26 Nov 2015 | Sin categorizar
En estos días en Loppiano, la ciudadela internacional de los Focolares, se lanzó este innovador y esperado proyecto, con el primer curso para los tutores. Asistieron un centenar – número máximo previsto por los organizadores- de participantes de varias disciplinas: docentes, psicólogos, médicos, expertos en animación juvenil, profesionales, procedentes de ocho países europeos aunque había también alguno de Brasil, Argentina, India, Burkina Faso, Camerún. Muchos de ellos son padres de familia, algunos matrimonios, o apasionados formadores de niños y jóvenes. Como requisito previo, además de una buena capacidad de escucha y empatía, se pedía que se inscribieran dos de la misma región, un hombre y una mujer. Porque -como decían los organizadores- en el trabajo de que los muchachos descubran los valores de la afectividad y de la sexualidad, es importante tomar en cuenta la sensibilidad masculina y femenina.
El proyecto surge de la sinergia entre las familias, animadores juveniles y expertos de varias disciplinas, todos pertenecientes a los Focolares, entre ellos algunos docentes del Instituto Universitario Sophia de Loppiano (Florencia). Su finalidad es la de guiar a los adolescentes por un camino de formación integral, donde la sexualidad es iluminada por una visión antropológica que tiene como referencia a la persona en su ser en relación, en su capacidad de amar y de ser amada, de donar y de recibir. Los que disfrutan esta iniciativa son sobre todo los padres quienes frente a la complejidad de estas temáticas, advierten cada vez más la necesidad de instrumentos actuales. Estos son los presupuestos que guiaron al equipo que elaboró el programa de Up2Me en sus distintas etapas, en los contenidos y en su metodología. La misma es básicamente interactiva, para facilitar la formación de la conciencia moral de los jóvenes que los ayude a dar razón de sus propias elecciones y los haga capaces de expresarlas.
Los tutores empezarán a trabajar a partir de enero de 2016. En sus regiones y países hay ya jóvenes que, con el consentimiento de sus padres, quieren asistir a Up2me. Es un programa basado en una docena de lecciones, en grupos de 10/20 personas según tres grupos etarios: 9-11/ 12-14/ 15-17. Teniendo presente las múltiples dimensiones de la persona (corpórea, emocional, intelectual, social, espiritual, histórico ambiental), las lecciones irán desde el conocimiento del cuerpo humano al concepto de persona; desde la imagen estereotipada por la publicidad y los medios de comunicación, a la identidad sexual; desde la gestión de las emociones al conflicto con los padres; desde los comportamientos de riesgo a la influencia de Internet. Para después dialogar profundamente sobre los grandes temas de la transmisión de la vida, anticonceptivos, aborto, pornografía, se realizarán dinámicas específicas (juegos de roles, videoclips, se escucharán experiencias) que ayudarán a los muchachos en la relación consigo mismos y en el descubrimiento del propio proyecto de vida. Se han previsto veladas de encuentro y de colaboración con los padres. El programa del curso fue probado por dos cursos experimentales en Italia. El 2016 será un año de prueba con los primeros grupos de jóvenes en diversos países de Europa. Contemporáneamente, varios expertos de diversos países traducirán y adaptarán el programa a los distintos ambientes geo-culturales. Recabando lo mejor de esta experiencia, a fin de año se repetirá el curso para los tutores para luego multiplicar el programa Up2me en las distintas partes del mundo. Información: up2me@afnonlus.org
25 Nov 2015 | Focolare Worldwide
Taung hace parte de la diócesis de Kimberley, famosa por su antigua mina de diamantes, ahora inactiva. Visitantes de todo el mundo eligen Kimberley para admirar su ‘Big Hole’, el enorme “agujero” que quedó a causa de las excavaciones, en el cual, superando escarpados barrancos, los más valientes se sumergen para un baño excepcional. Asimismo Taung se enorgullece por su primado, dado que en 1924, precisamente allí fue encontrado un fósil perteneciente a un cráneo infantil de una antigüedad de 3,2 millones de años, un descubrimiento importantísimo para estudiosos e investigadores, llamado el Niño de Taung. Sin embargo, el 24 de octubre, la fiesta no era de carácter geológico-cultural. Desde ciudades y pueblos arribaron a Taung 4000 personas, para festejar el 120° aniversario de la llegada de la Iglesia Católica entre los pobladores de Tswana, en Sudáfrica. El superior de los Oblatos y el obispo local oficiaron como anfitriones. Estaba también el obispo de Klerksdorp y otras cincuenta personas entre sacerdotes y religiosos. En representación del gobierno habló el ministro de cultura de la provincia. Además, estaba presente el Kgosi, jefe tradicional que representa al pueblo Tswana –de alrededor de trescientas mil personas- que vive en las aldeas de Tuang.
