3 Ago 2016 | Focolare Worldwide
Anthony es de Chicago y ha venido con otros 26 amigos a la JMJ. Nos cuenta: «Estoy acostumbrado en mi ciudad a que cada uno se ocupe de sí mismo, sin preocuparse por el otro. Mientras íbamos caminando para llegar al Campus Misericordiae, una persona salió de su casa y nos regaló una bandeja llena de helados… Otra persona nos dio agua… ¡No me lo podía creer!». Antonel es rumano de origen húngaro: «Aunque vivo en Rumanía, hablo poco el rumano y tengo poco contacto con los rumanos. En realidad, nosotros nos sentimos húngaros, no rumanos. En la JMJ estuvimos juntos, un grupo rumanos y húngaros, y ha sido una experiencia increíble: he aprendido más de la lengua rumana en esos días que durante toda mi vida; he sentido que de veras somos hermanos. ¡Se han caído muchos prejuicios!». Y Ana de Italia: «Llevábamos maletas muy pesadas; una familia nos invitó a entrar en su casa y nos ofreció guardárnoslas hasta el día siguiente, cuando regresáramos del Campus Misericordiae. No creíamos a nuestros oídos. Después, al regreso, nos invitaron a entrar en sus casas para ofrecernos bebidas, un poco de descanso y alimento. Nos hemos quedado allí un rato y después hemos seguido adelante…».
Son una marea… Acaban de llegar de Cracovia después de más de 10 horas de viaje para lograr cubrir 180 km. Están cansados pero felices, llenos de empuje y de entusiasmo. Las palabras del Papa han entrado profundamente en sus corazones. «La JMJ, podríamos decir, empieza hoy y sigue mañana, en casa, porque es allí donde Jesús quiere encontrarte de ahora en adelante – había dicho el papa Francisco en la misa en el Campus Misericordiae– . El Señor no se quiere quedar solo en esta bella ciudad o en los lindos recuerdos, sino que desea ir a tu casa, habitar en tu vida de cada día: en el estudio y los primeros años de trabajo, en las amistades y los afectos, en los proyectos y los sueños». Son más de 600 y, después de la experiencia inolvidable de la JMJ, se encuentran durante 5 días en Jasna sobre los Montes Tatra en Eslovaquia. Quieren hacer que penetren en sus vidas las palabras del Papa Francisco y entender juntos cómo ponerlas en práctica en su diario vivir. Son jóvenes del Movimiento de los Focolares de 33 Países, desde Australia al Brasil y Argentina, de Portugal a Rusia. La experiencia de acogida y fraternidad que han vivido – además de las palabras del Papa – no las olvidarán jamás. Les esperan días intensos. El título del encuentro es significativo: You Got(d) Me! (me has raptado, pero también yo a Ti, Dios). En el programa, de hecho, además de sumergirse en la hermosísima naturaleza de los montes Tatra, se tratarán 3 temas esenciales para la vida de toda persona: la relación con Dios, la relación consigo mismo y la relación con el otro. Todo esto teniendo muy presentes las palabras del Papa y con el deseo de no dejar que nadie les “quite la libertad” de hacer opciones valientes para llegar a ser verdaderos “constructores del futuro”.
