5 Abr 2014 | Sin categorizar
Lidia y Loris tienen tres hijos de 11, 9 y 6 años. Los hijos nacieron en ciudades distintas porque después del casamiento se trasladaron primero a Veneto, luego a Alto Adige y posteriormente al Trentino. Cuando Loris propuso volver a la ciudad de origen, Crotone, en Calabria; Lidia reaccionó de esta forma: «Primero pensé en mis hijos y que habrían tenido mejores oportunidades si nos quedábamos en el norte, pero al final me convencí, nuestra ciudad está sobre el mar y es hermosa, conocemos personas de mentalidad brillante y nuestros hijos cuando sean adultos elegirán ellos mismos donde vivir»
«Justamente porque amamos nuestra tierra, ¡deseábamos mejorarla!– cuentan-. Nos dimos cuenta también que no era posible realizar una revolución sino que había que comenzar por pequeñas cosas. Es así que comenzamos por el mundo de la escuela. Yo empecé con los compañeros de clase de nuestros hijos, y Loris con sus alumnos. Él es profesor de alemán, pero su primer trabajo en Crotone fue como tutor. Para comenzar se comunicó con el profesor de la escuela primaria del muchacho que se le había confiado para comprender mejor su problemática. Construyó con él una relación de confianza y posteriormente también de amistad. Muchas veces gracias a su mediación se resolvieron serios problemas de comunicación entre la escuela y los padres.
IAdemás, desde hace casi tres años dirigimos un centro de inclusión juvenil de nuestra ciudad. Cuando nos mudamos, Loris comenzó la “Asociación de Amigos del alemán” que ganó un premio de la “Fundación con el sur”. Nos ocupamos de muchachos que tienen entre 11 y 16 años, a los que les proponemos actividades lúdico-recreativas, pero también de recuperación de materias literarias, matemática, inglés e italiano para los estudiantes extranjeros»
Recientemente la Asociación ganó otro concurso que se refiere a la restauración de un bien confiscado a la mafia, en S. Leonardo de Cutro (en el mar Jónico de Calabria). Lidia explica: «Se transformará en un hostal para jóvenes, pero también para uso de familias que no pueden pagar grandes cifras para pasar sus vacaciones. Estamos esperando la aprobación de un proyecto de formación de muchachos que han abandonado la escuela, será patrocinado por el Ministerio de Juventud»
«Pensamos que todo esto ha brotado del amor de Dios, probablemente de un designio que todavía no conocemos, pero es fundamental el amor recíproco entre Loris y yo, porque no es para nada fácil trabajar juntos. Somos muy distintos, y esto es también positivo, aunque a veces sea difícil porque vemos las cosas de forma distinta. Pero siempre las discusiones e incomprensiones pasan y recomenzamos.
Lo positivo que surge es también un fruto del amor que nuestros hijos tienen por nosotros: con mucha paciencia soportan todos nuestros vaivenes, nuestros compromisos organizativos, los traslados. Muy a menudo ocurre que vienen con nosotros y esto los ayuda a confrontarse con esa parte de la sociedad civil más olvidada, más problemática. Es para ellos una fuente de reflexión y de crecimiento».
Fuente: http://www.famiglienuove.org/
3 Abr 2014 | Sin categorizar

Cerca de mil personas acudieron el pasado sábado 8 de marzo a la representación del musical Life, love, light en la ciudad de Burgos. Venidos desde Santander, Bilbao, Valladolid, Madrid, Asturias, Vitoria, San Sebastián, Pamplona y sobre todo Burgos, llenaron el aforo de las dos sesiones. De hecho, ha sido la primera vez que se realizan dos actuaciones seguidas, lo que ha supuesto un gran reto, como explica Ramón de la Torre, narrador: “Tras la euforia de terminar, volver a la tesitura de actuar resultó complicado porque ni siquiera pudimos saludar al público, pero mereció la pena”.
El espectáculo, de hora y tres cuartos de duración, contó en esta ocasión con los testimonios de tres jóvenes del Movimiento de los Focolares: Andrés Sánchez Parody, que participaba además como ayudante de escena, Ana Guallart, en el conjunto, y Mar Álvarez, la encargada de coreografía. Vivir el evangelio día a día, ir a contracorriente y Jesús abandonado fueron tres experiencias de cómo vivir siguiendo el modelo de la beata Chiara Luce Badano.
