19 Jun 2013 | Sin categorizar
Life, Love, Light, es decir, vida, amor, luz. Este trinomio relacionado con la experiencia de Chiara Luce Badano en los días de su beatificación, sigue difundiéndose en la Web gracias al sitio oficial dedicado a la joven de Sassello– www.chiaraluce.org. Apreciado y visitado por personas de todas las edades, dentro de pocos días este sitio se presentará ampliado y enriquecido con un nuevo formato gráfico, contenidos y más servicios disponibles.
Entre las novedades, se encuentran la esperada sección LOVE que se refiere a la espiritualidad vivida por Chiara Luce, la actualización de las iniciativas que lleva adelante la “Fundación Chiara Badano” y la sección «En Sassello» referida al Centro de Espiritualidad de la localidad de La Magdalena, una urbanización de Sassello (Italia), pueblo natal de Chiara Luce. Además, entre las “Publicaciones” se señalan CD y DVD, novedades editoriales. También se amplió la oferta lingüística al agregarse el portugués.
El común denominador es el deseo de difundir el mensaje de esta joven testigo del Evangelio y “hacer resplandecer en el candelero” su cristalina luminosidad.
Chiara Luce está presente también en facebook – www.facebook.com/chiaralucebadano. La página es muy apreciada y cuenta con 54.000 contactos; pero más allá de los números, la vida y la profundidad de Chiara Luce contagian y elevan: “Estoy un poco deprimido –comenta alguien- y apareces con tu rostro cándido y tu sonrisa genuina, con tus ojos llenos de amor y como por magia mi corazón se tranquiliza: gracias”.
12 Jun 2013 | Sin categorizar
«Soy médico especialista en enfermedades infectivas, y estoy en contacto con pacientes seropositivos y enfermos de SIDA desde hace 23 años. Soy el referente para esta patología en el hospital donde trabajo en Kinshasa, la capital del Congo.
Aprendí muy pronto a participar en la transformación de la sociedad en la que vivo. Crear una sociedad nueva y justa, en la que el hombre está en el centro de las preocupaciones de todos los miembros de la comunidad, ha sido uno de los objetivos de mi vida. Decidí ser médico para ponerme al servicio de mis hermanos.
Terminados los estudios de medicina, me encontré afrontando un gran desafío: las condiciones de trabajo eran cada vez más degradantes, los sueldos insignificantes. Las condiciones materiales del médico no llevaban a una conciencia profesional y a la honestidad. Para sobrevivir bien hacía falta trabajar en organismos internacionales o en clínicas privadas.
Muchos de mis colegas médicos emigraron a Europa o a los Estados Unidos. En un determinado momento yo también me sentí tentado de emigrar. Después de haberlo meditado con mi mujer, decidimos quedarnos en el país, aceptando la situación: enfermos pobres, condiciones difíciles de trabajo, falta de material y a veces acoso por la corrupción.
Al principio estábamos asustados por la posibilidad de ser contagiados por el virus: las escasas condiciones higiénicas y las estructuras sanitarias carentes no nos daban ninguna garantía. En aquel período nuestro país estaba en plena crisis socio-económica y política. No recibíamos más ayudas de la cooperación internacional. Después estalló la guerra con la carga de dramas que cada conflicto lleva consigo. Teníamos grandes dificultades en curar a los enfermos de SIDA, pero hemos continuado y ha sido de veras la ocasión de vivir concretamente el amor.
Nuestra actividad está concentrada en actividades dirigidas al tratamiento y la prevención del SIDA.
Para el tratamiento de los enfermos, con la ayuda de la Asociación Acción por un Mundo Unido (AMU) ha sido posible construir una estructura sanitaria completa de un laboratorio de análisis. Además hemos encaminado un programa de tratamiento basado en el suministro de fármacos específicos, ahora disponibles también en África y garantizados a todos, también a los más pobres. Todo eso ha sido el fruto de recientes elecciones de parte de la ONU en las estrategias de lucha contra el SIDA.
Para la prevención ha sido encaminada de manera sistemática la formación de educadores y divulgadores con la tarea de intervenir en el aspecto psicológico, sociológico y moral de los jóvenes y las familias, para provocar un cambio de comportamiento en la población. Además del desarrollo de actividades productivas para mejorar la alimentación de base, también hemos tratado de garantizar un apoyo psico-social a los enfermos y a sus familias.
