3 May 2017 | Focolare Worldwide, Senza categoria
«Que la paz esté con ustedes». Así exhorta Omar Abou Baker. Omar es embajador de paz desde el 2016 dado que el Forum Mundial de la paz para los jóvenes, que tuvo lugar en El Cairo, lo nombró a él y a otros 47 jóvenes y adolescentes (desde los 8 a los 23 años) en representación de Egipto. Son musulmanes y cristianos, y trabajan juntos. «Integro el coro Heliopolis de El Cairo, que fue creado con el objetivo de difundir una cultura de paz. El año pasado organizamos una fiesta a propósito de la Jornada Internacional de la Paz. Por primera vez nos presentamos en distintas embajadas, explicando quienes somos y cual es nuestro objetivo. A través de nuestros espectáculos transmitimos a un vasto público, que incluye también a embajadores, actores, cantantes y personajes conocidos, el deseo de construir la paz en nuestra tierra» Durante el Ramadan, mes sagrado para el mundo islámico, durante el cual se ayuna desde el comienzo del alba hasta el ocaso, los embajadores organizaron una cena para 400 personas de escasos recursos. Cada uno trabajó de acuerdo con su propio talento, procurando los alimentos, pero también proponiendo cantos, declamaciones, danzas, juegos, maquillaje de la cara para los niños. Pero sobre todo, se comprometieron en construir relaciones personales. «Con otras organizaciones logramos realizar un maratón para atletas con discapacidad. Sus vidas representan un continuo desafío. Durante el evento, cada uno de nosotros los embajadores se ocupó de un aspecto: el coro presentó canciones para festejar los éxitos de los atletas, otros en cambio trabajaron sobre la presentación, sacaron fotos o estuvieron ocupados en otras actividades y talleres. En ocasión de la Jornada Nacional para los huérfanos, los niños cantaron con nuestro coro. Para ellos fue una experiencia fundamental, porque expresándose a través de la música adquirieron mayor confianza en sí mismos» «Creo que la paz es un concepto altísimo alcanzable sólo si las personas hacen todos los esfuerzos posibles para que se convierta en una realidad. Porque la paz no es sólo una palabra dentro de un artículo o una canción. Se trata de un esfuerzo común que debería estar basado en un conjunto de valores que hay que vivir en primera persona: justicia, tolerancia, ayuda a los demás. El único modo de construir un mundo de fraternidad y de paz es el amor concreto. Si hoy estoy aquí – concluye Omar- es para testimoniar con mi palabra y mi vida que la paz es posible si comienzo yo».
2 May 2017 | Sin categorizar
El 2 de mayo en el Palacio Presidencial de Attard, Maria Voce será invitada de honor en el workshop de “Comunión y Derecho” titulado “El Derecho como medio para la integración en una sociedad multicultural”, con expertos implicados en el mundo de la inmigración, de la educación y del trabajo. El 4 de mayo se reunirá con la Presidenta de la República de Malta, su Excelencia Marie-Louise Coleiro Preca. La diócesis de Malta ha invitado a la Presidenta del Movimiento de los Focolares, a través de su comisión ecuménica, en ocasión del 40º aniversario de la fundación de la misma. En ese contexto, el 5 de mayo Maria Voce dará una conferencia pública titulada “¿Diálogo o diálogos? Un estilo de Vida”. El 7 de mayo la celebración de apertura del State of Europe Forum con el título «Hacia una Europa de esperanza, recuperación y hospitalidad” se iniciará en la Catedral Anglicana de San Pablo, para proseguir después procesionalmente hasta la Concatedral católica de San Juan, donde está prevista la intervención de Maria Voce y del Arzobispo de Malta Mons. C.J. Scicluna.
