9 Ene 2018 | Sin categorizar
En el año del 50° del Gen Verde, el conjunto internacional lanzó ¡TURN IT UP! «Una invitación –dicen- a “subir el volumen de la unidad”. Y esto exige un amor, concreto, universal y que sabe tomar la iniciativa». La idea ha viajado junto a grupo por el mundo, ha resonado en las plazas, en las escuelas, en las casas. Ha contagiado a muchos y se ha convertido en un compromiso de vida. «Ahora que termina el año –agregan las artistas- la idea nos regresa “vestida de mil colores”, cantada por innumerables voces, danzada con fantasía por pueblos diferentes. Son 465 los chicos y chicas, de 31 ciudades, de 21 países de los 5 continentes, los protagonistas del video montaje ¡TURN IT UP!, con su pasión, entusiasmo y alegría». https://youtu.be/DKoodP6IYqg?t=40
8 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Fue una “foto de Grupo” muy especial la que se sacaron en ocasión de la presentación pública del balance social del Grupo Tassano. Contaron con la presencia de autoridades y de los protagonistas. El Grupo con el correr del tiempo se transformó de cooperativa a consorcio, y de consorcio a grupo de consorcios. Actualmente es una realidad compleja, formada por 33 cooperativas, que ofrecen servicios diversificados dirigidos conjuntamente a 4.700 usuarios directos y a 100 mil indirectos, en una región del Noroeste de Italia. Un pequeño territorio en el que, en breve tiempo, llega desde el mar y la vegetación de la zona mediterránea hasta las montañas, siempre nevadas en invierno. Son casi 700 los empleados, formados antes que nada por el espíritu de la Economía de Comunión. «Es una ley de la economía que el mundo no utiliza – explicó en aquélla ocasión Luigino Bruni – pero que existe. Adhieren a ella las empresas que se comprometen a destinar las ganancias en tres direcciones: una parte para crear puestos de trabajo, otra, para ayudar a los pobres y una tercera para difundir esta cultura. Trabajo verdadero, que da dignidad: la historia de Tassano es una historia de amor hecha de trabajo y trabajadores que generó valor y valores». Es una historia que viene de lejos. Desde cuando, en 1989, dos amigos, pequeños empresarios locales, Giacomo Linaro y Piero Cattani, junto con otros 24 socios voluntarios adherentes al Movimiento de los Focolares, fundan una Cooperativa para responder a los numerosos casos de malestar social presente en el territorio.
La Cooperativa crece y gradualmente conquista la confianza de varios interlocutores también públicos, lo que permite adquirir nuevos servicios. Dos años después, los socios de la Tassano advierten que sus objetivos están en plena sintonía con el proyecto de “Economía de Comunión”, lanzado en Brasil por Chiara Lubich, porque extiende la solidaridad a nivel mundial. Deciden entonces adherir enseguida. Poco a poco el crecimiento diversificado de las distintas actividades y el posterior nacimiento de nuevas cooperativas especializadas redunda en el nacimiento de un Consorcio de realidades que siguen siendo autónomas administrativamente, pero unidas en la experiencia. Todas trabajan con el mismo espíritu en el campo social, educativo, asistencial, con servicios dirigidos a los sectores más vulnerables de la población, como los ancianos que viven solos, los discapacitados, los enfermos psiquiátricos, los desocupados, pero también a las familias, a los niños y a los jóvenes, y el mantenimiento y valoración del territorio. En 1997, Tassano se transforma en un Grupo de Empresas Cooperativas, con la intención de unificar las diversas experiencias empresariales y sociales ya existentes, pero también para funcionar como “incubadora” para nuevas realidades productivas. En el futuro, todos los ambientes estratégicos confluirán en consorcios que podrán consolidar el crecimiento y favorecer un posterior desarrollo.
Maurizio Cantamessa, Presidente del Grupo, explica: «La realidad nuestra es cohesiva. En ella, los valores se comparten totalmente y también existe una comprensión a nivel de trabajo cotidiano: era el momento de reagruparnos, consolidarnos y seguir. El hecho de habernos concentrado en el territorio es muy importante, porque favorece las relaciones. Con las instituciones trabajamos cada día codo a codo. Por el hecho de trabajar en el servicio de las personas es importante “estar ahí personalmente”». Aún con todas las transformaciones, la “misión” del Grupo siempre ha sido la misma: favorecer una concepción actividad económica que tiende a la promoción integral y solidaria de la persona y de la sociedad, sin renunciar a una fuerte orientación al mercado, a través de la indentificación de objetivos y planes de desarrollo empresarial que puedan llevar a la creación de nuevas empresas y por lo tanto, a la creación de nuevos puestos de trabajo. Lo demuestra el hecho de que las ideas, los principios y los valores de la cooperación pueden traducirse eficazmente en acciones concretas en favor del trabajo, del territorio y de sus habitantes. Empresa y solidaridad, juntas.