En esta ocasión ambas actuaciones han sido posibles también gracias a la Delegación Diocesana de Infancia y Juventud de la Archidiócesis de Burgos -especialmente a su Delegado, Agustín Burgos– y a los miembros del Movimiento de los Focolares en Burgos y ciudades próximas, quienes han alentado y colaborado materialmente con los jóvenes, haciendo posible el gran número de ensayos que han tenido que efectuar desde hace meses. El Obispo de Burgos, Mons. Gil, antes de la primera representación, saludó a todos los que trabajaban en el espectáculo y les impartió su bendición.
La actuación en Burgos es ya la cuarta después de la JMJ en Madrid, en la Mariápolis de Javier y en Jerez. María García, la presentadora, explicó que “participar en el musical no es repetir lo mismo cada vez: es hacerlo vida, pues la experiencia de subirte al escenario y dejarte llevar por todos los que están -arriba y abajo- es mucho más que repetir un guión o hacer una actuación”.
El elenco de participantes, incluido el equipo técnico, suma ya 65 miembros, con alrededor de doce nuevas incorporaciones. Mar Álvarez, reconoce que “cuando hay un grupo tan numeroso embarcado en tal proyecto es difícil que no surjan las tiranteces”, pero que “con amor y sabiendo quién nos guía, todo es posible”.
Y es que los componentes son jóvenes y adultos de toda España: Girona, Barcelona, Valencia, Elche, Murcia, Sevilla, Madrid, Guadalajara, León, Santander, Burgos y Bilbao, lo que se traduce en un gran esfuerzo tanto económico -viajes, etc.-, como de tiempo. Sin embargo, el ambiente de familia va creciendo con cada actuación, y esta vez, explica Mar, han vivido una experiencia tan plena como la de la JMJ.
¿Volveremos a verles?
1 Abr 2014 | Focolare Worldwide
Situada en una zona donde los signos de la pobreza son evidentes, aunque digna y en vías de desarrollo, la ciudadela tiene características de trasfondo social que resalta sobre todo con la escuela para niños y adolescentes y con el polo empresarial inspirado en la Economía de Comunión.
Las ciudadelas son una presencia cada vez más actual. Son bocetos de ciudades, soñados por Chiara Lubich desde los primeros años de la década del ’60. Ellas muestran que un mundo mejor, un mundo unido es posible. Son más de 20 las ciudadelas en el mundo. La Mariápolis Santa María nació en Brasil en 1965 en un predio visto por Chiara Lubich durante su tercer viaje a este país.
La Escuela, que lleva el mismo nombre, Santa María, tiene actividad desde hace ya casi 50 años. Por ella pasaron muchas generaciones. Actualmente, diez de sus docentes y empleados son ex- alumnos. Otros exalumnos se encaminaron hacia diversas profesiones y alcanzaron puestos de responsabilidad. Pero más que nada, la Escuela transmite valores que constituyen un proyecto de vida: la cultura de la comunión, el arte de amar, los fundamentos de la educación a la paz. Esto es lo que el cuerpo docente les presenta a María Voce y a Giancarlo Faletti en su visita a la Escuela después del gozoso recibimiento que les brindaron los más pequeños quienes se lucieron con su orquesta “Talentos al servicio de la paz”.
La mayor parte de las familias, 300 en un total de 500 alumnos, tiene ingresos bajos. Económicamente la escuela funciona gracias a la solidaridad nacional e internacional y a través de proyectos de Acción para Familias Nuevas y AMU. Los primeros alumnos que recibieron clases para aprender a leer y escribir fueron los obreros que trabajaron en la construcción de la Mariápolis, luego se brindaron clases para sus hijos. El método pedagógico de la escuela actualmente se está difundiendo también en otras escuelas de la región y en otros ámbitos educativos.
