13 Jul 2018 | Sin categorizar
Dios no es un personaje lejano, al que uno se puede acercar sólo a través de un protocolo. Él escucha a quienes son especialmente pobres, especialmente pequeños, especialmente humildes con especial atención. (Del volumen Elegido por los hombres, p. 113) Cuantas más cosas tengo que hacer, tanta más necesidad tengo de la oración. Y entonces descubro una cosa: cuando yo empleo, “malgasto” mi tiempo en permanecer en Dios, sucede una “milagrosa multiplicación del tiempo”; gracias al tiempo donado a Dios, tengo más tiempo a mi disposición o por lo menos, un tiempo mejor, más disponible, más rico de amor para donar a los demás. El tiempo se convierte como en un collar de perlas, hecho de momentos preciosos que puedo vivir, y llevar a plenitud en el recogimiento y la dedicación a los demás. (Del volumen Elegido por los hombres, pp. 109-110) Se podría definir “grano de sal” de la oración cristiana el punto en el que la distinción que caracteriza lo que es cristiano parece más claro y evidente: es decir, cuando en la oración dirigida a Dios está presente siempre el hermano, el otro; cuando al decir yo en el orante está siempre incluido el decir nosotros. (Del volumen Elegido por los hombres, p. 114) Quizás a veces es bueno no querer otra cosa que permanecer en silencio. Sólo entonces, de hecho, notamos el flujo de pensamientos, de impresiones, de ideas que nos atraviesan. Estamos como inmersos en una marea que crece y que incesantemente nos aleja de nosotros mismos, no nos permite llegar a nosotros mismos. Para la oración no es determinante que alcancemos este silencio absoluto. Ella puede ser incluso “justa” si, a pesar de todo nuestro esfuerzo, no lo logramos. De hecho, en cierto modo comprendemos que también en ese flujo indistinto, confuso, imperfecto e incompleto, soy siempre yo mismo, yo que me doy y me aban-dono a mí mismo, no soy yo quien me conozco, no soy yo quien me poseo, sino tú en mí, en lo más profundo de mi yo interior, Tú que me conoces y me escrutas, tú quien sabes quién soy y qué es bueno para mí y me respondes con tu sí, te diriges a mí diciéndome: Tú. (Del volumen Das Wort fur uns, pp. 91s.) De: Klaus Hemmerle, “La luce dentro le cose, meditazioni per ogni giorno”, (“La luz dentro las cosas, meditaciones para cada día”) Città Nuova, 1998.
10 Jul 2018 | Focolare Worldwide
«Los muros dividen naciones, culturas y personas. Crecí frente al muro que separa por un lado los Estados Unidos y por otro México. Me llamo Noé Herrera y nací en una ciudad de México, cuyo nombre, Mexicali, viene de México y California. Desde pequeño, me preguntaba por qué es tan difícil atravesar la frontera con los Estados Unidos. Estos dos países tienen muchos rasgos comunes en su cultura, como la comida, la lengua e incluso aspectos económicos. Tengo muchos amigos en ambos lados y mucha gente, como yo, va y viene de México a Estados Unidos y viceversa. Sin embargo, he visto que esta frontera representa un motivo de grandes sufrimientos para nuestros países. Lo vi en muchas familias que se separaron, en los inmigrantes que luchan por encontrar un futuro mejor, en los muchos prejuicios que hemos creado. Pero he visto que la gente es indiferente a esta situación. ¿Por qué? Porque nos hemos acostumbrado a ver esta división». «No hice la misma experiencia que Noé con el muro, puedo decir que desde los Estados Unidos es más fácil atravesar la frontera, que al revés. Me llamo Josef Capacio. Vivo en una ciudad del sur de California, San Diego, cerca de la frontera. Yo también vi la división en los Estados Unidos, pero por suerte aprendí, desde cuando era muy joven, a vivir por la unidad. A lo largo de los años una nueva percepción del mundo se abrió camino dentro de mí. Creciendo, expuesto a la multiculturalidad, no sólo la tolero ahora, sino que la he hecho mía. Pienso que es parte del motivo por el cual Noé y yo nos hicimos amigos. Yo no soy solamente Josef, norteamericano, nacido en una familia emigrada de las Filipinas, y él Noé, de la gran estirpe mexicana. Somos todo esto y algo más aún. Somos dos ciudadanos del mundo. Y no olvidaré nunca cómo nos conocimos. Tras haber pasado un año lejos de mi casa, y habiendo estado en una escuela de formación para jóvenes de los Focolares en Italia, me había entusiasmado con la idea de volver a casa y sostener nuestras iniciativas en California. Un amigo me sugirió que me uniese a un proyecto en Mexicali. Siendo honesto, al principio, no me gustaba la idea. Pero me mordí la lengua y lo escuché. Afortunadamente, después de haber conocido a Noé, me decidí a ir con algunos amigos. Ese día no se puede describir con palabras; fue una maravilla.» «El objetivo era mostrar nuestra visión de un mundo unido a través de una carrera simultánea a lo largo del muro. Había unas 200 personas de los dos lados, con un único mensaje: “Podemos estar divididos por un muro, pero estamos juntos para construir un mundo unido”. Mucha gente, de todas las edades, adhirieron y desde entonces se ha vuelto una cita anual en la que hemos involucrado a los gobiernos locales, de ambos lados. Después