2 May 2017 | Sin categorizar

Foto: Roger Anis
Sami trabaja como gerente de programación en el Centro Cultural de los jesuitas en Alejandría de Egipto. Se vio involucrado en la organización de este importante y audaz viaje del Santo Padre a su país. Una visita que tuvo en suspenso la atención del mundo entero, también por el riesgo de nuevos atentados, como los que habían ocurrido recientemente. Le pedimos que nos cuente cómo nació este viaje. «Al Papa le habían llegado tres invitaciones para venir a Egipto en momentos distintos. El primero se lo dirigió el Patriarca Tawadros II, cuando había ido al Vaticano en su primer viaje al exterior (10/05/2013). Regresando hablaba del “hermano Francisco” y designo el 10 de mayo como el día de la “Fiesta de la fraternidad católico-ortodoxa”, de la que me hice cargo junto a un amigo ortodoxo que trabaja con el Patriarca, para la edición 2015/2016. En esa ocasión entendimos el gran deseo del Patriarca de llevar adelante esta relación. El encuentro de oración ecuménico con cinco patriarcas y dos líderes de las iglesias evangélicas, tuvo lugar en la Iglesia donde tuvo lugar uno de los atentados. El Papa en varias ocasiones ha hablado del “ecumenismo de la sangre” que nos une. En necesario decir que este año, precisamente debido a los atentados, no habíamos celebrado la Pascua, pero la visita del Papa fue una reconciliación, una gran alegría, una verdadera Pascua.
La segunda invitación le había llegado de parte del Presidente Al-Sisi, cuando había ido al Vaticano (2014). Él está tratando de llevar adelante una cultura de paz, con no pocas dificultades. Pero el Papa fue más allá de la política, más profundamente. La tercera invitación se la hizo el Gran Imán de al-Azhar (2016). En esa ocasión el Papa le regaló la encíclica “Laudato sii”, buscando siempre lo que nos une. Desde mi punto de vista el Gran Imán fue muy valiente al hacer esta invitación, dados los precedentes. El discurso del Papa en la Universidad al-Azhar ha sido muy importante, quizás un inicio. Ahora creo que se necesitará aún más valor para afrontar los cuestionamientos más delicados, para profundizar también en la historia… Ahora nos toca nosotros egipcios trabajar para seguir adelante».
Además de estos importantes eventos el Papa Francisco se encontró con los y las religiosas, sacerdotes y seminaristas católicos. «A ellos les habló como un pastor lo hace con sus discípulos. La comunidad católica en Egipto es una minoría de la minoría (menos del 1%), sin embargo es un referente importante para el diálogo interreligioso, sobre todo a través de los religiosos: con su forma de ser, siempre abiertos al diálogo. Y después es lo específico nuestro, viviendo el “diálogo de la vida”, ayudados por la espiritualidad de la unidad. La semana que precedió la visita de Francisco, estuvieron aquí los padres de Chiara Luce Badano (la joven del Movimiento de los Focolares, que murió con sólo 19 años debido a un tumor, y que la Iglesia Católica indicó como un ejemplo de santidad para los jóvenes, ndr). Habían hecho un viaje al país dando a conocer la vida de su hija beata. Su visita se concluyó con un encuentro con 1500 jóvenes católicos, provenientes de todo Egipto en preparación a la misa del día siguiente con el Santo Padre. El momento más fuerte de la velada fue conocer la vida de Chiara Luce». Según tu parecer ¿qué puede cambiar con esta breve pero intensa visita? «Creo que se abrieron tres nuevos caminos que hay que recorrer, especialmente en el diálogo interreligioso y ecuménico. Ahora hay más confianza en el Papa, en la Iglesia. Por lo tanto pienso que será más fácil ir adelante. Es necesario mantenerse abiertos, aunque, pienso que se necesitará tiempo para “digerir” y entender profundamente los varios discursos del Papa. Durante la Misa la homilía sobre los discípulos de Emaús, él mismo subrayó que ellos necesitaron tiempo para entender el evento del Resucitado. También nosotros después de esta visita sentimos, como esos discípulos, que “nos arde el corazón en el pecho” por la gran alegría».
