Movimiento de los Focolares
República Centroafricana: Expertos en la misericordia

República Centroafricana: Expertos en la misericordia

20151201-03«Hoy Bangui se convierte en la capital espiritual del mundo. El Año Santo de la Misericordia se anticipa en esta Tierra. Una tierra que sufre desde hace años por la guerra y el odio, la incomprensión, la falta de paz. Y en esta tierra que sufre, están también todos los países que están atravesando la cruz de la guerra. Bangui se ha convertido en la capital espiritual de la oración por la misericordia del Padre. ¡Todos nosotros pedimos la paz, la misericordia, la reconciliación, el perdón, el amor. Para Bangui y para toda la República Centroafricana, para todo el mundo, para los países que sufren por la guerra pedimos la paz!». Son las palabras con las que el Papa precedió la apertura de la Puerta Santa de la catedral de Bangui, el 29 de noviembre. Enseguida después atravesó la puerta, solo, con un gesto intenso y lleno de significado. Mientras el Papa está todavía en el vuelo de retorno, llamamos por teléfono a Bangui, a Geneviève Sanzé, quien es oriunda de la República Centroáfricana, miembro del Consejo Pontificio para los Laicos, y que actualmente presta un servicio en el Centro internacional de los Focolares, en Italia. «¡Ninguno podía imaginar lo que sucedió en el pueblo, nos trajo la alegría, la paz!», empezó diciendo. Sin embargo las expectativas eran altas, tanto de parte de los cristianos como de los musulmanes: «Ahora viene el hombre de Dios, se decía. Es la oportunidad suprema que Dios nos manda». Era un viaje arriesgado, por motivos de seguridad, pero «a pesar de que todos estaban preocupados y de que de todas las maneras trataron de disuadirlo, el Papa estaba decidido a venir». « Y el pueblo siente que vino para ellos, no por una tarea o un evento especial, sino como un padre que quiere animar –explica Geneviève -. Estuvo donde están los cristianos, católicos y protestantes, pero también donde están los musulmanes. Todos preparamos su llegada con entusiasmo, a pesar de que estaban los cristianos por un lado y los musulmanes por el otro, y el Papa fue al encuentro de todos. Muchos pensaban que era mejor que anulara la visita a la mezquita, que está en un barrio donde ningún cristiano puede entrar. Pero él igualmente fue. Y también allí fue extraordinario». 20151201-02El Papa Francisco, en la misa en el estadio invitó a los “Queridos centroafricanos”«mirar al futuro y, fortificados por el camino ya recorrido, decidir con seguridad realizar una nueva etapa en la historia cristiana del país» Y exhortó a cada uno a ser un «artesano de la renovación humana y espiritual». El día anterior había recordado «el amor al enemigo, que previene de la tentación de la venganza y se opone a la espiral de represalias sin fin», y también que «dondequiera y sobre todo donde reinan la violencia, el odio, la injusticia y la persecución, los cristianos están llamados a dar testimonio de este Dios que es Amor». Con estas palabras en el corazón, Geneviève cuenta un episodio que percibió con sus propios ojos: «Durante la Misa entró un musulmán, claramente reconocible, con un cartel que tenía escrito “Dios es grande”. Los cristianos lo aplaudieron, fueron hacia él y lo abrazaron. Quieren vivir lo que el Papa pide, la responsabilidad en el amor y en la misericordia; esta puerta abierta que nos lleva a todos a esa gracia. Y lo demostraron con ese gesto». «Cuando llegué encontré corazones duros. Ver en dos días el cambio que se dio en el pueblo ha sido extraordinario. Después, el gesto del Papa de la apertura de la puerta Santa no ha sido sólo un acto, sino una vida de la que él mismo ha dado testimonio, de la misericordia con la que se ha dirigido hacia todos, ha llevado el amor de Dios a todos». 20151130PapaRCA«El discurso del alcalde de Bangui (y presidente del Estado de transición) –explica Geneviève – ha puesto delante del Papa todos los pecados de nuestro país, y no se ha eximido de su responsabilidad; pidió perdón a Dios, pidiendo al Papa que, con su bendición, invocara la gracia del perdón sobre la nación. Encontrarse en la catedral, sabiendo todo lo que allí había sucedido, y ver que precisamente en ese lugar el Papa Francisco abrió la puerta de la misericordia, para mí fue verdaderamente excepcional. No dijo mucho, pero supo poner el dedo en el punto más débil, y desde allí lanzó un llamado a todas las naciones que fabrican armas. Y a Bangui la llamó capital espiritual del mundo. Escuchar que un país que ha derramado tanta sangre inocente es llamado capital espiritual, ha sido ver a Dios que viene a nuestro encuentro».  

