Premio “Renata Borlone, mujer de diálogo”
El domingo 25 de febrero, en el Auditorium del Centro internacional de Loppiano (Florencia), contando con la presencia de personalidades del mundo científico y autoridades civiles, se otorgará el “Premio Renata Borlone” al Prof. Suleiman Baraka, originario de Gaza, astrónomo de fama internacional. El Premio, ya llegó a su IV edición y fue instituido por la homónima Asociación Cultural, en colaboración con el Instituto Universitario Sophia. Nació para honrar la memoria de Renata Borlone (1930-1990), quien fue durante más de veinte años corresponsable de la ciudadela de Loppiano y actualmente es Sierva de Dios. Renata, una persona muy rica en valores humanos y espirituales, sentía una particular pasión por la ciencia, entendida como instrumento privilegiado para la construcción de la unidad de la familia humana. El Comité científico del Premio otorgó el reconocimiento al Prof. Baraka por “su investigación científica atenta a los valores humanos y a la paz”. “Este premio en honor de Renata Borlone que trabajó mucho en favor de la sociedad –dijo la persona que recibirá el premio- para mí es un ulterior impulso y aliento para poner la ciencia y su belleza al servicio de la humanidad, de la paz entre los pueblos y permitir a las jóvenes generaciones que se abran a la esperanza a pesar de las dificultades y obstáculos en los cuales se pueden encontrar». Lee también: Terrasanta.net
También yo estaba en el Genfest ‘90

Chiara Favotti
Durante la adolescencia, el frecuentar a los gen y a los jóvenes por un mundo unido y conocer las muchas experiencias vividas juntos, me abrió el corazón más allá de los muros que conocía, pensando y soñando “en grande” con un mundo realmente unido. No era una utopía, sino una mentalidad nueva, una dirección hacia la cual moverse con pequeños pasos, pero de fraternidad auténtica. Con ellos participé en el Genfest ’90. Inolvidable. Por primera vez, en una explosión de alegría, jóvenes del este y del oeste nos miramos a los ojos, nos estrechamos la mano, mientras una transmisión en directo vía satélite traía a millones de telespectadores al Palaeur. A todos se les dirigió un mandato: llevar el amor al mundo. «No es suficiente la amistad o la benevolencia –nos dijo Chiara Lubich- no basta la filantropía, la solidaridad o la no-violencia. Es necesario pasar de ser personas concentradas en sus propios intereses a ser pequeños héroes cotidianos al servicio de los hermanos». Un año después fui a Moscú. La cortina de hierro que separaba el Este del Oeste había caído, pero a caro precio, desmoronando ideales y pulverizando un sistema social. No había ni vencidos ni vencedores, sólo desilusión, sufrimiento y pobreza en todas partes. Para mí fue claro que no basta con derrumbar un muro para crear una sociedad libre y justa. Y las palabras escuchadas en el Genfest “sólo en la concordia y en el perdón se puede construir el futuro” son desde entonces para mí el único camino posible.
Evangelio vivido: la vida como un don
En el taller mecánico Llevé el auto al taller mecánico por una pequeña reparación. El joven obrero me habría llamado cuando hubiese estado lista. Pasaron seis horas y no había llamado. Fui hasta el taller y curiosamente fingió no recordarse del trabajo que que había que hacerle al auto y se puso a atender a otros clientes. Después de una hora de espera, volvió con la cuenta. Totalmente desproporcionada respecto a un trabajo menor. Tengo la piel negra, estaba claro que se trataba de un gesto de discriminación. Pagué, pero me vino rabia y un fuerte dolor. Cuando estaba por estallar me detuve a pensar cómo vivir este momento a la luz del Evangelio. Me tranquilicé y con paciencia expuse los hechos al responsable. Él me escuchó y comprendió la situación. Me devolvió el dinero. Ese gesto me pareció el cumplimiento de las promesas del Evangelio. Welile – Sudáfrica Hambre y sed de justicia Era una revolucionaria, tenía hambre y sed de justicia y lo decía en voz alta, por todos lados. En determinado momento encontré una respuesta en Dios, y por Él dejé todo. Un día me pidieron que hablara en una fábrica, pero ahora había cambiado algo: no era más yo, era Jesús quien hablaba en mí porque trataba de amarlo en los hermanos. Mirando esos rostros inquietos, que expresaban sufrimiento, en rebeldía, sedientos de justicia, tuve la confirmación que solamente el amor puede realizar el milagro de cambiar personas, ideas, estructuras. Este amor es Dios en nosotros y entre nosotros. Maria Teresa – Brasil Cambio de programa De acuerdo con mi marido, pensaba inscribirme en un curso de estudio que habría sido útil para mi trabajo. Estaba entusiasmada, porque veía poco a poco que desaparecían las dificultades y todo parecía confirmar que estaba en el camino justo. Había comenzado a juntar los documentos necesarios cuando al enterarme de que estaba embarazada se me mezclaron las ideas. Habría tenido que postergar mi proyecto. La lectura del Evangelio con mi marido nos hizo comprender que Dios tenía otros planes para nosotros y nos dispusimos con alegría a recibir al niño. D.T.B. – Croacia La carta vencedora Soy corredor de ventas. Un día entré en la sede de una gran empresa para presentar mis productos al responsable de compras. Como demostró poco interés, me dispuse a salir de su oficina. Pero durante ese breve encuentro, me di cuenta que estaba tratando con una persona que sufría. Estaba ya en la puerta, cuando sentí que tenía que regresar y le dije con sencillez: “¿Disculpe, usted, se siente bien?”. Con los ojos asombrados me preguntó: “¿Por qué lo dice?”. Le respondí que había sido sólo una sensación, lo volví a saludar y me fui. Al día siguiente recibí una llamada telefónica suya. “Le quiero agradecer, después de que usted se fue, me seguía resonando su pregunta. Decidí visitar a mi médico quien me confirmó que podía tener un colpaso en cualquier momento y que tenía que actuar enseguida con una terapia enérgica”. El mismo día, esa empresa realizó una compra importante. Así, no sólo encontré un buen cliente, sino también ayudé a una persona a que estuviera mejor. Poner el amor en el primer lugar de nuestras relaciones es siempre la mejor opción. Del sitio de los Focolares www.flest.it – Italia
Gen Rosso Music and Arts Village
El GEN ROSSO (INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP) presenta la 1° edición del Gen Rosso Music and Arts Village, una experiencia residencial de profundización artística y de intercambio de valores a la luz del carisma de la unidad. El proyecto pretende involucrar a jóvenes profesionales y estudiantes de disciplinas como la Música, la Danza, el Canto y el Teatro, de edades entre los 18 y los 30 años, preferentemente. La metodología didáctica es planificada y gestionada por tutores del Gen Rosso junto a docentes de reconocida capacidad y experiencia artística. El programa prevé la profundización en temáticas específicas, el intercambio de experiencias, sesiones de diálogo y talleres prácticos que convergerán en una performance final. Las noches serán enriquecidas con interesantes aportes artísticos. La primera edición del Village tendrá lugar del 25 de marzo (llegada en la tarde), al 1° de abril del 2018. Al concluir será otorgado un certificado de participación. El Gen Rosso, mediante la secretaría del Village, está a disposición para ofrecer ulteriores informaciones y toda la documentación necesaria para la inscripción (cupo limitado). Contactos Secretaria VILLAGE: +39 0558339821 (9,00 am-1,00 pm, hora italiana) Franco Gallelli cel. +39 3806592166 Email secretaria VILLAGE: village@genrosso.com