1 May 2017 | Focolare Worldwide
«Mi hermano nació el 12 de marzo de 1995 en la ciudad de Bié, en el sur de Angola. Era un niño alegre, amaba la naturaleza, le gustaba treparse a los árboles, recoger fruta y regalársela a los demás. Era vivaz, activo y desde pequeño había comenzado a trabajar. A los 15 años comenzó a alcanzar sus objetivos. No queriendo ser un peso para sus padres, comenzó a trabajar como auxiliar de albañil. Después, a los 16 años, como mecánico de motos y bicicletas. Soñaba con ser médico para ayudar a las personas, como nuestro padre. Sí, porque les estoy contando la historia de mi hermano. Hace dos años, junto con tres de sus amigos, fueron al mar. Mientras estaban volviendo a casa, fueron sorprendidos por unos policías. En ese período había una fuerte tensión en la ciudad, mucha violencia. Para apaciguarla, la policía había impuesto un toque de queda: todos los que estaban fuera de sus casas después de las 18 horas debían ser arrestados. Era un modo de asustar a los delincuentes y tranquilizar a la población. La mayoría de las personas, sin embargo, no había sido aún advertida de esta decisión, en su primer día de aplicación. Entre éstos, mi hermano y sus amigos, que se encontraron simplemente en el lugar equivocado en el momento equivocado. Mi hermano, confundido con un delincuente, fue arrestado. El tiempo pasaba y él no volvía a casa. Angustiados, fuimos a buscarlo por todos lados: en la casa de nuestros familiares, en los hospitales, en la cárcel, en la playa donde había estado. Pero no había ningún indicio de mi hermano. Al final, un tío nos propuso ir a buscarlo en el último lugar al cual habríamos querido ir: la morgue. Su cuerpo estaba allí. Tenía sólo 20 años y el futuro por delante. Fue un momento muy duro, un dolor grandísimo para nuestra familia. Por las señales de su cuerpo se notaba que los policías habían sido muy crueles y que había sufrido muchísimo antes de morir. Esta tragedia provocó una profunda crisis, especialmente en mi padre. Él que había elegido trabajar para salvar vidas humanas, ahora se encontraba delante del drama de un hijo que no había podido ayudar… Conocía la espiritualidad del Movimiento de los Focolares desde hacía mucho tiempo, y trataba de poner en práctica concretamente el Evangelio. Al donarme a los demás había encontrado la plenitud en mi vida. Pero con la muerte de mi hermano nació en mí un sentimiento de odio hacia los policías que habían cometido esta atrocidad. El dolor escavaba dentro mío un vacío imposible de llenar. Viví un largo trabajo interior: en lo profundo de mi corazón, de hecho, sentía que quería comenzar un proceso hacía el perdón. No fue fácil. Sólo Dios podía llenar ese vacío y hacer que mi corazón fuera capaz de misericordia. En este camino, el amor de la comunidad de los Focolares de mi ciudad fue fundamental. Mi sentí amada, escuchada y ayudada por todos. Así encontré dentro de mí la fuerza para poder hacer esta elección. Descubrí el don de la paz reconstruyéndola antes que nada dentro de mí. Hasta llegar a mirar a cada policía con los ojos y el corazón llenos de misericordia.»