El Papa Francisco en Uganda

El Papa Francisco en Uganda

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El Santuario católico de Munyonyo donde los primeros mártires cristianos del país fueron asesinados

«Tres días en Uganda para conmemorar a los Mártires Ugandeses. El Papa llegó el 27 de noviembre. Fue recibido por el Presidente de Uganda Museveni y por las autoridades religiosas guiadas por el Arzobispo de Kampala, Monseñor Lwanga y por el Arzobispo anglicano Ntagali. La primera etapa fue en el Santuario Católico de Munyonyo donde los primeros mártires cristianos del país fueron asesinados en 1886», cuenta Simón, quien trabaja en el sector de ventas de New Vision, y que- terminando su turno de trabajo- corre a la calle o a los lugares donde se espera que pase el Papa Francisco. Después el Papa estuvo en Namugongo. Allí el Papa visitó primero el Santuario protestante y se encontró con el Reverendo Stanley Ntagali; medio kilómetro más adelante, visitó el Santuario Católico. «Una multitud de gente, llena de alegría, esperaba a lo largo del camino, con el corazón colmado de amor, entonaban cantos para el Santo Padre», sigue contando Simón. «Había gritos, banderas, sonar de cornetas. Algunas mujeres entre la multitud lloraban de alegría» «En su discurso, el Papa recordó a los mártires anglicanos y a los mártires católicos, que dieron su vida por Dios, y cuya muerte por Cristo atestigua el ecumenismo de la sangre. Son testimonios de la propia fe en Jesús, también con el costo de la propia vida, todos jovencitos», comenta Simón. «Los mártires de Uganda son los primeros mártires de África moderna, todos laicos, dieron testimonio de una fe simple, pero muy fuerte», explica el padre Lombardi. En su ejemplo se inspira Francisco para hablar a los jóvenes e invitarlos a «transformar todas las cosas negativas que ocurren en la vida en cosas positivas», «el odio en amor», «la guerra en paz». Entre las impresiones recogidas por Simón de sus coetáneos está la de Alinda: «Con Jesús podemos superar cada obstáculo y transformar lo negativo de nuestra vida, como la opresión, o las enfermedades como el Sida. No debemos tener miedo de pedir ayuda, también a través de la oración». 20151130-05 «Extender la ayuda a los necesitados, cooperar con todos por el bien común, y defender el don de Dios que es la vida para construir una sociedad más justa, son algunos de los mensajes lanzados por el Papa. Subrayó además la importancia del Espíritu Santo y de los Mártires ugandeses en la historia de la Iglesia de Cristo. El Pontífice resaltó la necesidad de ser humildes, dóciles y buenos para llevar alegría y paz y para no dejarse tomar por los deseos mundanos», escribe Simón. «No somos perfectos, pero podemos perdonarnos y recomenzar siempre», confiesa Tony, especialmente impresionado por las palabras del Papa cuando habló sobre la familia. Después de la misa celebrada en Namugongo, el Papa se encontró con los jóvenes en Kololo. Su discurso espontáneo fue precedido por dos fuertes testimonios de jóvenes: una chica enferma de Sida desde su nacimiento y un joven que fue reclutado como niño soldado. El sufrimiento transformado en esperanza por la fe en Jesús es el corazón del mensaje de Francisco. «En el mismo día el Papa visitó la casa de la caridad en Nalukolongo, que se ocupa de los necesitados, de los niños, jóvenes y ancianos. Hay personas que sufren por alguna discapacidad o complicaciones distintas, y no tienen a nadie que los pueda atender. Estaban felices de recibir al Papa, quien subrayó la importancia de atender a los que se encuentran en necesidad, porque precisan nuestro amor. No hay nadie que pueda amarlos en nuestro lugar, dijo el Papa» Lanzó un desafío a los sacerdotes y a los religiosos: seguir haciendo de Uganda la “perla de África”, siguiendo el ejemplo de los mártires. Finalmente, concluye Simón, «el Papa dejó Uganda el domingo 29 para dirigirse a la República Centroafricana, dejando un mensaje de amor, unidad y sobre todo de perdón, pera vivir en nuestras familias, comunidades, lugares de trabajo, con los vecinos, en todos lados».  

