13 Feb 2018 | Focolare Worldwide
«Tenía sólo 12 años cuando conocí a Chiara Lubich. Si no hubiese sido por la amistad con ella y por el carisma de la unidad no hubiera resistido en un ambiente tan competitivo y lleno de arenas movedizas. Siento una profunda gratitud hacia todos aquéllos con quienes comparto este desafío». Fernando Muraca, después de sus estudios universitarios en Roma, empezó su actividad como director de cine y escritor de obras de teatro. Después del éxito obtenido como director en algunos capítulos de dos series de televisión, entró en el mundo del cine con la C mayúscula. Entre sus trabajos más recientes, está la audaz “La tierra de los santos”, una película intensa sobre el papel de las mujeres de la mafia calabresa, que recibió numerosos premios y reconocimientos. A una platea muy atenta Fernando cuenta su historia: «Una noche me llegó un e-mail de mi amigo Giampietro, un misionero que estaba en Brasil. Tiempo atrás le había filmado gratuitamente un documental para recoger fondos para su comunidad, comprometida en salvar mujeres, hombres y niños que vivían debajo de los puentes de San Pablo. En el correo me preguntaba si estaba dispuesto a dejar por algunos años mi trabajo para documentar lo que estaba sucediendo allí. El acercamiento sin prejuicios, basado en el amor evangélico, ya había salvado 10 mil personas destinadas a una muerte segura. El resultado tenía que ser documentado».
«En el correo –prosigue Fernando- Gianpietro me explicaba un hecho que había sucedido. Un hombre muy rico, después de haberlo conocido y de haber descubierto quién era verdaderamente, había decidido ofrecerle la mitad de su riqueza. Gianpietro no podía aceptar, tenía voto de pobreza. Pero tenía un deseo, que yo fuera a Brasil a documentar el trabajo de la misión. Entonces ese hombre se había ofrecido a pagar todos los gastos, incluidas las facturas de mi casa durante mi ausencia». Sonríe Fernando: «Parece de película, lo sé, pero sucedió realmente». Y continúa: «Hablé el asunto con mi esposa y con nuestros hijos. Se trataba de dejar mi trabajo por dos o tres años, salir del ambiente, poner en juego mi carrera, y mi esposa tendría que sostener la familia sola durante mi ausencia. Ella contestó que estaba dispuesta a este sacrificio, si era útil para visibilizar los sufrimientos de esas personas. Y el más grande de mis hijos dijo: “Papá no podemos darle la espalda”. También mis amigos me animaron a aceptar. Mi película estaba por presentarse en los cines y yo me tenía que ir 15 días después. Era una locura. El largometraje tenía una distribución reducida. Sin mi presencia para promoverlo quizás moriría y quemaría así mi única oportunidad de hacer carrera como cineasta. Pero la respuesta de mi hijo, “No podemos darle la espalda”, fue decisiva para mí».
«Estando en San Pablo, tratar de documentar la vida de personas que vivían debajo de los puentes al principio era casi imposible. Odiaban ser retratadas, ¡mucho menos filmadas! Para darles a entender que no quería aprovecharme de su imagen tenía que hacer como los misioneros. También yo empecé a dormir debajo de los puentes, a compartir su jornada, y así me aceptaron. Después de un mes regresé a Italia para descansar un poco. El impacto había sido duro. Tenía que pensar y revisar el material que había filmado y organizar un nuevo viaje de más tiempo. Mientras tanto en Italia sucedió lo que todos habían previsto. Sin dinero para la promoción y sin la presencia del director, mi película estaba desapareciendo rápidamente de los cines.
Después sucedió un hecho imprevisto. En Roma, el último día de una proyección se presentó un importante crítico de cine. Al día siguiente, en un periódico de cobertura nacional, tanto en la edición impresa como en aquélla en línea, salieron dos críticas muy positivas. La película empezó a recibir invitaciones a los festivales, en Italia y en el extranjero. Ganó muchos premios, algunos prestigiosos. Desde entonces han pasado tres años. Al terminar el trabajo en Brasil, retomé el ritmo de mi vida. No he filmado otras películas, pero tengo varios proyectos, sobre temas que antes no me había atrevido a afrontar. He escrito dos novelas y un ensayo sobre la experiencia de “encarnación” de mis ideales en el arte. Estoy madurando también el proyecto de dedicarme a los jóvenes. En este “oficio” hay mucha necesidad de intercambio de ideas y de apoyo. Y de puntos de referencia. Chiara Favotti
13 Feb 2018 | Sin categorizar
Para la Iglesia católica y otras iglesias cristianas, está por comenzar la Cuaresma, el período del año litúrgico que precede a la celebración de la Pascua. Es del 14 de febrero al 29 de marzo según el rito romano, y del 18 de febrero al 31 de marzo según el rito ambrosiano. Este período, caracterizado por la invitación a la conversión a Dios, tiene una duración de casi cuarenta días, número que se repite con frecuencia ya sea en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, el pueblo de Israel pasó 40 años en el desierto, el diluvio universal o el período de permanencia de Moisés en el Monte Sinaí fue de 40 días. En el Nuevo Testamento: Jesús ayunó durante 40 días en el desierto. En el calendario romano, la Cuaresma comienza con el rito de las cenizas, durante el cual el sacerdote derrama una pequeña cantidad de cenizas benditas, sobre la cabeza o sobre la frente de los fieles, simbolizando la caducidad de la vida terrena y el compromiso penitencial.
