27 Ago 2014 | Sin categorizar
Movimiento: laicos y consagrados, adultos y jóvenes, hombres y mujeres. Además, acompañarán los trabajos de la Asamblea 49 invitados, entre los cuales algunos cristianos de diferentes Iglesias. También algunos representantes de las Grandes Religiones y de culturas no religiosas pertenecientes a los Focolares. El evento ha sido preparado con una amplia participación de las comunidades de los Focolares, materializada en reflexiones y propuestas para una Asamblea que está llamada a expresarse sobre temas fundamentales para la vida del Movimiento. Según el preámbulo de sus Estatutos generales, «la norma de las normas, la premisa de toda regla» es el amor recíproco, como base de la acción del Espíritu Santo. Esta es la ‘lógica’ que ha guiado esas consultaciones en el mundo. De los trabajos preparatorios han surgido interrogantes, retos y exigencias de un pueblo vital en camino. En particular se refieren a la fidelidad a la identidad carismática, la atención a los jóvenes, ancianos y familias, la necesidad de ir más allá del propio movimiento, saliendo al encuentro de los dolores de la humanidad, con una mirada privilegiada hacia quienes padecen las más diversas necesidades. Un impulso, pues, a la acción, con una adecuada y actualizada formación espiritual y cultural, según la línea de la espiritualidad de comunión típica del carisma de los Focolares, para que Jesús, presente entre aquellos que están unidos en Su nombre (cfr. Mt18, 20), camine por las calles para salir al encuentro de los hombres y las mujeres de hoy. La totalidad de los aportes fue sintetizada en 12 grandes temas que los participantes a la Asamblea, en grupos y en plenarias, afrontarán para encaminar el Movimiento en los próximos años. Después de algunos días de retiro espiritual y de trabajo en común, la Asamblea procederá a la elección de la presidente, el copresidente y los consejeros generales para los próximos seis años. Los participantes serán recibidos por el papa Francisco el viernes 26 de septiembre en el Vaticano. La Asamblea General es el máximo órgano de gobierno del Movimiento y se reúne ordinariamente cada seis años.
26 Ago 2014 | Sin categorizar
«La Economía de Comunión es un modo de pensar, sentir y actuar distinto!» Galo Pozo, asesor empresarial de Ecuador, no habla con medios términos, cuando define el proyecto de EdC, invitando a los jóvenes asistentes a «jugarse la vida de la mejor forma posible, por este proyecto». Parece que Galo Pozo se dice estas cosas, en primer lugar, a sí mismo: en el fondo es uno de ellos, uno de los participantes de la “Summer School” (Escuela de Verano) de Economía de Comunión (EdC) que tuvo lugar desde el 11 al 15 de Agosto en “El Diamante”. la ciudadela de los Focolares situada a pocos Km de Puebla, México central. Pozo es uno de ellos porque, como dijo Luigino Bruni, Coordinador de la Comisión Internacional de la EdC, «Aquí no hay profesores ni alumnos, sino personas que aprenden unas de las otras en la comunión». Es así que 60 personas, entre estudiantes, empresarios y especialistas de Economía de Comunión acudieron desde Estados Unidos, desde Canadá, México, Honduras, Panamá, Costa Rica, Colombia, Argentina, Brasil y Ecuador. Ademàs de Francia, Suiza e Italia, para ahondar los diversos aspectos de la teoría y de la práctica de este proyecto económico. El programa de la Escuela ofreció varias lecciones, gracias a las contribuciones de Bruni y Gozo, pero también del economista suizo Luca Crivelli, del francés Anouk Grevin y del empresario brasiliano Armando Tortelli (miembros de la Comisión Internacional de la EdC), las cuales se realizaron en plenario.
También se visitaron las realidades que en el territorio ya trabajan en el espíritu de la Economía de Comunión, como la Escuela Santa María, en la vecina ciudad de Actipan, que representa un fuerte testimonio de lo que se puede realizar en un contexto de gran pobreza y deterioro de todo tipo. Allí nació una escuela frecuentada hoy en armoniosa convivencia por chicos y chicas de distintas clases sociales y condiciones económicas. Aquí toda la comunidad educativa está comprometida activamente, comenzando por las familias, todos enseñan y cada uno aprende lo que es más importante en la vida, experimentando la plenitud de ser persona en todas sus dimensiones: física, intelectual, psicológica y espiritual. Una aplicación concreta que muestra que nuestros comportamientos en la vida de la empresa, caracterizados por la creatividad, la innovación y un fuerte amor por los pobres, pueden verdaderamente transformar la realidad que nos rodea.