El primer día no paran de contar. De la acogida recibida, de la ayuda mutua, de las sonrisas, de los intercambios realizados… Y, claro está, ¡del Papa! De su invitación a advertir que «Jesús te llama a dejar tu huella en la vida, una huella que marque la historia, que marque tu historia y la historia de muchos». A no ser «jóvenes-sofá, sino jóvenes con los zapatos, mejor aún, con las botas puestas». Domenico de Camerún resume en pocas palabras la impresión de muchos, es decir que «el mundo unido es posible, que podemos llegar a la fraternidad universal». «Como decía el Papa, debemos construir puentes y estrecharnos las manos. Tenía ganas de juzgar a los países que hacen muchas guerras en África y, mientras hablaba el Papa, sentía que tenía que cambiar mi mentalidad y empezar a construir esos puentes. Construyendo puentes llegamos a la fraternidad pero con el odio los destruimos. Jesús me ha permitido redoblar mi fe. Muchas veces en mi vida me he preguntado por qué existe el dolor en el mundo y he comprendido que en él está Jesús que se ha hecho fealdad para embellecerlo todo. Quisiera ser un instrumento para los demás, ser un protagonista en la construcción de puentes. Si nosotros de verdad ponemos las manos en la masa, llegaremos con seguridad a vivir el testamento de Jesús: que todos sean uno». Y Eva de Eslovaquia: «Nos ha impresionado cuando el Papa Francisco ha bendecido nuestros sueños y nuestros pies, queriendo significar de esta manera que bendecía cada esfuerzo que habíamos realizado». «Nos esperan días intensos – concluyen – pero la JMJ nos hace ver que es posible un mundo nuevo…. ¡A nosotros nos toca construirlo en los pasitos que damos cada día!». Homilía del Papa Francisco durante la Misa de la JMJ – Campus Misericordiae 31 de julio de 2016 Vigilia de oración junto con los jóvenes – Discurso del Santo Padre 30 de julio de 2016 Via Crucis con los jóvenes – las palabras del Papa
2 Ago 2016 | Focolare Worldwide
«Ha sido para muchísimas personas un verdadero testigo de la misericordia infinita de Dios – escribe Maria Voce a los miembros del Movimiento –, que ahora ciertamente experimenta en su plenitud». Nacido en Pistoia, el 8 de septiembre del 1926, tuvo su primer contacto con el Movimiento naciente en diciembre de 1949, con ocasión de una visita de Graziella De Luca a su ciudad – también ella una de las primeras focolarinas – para encontrarse con Pasquale Foresi. Fue ordenado sacerdote en 1978, y asumió muchas tareas en el Movimiento, pero “una de las mayores gracias que he tenido – dirá – ha sido la de compartir el encargo del aspecto de la Economía y el Trabajo por más de 30 años con Giosi Guella, una persona excepcional; y experimentar la intervención constante de la Providencia que me hacía sentir que estamos en las manos de Dios”.

Bruno Venturini (el tercero a la derecha). Siempre estuvo muy cerca de Chiara Lubich.
Ha estado siempre muy cerca de Chiara Lubich, en especial durante los últimos años de su vida, en los cuales Bruno celebraba cada mañana la misa en la capilla de la casa de Chiara. Una experiencia que lo lleva a “una nueva intimidad con Jesús”, como confía a alguien. Bruno tenía un alma grande, capaz de acoger y de escuchar hasta el fondo a cualquier persona con un corazón rico de misericordia; esta característica suya la subraya también la presidente de los Focolares al indicar la coincidencia de su fallecimiento con el “día del perdón de Asís”. Los funerales se llevarán a cabo mañana 3 de agosto, a las 16,30, en el Centro internacional de Castel Gandolfo.
1 Ago 2016 | Focolare Worldwide
«Los resultados de este seminario superaron ampliamente todas nuestras expectativas». Así dice Roberto Catalano del Centro para el Diálogo interreligioso de los Focolares, al finalizar la primera cita del grupo de investigación denominado “Wings of Unity” (“Alas de unidad”), que concluyó con la firma de una agenda muy comprometedora, si pensamos en la difícil fase que Europa atraviesa. El rector del Instituto Universitario Sophia (IUS), Piero Coda y el profesor Mohammad Ali Shomali (Director del Centro Islámico londinense Islamic Centre of England), fungieron como codirectores de tal iniciativa. La idea de reencontrarse en Loppiano surgió en el mes de abril pasado, cuando el profesor Shomali fue invitado a dar una clase sobre las “Perspectivas Interdisciplinarias de las Religiones en el Mundo Contemporáneo”, un curso que se da en Sophia coordinado por el profesor Frizzi. Pero las raíces de Wings of Unity son mucho más profundas. Existe una historia de amistad, de solidaridad, de confianza entre los amigos musulmanes y los cristianos de los Focolares, que comenzó hace 19 años y que, vinculando los lugares de la vida cotidiana a los de la investigación académica, los condujo a crear una etapa común de testimonio y fraternidad. Y es esto lo que vivieron los 14 participantes del Seminario, que tuvo lugar en Sophia desde el viernes 8 al domingo 10 de julio, contando con la asistencia de cinco musulmanes chiítas. Estuvo presente