6 Ene 2018 | Sin categorizar
Estos tres sabios orientales, los Magos, que se pusieron en camino andando por el desierto para buscar a un niño, representan la marcha del cristianismo para reencontrar la inocencia. Ese niño era un rey, pero era un rey sin alojamiento; y ellos fueron igualmente, caminando a la luz de las constelaciones, teniendo como guía una estrella. Éste es el milagro de Cristo. Que sacude a la gente de sus lugares fijos, desarraiga los corazones de intereses que los petrifican, impulsa más allá del recinto sagrado, para poner en circulación a los hombres y las cosas en la búsqueda de la unidad y bajo el impulso de la universalidad: y así, ante su cuna arriban de todo lugar los profetas, judíos y filósofos griegos, arte y literatura, especulaciones y costumbres, despojándose a lo largo del trayecto de lo idolátrico que tenían, es decir lo erróneo, anti-racional, y deshumano. Y todo se recoge alrededor de Cristo, que es la razón total. Los Magos llevaban desde Arabia y Mesopotamia tesoros y perfumes: afectos y efectos. El amor los sacaba de la lejanía para acercarlos a Cristo, que era el gran pobre y está siempre presente en los pobres. Esta marcha de los Magos simboliza así cada esfuerzo que se hace para acercarse desde todas las lejanías, para subir de la bajeza, para llegar con el ofrecimiento de los corazones y el de los bienes materiales, a través de los desiertos del egoísmo, a la unidad con Dios: “Dios se hizo hombre a fin de que el hombre se hiciese Dios”, como dijo S. Agustín: uno descendió para que el otro ascendiera. Es una marcha larga, y hecha por la noche, entre insidias y tribulaciones. La verdad no se conquista sin esfuerzo; Dios es un premio otorgado a quien con fatiga lo busca: pero el que busca, encuentra. Igino Giordani, I Re magi, «La Via» n.97, 6 de enero de 1951, p.4
5 Ene 2018 | Sin categorizar
Desde una pequeña ciudad del Norte de Italia a los cinco continentes. Un amplio dossier de corte sociológico delinea la historia de los Focolares, desde su nacimiento hasta su aprobación definitiva por parte de la Iglesia en 1965. Una reconstrucción detallada, promovida por la misma fundadora de los Focolares ya en los años ’80, publicada por primera vez en una edición francesa en el 2010, últimamente ha sido traducida en italiano por Città Nuova. Piero Coda, rector del Instituto Universitario Sophia (IUS) en el prefacio, introduce la investigación de Callebaut con estas palabras: «Un acercamiento científico e integral de la historia de los Focolares, que hasta ahora no existía. […] La presente investigación, por primera vez, construye e instruye un dossier histórico e interpretativo del relevante fenómeno que representa el Movimiento de los Focolares […] El trabajo es acucioso, puntual, y en la medida de lo posible exhaustivo […] intachable y excelente desde el punto de vista histórico». Entrevistado por Lorenzo Prezzi para settimananews.it, Bernhard Callebaut (Bruges, 1953), graduado en Derecho, Filosofía y Sociología en la Universidad Católica de Lovania, actualmente es profesor estable del Instituto Universitario Sophia, de Florencia, donde es también Director Grupo de investigación del Programa“Religions in a Global Word”, explica el sentido de la obra: «Pienso que el puro relato testimonial, en el que se siente muy viva la persona, será siempre válido. No creo que un libro como el mío puede borrar de mi historia en shock benéfico experimentado al leer algunas páginas del primer libro de Chiara Lubich (Meditaciones); son páginas que estimulan a vivir los mensajes que contiene. Hecha esta premisa, creo que, en un segundo momento, hay que respetar la exigencia de entender, de contextualizar, de vincular un fenómeno a la historia pasada y percibir al menos un poco su perspectiva futura».
Los primeros veinte años de la historia de los Focolares están marcados por las “iluminaciones” de Chiara Lubich, que se convirtieron seguidamente en el núcleo central de su espiritualidad. «El carisma siempre se concede a alguien en particular, también aquí» explica Callebaut. «Sólo después de un cierto tiempo Chiara se da cuenta que en realidad ese don había sido dado a ella y a nadie más, al menos no en esa forma tan fuerte, límpida, arrolladora. Pero, con el tiempo, se dio cuenta que también sus primeros compañeros, que habían sido mandamos a otras partes –primero a Italia, después a Europa y a otros continentes- y también ellos se volvieron portadores, multiplicadores del carisma, “pequeñas fuentes” también ellos». «Hoy por hoy –en mi libro está documentado ampliamente- el corazón del carisma de Chiara Lubich está vinculado al haber identificado –por un don- y después haber desmenuzado, como nunca antes en la historia de dos milenios de vida cristiana, el significado de ese ápice de la pasión que lo constituye el momento del grito de abandono del hombre-Dios». La de los Focolares es, al inicio, una historia hecha de una larga y dolorosa espera del reconocimiento por parte de la Iglesia. «A principios de los años Cincuenta el Santo Oficio examina los documentos sobre los Focolares e inicia una serie de verificaciones sobre la joven fundadora. Para ponerla a prueba a ella y a los suyos y medir su fidelidad a la Iglesia, le pide que dé un paso atrás, que no sea más la responsable del Movimiento. Para su entorno siempre que claro quién era realmente el alma del Movimiento y nunca hubo crisis de liderazgo durante esos años, hasta que Pablo VI resolvió definitivamente la cuestión. En 1965 Chiara Lubich firmará su primera carta como presidente de los Focolares. Hoy, a distancia del tiempo, se empieza a entender que detrás de su estatura de portadora de un carisma, había también una densidad de pensamiento poco común». En años más recientes, la intuición carismática de la fundadora se traduce también en una serie de propuestas concretas como aporte a la resolución de cuestiones sociales y culturales. Como la Economía de Comunión, «que hace una opción preferencial por los pobres y, al mismo tiempo, valora a quien sabe contribuir con la vida económica con el talento poco común del emprendimiento», o la fundación del Instituto Universitario Sophia, «como interesante aporte a los debates y a la faena del pensamiento contemporáneo». Hoy día, todos los miembros de los Focolares de alguna forma llevan y multiplican» el carisma de Chiara Lubich «para realizar el ut omnes». Y concluye Callebaut: «Hay trabajo para algunos siglos, me parece».