En la celebración se le dio amplio relieve a las actividades de la misión, especialmente las desarrolladas por tres de sus miembros que viven en la comunidad de los Focolares: el camerunés Dominic, Chris que es alemán y Moris llegado de Kenia. Cada uno de ellos tiene un papel clave en la misión. Dominic, que es sacerdote, desarrolla la función de vice párroco. Dado que está allí desde no hace mucho tiempo, el idioma Tswana es para él aún un desafío, por ello en el momento de la homilía es ayudado por Rapelang, un padre de familia. Este, ha hecho suya la espiritualidad de la unidad y siempre está dispuesto a expresar su pensamiento al respecto, que completa con experiencias del Evangelio vivido. A Chris le fue confiada la escuela profesional que dura dos años y que, de vez en vez, prepara a treinta buenos y promisorios carpinteros. Se trata de jóvenes que por distintos motivos han tenido que dejar la escuela pública, y a quienes se les ha ofrecido una segunda oportunidad con una profesión.
Moris es el director de la escuela primaria que cuenta con 550 alumnos. Es impresionante, a la mañana, ver a esta multitud de niños y adolescentes ponerse en fila para la inspección, a cargo de algunos de ellos elegidos, en forma alternada, para verificar la higiene y el uniforme. Se trata de una escuela que, además de formar profesionalmente, ofrece una preparación moral y espiritual para la vida. Por sus programas innovadores y por el estilo de enseñanza centrado sobre los valores, está considerada una escuela de excelencia, frecuentada no sólo por hijos de católicos, sino también por los de familias protestantes (que representan casi el 30% de la población sudafricana), con las cuales el diálogo ecuménico está siempre abierto y es constructivo. De las escuelas católicas de la Misión, en 100 años de actividad, han salido mujeres y hombres de alta estatura humana y profesional que, con gran empeño han ocupado puestos claves de la sociedad.
24 Nov 2015 | Focolare Worldwide
En la isla de Heybeliada (Halki), en el mar de Mármara, frente a Estambul, el 25 de noviembre de 2015 comenzará el 34º Congreso de obispos de varias Iglesias, organizado por el Movimiento de los Focolares en el monasterio que fue la sede de la prestigiosa Academia teológica griego-ortodoxa. El grupo de 50 participantes de 19 países, es esperado por Su Santidad Bartolomé I, quien en una reciente entrevista, al margen del doctorado honoris causa en Cultura de la unidad del Instituto Universitario Sophia, dijo: «En Halki tendremos la oportunidad de recordar todos juntos a Chiara Lubich y orar por el eterno descanso de su alma. Podremos expresar nuestra voluntad de trabajar por la unidad de las Iglesias. Como Iglesia de Constantinopla estamos felices y dispuestos a recibir a estos cardenales y obispos, para intercambiar nuestras experiencias y el beso de la paz entre Oriente y Occidente». «Juntos por la casa común» es el tema del Congreso, que se centrará en la unidad al servicio de la familia humana en la diversidad de los dones. Las ponencias fundamentales estarán a cargo del Patriarca Bartolomé I y de Maria Voce. El moderador del Congreso será el cardenal Francis Kriengsak, arzobispo de Bangkok. Durante el programa expondrán sus reflexiones obispos de diferentes Iglesias. El copresidente de los Focolares, Jesús Morán ofrecerá una reflexión sobre «El carisma de la unidad ante los desafíos de la humanidad de hoy». Intervendrá también Gerhard Pross, evangélico del YMCA, de Alemania, en nombre de la red Ecuménica de movimientos y comunidades «Juntos por Europa». El cardenal Kurt Koch, actualmente en Estambul, como responsable de la delegación de la Santa Sede en el Fanar para la fiesta de San Andrés, reflexionará sobre: «Papa Francisco y la causa de la unidad de los cristianos». En una iglesia de tradición armenia apostólica de la antigua Calcedonia, sede del homónimo Concilio ecuménico del 451, los obispos harán un pacto de amor recíproco más allá de la divisiones, según la invitación de Jesús: «Que se amen unos a otros como yo os he amado» (Jn 15,12) con el compromiso de «amar a la Iglesia del otro como la propia». Los días 29 y 30 de noviembre, por invitación del Patriarca Bartolomé, los obispos participarán en el Fanar en las celebraciones con motivo de la solemnidad de San Andrés, patrono del Patriarcado de Constantinopla Los Congresos de obispos de diferentes Iglesias promovidos por los Focolares se llevan a cabo anualmente desde 1982, cuando Juan Pablo II invitó a un grupo de obispos católicos amigos del Movimiento, a compartir su experiencia de comunión «afectiva y efectiva» también con obispos de otras Iglesias. Estos encuentros tienen como objetivo ofrecer espacios de comunión y participación fraterna a la luz de la espiritualidad de la unidad. La sede de los mismos es itinerante, en lugares significativos para las diferentes denominaciones cristianas. El próximo Congreso tendrá lugar en el 2016 en Ottmaring (Augsburgo-Alemania).