Fueron fundamentales también los momentos de comunión e intercambio de experiencias, que contribuyeron a crear redes de colaboración entre todos, con el fin de reforzar y desarrollar las propias iniciativas empresariales, que son los propios “sueños”, es decir, una plataformas digitales para encontrar financiamiento, una fábrica de ropa, una galería de arte, una escuela de formación para oficios, negocios online, para mencionar sólo algunas de las iniciativas surgidas a través de la comunión de los bienes, del compromiso social, siempre considerando la centralidad de la persona. «Llegamos aquí con ideas, profesiones y realidades nacionales muy distintas –escriben los jóvenes en su Manifiesto de conclusión. – La Economía de Comunión nos invita a mirar todas estas particularidades con ojos nuevos y sin fronteras, a percibir las múltiples dimensiones de la pobreza y a comprometernos libremente en cambiar el mundo día tras día. (…). No dejándonos limitar por las fronteras, deseamos encontrar alternativas al actual modelo de economía que no está en grado de responder a nuestro profundo deseo de una sociedad más fraterna y justa, donde el amor sea el mayor instrumento de transformación. Somos “ángeles con una sola ala” que para volar deben abrazarse los unos a los otros».
25 Ago 2014 | Sin categorizar

Photo: S. Baldwin/UNHCR
«Hay algunos miembros de la iglesia evangélica – explica V. – que trabajan para distribuir productos de primera necesidad a la gente. Como habíamos visto que necesitaban ayuda, nos pusimos a su disposición. El pastor evangélico estaba muy agradecido y nosotros felices de sentirnos más unidos.
Por muchos motivos no siempre logro salir con los otros jóvenes para ayudar a las personas en dificultad. Un día, mientras hacía una diligencia para la escuela donde se encontraban las familias refugiadas, vi dos recién nacidos acostados en un colchón en el suelo. Estaba oscuro y hacía calor. Tomé en mis brazos a uno de ellos. Cuando llegó la mamá nos pusimos a conversar y le pregunté si necesitaba algo. Ella me agradeció y casi avergonzada me dijo que necesitaba un pijama. Desde hacía dos varios días que dormía con la misma ropa. Regresando a casa hablé con mi familia y encontramos uno para ella. En otra ocasión me encontré a la niña de una familia que conocía. La niña estaba sola. La invité a mi casa y jugamos juntas toda la mañana.
También les llevamos lápices y cuadernos para los numerosos niños. Se divirtieron dibujando y coloreando, hicimos otros juegos con ellos y rezamos juntos. Queríamos hacerles sentir que todavía existe “el Bien” en el mundo y que no tenemos que tener miedo. Siento que éste es nuestro papel: estar de pie teniendo una fuerte relación con Dios para poder animar a los demás, dar alegría, amor y paz».
«En Qaraqosh, un pueblito del norte – dice L. – vi a un sacerdote y a una religiosa que limpiaban las calles. Después de algunos días se había acumulado la basura porque el servicio público no estaba asegurando la recolección de desechos. Involucré a mis amigos y nos pusimos a ayudarles».
«También en Erbil – agrega A. –, donde está el mayor número de familias refugiadas, nos encontramos con los jóvenes de Qaraosh para ver cómo organizarnos para ayudar en las necesidades. Nos pusimos en contacto con algunos sacerdotes y empezamos a distribuir víveres y agua a muchas personas».
Algunos quisieran dejar el país e ir con sus familiares que han decidido emigrar. «El dolor es grande – dice Aziz –, pero en el corazón hay un gran deseo de seguir y amar dondequiera que vayamos a vivir».