de ese primer gran evento, nuestro objetivo se volvió más visible. Josef y yo, con otros amigos de nuestros países, tuvimos la oportunidad de trabajar juntos en muchas actividades sociales, y también con el tiempo, hemos desarrollado relaciones de fraternidad y de verdadera amistad con nuestros vecinos más allá de la frontera. Descubrí que nuestros valores, objetivos y visión del mundo son muy similares. Somos todos iguales y puedo amar a su país como al mío». «Saqué esta foto durante uno de nuestros eventos, que me inspiró esta idea: “Hay, por distintos motivos, fronteras físicas, geopolíticas, económicas, de seguridad. Pero en nuestros corazones no hay barreras. Somos un único pueblo y queremos un mundo unido”. Los que tuvieron el privilegio de mirar a nuestro planeta desde el espacio hablan a menudo de una nueva percepción de la vida humana, en la Tierra. Desde allá arriba no hay fronteras. Desaparecen. Son invisibles, inexistentes. Los motivos por los que seguimos haciendo guerras se vuelven pequeños. Un astronauta llegó a decir incluso: “Desde aquí se ve claramente que sobre la Tierra somos una única humanidad”».
9 Jul 2018 | Focolare Worldwide
En el pasado mes de abril el “United World Project”, seleccionó a 25 jóvenes representantes de todo el mundo para desarrollar el rol de “Embajadores por un Mundo Unido”, con la función principal de trabajar por el reconocimiento oficial de la Semana Mundo Unido a nivel de Naciones Unidas. Durante el Genfest de Manila, se les ofreció la posibilidad de encontrarse por primera vez, con el objetivo de entrar en contacto directo con las comisiones nacionales de importantes organizaciones internacionales en Filipinas. Los primeros encuentros tuvieron lugar el 5 y 6 de julio visitaron la sede de la FAO y de la UNESCO en Manila con el fin de conocer más a fondo el trabajo de estas organizaciones y comenzar una colaboración para futuros proyectos comunes a través de New Humanity, la ONG que representa al Movimiento de los Focolares a nivel de las Naciones Unidas, dotada de estatus consultivo general desde el 2005 y que, a partir del 2008 es partner UNESCO.
Los embajadores pusieron el acento en la necesidad de establecer estas relaciones para enfrentar juntos los grandes desafíos globales como los conflictos, las migraciones y el cambio climático, focalizando la atención en particular en una de las prioridades de la UNESCO, la educación a la ciudadanía global. Estos días en Manila permitieron desarrollar las relaciones entre los mismos embajadores: los encuentros entre estas agencias de las Naciones Unidas fueron una ocasión para reforzar su rol de “ingenieros” para una nueva cultura capaz de ir más allá de las etnias, de las religiones y los grupos sociales, promoviendo un espíritu de unidad entre los pueblos, ya sea a través de las acciones concretas locales como a nivel de organizaciones internacionales. Al mismo tiempo los jóvenes participantes fueron más conscientes de la importancia de desarrollar un equipo mejor preparado y competente en estos temas para reforzar el impacto; su trabajo continuará aunque haya terminado el Genfest gracias a la inspiración, la energía y la unidad experimentada, continuando el compromiso de Embajadores por un Mundo Unido. Michael Grueter
8 Jul 2018 | Focolare Worldwide
«Estoy realmente contenta de vivir aquí el Genfest con ustedes y con aquellos que están conectados. ¡Los saludo con todo el corazón! Soy testigo de la relación de Chiara con miles de jóvenes de todo el mundo: su diálogo con ellos siempre ha sido apasionante, abierto, sincero, caracterizado por la confianza. Era exigente así como lo son ustedes y estaba convencida de que las nuevas generaciones, que tienen en el corazón el ideal de la unidad, forman a hombres y mujeres nuevos que irradian esta luz, testimoniando que el mundo unido es posible, porque está ya presente y vivo entre nosotros, como hoy aquí. También yo he tenido la fortuna de conocer a jóvenes de todas partes del mundo y siempre me ha fascinado y enriquecido su vitalidad, creatividad, valentía. Chiara los ha retado a ser hombres y mujeres de la unidad, que logran llevar en su corazón los tesoros característicos de cada cultura y donarlos a los demás: mujeres y hombres mundo. En el Genfest de 2012 ustedes lanzaron un proyecto ambicioso, el Proyecto Mundo Unido. En estos años han llevado adelante muchas concreciones y la propuesta fundamental del proyecto –promover y difundir la cultura de la fraternidad– se ha extendido a otros muchos, también adultos y chicos. Sé que dentro de poco se lanzará un nuevo itinerario en continuidad con el proyecto que ya se está desarrollando, que nos hará transitar a todos por sus muchos caminos para realizar un mundo unido. Tenemos un objetivo grandísimo, pero sabemos que son los grandes ideales los que hacen la historia. Nuestro objetivo es: “Que todos sean uno”. ¡Ese “todos” es nuestro horizonte! Hacer nuestro aquel sueño de Dios nos une al Cielo y al mismo tiempo nos inserta fuertemente en la historia de la humanidad para que emerja en ella el camino hacia la fraternidad universal.