Calcedonia: un nuevo pacto entre los obispos cristianos

Calcedonia: un nuevo pacto entre los obispos cristianos

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© CSC Audiovisivi – R. Meier

La ruta del 34° convenio de obispos de varias iglesias promovido por los Focolares llega hacia tierra firme. Una jornada pesada y lluviosa acompaña la movilización desde el Monasterio de Halki a Calcedonia. Después de una hora de navegación, se llega a Kadikoy, la antigua Bitinia, donde se desarrolló el IV Consejo Ecuménico en el 451. El grupo de los 35 obispos de 16 iglesias es acogido en la iglesia de Cristo Rey a la que le compete un vasto territorio donde viven unas 3 mil personas de la comunidad armena local. El párroco explica por qué el Concilio de Calcedonia se realizó cerca de esta iglesia donde se recuerda el martirio de Santa Eumefia que tuvo lugar el 16 de septiembre del 303. Estaba en discusión una cuestión fundamental del cristianismo: la naturaleza humano-divina de Cristo. Como los padres conciliares no lograban ponerse de acuerdo, le confiaron la resolución al Espíritu Santo, que en Oriente la gente percibe como femenino. Por eso se confiaron a Santa Eufemia, porque era mujer. Este lugar tan significativo e histórico ofrece la inspiración para comprender que «el camino hacia la unidad en la diversidad –dijo el Cardenal Francis Kriengsak – a veces es fatigoso y doloroso, pero si somos fieles no puede no generar frutos para los siglos».
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© CSC Audiovisivi – R. Meier

Como es tradicional en estos congresos de obispos, siguió un pacto solemne de amor recíproco que involucró a todos los presentes en la promesa de “estar dispuestos a dar la vida los unos por los otros” según el mandamiento de Jesús “que se amen los unos a los otros como yo los he amado”. Inspiración acompañada por la lectura de las palabras del Patriarca Atenágoras: «Si dejamos de lado las armas, si nos despojamos de nosotros mismos, si nos abrimos al Dios-hombre que hace nuevas todas las cosas, entonces él borra el pasado negativo y nos restituye un tiempo nuevo donde todo es posible». Cada uno firmó, delante de un ícono mariano, sellando el compromiso. «El pacto de amor recíproco entre los obispos de distintas iglesias –explica Brendan Leahy, obispo católico de Limerck en Irlanda – es un llamado constante a abrirme, a no encerrarme en mi diócesis. Quiere decir evitar la superficialidad para ir a la raíz de nuestro ser cristianos y obispos». Per Michael Grabow, obispo luterano de Augsburg «es un compromiso a vivir la radicalidad del amor que me recuerda que, aunque somos de distintas iglesias somos hermanos y hermanas». Geoffrey Rowell, obispo y teólogo inglés y anglicano, recordó que «estamos unidos por el mismo pacto también con los obispos que fueron raptados en Aleppo, en Siria, de quienes no sabemos nada. Mientras los medios los olvidan, nosotros los queremos recordar siempre porque estamos unidos por una fraternidad común». «En nuestro trabajo cotidiano de obispos –comenta el metropolita de india Theophilose Kuriakose de la iglesia copta-ortodoxa siria- escuchamos a mucha gente para resolver sus problemas, pero algunas veces me siento solo porque no hay nadie que escuche los nuestros. Tengo necesidad de sentir la unidad, la fraternidad que nos hace hermanos sin derogar, naturalmente, mi unión con Dios y mi elección de Jesús crucificado y abandonado. Este pacto me queda marcado en el corazón, de da fuerza y me hace sentir responsable de la comunión con los otros». Del enviado Aurelio Molè  

Esperando la Navidad

Esperando la Navidad

20151129-01«A menudo nosotros somos llevados, por el lenguaje que usamos, a hacernos una idea no exacta de lo que sucedió en Nazaret, en el momento en el que el ángel le comunicó a la Virgen santa que el Verbo se haría carne. La mentalidad antropomórfica nos lleva a considerar a Dios lejano, en lo alto, en los cielos, que manda a su Hijo a un lugar remoto para hacerse hombre. No es así. Dios está en todas partes, está en el cielo, en la tierra y en cada lugar. Por lo tanto, Dios estaba en la pequeña habitación de la Virgen en Nazaret cuando se le apareció el ángel. Pero era infinitamente distante de las criaturas por el abismo de pecado y por su natural pequeñez. Dios, en el instante que la Virgen pronunció su sí, en el seno purísimo de ella se desposó con la naturaleza humana, desposó a la criatura, obrando un acercamiento inimaginable entre la divinidad y el universo. Desde entonces Él está en medio nuestro. Aquella distancia infinita que nuestra imaginación ha expresado poniendo a Dios lejos de nosotros, por encima de los cielos, se ve anulada: Él está en la tierra, Él es nuestro conciudadano».   Pascual Foresi, Teologia della socialità, Città Nuova 1963, pág. 66