12 Feb 2018 | Focolare Worldwide
.“Estamos gozando juntos por esta sorpresa”. Son las palabras de María Voce, Presidente del Movimiento de los Focolares, quien comentó con alegría la noticia de la visita del papa Francisco a Loppiano el próximo 10 de mayo. Una sorpresa, que despertó gran entusiasmo entre los miembros y adherentes al Movimiento en todo el mundo, comenzando por los habitantes de la ciudadela que recibirán al Santo Padre. Loppiano, en las cercanías de Florencia (Italia), nació en 1964 por voluntad de la fundadora del Movimiento, Chiara Lubich, es una verdadera y particular ciudad, con escuelas, empresas, centros de formación, universidad y polos económicos. Un lugar “especial” que es en sí mismo un laboratorio de convivencia: viven en la ciudad casi mil personas procedentes de 65 países distintos y de edades diferentes, condición social, culturas y religiones diversas. Viven juntos con el deseo de construir la fraternidad universal, a través de la vivencia cotidiana del Evangelio y la “ley” del amor mutuo. Un lugar donde se vive y se trabaja con la intención de concretar el carisma de la Unidad – que es el corazón espiritual del Movimiento- y para responder al Testamento de Jesús “Que todos sean Uno”.
En la ciudadela la noticia de la visita tuvo una resonancia avasallante: “Un segundo después de saber la noticia a través de María Voce – nos dicen desde Loppiano- la noticia fue difundida entre los habitantes de la ciudad y lanzada por todas las redes sociales del mundo con una lluvia de ecos de alegría y de asombro, fue recibida como una bomba atómica, una oleada que nos envolvió y transformó”. Quisiéramos – explicó María Voce anunciando la visita- que en Loppiano “el Papa pueda encontrar ése pueblo de Chiara que vive el Evangelio y que está unido solamente por el amor mutuo, que pueda ver en la ciudadela un reflejo de la vida trinitaria en la tierra”. Y para los preparativos, subraya, quedan “apenas un centenar de días”, para vivir – agrega dirigiéndose a los miembros del Movimiento- intensificando “la oración para que todo ocurra en el mejor de los modos y que no existan obstáculos irremontables”, pero sobre todo intensificando “el amor evangélico, el compromiso de ser verdaderamente Palabra viva, día tras día” La Presidente de los Focolares manifestó su alegría también por la visita del Pontífice a la comunidad de Nomadelfia (Grossetto, Italia), fundada por el Padre Zeno Saltini, donde el Santo Padre estará – primera cita de una mañana de ritmo acelerado- antes de viajar para el centro del Movimiento: “Sabemos que el Papa no va solamente a Loppiano, antes va a Nomadelfia, que forma parte del programa de viaje de esa mañana, y estamos muy contentos”. Las dos ciudadelas, vecinas por razones geográficas, están ligadas por una amistad que nació hace varios años, y tienen en común el reconocimiento de la centralidad del Evangelio y el compromiso por la fraternidad universal en especial hacia los últimos. Muchos recuerdan con alegría, que recientemente, grupos de jóvenes de Nomadelfia, participaron en la fiesta organizada por los jóvenes de Loppiano el primero de mayo, que tradicionalmente se realiza en la ciudadela de los Focolares contando con la asistencia de muchos chicos y chicas procedentes de toda Italia.