Con la propuesta, que se lanzará ahora, el Genfest se concluye; todos regresamos a nuestros Países, a nuestras ciudades. ¿Qué haremos? Ese mundo unido, que estamos viviendo aquí, lo llevaremos por todas partes, allí donde vayamos para realizarlo en nuestra familia, en el ambiente de estudio, de trabajo, en el deporte… Hay un secreto para no perder nunca esta meta, que aquí en el Genfest se nos muestra tan bonita, tan viva, tan fascinante. Lo resumiría en tres palabras: ¡Amar! ¡Recomenzar! ¡Compartir! Amar es el secreto de una vida feliz, plena, interesante, siempre nueva, para nada aburrida, ¡siempre sorprendente! Recomenzar cuando las dificultades, el desánimo, los fracasos, nos aturden, haciendo que vacile nuestra pasión por el mundo unido. Los campeones del mundo se entrenan y vuelven a levantarse después de cada caída, hasta llegar a la meta. Compartir nuestras experiencias, nuestras alegrías, nuestras dificultades, nuestros talentos, nuestros bienes. Usemos todos los medios útiles para crear una red; lancemos las más variadas iniciativas para construir la unidad: operaciones de amplio alcance, local y mundial, y hagamos visible la fraternidad universal. Sabemos que la parte emergente de un iceberg se apoya sobre una base sumergida: del mismo modo la fraternidad se construye sobre gestos cotidianos y acciones realizadas con la fuerte convicción de que el medio más potente, que podemos usar para renovar el mundo, es nuestro corazón. Mientras nuestro corazón esté latiendo, podemos amar, podemos recomenzar, podemos compartir. La fraternidad universal comienza por mi – por nuestro corazón. Es el desafío fascinante que queremos vivir juntos para que el mundo unido llegue a ser un sueño realizado».
7 Jul 2018 | Focolare Worldwide
MENSAJE de su Santidad Ecuménica, Patriarca Bartolomé Al Genfest internacional 2018, de los Jóvenes por un mundo unido: Más allá de la fronteras (Beyond All Borders – Manila, 6-8 de Julio de 2018) Con una alegría especial os saludamos a todos vosotros, que participáis en la primera edición del Genfest de Manila, cuyo título es «Beyond All Borders», y que tiene como objetivo la apertura de jóvenes corazones y mentes de la nueva generación del mañana. Sabed que nosotros apoyamos vuestra iniciativa y este deseo de encontraros y compartir vuestras florecientes ideas para superar fronteras sociales y personales; porque sólo a través de un espíritu de solidaridad, respeto y mutuo entendimiento estos obstáculos podrán ser vencidos y podrán dejar de ser causa de división y conflicto entre personas de nuestro mundo. Vosotros os embarcáis en este viaje para afrontar estos desafíos, y os esforzáis por crear una unidad mundial y una convivencia pacífica – por supuesto siempre permaneciendo unidos en vuestras propias nobles aspiraciones y el vínculo de acción y testimonio comunes, que ciertamente son una promesa de un futuro mejor – y nosotros os alentamos a seguir firmes en la visión de este encuentro recordandor bien lo que promovió la fundadora del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich. Que con mis oraciones y deseos, que quieren ser como una «catarata de Dios», todas las cosas lleguen a su cumplimiento y se transfiguren. Con estas palabras de profunda congratulación, invocamos para vosotros la infinita gracia y misericordia de Dios omnipotente, y quedamos con vosotros en el afecto. En el Patriarcado Ecuménico, 6 de Julio de 2018. Bartolomé, Arzobispo de Constantinopla-Nueva Roma y Patriarca Ecuménico.