El diálogo es fructuoso
Promover una verdadera fraternidad
Promover una verdadera fraternidad
El diálogo es fructuoso
Promover una verdadera fraternidad
En 1966 Chiara Lubich enviaba al primer grupo de focolarinos a las Filipinas. Era el comienzo de la difusión de la espiritualidad de la unidad en muchos países asiáticos y en Oceanía
La Palabra de Dios es como una semilla que, al ser recibida con un corazón abierto y con perseverancia, superando toda dificultad, da fruto. Jesús nos invita no solo a escucharla y comprenderla, sino sobre todo a vivirla concretamente cada día. Al vivir su Palabra, permitimos que Cristo transforme nuestra manera de pensar y actuar, haciendo que nuestras vidas y las de los demás sean fructíferas.
«Jóvenes de todo el mundo, únanse»: esta es la invitación que Chiara Lubich dirigió hace 60 años a las nuevas generaciones para que cada uno pudiera responder a la llamada de Dios a vivir por la unidad de manera concreta.
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