23 Nov 2015 | Focolare Worldwide
«La clave de lectura de este viaje se ve si descubrimos el programa y la elección de las actividades que el Papa desarrollará», escribe Liliane Mugombozi, directora de New City, la revista del Movimiento de los Focolares en Kenia. Con ella recorremos el itinerario de un viaje que se preanuncia importantísimo. «El Papa Francisco eligió tres países que tienen una gran comunidad católica, países que están afligidos por varias tensiones. Desea de este modo, como pastor del pueblo, escribir una nueva página de la historia de África hoy en el contexto mundial, y ponerse en camino juntos, buscando soluciones a los problemas que están en el corazón de estas poblaciones». ¿Qué se espera? «Se espera que a través de su mensaje se produzca una resonancia en todos los sectores de la vida, desde la gobernabilidad, a la gestión de los bienes, desde la política, a la educación, a la salud, al diálogo y las relaciones interreligiosas…» Y a quienes objetan que el Papa conoce poco África, el Arzobispo de Kinshasa, de la República Democrática de Congo, el Cardenal Monsengwor, responde: «Es verdad. Pero lo que es verdaderamente fantástico es que él va a los lugares donde hay sufrimiento. Si no fuese por la epidemia del Ébola, habría venido mucho antes» Desde el 19 de octubre pasado, cuando el Vaticano confirmó las fechas del viaje, se han hecho inumerables análisis que han acompañado este anuncio: «En Kenia – escribe Lili Mugombozi. La lucha contra Alshabab, el responsable de los violentos ataques en los últimos años, es uno de los mayores desafíos políticos. «Durante nuestra visita ad limina a Roma, nos preguntó sobre la matanza de Garissa y dijo que vendría a consolar al pueblo de Kenia», afirma Monseñor Rotich, presidente de la secretaría que se está ocupando de la visita. En Uganda, el Papa Francisco visitará los santuarios anglicanos y católicos para honrar la memoria de los jóvenes mártires: 23 anglicanos y 22 católicos asesinados por vivir su fe. «Por lo tanto para los ugandeses – explica Liliane- este gesto de Francisco, es un recuerdo emotivo del lejano 1969,- cuando Pablo VI, primer Papa que pisó el suelo africano, canonizó a los primeros santos africanos- pero también un nuevo compromiso en el diálogo entre las iglesias». «En este aniversario – escriben de los Focolares de Uganda- nos sentimos particularmente interpelados a vivir la santidad de pueblo».