30 Abr 2017 | Sin categorizar
«Queridísimos jóvenes, Dios llama de distintas y de varias maneras: llama a muchos con funciones y misiones particulares; por ejemplo, llama a algunos jóvenes a la sublime vocación sacerdotal, a ser otros Cristo. Llama a hombres y mujeres a formar parte de las áreas multicolores del jardín de la Iglesia que son las Familias religiosas, para hacer que la Esposa de Cristo perfume constantemente con las más espléndidas virtudes. Llama a hombres y mujeres en los modernos Movimientos eclesiales a donarse a Dios, individual y comunitariamente, o a componer familias modelo, como muchas pequeñas Iglesias. Recuerden: Él llama en todas las edades. Llama también a los chicos, también a los niños. Llama en todos los puntos de la Tierra. ¿Pero cómo se puede conocer la propia vocación? Por experiencia debo decirles que generalmente es necesaria una particular disposición. Dado que la llamada de Dios es un acto de amor suyo, si Él encuentra amor en las almas, está más libre para llamar. Entonces, ¿qué hay que hacer para escuchar la voz de Dios? Es necesario amar, pero con un amor verdadero. Si lo hacemos, facilitamos la tarea a Dios, y si ya se conoce la propia vocación, en el amor se encuentra la mejor manera de realizarla. Pero, es necesario el amor verdadero. Es tan importante el amor verdadero que si tú lo vives desencadenas en el mundo una revolución, que es la revolución cristiana. El amor verdadero tiene cuatro cualidades: ama a todos, porque Jesús murió por todos; María es madre de todos. Por lo tanto, un amor verdadero no tiene tanto en cuenta si una persona es simpática o antipática, joven o vieja, blanca o de color, alemana o italiana, de una religión o de otra, si es amigo o enemigo. El amor verdadero ama a todos. Intenten vivirlo. Nosotros estamos un poco acostumbrados a amar a los amigos, a amar a los padres, a los parientes. Y es maravilloso. ¿Pero tenemos en el corazón el amor hacia todos? Prueben, prueben. Es una revolución. Porque la gente no lo entiende y al cabo de poco tiempo dice: «¿Pero, tú por qué haces esto? ¿Por qué me quieres? ¿Por qué me has dado aquel lápiz? ¿Por qué me has ayudado con ese trabajo? ¿Por qué?» «¿Por qué? Porque quiero amar a todos”, y así comienza el diálogo entre nosotros, católicos, con personas de otras Iglesias o de otras religiones. Así comienza un diálogo porque en las personas se despierta el interés. Por lo tanto, recuerden que el primer punto del amor verdadero es amar a todos Segundo punto: ser los primeros en amar. Cuando Jesús vino a la Tierra, nosotros no lo amábamos, éramos todos pecadores. Él fue el primero en amarnos. Es necesario acercarnos a todos sin esperar que nos amen, no amar porque somos amados, ¡no! Es necesario ser los primeros en amar. Éste es el amor que el Espíritu Santo ha infundido en nuestro corazón. Es el mismo amor presente en la Santísima Trinidad, del cual nosotros participamos, pero que debemos poner en práctica. Además, es necesario ver a Jesús en todos, pues Él lo dijo: en el Juicio Final el examen será éste: «A mí me lo hiciste», todo lo que hagamos de bueno y lo que hagamos – desgraciadamente – de malo. Tres cosas, entonces: amar a todos, ser los primeros en amar, ver a Jesús en el prójimo. Pero un amor que no debe ser platónico, sentimental, sino un amor concreto y para que sea concreto es necesario, como dice san Pablo, hacerse todo a todos (Cf. 1 Co 9, 22), hacerse uno con quien sufre, hacerse uno con quien goza y compartir alegrías, dolores, necesidades. Compartir. Entonces: amar a todos, ser los primeros en amar, ver a Jesús, y además, amar concretamente. Esto es lo que podemos hacer nosotros, poner en nuestro corazón el amor verdadero. La llamada es la parte de Dios, ésta es la nuestra. La llamada es la parte de Dios, es tarea suya. Queridísimos jóvenes, Dios no cesa de llamar, especialmente si amamos. A nosotros nos corresponde responder y componer con nuestra vida ese divino, maravilloso designio que Dios tiene para cada uno de nosotros para el bien de todos. ¿Saben lo que significa poner a Dios en el primer lugar, ya sea que te llame a consagrarte a Él o que te llame a formar una linda familia? Poner a Dios en el primer lugar en la vida significa encontrar ya desde aquí la felicidad. ¡Es lo que les deseo a todos ustedes! Apunten alto, jóvenes, tenemos una vida sola, no se repite: conviene gastarla bien».