A pocos quilómetros de distancia, en un amplio terreno, se levanta el Polo Empresarial Ginetta. El grupo que gestiona el Polo espera a María Voce y a Giancarlo Faletti. Son empresarios, accionistas y estudiosos de la Economía de Comunión, que se aventuraron en la concreción de varios aspectos del proyecto de Economía de Comunión en Pernambuco. Comunicaron sus éxitos y sus fracasos. Giancarlo Faletti recordó la inspiración inicial de Chiara que ocurrió precisamente aquí en Brasil en 1991. María Voce expresó su estima por el compromiso asumido en el espíritu de la gratuidad. Luego visitaron los galpones donde funcionan dos empresas, la primera dedicada a la fabricación de carteras y accesorios, la otra, a la de muebles. Ambas nacieron hace poco tiempo corriendo todos los riesgos de la gran competencia. Hay anécdotas sorprendentes: la pasión por este proyecto de trasfondo social los hace superar cualquier dificultad.
Por el aporte dado por la Mariàpolis y en especial por la escuela y el Polo, el intendente de Igarassu, que definió la Mariápolis como “un punto de referencia” para la ciudad, la visitó en esos días para entregar a Maria Voce y a Giancarlo Faletti las llaves de la ciudad como un signo de reconocimiento por parte de la ciudadanía y del deseo de establecer un vínculo aún más estrecho.
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional
31 Mar 2014 | Senza categoria
En el ser humano disminuyó la necesidad de correr para cazar o de escalar para conquistar nuevos territorios, o de remar para cruzar un rio. Hoy el hombre comenzó a correr, escalar y remar por diversión y para medirse y compararse. La competición es la razón última de la apasionante y por muchos injustificada actividad del ser humano conocida como deporte, que es hoy más que nunca una metáfora de la vida. Es por esto que Sportmeet, expresión del diálogo con el mundo del deporte del Movimiento de los Focolares, decidió enfocar el tema del diálogo en el próximo congreso internacional que se realizará en Pisa desde el 3 al 6 de abril.
Live your challenge, vive tu desafío, es el título del Congreso. Pero, ¿existe todavía la sana competición? «Queremos enfrentarnos, con la ayuda de expertos internacionales y testimonios deportivos – explica Paolo Cipolli, presidente de Sportmeet – con el valor y la crítica de la competición. Ésta encuentra en el deporte una modalidad de expresión reglamentada, sana y sin embargo amenudo exasperada, que involucra y agrupa, que es educativa y saludable. Cada día cada uno de nosotros tiene desafíos que enfrentar, cada uno el propio, y el premio no es una medalla, sino el gusto de haber logrado dar lo mejor de sí mismo: este es el sentido de la flecha oblicua del logo del congreso, un obstáculo, hecho a medida de nuestra diversa y específica capacidad» En la proximidad del congreso de Sportmeet, los expertos y los testimonios que serán protagonistas, auguran que el congreso ofrecerá puntos de reflexión y experiencias de vida vivida sumamente interesantes.
«La competencia deportiva – explica Bart Vanreusel de la Universidad de Lovanio – es una preocupación, pero también una oportunidad, es idealizada y despreciada, pero seguro que hoy es una expresión extremadamente interesante del ser humano»
Es cierto que el fútbol es hoy la disciplina donde, en todos los niveles, el espíritu competitivo muestra su mejor lado y también el aspecto más deteriorado, -afirma Michel D’Hooghe, miembro de la comisión internacional de la Fifa, máximo organismo mundial del fútbol.
Benedetto Gui, Docente de Economía Política de la Universidad de Padua traza un paralelismo entre sport y economía. «La competición es un mecanismo social indispensable, tanto en la economía como en el crecimiento de la persona. Vale el principio de que dosis excesivas pueden ser dañinas. En el deporte se aprende a medirse con los otros, pero también se aprende a compartir, y si se pone excesivamente el acento sobre el resultado se pierde la oportunidad de gozar de esos “bienes relacionales” gracias a los cuales la experiencia deportiva es un lugar privilegiado»
Lucia Castelli, Psicopedagoga de Bérgamo, tutor de los equipos juveniles del Atalanta, desde hace años está comprometida en la promoción del valor educativo del deporte. Y Roberto Nicolis, Educador Deportivo Social en el C.S.I. de Verona ofrece una mirada original a la competición: «El término competición etimológicamente proviene del latín: “cum petere”, que significa “querer juntos la misma cosa”, y “cum petizio” quiere decir “llamarse juntos recíprocamente para la misma meta”. “Cum petere” es lo que desea el niño que pregunta: “¿Puedo jugar con ustedes?”, dispuesto a ponerse a jugar, a aceptar las reglas, a medirse con los demás y con la naturaleza, sabiendo responsablemente que puede vencer pero también puede perder»
Info sobre sportmeet.org
Programa del Congreso
Ficha de inscripción
30 Mar 2014 | Palabra de vida, Sin categorizar
“Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros” (Jn 13,34)
Jesús está por morir y todo lo que dice se relaciona con ese próximo acontecimiento. Su inminente muerte requiere la solución de un problema. ¿Cómo puede permanecer entre los suyos para llevar adelante la Iglesia?