En la República Centroafricana, en un contexto político tenso que despierta preocupación, Francisco «para expresar la cercanía de toda la Iglesia a esta Nación tan afligida y exhortar a todos los centroafricanos para que sean cada vez más testimonio de misericordia y de reconciliación», el 29 de noviembre abrirá la puerta santa de la catedral de Bangui, anticipando simbólicamente el comienzo del Jubileo de la Misericordia, y dará una señal muy fuerte con el discurso que realizará en la Mezquita central. «En cada uno de estos países – continúa la directora de New City- el Papa se encontrará con los Jefes de Estado, se dirigirá al cuerpo diplomático, celebrará una Misa pública donde se espera que asistan millares de fieles y tendrá varios encuentros con los líderes religiosos y con millares de jóvenes. Y los pobres, los que sufren no pueden faltar a la cita con él. Se encontrará con los que viven en los barrios marginales de Kangemi, en las periferias de Nairobi, con los discapacitados de una casa en Nalukolongo, un suburbio de Kampala en Uganda, y con quienes están en uno de los campos de refugiados de la República Centroafricana» También el Movimiento de los Focolares acompaña con la oración y con la preparación concreta el viaje de Francisco a África. En Kenia el Movimiento está presente en los lugares más diversos: entre los 10.000 voluntarios de seguridad; en las delegaciones de la universidad, de los colegios y de las parroquias. La joven Mary Mutungi dirigirá el coro de 600 universitarios durante la Misa con los jóvenes. Entre los cantos que se propusieron, está también “We can find a way to live in Peace”, (Nosotros podemos encontrar un camino para vivir en Paz), canción escrita por una banda filipina en ocasión del Genfest. En Uganda, los miembros de los Focolares se comprometieron en los preparativos a través de las parroquias. Algunos tienen la responsabilidad de la coordinación en su Diócesis. Geneviève Sanzè, del Centro Internacional de los Focolares, originaria de la República Centroafricana y miembro del Pontificio Consejo para los Laicos, estará presente en la última etapa del viaja papal. Fidelia, de Bangui, afirma: «Hay mucha esperanza en nuestro pueblo, que la venida del Papa nos ayudará a convertirnos de verdad, y a tender a la reconciliación para llegar a una paz duradera».
22 Nov 2015 | Sin categorizar
“Estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios”. (San Pablo, Carta a los Romanos, 8) Muchas son las guerras que se combaten en nuestro planeta, en nuestras ciudades y en nuestros barrios. Muchas y diversas son también las armas, que sólo causan heridas, muerte y destrucción. Los milenios pasan pero el hermano sigue diciéndole a su hermano “vayamos al campo». Pero cada vez que restauramos la paz después de un conflicto, Abel vuelve a vivir, el Adam vuelve a pasear con Elohim por el jardín de la tierra, y nosotros podemos mirarnos a los ojos con plena reciprocidad y absoluta gratuidad. Cada vez que construimos y reconstruimos la paz, nuestra acción se extiende también a la creación, a la naturaleza, a la tierra. Pero cuando dejamos de ser guardianes y negamos la paz, también la tierra, los animales y las plantas son humillados, heridos y muertos. A pesar de ser inocentes, se ven arrastrados en el remolino de nuestra violencia. Podemos verlo cada día con mayor claridad. Paz, shalom, es una gran palabra bíblica, una de las más repetidas, fuertes y exigentes. La primera alianza de Elohim con los hombres tenía como fin restablecer la paz-felicidad original negada, regenerar esa shalom primordial traicionada por el pecado de Caín y por los igualmente atroces pecados de sus hijos. Hizo falta un primer constructor de paz, Noé, para que el arco iris pudiera brillar de nuevo sobre la tierra, para posibilitar la recreación del mundo y de los hombres. Los constructores de paz siempre construyen arcas para salvar a una humanidad rota. Son justos que escuchan una llamada a dejar su tierra para salvar la tierra de todos. Si el mundo sigue vivo a pesar de todo el mal que generamos es porque Noé no ha dejado nunca de construir arcas. Los profetas y todos los “bienaventurados” de la historia han mantenido con vida el arco iris en el cielo porque no han dejado nunca de construir la paz en una tierra siempre regada por la sangre de los hermanos. Las manos de Noé y de los constructores de arcas de paz han sido más fuertes y creativas hasta ahora que las manos de Caín y de los armadores de barcos de guerra. A los constructores de paz no se les promete la tierra ni la visión de Dios, ni tampoco la misericordia. A ellos sólo se les promete un nombre: “Serán llamados hijos de Dios”. Pero es un nombre inmenso, el más grande de todos los nombres, un nombre sólo para ellos. Los constructores de paz son los pacificadores, los que recomponen relaciones rotas, los que dedican su vida a resolver conflictos generados por otros. Dejan una vida tranquila para que otros puedan vivir su vida en paz. Sólo por vocación es posible ser constructor de paz, edificador de shalom bíblica. No es únicamente cuestión de generosidad ni de altruismo. Para arriesgar la propia vida por la shalom de otros (de todos) hay que escuchar una voz interior, fuerte y profunda, que llama. La construcción de la paz no es únicamente tarea, aunque ciertamente la construcción y la reconstrucción de la paz forman parte de nuestra tarea. No es fácil resistirse a esta voz, a esta llamada interior. Es una llamada eficaz, aunque no sepamos de dónde viene o de quién es esa voz. Para ser constructores de paz basta escucharla y responder (lea más). Publicado en Avvenire el 18/10/2015