3 Jul 2018 | Focolare Worldwide
Hablar de Spiga Dorata significa relatar la historia de un gran deseo de entregarse a los más pobres. Un deseo que se convirtió en una maravillosa locura empresarial. Se trata de un proyecto que, en el transcurso del tiempo, ha producido cada vez más y su contabilidad llega hoy a números importantes. Desafiando los obstáculos y amenazas de un lugar frecuentemente hostil como el de la periferia metropolitana de Brasil. La iniciativa es pionera del proyecto de EdC que Chiara Lubich lanzó justamente en San Pablo en 1991, aunque los primeros intentos de vender panificados en la calle se remontan a 1988. Inmediatamente encarnan la visión, los valores y el entusiasmo por este nuevo modo revolucionario de plantear la Economía. «Era un período de fuerte crisis – relata Adriana Valle, italiana que vive en Brasil desde hace 38 años y es responsable de la actividad-, los recursos económicos eran limitados, se sentía el peso de la inflación y de la desocupación. En este escenario, un grupo de jóvenes, uniendo sus competencias individuales, intentaron desarrollar una pequeña producción de panificados y, con una cesta en la mano se pusieron a venderlos por las aceras que están fuera de la actual Mariápolis Ginetta, cerca de Vargem Grande Paulista». Después de un par de puntos de ventas improvisados, se interrumpió la producción, pero para su sorpresa varios automóviles que pasaban por la ruta, seguían deteniéndose a preguntar por las “chicas del pan y de la sonrisa”. Decidieron en ese momento, continuar con la actividad acogiendo y dando trabajo a madres y jóvenes, proporcionándoles una formación y un ingreso económico. No tenían aún claras ideas empresariales, sin embargo los clientes iban aumentando, la cordialidad detrás del mostrador atraía a la gente. En 1994, la actividad se trasladó del punto de venta en la calle a un pequeño espacio cerrado, mientras estaba en construcción el Polo Industrial EdC cerca de la ciudadela. Se creó un segundo punto de venta del otro lado de la ruta, cerca de una “favela”: el objetivo era ofrecer a los habitantes de la favela, la posibilidad de comprar pan sin el peligro de cruzar la ruta rápida.
Las dos actividades siguieron adelante con el nombre – dado por la misma Chiara Lubich – de Spiga Dorata I y II, que recuerda el grano de trigo maduro que brilla con el sol. El deseo es ofrecer una mirada fraternal, luz, armonía; un ambiente en el que la persona se sienta recibida y aliviada. Mientras la actividad continúa, algunos destruyen “a priori” la idea de la empresa basándose sólo en los números limitados del comienzo (“con media bolsa de harina no se llega a ningún lado”), pero hay otros que en cambio, creen y forman parte del desarrollo del proyecto. Como por ejemplo, dos empresarios, que, asombrados por el gran trabajo llevado adelante, a pesar de contar con un espacio tan reducido por su estructura, colaboran financieramente. Dan así la posibilidad de evitar los despidos y de reestructurar las instalaciones, ofreciendo un lugar más digno para los clientes y ampliando la oferta con otros productos de calidad.
Son numerosas las anécdotas vividas tras esos mostradores: hay quien viene desde lejos para sentir esa energía positiva que encuentran detrás del café, y quien, gracias a una sonrisa, encuentran el deseo de recomenzar. Sin embargo, no faltan las dificultades. En ese ambiente de periferia los comercios sufren asaltos. En uno de los últimos sucedió que delante de la pistola que la apuntaba con la intención de llevarse el dinero de la caja, Adriana tuvo el valor de dialogar con los rapiñeros. Demostró sincera preocupación por su destino, una vez que estuvieran fuera del local. El gesto de respeto y empatía fue tan eficaz que los muchachos se quitaron la máscara y soltaron el arma. Después de ese episodio, no hubo más asaltos. Los locales, hoy, tienen una planilla de 20 empleados fijos y 15 jóvenes que se alternan. Amasan 10 bolsas de harina por día y tienen de 1200 a 1500 clientes. Los fines de semana ofrecen, a quienes tienen mayor poder adquisitivo, una variedad de panes especiales, platillos precocidos, confitería para las fiestas, helado artesanal, garantizando siempre precios accesibles para los clientes cotidianos más pobres. Además de crear puestos de trabajo e irradiar amor auténtico, la misión esencial de Spiga Dorata es la de crear vínculos cercanos entre diversas categorías sociales donde el pobre se siente parte de la familia y los de mayor bienestar económico vuelven, colaboran y agradecen por tener la posibilidad no sólo de dar, sino ¡de recibir! Fuente: EdC online
2 Jul 2018 | Focolare Worldwide
Insistir sobre la importancia del diálogo, ¿no es una concesión al relativismo de hecho, donde son suficientes los buenos modales y se dejan de lado los valores fundamentales de la actividad política? «El Movimiento políticos por la UNidad (MPPU) no es un partido, sino que es un espacio de diálogo en el Parlamento y en las ciudades, entre todas las orientaciones políticas. Propone una reflexión sobre el alma de la representación parlamentaria, para salir de la crisis mediante formas de democracia participativa y deliberativa. El instrumento es el “pacto elegidos-electores”. No se trata sólo de buenos modales. La fraternidad es un método experimentado que nos hace libres e iguales en nuestra diversidad. Es posible volver a descubrir el alma de la política, yendo más allá del pragmatismo sin ideales, para ponerse al servicio del bien común con “el amor de los amores”, como nos enseñó la fundadora de los Focolares, Chiara Lubich. Queremos encaminar un ciclo de diálogos sobre temas elevados y concretos mediante argumentaciones y sin caer en la insoportable tendencia actual, que llega al insulto y al choque frontal». ¿Dónde se está corriendo