Sabemos que Jesús está presente en las acciones sacramentales, por ejemplo en la Eucaristía de la misa.
También está presente donde se vive el amor recíproco. Él dijo: “Porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy presente en medio de ellos” (Mateo 18, 20).
Por lo tanto, en la comunidad que vive profundamente el amor recíproco, puede permanecer eficazmente presente. Y a través de la comunidad seguir revelándose al mundo, influyendo en la humanidad.
¿No es espléndido? ¿No dan ganas de vivir inmediatamente este amor junto a nuestros prójimos?
Juan, que recoge las palabras que estamos profundizando, ve en el amor recíproco el mandamiento por excelencia de la Iglesia, cuya vocación es ser comunión, ser unidad.
“Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros” (Jn 13,34)
Jesús dice inmediatamente después: “En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros” (Juan 13, 35).
Por lo tanto, si queremos buscar el verdadero signo de autenticidad de los discípulos de Cristo, si queremos conocer su distintivo, tenemos que individualizarlo en el amor recíproco puesto en práctica.
Los cristianos se reconocen en este signo. Si falta, la humanidad no descubre a Jesús en la Iglesia.
El amor recíproco crea la unidad. ¿Y qué produce la unidad? “Que todos sean uno –agrega Jesús- para que el mundo crea” (Juan 17, 21). Al revelar la presencia de Cristo, la unidad arrastra al mundo tras Él. Frente a la unidad y al amor recíproco el mundo cree en Él.
En el mismo discurso de adiós Jesús llama “suyo” a este mandamiento.
Es suyo y por lo tanto lo queremos especialmente.
No debemos entenderlo simplemente como una norma, una regla o un mandamiento igual a los demás. Jesús quiere revelarnos una manera de vivir, quiere decirnos cómo encarar la existencia. En efecto, para los primeros cristianos este mandamiento era la base de sus vidas. Decía Pedro: “Sobre todo, ámense profundamente los unos a los otros” (1 Pedro 4, 8).
Antes del trabajo, antes del estudio, de la misa y de cualquier otra actividad, tenemos que verificar si reina entre nosotros el amor mutuo. De ser así, todo tiene valor. Sin ese fundamento nada es agradable a Dios.
“Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros” (Jn 13,34)
Además dice que este mandamiento es nuevo. “Les doy un mandamiento nuevo”.
¿Qué significa? ¿Acaso que se trata de un mandamiento no conocido?
No. Nuevo significa que es para los tiempos nuevos. ¿Y de qué se trata, entonces?
Jesús murió por nosotros. Es decir que nos amó sin medida. ¿Cómo era su amor? Ciertamente no como el nuestro. El suyo era un amor divino. Nos dice: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes” (Juan 15, 9). Es decir que nos amó con el mismo amor con el que se aman Él y el Padre.
Con ese amor tenemos que amarnos unos a otros para realizar el mandamiento nuevo.
Un amor que nosotros, en cuanto hombres y mujeres, no poseemos. Pero lo recibimos por ser cristianos. ¿Y quién nos lo dona? El Espíritu Santo lo infunde en los corazones de todos los creyentes.
Por lo tanto, existe una afinidad entre el Padre, el Hijo y los cristianos gracias a que poseemos el mismo amor divino. Ese amor nos introduce en la Trinidad, nos hace hijos de Dios.
Por ese amor el cielo y la tierra están unidos por una gran corriente. Por él la comunidad cristiana es llevada a la esfera de Dios y la realidad divina vive en la tierra cuando los cristianos se aman.
¿No es divinamente hermoso todo esto y extraordinariamente fascinante?
Chiara Lubich
Este comentario se publicó por primera vez en 1980.