Movimiento de los Focolares

Argentina: Yo tengo palabra

Sep 11, 2012

Un foro para jóvenes estudiantes del último año del colegio secundario en el Consejo Deliberante de La Plata (Argentina)

No es habitual ver a tantos jóvenes en el Concejo Deliberante de la Ciudad de La Plata. En sus bancas hoy no están los políticos elegidos en las últimas elecciones, sino 60 estudiantes de distintas escuelas de la ciudad. La Plata es la capital de la provincia de Buenos Aires y cuenta con 600.000 habitantes. “Yo Tengo palabra”, se titula esta iniciativa impulsada por el Centro Educativo Franciscano “Padre Castañeda” y que este año contó con la colaboración como disertantes de los exalumnos de la Escuela de Política del Movimiento Políticos por la Unidad de Argentina. Luego de izar la bandera argentina y entonar el himno nacional se da comienzo a las exposiciones. Ignacio Piñero, joven abogado, master del Instituto Universitario Sofía, presenta el MPPU y su opción por la fraternidad como fin, método y contenido del compromiso político. Como una de las concreciones se presentó la Escuela de formación política, dando pie a los demás disertantes que expresaron la sustancia de su militancia partidaria a partir de los disparadores “¿Por qué la política? ¿Por qué la fraternidad?”. Juan José Pfeifau, militante del Frente Para la Victoria, resaltó la importancia de la política como herramienta transformadora destacando la riqueza de un intercambio sincero y desprejuiciado entre políticos de distintos partidos, actividad difícil pero necesaria. Pilar Godmann, militante del GEN-FAP, recordó a quienes no podían estar presentes en un foro como ese por no tener la oportunidad, como motivación para el compromiso. Asimismo habló de la respuesta superadora de las de cada político o partido puede dar a los problemas, si se entra en la dinámica de la fraternidad como método de la política, provocando a los estudiantes con la pregunta “¿qué esperamos de la política, de la sociedad?”. Finalmente Martín Sánchez, militante de la Juventud Radical, recordó sus años de militancia estudiantil como semilla de su vocación política junto con las desigualdades presentes que nos interpelan. Luego se trabajó por comisiones para debatir sobre los tres ejes del foro: educación, política y sociedad. En las conclusiones, emitidas en directo por dos canales televisivos, los jóvenes relevaron “la dificultad para elegir que tiene quien no ha recibido educación, destacando a la educación como un derecho y una obligación”. Surgieron temas como el compromiso y la participación, políticas públicas que afectan a la sociedad y particularmente a la educación, el papel de los medios de comunicación y la importancia de tener una lectura crítica de los mismos. La corrupción como un mal difícil de erradicar. La importancia del compromiso personal para el cambio “tengo que empezar por mí”. Estas paredes, testigos mudos de tantas luchas y muchas veces desencuentros, hoy tuvieron un testimonio de Juventud, alegría, diálogo, esperanza para el futuro.

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