también la teóloga iraní Sharzad Housmand, docente de la Pontificia Universidad Gregoriana y experta en el diálogo islamo-cristiano, que al finalizar el curso quiso subrayar con fuerza la novedad del mismo. También asistió una estudiante pakistaní de Sophia, Arooj Javed, cristiana, que, como dice ella, nunca hubiera podido imaginar un espíritu de comunión tan profundo y al mismo tiempo de apertura y transparencia entre cristianos y musulmanes. Los trabajos comenzaron con algunos textos extraídos del patrimonio espiritual de Chiara Lubich y propuestos por los docentes Coda y Catalano. En estos textos la fundadora de los Focolares subraya, entre otras cosas, que la unidad se debe buscar con todas las personas, porque todos somos hijos de un único Padre. Sucesivamente el Profesor Shomali presentó los contenidos y las realidades extraídas del Corán y de las tradiciones sucesivas, que a menudo se revelaron coincidentes con todo lo que hasta el momento había sido expuesto. Y así es que, con sorpresa, a medida que el diálogo se profundizaba, la “dureza” de la diversidad se iba debilitando, dejando lugar a la esperanza de que un diálogo orientado a la escucha y a la comprensión recíproca es posible. La intervención de los profesores Callebaut y Ropelato fue muy apreciada, pues en la centralidad del amor detectaron la capacidad que la persona posee de unificar, dentro y fuera de ella misma, los diversos ámbitos humanos y visualizar nuevas líneas para la vida social, económica y política. Muy valiosos también fueron los aportes de los huéspedes chiítas que abrieron nuevos escenarios sobre la experiencia de la unidad, un valor que – retomando las palabras de Coda- se convierte en “kairos, momento oportuno”. Fue extraordinariamente convincente el augurio de la profesora Mahnaz Heydarpoor, chiíta, sobre la importancia de la formación de las nuevas generaciones en el diálogo interreligioso. Entre las iniciativas futuras, se realizará en Sophia una Escuela de Verano interreligiosa para los jóvenes, y ya se puso en agenda para el verano de 2017, con el objetivo de dar continuidad al “laboratorio” de comunión inaugurado en esos días: “Después de tantos años invertidos en construir la confianza entre nosotros – dijo en la conclusión una de las participantes musulmanas-, ahora las nuevas generaciones no deben esperar más. Queremos hacer todo lo que sea posible para que puedan experimentar la unidad que en estos días ha colmado de forma tan intensa nuestro corazón y nuestra mente”. Fuente: Sophia online
30 Jul 2016 | Senza categoria
¿Qué es una Mariápolis? Es la cita más característica del Movimiento de los Focolares. Juntos, grandes y pequeños, y personas de los más variados orígenes, se reúnen durante unos días para dar vida a un laboratorio de fraternidad, a la luz de los valores universales del Evangelio. Esta experiencia original, que se repite en numerosos países del mundo, tiene por línea directriz la “regla de oro”, que nos invita a hacer a los demás lo que quisiéramos que hicieran a nosotros. Son días oportunos para experimentar que vivir lo cotidiano poniendo a la base de toda relación la escucha, la gratuidad y el don, es posible. Historia de las Mariápolis En el difícil período del posguerra, mientras las heridas infligidas a los pueblos de Europa por el segundo conflicto mundial demoran en sanarse, en verano, en las montañas del Trentino (norte de Italia) un número cada vez mayor de jóvenes, familias, trabajadores, profesionales, políticos, se une al naciente grupo del Movimiento. Se compone así la Mariápolis, un bosquejo de sociedad renovada por el amor del Evangelio. Allí se encuentran tiroleses del sur e italianos, franceses y alemanes, que ven disolverse el odio y el resentimiento. “Chóferes, estudiantes y médicos, farmacéuticos y diputados, aquí en Mariápolis están parificados. ¿De qué valen los cargos si aquí hermanos somos?”, reza una vieja canción, en boga en las primeras Mariápolis, que expresa bien el sentido de fraternidad que se respiraba y se respira aún hoy en muchos países del mundo donde se repite esta experiencia única. La nota de la internacionalidad caracteriza pronto el Movimiento, en rápida expansión primero por toda Italia, luego, a partir de 1952, en otros países europeos y, desde 1958, en los otros continentes. En 1959 fueron más de 10.000 las personas que concurrieron a Fiera di Primiero, en el Trentino, aprovechando el periodo de veraneo. Representaban a 27 países de diferentes continentes. En esa Mariápolis – y luego, en 1960, en Friburgo – Chiara Lubich, hablando de la unidad de los pueblos a grupos de diferentes países, trasladó a la relación entre naciones la ley evangélica del amor, y propuso “amar la patria de los demás como la propia”. La Mariápolis se desarrollan hoy en los cinco continentes. En base a este modelo, surgieron las “Mariápolis permanentes”, las ciudadelas del Movimiento – alrededor de veinte, en diversas etapas de desarrollo. La primera nació en 1964 en Loppiano (en proximidad de Florencia, Italia).