El contenido principal de los cursos consiste en dar informaciones completas y correctas sobre la transmisión y prevención de la enfermedad. Algunos piensan en efecto que el virus provenga de manipulaciones de laboratorio, otros ven su origen en Dios, a causa del pecado, como un tipo de castigo. Estas concepciones, a menudo ligadas a la cultura africana, son muy difíciles de desarraigar. Por eso se trata de profundizar en el origen de la enfermedad, los efectos del virus sobre el sistema inmunitario y los medios de prevención del SIDA.
Lo que me da coraje es trabajar junto a médicos del Movimiento de los Focolares y a otros que, como yo, quieren poner el enfermo en el primer lugar».
(M.M. Congo)
7 Jun 2013 | Sin categorizar

Soy de Brasil, el quinto de una familia de seis hijos, de los cuales dos nacieron en el primer matrimonio de mi padre, quien quedó viudo.
Tenía sólo un año cuando mi papá se fue de la casa, dejando a mi mamá embarazada y sin la posibilidad de trabajar porque todavía éramos pequeños.
Como no teníamos parientes cercanos y nuestro padre no contribuía a nuestro sustentamiento, la situación se volvió crítica. En práctica no teníamos nada que comer, y ¡muchas deudas que pagar!
Mi mamá decidió vender algunos muebles de la casa para suplir las necesidades inmediatas y nos quedamos sólo con lo esencial.
Uno de mis hermanos por parte de papá tenía un almacén donde ella adquiría lo que necesitábamos para comer. Pero dado que no teníamos cómo pagarlo, un día él se llevó la nevera (heladera).
Por el mismo motivo, primero nos cortaron la luz y después el gas. Durante años vivimos usando lámparas de aceite y cocinando con leña. A menudo los vecinos nos ayudaban, con lo poco que disponían.

Mientras tanto, nuestro padre tuvo otros tres hijos con otra mujer. Para nosotros fue muy duro no tener su amor, pero mi mamá siempre nos enseñó a respetarlo como nuestro padre. Cuando lo veíamos ella nos decía: “Él es su papá, vayan a pedir la bendición”.
Hasta los 18 años trabajé como vendedor ambulante. A menudo me escondía cuando veía a algún amigo, porque me daba vergüenza. También trabajé como campesino y albañil. Después, en el 2000, me convocaron para que trabajara como voluntario del Ministerio de Justicia, y viendo mi esfuerzo, me contrataron en la Secretaría del Tribunal. También logré terminar mis estudios y graduarme en Letras.
Un día un amigo me invitó a un encuentro del Movimiento de los Focolares del que formaba parte. Allí descubrí que Jesús, que había vivido y sufrido el abandono en la cruz, podía dar significado a mi sufrimiento personal y al de mi familia. Creí que todo podía tener un sentido y que mi dolor había servido para hacerme una persona más humana, sensible al sufrimiento de los demás. Este descubrimiento me condujo y me conduce a un encuentro personal con Dios, al que decidí darle mi vida, sirviendo a los hermanos por el camino del focolar.
11 May 2013 | Focolare Worldwide
I Los Jóvenes por un mundo unido nos cuentan algunos de los numerosos “fragmentos de fraternidad” que están en curso en muchas partes del mundo donde ellos están presentes. He aquí, algunos, como muestra:
Nueva Zelandia. “Cada mes desarrollamos una actividad social distinta. En nuestro país hay muchas lindas playas, accesibles a todos: familias, jóvenes, deportistas, niños. Generalmente se considera y se respeta la naturaleza, aunque a veces las playas no están muy limpias. Nos vinculamos con el Consejo de la ciudad de Wellington que escuchó nuestra iniciativa proporcionándonos todas las herramientas necesarias para la limpieza. Una tarde nos encontramos con un grupo de jóvenes por un mundo unido, con guantes y bolsas para la basura, para limpiar una de las playas más concurridas. Además de desarrollar un servicio a la ciudad, construimos relaciones de amistad con muchos jóvenes que se involucraron con nosotros en la misma tarea”
En París.“Enseguida del Tsunami y del desastre nuclear de Fukushima del año pasado, organizamos una velada de solidaridad. En el transcurso de la noche se presentó el UWP (United World Project) y hubo una conexión por Internet con un grupo de jóvenes por un mundo unido de Japón. Ellos nos contaron como vivieron este desastre, tratando de ayudar a las personas a su alrededor. Pudimos conocer más la comunidad del Movimiento de Japón y su vida cotidiana. Algunos amigos nuestros presentes en la noche descubrieron la importancia de la solidaridad y la alegría de trabajar en un proyecto de fraternidad. El dinero recolectado se envió a Japón para ayudar a la comunidad local”.