Callebaut Bernhard, Tradition, charisme et prophétie dans le Mouvement international des Focolari. Analyse sociologique, Paris, Nouvelle Cité, 2010, LXXXIII + 537 p. Trad. it. La nascita dei Focolari. Storia e sociologia di un carisma (El nacimiento de los Focolares. Historia y sociología de un carisma) (1943-1965), Città Nuova – Sophia, Roma 2017, pp. 640. Lee la entrevista completa de Lorenzo Prezzi: http://www.settimananews.it/spiritualita/focolari-movimento-carisma-storia/
4 Ene 2018 | Sin categorizar
Las arrugas del desencanto «Después de años de matrimonio me di cuenta de que el hombre que vivía a mi lado ya no era aquél que me había hecho perder la cabeza. Pero ahora estaban los hijos y la vida había ido adelante. Un día una amiga me dijo: «Te veo envejecer mal. En lugar de crecer en el amor, están aumentando las arrugas del desencanto». Era verdad, en lugar del amor y de la donación había puesto mis principios de justicia. Traté de cambiar la actitud hacia mi marido y descubrí que más que nunca necesitaba mi apoyo. Ahora las cosas han cambiado. En la familia entre todos circula un amor más grande». (M.F. – Polonia) La farmacia «Los empleados de la farmacia donde trabajaba antes habían sido despedidos. Todos excepto yo. Pero a los nuevos administradores no los motivaba el bienestar de los clientes sino el interés. El ambiente también cambió rápidamente. Durante algunos meses traté de hacer lo posible para que mejoraran las relaciones entre los empleados y los clientes. Fue un tiempo precioso en el que aprendí a ser más misericordiosa. Pero después también a mí me despidieron. A pesar de eso, confiaba en la Providencia, que no me desilusionó: inesperadamente me ofrecieron trabajo en otra farmacia para sustituir a un empleado que se había pensionado». (C.T. – Hungría) Mis pacientes “difíciles” «Desde hace varios años trabajo como médico en un instituto especializado en pacientes en estado vegetativo, por lo general quedan traumatizados después de un accidente. El itinerario de recuperación del coma es muy complejo y no es seguro que suceda. A los familiares que me preguntan si su pariente se despertará les respondo que por lo general no podemos prever lo que va a suceder, y que sólo Dios conoce su futuro. Nosotros somos sólo instrumentos en sus manos. Es imposible permanecer indiferente ante tales tragedias. A veces, mi fe como cristiano ha vacilado. Pero pienso que estos pacientes “difíciles” tienen una función social importante: para los parientes y amigos se vuelven el centro de convergencia de la familia y despiertan en ellos su capacidad de donación». (Elio – Italia) Resurrección «Droga, prostitución… Desde hace dos años estaba acompañando a mi amigo Mario en su calvario. Él se había alejado de Dios, pero respetaba mi forma de vivir la fe. Cuando fue internado en el hospital, lo iba a visitar frecuentemente. Me preguntaba: «¿Por qué lo haces? ¡Provengo de un mundo completamente distinto del tuyo!». Durante la recuperación tuvo modo de reflexionar y un día me dijo: «He tratado de convencerme de que Dios no existe, porque eso me habría obligado a cambiar de vida. Pero ahora no puedo seguir adelante así. Eres la única persona realmente feliz que he conocido. Quisiera tanto vivir como tú». Le propuse que tratara de poner en práctica una Palabra del Evangelio a la vez. ¡También yo intento hacerlo, y funciona! Porque confiaba en mí, aceptó intentarlo. Sobre todo se le hacía difícil cambiar el sentido de la palabra “amar”, que para él sólo quería decir prostituirse por dinero. Fue un camino difícil, entre caídas y nuevos intentos. Un día se acercó al sacramento de la confesión. Estaba radiante. Después sucedió el accidente en el que perdió la vida. Dios lo esperaba allí. Pero ya estaba preparado». (S.V. – Suiza)