30 Jul 2016 | Focolare Worldwide, Senza categoria
“¿Por qué vas a la JMJ?” “Porque espero encontrar a Jesús ”, respondió una joven que llegó a Colonia junto a un centenar de miles de jóvenes de todo el mundo. Pienso que no es la única que tiene en el corazón este deseo impetuoso: ¡encontrar a Jesús! Y es también el lema de esta Jornada Mundial de la Juventud: buscar a Cristo, encontrarlo y adorarlo. La “Jornada Mundial de la Juventud” – esta inspirada invención de nuestro amadísimo Papa Juan Pablo II – es una ocasión privilegiada para encontrar a Jesús vivo en su Iglesia, en unidad con el nuevo Papa Benedicto XVI, con los obispos y entre los jóvenes provenientes de todos los rincones de la Tierra. Encontrar a Jesús, adorarlo y después llevarlo a los demás, donde quiera que vayamos. Queridísimos jóvenes ¿Saben que existe un secreto para no perder más a este Jesús que durante los acontecimientos de la JMJ se nos presenta tan bello, tan vivo, tan fascinante? El secreto es éste: ¡es necesario amar! ¡Para amar a Dios, para permanecer en Él, para estar en la luz siempre, es necesario amar a los demás! Miren, yo les hablo desde mi experiencia de más de sesenta años, pero también desde la experiencia de un pueblo entero, esparcido por todo el planeta, de millones de hombres, mujeres y niños que ¡han elegido el amor como estilo de vida! ¡Éste es el secreto de una vida feliz, plena, interesante, siempre nueva, nunca aburrida, siempre sorprendente! Les cuento un pequeño, pero gran ejemplo: He sabido recientemente que un grupo de jóvenes en un campo de refugiados en África, donde falta casi de todo, quiere cambiar, con su amor, el campo en un Paraíso, y me cuentan experiencias concretas verdaderamente donde esto se realiza. ¿Entienden lo que significa esto? Quiere decir que ¡el amor vence todo!. Se podrían decir infinitas cosas de este amor que Jesús nos enseña con su vida, con sus palabras, con sus santos. Pero hoy me gustaría subrayar sólo dos puntos, que sin embargo son de una importancia fundamental: Es necesario amar A TODOS, sin excepciones, sin selecciones, sin preferencias, ¡como Dios hace con nosotros! Y aquí se trata de amar al amigo y al enemigo, al simpático y al antipático, al profesor y al vecino de casa, al cartero y al compañero. Amar A TODOS significa también amar a la gente que está lejos de nosotros, pero presente a través de los medios de comunicación, como las víctimas del Tsunami en el Sudeste Asiático, o los jóvenes de la JMJ, llegados desde Países pobres, a los que ustedes han ayudado con el Fondo de solidaridad. El segundo punto: es necesario SER LOS PRIMEROS EN AMAR. Normalmente, amamos cuando nos sentimos amados, se responde al amor que nos llega. ¿Y si no nos llega? No, es mucho mejor tomar nosotros la iniciativa, ser nosotros los primeros en dar un signo de amistad, de perdón, de voluntad de volver a empezar desde el inicio. Intenten amar de esta manera, experimentarán una gran libertad porque ¡ustedes son los protagonistas! Queridísimos jóvenes, ¡ánimo! Vale la pena vivir así, ustedes no están hechos para las cosas a medias, den su corazón a Aquél que sabe llenarlo. Dios necesita jóvenes así, incendiados, que no se dejan frenar por sus propios problemas, estos eternos obstáculos al amor, personas que han quemado todo en el fuego del Amor de Dios y que arrastran a los demás. ¡Qué Jesús, a quien han encontrado, permanezca siempre con ustedes! En el Amor verdadero. (Chiara Lubich, Colonia, 16 agosto 2005) Fuente: Centro Chiara Lubich