En 2026 recordamos el 60° aniversario de la llegada del Ideal de la unidad del Movimiento de los Focolares a Asia y Oceanía. Era el 22 de febrero de 1966 cuando cinco, entre focolarinas y focolarinos, llegaron a Manila, enviados por Chiara Lubich –la Fundadora del Movimiento de los Focolares– en respuesta al pedido del que era en ese momento Arzobispo de Manila, el Cardenal Rufino Santos. Giovanna Vernuccio, Silvio Daneo, Guido Mirti, Ednara Tabosa y Magdalena Brandao fueron los primeros protagonistas de la aventura de los Focolares en Asia, y más allá. Desde Manila se sucedieron los viajes a Japón, Corea, Hong Kong, Taiwan, India, Pakistán, Tailandia, Camboya, Vietnam, hasta llegar a Australia.
El Movimiento de los Focolares se difundió así en el continente asiático transmitiendo a los que contactaba el espíritu de la unidad que lo caracteriza, a pesar de la enorme diversidad de culturas, religiones e idiomas. Este recorrido abrió el camino al diálogo ecuménico e interreligioso que sigue hasta el día de hoy.
Para recordar este aniversario en varias zonas de Asia se llevaron a cabo eventos conmemorativos. Entre ellos, mencionamos el que han organizado la comunidad de Manila y la Ciudadela Pace de Tagaytay del 12 al 14 de junio de 2026. El programa se concentró en los orígenes del Movimiento en Asia, en la difusión por todo el continente a través de la narración de testimonios; se desarrolló también un taller sobre la inmersión de la realidad del Movimiento en el mundo y hubo una solemne oración por la Paz. El último día, durante la celebración de la Santa Misa en la Ciudadela Pace, estaban presentes alrededor de 700 participantes, algunos llegados también de países limítrofes. Una atmósfera alegre y familiar se impuso en todo el evento, acompañada por una profunda gratitud para con los pioneros. El actual Arzobispo Metropolita de Manila, el Cardenal José Fuerte Advíncula, el Nuncio Apostólico Arzobispo Charles John Brown, los obispos Roberto Mallari, Mel Rey Uy, Reynaldo Evangelista, Guillermo Afable, Gerardo Alminaza, el Embajador de Italia en las Filipinas Davide Giglio y el obispo Joel Polares de la Iglesia Filipina Independiente (Iglesia cristiana nacional independiente) y alrededor de 30 sacerdotes participaron en el evento, junto a varios amigos de otras Iglesias, de varias religiones y una fuerte presencia de jóvenes. El Embajador de Italia afirmó que se había sentido profundamente regenerado por la celebración, y sugirió que se repitiera todos los años.



Entre las impresiones más significativas: “El 60° aniversario ha sido para mí una celebración de todos aquellos que han hecho una opción clara por Dios –afirma Suzette–, siguiendo a Chiara Lubich con la propia vida. El “sí” de cada uno ha generado innumerables “sí” que me han traído hasta donde estoy hoy”. Y Kreng dice: “Con profunda gratitud a Dios y a todos ellos, voy adelante más convencido, con la pasión de hacer posible que el «que todos sean uno» ¡se vuelva una realidad para todos”!
“La celebración ha sido como una gota de lo divino en un mundo tan lleno de sí mismo, una bocanada de aire fresco en un momento en el que las vidas se ven sofocadas por el aislamiento y la división; ha sido la tierna cercanía de Dios” confirma Floradel, mientras que Merlie añade: “La celebración del 60° aniversario ha sido de veras memorable, conmovedora y significativa. Ha marcado también un nuevo compromiso y una nueva esperanza”.
Lorenzo Russo




0 comentarios