el riesgo, no sólo ocurre en Italia, de perder el alma de la democracia hoy? La democracia representativa está en crisis debido al predomino de la finanza globalizada sobre la economía real y sobre la misma política. Los partidos débiles son fácilmente condicionados por los grupos de presión. El final de las ideologías coincide frecuentemente con la pobreza de los ideales. Es necesario dar una robusta inyección de participación popular que esté en grado de comprometer a los ciudadanos y a los partidos en temas como el trabajo, la justicia social, la paz y el desarme, en la lucha contra el juego de azar, la desintegración de las mafias y la corrupción, que valore el bien común y los grandes recursos culturales y ambientales del país. El Pacto elegidos-electores, que se establecido entre varios parlamentarios e intendentes, puede acercar a los ciudadanos a las instituciones y dar un alma a la democracia representativa enriquecida por aquellaparticipativa y deliberativa. El MPPU ha estado atento a la realidad, no disertando sobre temas conflictivos. ¿Cuáles son las urgencias que ustedes quieren enfrentar hoy? «El Movimiento Político Por la Unidad es un espacio fraterno de encuentro entre personas en primer lugar, comprometidas en casi todos los partidos. Y esto no es un problema, sino una riqueza única. En la pasada legislatura dimos prioridad a los derechos sociales y civiles. Ahora consideramos urgente enfrentar el tema del trabajo para los jóvenes, de la lucha contra la pobreza, la economía para el desarme que pasa por la necesaria reconversión a fines civiles (de fábricas que producen armas), dado que estamos en un país que en su Constitución «repudia la guerra». La integración, además de la acogida a los emigrantes regulares y de sus hijos, sin olvidar la importancia de la seguridad y la legalidad» ¿Existen algunas propuestas concretas que ustedes piensan que pueden llevar adelante? «El MPPU debe facilitar, junto al trabajo en el aula parlamentaria y de las comisiones, las propuestas concretas de los talleres parlamentarios de encuentro entre culturas políticas distintas, con estudiosos y representantes competentes de la sociedad civil. Podemos alentar un ciclo de diálogos en la legislatura sobre un plano ideal y concreto al mismo tiempo». Fuente: MPPU online
2 Jul 2018 | Focolare Worldwide
Estamos en plena cuenta atrás para el GenFest 2018 (manifestación juvenil del Movimiento de los Focolares). Junto a los jóvenes que participarán en el Genfest en Manila y a los que seguirán por streaming dicho evento desde todo el mundo, queremos ser una “Wave of Love”, una ola de amor que atraviese las barreras de nuestras relaciones, de las incomprensiones, de los grandes desafíos de la humanidad. Aquí tienen, en exclusiva para ustedes, un pequeño adelanto de lo que el Gen Verde cantará en el Genfest y… ¡hasta muy pronto! https://www.youtube.com/watch?v=Mh75HR_YI1g&list=UUuSTi05GBlACXtCu4zEY7FQ
1 Jul 2018 | Focolare Worldwide
«Miradas de luz. Siempre hacen bien, especialmente en un mundo donde hay pocas». Fueron las primeras frases que recogí de Anna, quien se declara no creyente, a la salida de la sala que este año hospedó la primera Mariápolis de Piamonte. Miradas de luz era el título de estos tres días vividos por 200 personas de todas las edades y categorías sociales, provenientes de distintas ciudades de esta región. Luz que brota de momentos de espiritualidad y del compartir, que ha iluminado temas álgidos de actualidad, como la situación de Europa, la migración, el Medio Oriente, el fin de la vida y los cuidados paliativos, que se alternaron con momentos de distensión, excursiones. Para regenerar el alma y el cuerpo. No sólo. En el oscuro marco de los desafíos de la vida pública y de la incertidumbre económica y política, en medio de un clima que hace pensar que la fraternidad es un lujo para unos pocos, una mirada de luz ha iluminado también la vida de Bra, una ciudad con una historia antiquísima pero proyectada al futuro. Aquí la fraternidad, elevada a categoría política, está inscrita desde hace años en el Estatuto de la ciudad. Y no se ha quedado en letra muerta. Dos adolescentes, son el soporte de un power point, presentan los hechos, con un lema “ColoreAmos” la ciudad. Son muchas las iniciativas, como pintar las paredes de la escuela o los muros maltratados de la ciudad, la recolección de basura, limpieza de la maleza, las visitas a los ancianos en los albergues. Para dejar por doquier un signo de amor y contagiar a los demás de la felicidad que experimentan cuando se pone en movimiento la revolución del Evangelio. La misma que está detrás de una ciudadana honoraria de Bra, Chiara Lubich.
«Las iniciativas de estos de –subrayó Bruna Sibille, alcaldesa de Bra – han contaminados a quienes tiene algunos años más, otras comunidades, como la comunidad albanesa, trabajadores del sector de la construcción, grupos de ortodoxos, junto a su Pope, un grupo de rumanos y otras realidades de los barrios. El próximo mes de septiembre –anunció- antes del inicio de las clases, nos volveremos a reunir para seguir trabajando juntos». Uno de los puntos programáticos que están en la base de su mandato, que está por concluir, ha sido “el crecimiento de la cohesión social pasando del modelo de la ciudad al de una comunidad inclusiva”. «Los chicos han sido un factor de cohesión muy importante en esta dirección. Así –agregó- se pusieron las bases para dar una señal importante sobre cómo administrar una ciudad y formar a las futuras generaciones de administradores, en un momento en donde hay muchos ejemplos negativos. Si se cuida la propia ciudad y el bien común –concluyó- se tendrá una ciudad más segura y se superarán muchos males, que no siempre son reales, sino virtuales, y todavía más difíciles de vencer».
Carla Cotignoli