«Fue conmovedor -cuenta R. – ver a algunas familias del Movimiento que, a pesar de haber perdido sus casas y todo lo que tenían, quisieron participar junto con todos los miembros de los Focolares en el mundo en la iniciativa de los Jóvenes por un mundo unido “Desbloquear el diálogo”. También ellos subieron sus fotos en la red social, como señal de su compromiso de vivir por la paz, aun en medio de la tragedia».
«Los de Baghdad y Bassra no han sufrido por la situación actual –concluye R.-, aunque temen tener la misma suerte si no hay un movimiento político a nivel mundial. Esta situación es muy dolorosa, juntos nos confiamos a Dios para que dé esperanza y consuelo a estas miles de personas que han perdido literalmente todo, incluso la esperanza en un futuro sereno y seguro».
Para quien quisiera dar una ayuda para los cristianos en Irak:: IBAN JO09 ARAB 1110 0000 0011 1210 9985 98 Cuenta: 0111 210998 0 598 Swiftcode: ARABJOAX100 Asunto: Ayuda a los cristianos de Irak ARAB Bank – Amman branch Amman – Jordan
24 Ago 2014 | Sin categorizar
“Las palabras no logran expresar la gran felicidad y el cambio que siento…”, “Estos días me han dejado una huella”. Son las impresiones de primer momento de dos jóvenes, Eduardo de Abaetetuba y Leticia de Curupaiti del Parà (Norte de Brasil), después de una intensa semana transcurrida en el marco del “Proyecto Amazonia”. Iniciado por el Movimiento de los Focolares, el proyecto quiere ser una respuesta al llamado lanzado por los obispos brasileños a las distintas expresiones de la Iglesia para la evangelización de nuestra gran tierra, donde los católicos disminuyen, los sacerdotes escasean, mientras crece la adhesión a las sectas. Abaetetuba es una ciudad de este proyecto. Sumergida en la selva, surge en la ribera del Río Maratauira. Se extiende por 72 islas en donde vive la mitad de sus 150.000 habitantes. La gran mayoría de la población afronta todos los días muchos sufrimientos debido a la gran pobreza, pero tiene un carácter luchador y alegre, siempre dispuesto a darle a los demás lo mejor que tiene. Los 45 “misioneros” de los Focolares, provenientes de todo Brasil, junto a los miembros del Movimiento de la localidad y a los parroquianos de tres comunidades, fueron casa por casa (visitaron alrededor de 1900 personas), encontrando por doquier una gran acogida.
“En una familia – cuenta Laiane (Maranhão, Noreste) – encontré una señora que estaba viviendo un gran drama: en esos días habían matado a un chico, un vecino de su casa a quien consideraba su hijo. Se había hecho cargo de él desde pequeño y había hecho todo lo posible para hacerlo salir de la droga, sin lograrlo. Tenía una gran necesidad de ser escuchada. Cuando nos despedimos, no terminaba de agradecernos: “Han sido un don de Dios”. “En otra familia encontré a un anciano paralítico. Le di la Palabra de vida de ese mes: ‘Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo’; encontré su mirada, asentía con todo el corazón”. “A veces me dejo abatir por las dificultades, pero escuchando a estas personas me impresionó en qué medida la fe las ayuda a superar graves problemas”, afirma Eduardo.
El “Proyecto Amazonia” no es sólo evangelización entendida en sentido espiritual, sino servicio concreto. “En colaboración con los entes estatales –cuentan Natalia (Rio de Janeiro) y Manuela (Sergipe, Noreste) – cooperamos con una actividad social para responder a la necesidad de obtener la documentación necesaria para buscar trabajo, para tener acceso a los servicios de salud y participar en los programas sociales del gobierno”. Este proyecto tiene ya 8 años. No son pocos los frutos: revitalización de la comunidad, crecimiento de la relación con las instituciones civiles, nuevo protagonismo de la población para el desarrollo social y espiritual de la ciudad.