10 Feb 2018 | Sin categorizar

Foto: Pixabay
La Virgen se le presentó a Bernardette bajo el aspecto que la humanidad más esperaba: la Inmaculada Concepción, cuya pureza resplandece sobre una montaña de basura; lo que quiere decir que es Ella quien purifica el mundo de la podredumbre en la que con todos sus valores se estaba descomponiendo. María, la hija del pueblo, nacida en una aldea humilde de gente pobre, se aparece a Bernardette, una hija de obreros, de una humilde aldea de montaña, en un momento en el que la reciente proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, realizada por Pío IX en 1854, había puesto en la más cruda evidencia el contraste entre el Ideal de la pureza, encarnado por la Madre de Dios y transmitido a la doctrina y la práctica cristiana, y la realidad de la degradación en el vicio y en las pasiones desenfrenadas promovidas por corrientes filosóficas materialistas y positivistas y favorecida por una política interesada en demoler la ética de la Iglesia para demoler la dignidad de la persona. El urgente valor de esa aparición se consolidó enseguida por los milagros de la gruta de Lourdes, con los cuales la Madre divina ayudó a innumerables hijos de esta tierra a recuperar la salud el cuerpo y la pureza del alma. Y su valor se amplió y creció después de que se comprendió la urgencia de los cristianos, quienes vieron que esa agua liberaba del mal físico y al mismo tiempo del moral: María, agua que brota de lo Eterno, purifica la sangre humana para liberarla de toda fealdad. El Papa (Pío XII), en su Encíclica por el centenario, puso en evidencia la actualidad de esta acción restauradora, mediante la cual la Virgen, quien es la Pureza sin mancha, se eleva cada vez más contra la corrupción de las costumbres y de las ideas, llevada adelante con instrumentos como el arte, la política y el ejemplo. María, vestida de blanco y azul, representa el Ideal de la Vida contra la Muerte, de la que todo vicio es precursor. Nueva Eva, ante la primera que cedió ante el Adversario desde el primer encuentro. Por los méritos del Hijo, Ella posee desde su concepción el privilegio de la «Inmaculatización». Con Ella entró en la vida humana un elemento nuevo: la pureza absoluta, la humanidad sin mancha, esa sanidad divina de la que el ser humano tenía más necesidad para frenar su descomposición moral e intelectual. La Inmaculada Concepción significa por lo tanto la más radical –divina- intervención para provocar un vuelco en el curso de la historia, encaminada a la disolución. El significado de las apariciones y de los milagros es fácil de entender y fue expresado por una jovencita tosca y sin cultura, y es universal ya que se ha difundido entre las gentes de todas las condiciones, lugares y categorías. La pureza es una condición esencial, preliminar, de vida y de convivencia, para todos y para siempre, pero especialmente para nuestros tiempos, cuando se cree que se exalta el valor fisiológico de la carne degradándola a perversiones que van contra la naturaleza humana. Maestra de vida, la Iglesia la ofrece a los pueblos, como un ideal de belleza sin sombras, la Inmaculada, aquella que, Virgen y Madre, nos transmite a Dios y nos da a Jesús, quien es, “Camino, Verdad y Vida”, y es la Salud de todo ser humano. Igino Giordani, Il significato di Lourdes, Città Nuova, n.3, 5.2.1958, p.5.
9 Feb 2018 | Focolare Worldwide
Mi familia está compuesta por mi hermana, mi madre y yo. Mi madre fue la que nos crió a nosotras dos. Pasamos momentos muy críticos: a mi madre le costaba encontrar trabajo. Además había fricciones con la dueña de la casa porque no teníamos la plata para pagar el alquiler. Para mi madre era de verdad un calvario administrar el poco dinero que ganaba. Por esto fue muy importante el apoyo que recibimos a través de la asociación Acción por Familias Nuevas onlus (AFN) del Movimiento de los Focolares. A partir de allí, poco a poco, se abrió en la zona sur de nuestra ciudad Cochabamba, el Centro Rincón de Luz, en el cual se ofrece apoyo escolar y una comida al día a los niños y a los chicos que asisten a las escuelas del barrio. El centro fue de una gran ayuda para mí, me devolvió la sonrisa y me ofreció importantes momentos de formación. En el Centro éramos como una gran familia en la cual los profesores a menudo eran como nuestros “segundos padres” Gracias a las personas que tuvieron confianza en mí, hoy puedo contar con orgullo que terminé mi ciclo de estudios con buenos resultados y estoy cursando el primer semestre en la Universidad. Pronto será una profesional.
Trataré de que le llegue la ayuda que yo recibí, a las personas que están a mi alrededor, comenzando, por ejemplo desde el Centro para transmitir mis conocimientos a los niños. Quisiera también abrir un lugar para las personas que viven en la calle, ofreciéndoles a ellos un modo de ir adelante. Comprendí que es cierto que puedo cambiar la vida de un niño e indicarle el camino para un futuro mejor. Por esto invito a todas las personas a ayudar: ¡todos podemos! Para mí la cosa más importante no fue solo la ayuda económica, sino la confianza que me dieron: ella es una semilla de esperanza, es una luz que se enciende no sólo en el joven, sino también en sus padres. Fuente: Teens (nuestra traducción)