Siena (Italia). “Mi madre (94 años) fue llevada de urgencia a la emergencia del hospital a las 11 de la noche. Con mi hermana estábamos preocupadas y también disgustadas porque en el hospital nos dijeron que nos fuéramos y mamá se quedó sola. Al lado nuestro estaba sentado un joven que parecía ansioso por hablar. Le preguntamos por qué razón estaba allí. Nos respondió que su madre había tenido una crisis cardíaca repentina. Cuando nos dejaron ver a nuestra madre, descubrimos que estaba en la misma pieza que la mamá de ese joven. Así pudimos llevarle noticias a él y al marido de la señora que estaba sentado delante de nosotros. Luego el muchacho entró a la pieza y él también nos dio noticias de nuestra madre. El padre – que al principio estaba silencioso- comenzó a hablar con nosotros de su trabajo y de los problemas que tenía. Después de dos horas y media ambas madres fueron dadas de alta. Cuando nos saludamos el joven nos dijo: ‘¡Fue un placer hablar con ustedes! ¡Espero que nos volvamos a ver!’ Se nos fue la angustia de haber estado en la emergencia del hospital. Nos dimos cuenta que el dolor personal, la preocupación y también la angustia desaparecen cuando amamos a quien está cerca nuestro”.
Glolé (Costa de Marfil). Las madres que tienen hijos pequeños no logran concentrarse en el trabajo del campo. Para ayudarse tuvieron la idea de hacer turnos para poder cuidar a los niños. Antes de ir al trabajo dejan a los pequeños a dos de ellas, que ese día se quedan en casa: preparan la comida y están con ellos todo el tiempo necesario. Al final del trabajo, cada mamá viene a buscar a su hijo. Entre este grupo de madres nació una gran confianza recíproca”
United World Project ¦ Facebook
10 May 2013 | Focolare Worldwide
Contribuir a que se logre experimentar un estilo de vida evangélico centrado en la comunión, para luego poder enseñarlo y difundirlo en los Seminarios: es el núcleo del paradigma sobre el que se basó el curso para formadores que se realizó en la capital tailandesa desde el 15 de abril al 5 de mayo.
El pequeño grupo de sacerdotes europeos provenientes de Roma se encontró con una realidad eclesial viva, joven y abierta al soplo del Espíritu. Los seminarios están todavía llenos, como ocurría antes a los seminarios del viejo continente, si bien el contexto social y económico se encuentra en gran evolución.
Los 60 participantes en el curso provenían de distintas zonas de Asia: Pakistán, India, Malasia, Myanmar, Vietnam, Laos, Timor Este y Tailandia. Cada uno de ellos traía orientaciones culturales distintas, sin embargo el desafío de transformar en oportunidad de comunicación lo que parecía un obstáculo, fue aceptado por todos con alegría.
El inicio del trabajo fue precedido por una celebración eucarística que presidió Mons. Francesco Kovithavanij, arzobispo de Bangkok y responsable en la Conferencia episcopal local de los seminarios y la formación del clero.
Con el pasar de las lecciones y de los días, muchos captaron el testimonio de unidad de los animadores del Curso, comprometidos en primer lugar en vivir de forma coherente lo que enseñaban.
Don Silvestre Marques, director del Curso dijo que fue notable “la creciente comunión entre todos, de experiencias, de dificultades y las muchas preguntas en un clima de gran unidad y apertura”
Para Brendan Purcell, de la diócesis de Sydney (Australia), un fruto de esta atmósfera fue la profunda coparticipación: “En especial los que provenían de Myanmar y Vietnam contaron cómo su vida humana y sacerdotal había sido marcada por experiencias trágicas – asesinatos, muerte violenta de los padres –que se produjeron cuando eran muy jóvenes”
La segunda parte del Curso estuvo orientada a la forma de concretar la espiritualidad de la unidad, en las varias áreas de la formación. Mediante una dinámica de tipo laboratorio de experiencias, donde identificaron los desafíos más urgentes y asumieron el compromiso de concretar lo que aprendieron en los propios seminarios. “Estamos realizando un curso vital – así se expresó uno de ellos- en estos días estamos aprendiendo a poner en práctica la vida de comunión, con un beneficio directo para cada uno de nosotros pero también para las iglesias locales que representamos”
Después de tres semanas de vida transcurrida juntos y de una experiencia concreta de comunión, todos sin distinción dieron testimonio de la realidad “de familia” que se creó entre ellos y del deseo de continuar llevando adelante esta desafiante aventura, la formación y preparación de los futuros presbíteros, ya sea en Asia como en cualquier otra parte del mundo.