23 Ago 2014 | Sin categorizar
«Después de las elecciones que tuvieron lugar este año –escribe R.- la situación del país ha empeorado, porque hasta hace pocos días todavía no se pudo constituir un gobierno. Los grupos extremistas de los yahadistas de ISIL han aprovechado esta situación y han empezado a avanzar hacia el norte. Muchas familias han escapado para refugiarse en lugares más seguros. Algunas de las familias del Movimiento que viven en zonas más protegidas las han acogido en sus casas. Mientras que los medios transmiten noticias trágicas, nosotros tratamos de dar un testimonio con gestos concretos de amor y misericordia hacia todos». «Antes de que empeorara la situación –cuenta V.- junto con un amigo pensamos dar ánimo y esperanza a los habitantes de nuestra ciudad. De hecho muchos emigraban. Hablamos con algunas autoridades de la ciudad para pedir permiso para pegar en algunos muros de la ciudad frases alentadoras, tratando de poner en evidencia lo positivo, dado que sólo circulan noticias negativas. Un día le ayudamos a una familia del Movimiento, que se había refugiado en nuestra ciudad. Necesitaban agua. Uno de nuestros vecinos, aunque no nos conoce mucho, nos dio el agua que tenía destinada para su familia viendo que ellos tenían más necesidad. Otras familias nos pidieron que les encontremos un lugar donde alojarse. Le pedimos a Dios que nos ayudara. Nos recordamos de una casa que estaba vacía que era de nuestros parientes quienes habían emigrado al extranjero. Los contactamos y enseguida nos dijeron que estaba disponible». La experiencia de V. Se refiere a los días en los que las personas estaban inciertas sobre su futuro porque a 20 KM. los grupos extremistas habían echado a los cristianos de Musel. «Lamentablemente, después atacaron también las pequeñas aldeas, donde los habitantes son prevalentemente cristianos –agrega R.-, obligándolos a escapar durante la noche, y dejar sus casas y todo lo que tenían: bienes, trabajo, ropa y documentos… para salvar su vida. Ahora muchos viven en el norte del país con otras familias incluso desconocidas; los más afortunados están con sus parientes. Pero muchos todavía duermen a la intemperie, en las plazas o en las iglesias y escuelas. Otros viven de a dos o tres familias juntas en pequeñas casas. Algunos sobreviven con las ayudas de las ONG o de las iglesias, que son apenas suficientes para pasar el día. Las esperanzas de regresar a sus casas son mínimas y se habla de que no será antes de uno o dos años. ¡Muchos niños juegan bajo el sol tórrido con piedras y botellas de agua vacías! El verano es muy caliente, la temperatura llega incluso a 45° de día y de noche baja a 25°. «Prácticamente –continua R.- todos los jóvenes que conocemos han tenido que dejar todo. Sus casas, la escuela, el trabajo… Algunos se han refugiado en Duhok, una ciudad más al norte del país, donde han sido acogidos por una familia del Movimiento. Viven juntos, en una situación similar a la de los primeros tiempos del Movimiento durante la Segunda Guerra Mundial; a pesar de los estragos de las bombas se sigue ayudando a todos. Espontáneamente familias y jóvenes se encuentran a menudo para recitar el rosario juntos. Todos los días se suma alguien más y actualmente son alrededor de 60 las personas que se reúnen para rezar, todas las veces en una casa distinta. Algunas de las familias refugiadas han encontrado alojamiento en la iglesia, otras en una escuela, otras más en un edificio en construcción. La mayoría son cristianas y últimamente han llegado otras familias yezidíes. La recolección de fondos por iniciativa de los jóvenes y del Movimiento en el mundo nos está dando la posibilidad de ayudarles porque no tienen nada. ¡En Dohok pudimos comprar víveres, colchones, sábanas y ventiladores!». «Junto a un amigo –cuenta V.- ya habíamos comprado una buena cantidad de colchones, pero todavía faltaban bastantes, entonces fuimos a otra aldea para comprarlos. Después de explicar el motivo por el que los comprábamos, el propietario del negocio adhirió a nuestra iniciativa, no quiso dinero y nos regaló los colchones. Así pudimos comprar otras cosas». (continúa) Para quien quisiera dar una ayuda para los cristianos en Irak: IBAN JO09 ARAB 1110 0000 0011 1210 9985 98 Cuenta: 0111 210998 0 598 Swiftcode: ARABJOAX100 Motivación: Ayuda a los cristianos en Irak ARAB Bank – Amman branch Amman – Jordan