. En un clima de fiesta y amistad se invitó a los espectadores a lanzar el “dado del Amor”, acto significativo en una sociedad herida por una ola de violencia, secuestro y muerte incrementada en los últimos meses. La celebración continuó en la ciudadela, donde se encuentra la capilla dedicada a Chiara Badano. Más de 500 personas presenciaron la exhibición de las bandas invitadas que conjugaron destreza y pasión, concluyendo con una ejecución musical improvisada entre todos, reflejo del compañerismo y estima recíproca fruto de la jornada. El programa de la tarde estuvo a cargo de la Escuela de jóvenes que viven por unos meses en la ciudadela, quienes a través de bailes, cantos, teatro, testimonios de vida y actividades lúdicas, ilustraron la vida de Chiara Luce, mostrando a los presentes cómo esta joven sigue siendo un faro que los impulsa a vivir por un ideal grande y valioso. La celebración de la Eucaristía, vivida con gran recogimiento, fue el broche de oro con el cual se cerró esta conmemoración que muchos calificaron de “bellamente inculturada”. Una fiesta juvenil que hizo propia y manifestó el llamado del Papa Francisco a la santidad. Algunas bandas ya aseguraron su participación para el próximo año y otros colegios de Acatzingo expresaron el deseo de sumarse. También la población quedó muy agradecida del testimonio de estos jóvenes y el mensaje que transmitieron. Mariápolis El Diamante, 20 de Octubre del 2018  

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