Desde el monasterio de Halki, en Turquía, un llamado por la paz

Desde el monasterio de Halki, en Turquía, un llamado por la paz

20151128MonasteroHalkiEl 27 de noviembre se concluyó la primera parte del Congreso ecuménico de los obispos amigos de los Focolares, en el Monasterio de la Santísima Trinidad en la isla de Halki. El Card. Francis Kriengsak puso en evidencia como la unidad entre las distintas iglesias cristianas está al servicio de toda la familia humana. «La diversidad es un don y un enriquecimiento recíproco, -son las palabras del Cardenal- pero es posible sólo con una escucha sin juicio, con el diálogo de la vida, compartiendo experiencias, con una acogida que armoniza los varios carismas». Del conocimiento recíproco emergieron los desafíos y las características particulares de cada iglesia sobre problemáticas álgidas.

20151128JesusMoran

Jesús Morán

En la mañana, Jesús Morán, copresidente de los Focolares, identificó algunos de los grandes desafíos de la humanidad de hoy, entre los cuales: la globalización, la ultra-contemporaneidad, el adviento de una tercera guerra mundial por partes; y puso en evidencia las respuestas que la cultura de la unidad ofrece. Citando al obispo Klaus Hemmerle, pionero de estos congresos, indicó la necesidad de una actitud de escucha del mundo, «Enséñame tu forma de pensar –decía Hemmerlepara que yo pueda aprender nuevamente mi forma de anunciar», sólo de este modo, – continua Morán – es posible realizar una «necesaria operación de purificación de las “incrustaciones religiosas” presentes en nuestras iglesias. Son éstas las que nos dividen, el mundo ya no nos permite estar desunidos pero tampoco anunciar el mensaje de Cristo como lo hemos hechos hasta ahora. Por otro lado los primeros cristianos no anunciaron una nueva religión sino una vida plena, la vida que habían encontrado en Jesús». En el diálogo que siguió se puso de relieve cuánto estas palabras entraron profundamente, y se sintió fuerte el deseo de allanar el camino hacia la plena y visible comunión. Aunque el panorama mundial parece indicar lo contrario, el copresidente invitó a la esperanza. «Este mundo así como es hoy –concluyó Jesús Morán- me lleva a ser más cristiano, por esa identificación con Jesucristo que me permite vivir con los otros hermanos una comunión trinitaria más profunda». Los obispos pudieron conocer la historia del Monasterio de la Santísima Trinidad, durante una breve visita. Desde 1844 aquí funcionaba el seminario para la formación del clero greco-ortodoxo, hasta que, en 1971, la Corte Constitucional turca decidió que todos los institutos privados de alta formación fueron englobados en la oferta universitaria pública. El Consejo del Seminario se opuso y como consecuencia ordenaron la clausura de la célebre Escuela teológica donde habían estudiado teólogos de muchas partes del mundo, también de otras Iglesias. En 127 años de actividad, 950 estudiantes se graduaron de esta escuela, 330 se convirtieron en obispos, 12 fueron elegidos Patriarcas Ecuménicos, 2 elegidos Patriarcas de Alejandría, 3 de Antioquía, 1 Exarca de los Búlgaros, 4 arzobispos de Atenas, 1 arzobispo de Albania y 318 fueron ordenados sacerdotes. El actual abad del monasterio, el metropolita Elpidophoros Lambriniadis, presentó un tema con el título “El amor de misericordia y la comunión entre los cristianos”, una interesante lectura histórica del camino de diálogo hecho entre la Iglesia de Oriente y la de Occidente, con una especial referencia al papel que jugó Chiara Lubich, la fundadora de los Focolares, en el proceso de acercamiento de las dos iglesias. 20151128TurchiaVescoviAl concluir esta primera parte del Congreso, los obispos hicieron propio el llamado del Patriarca Bartolomé I, de rezar por el seminario teológico se vuelva abrir. Además invocaron la liberación de los dos obispos que fueron raptados en Siria en abril del 2013: el obispo greco-ortodoxo de Aleppo, Paul Yazigi, y el arzobispo siro-ortodoxo Gregorios Yohanna Ibrahim, obispo amigo de los Focolares y asiduo participante de estos encuentros. Ahora ha caído la noche y también la lluvia cae suavemente sobre la isla. Las carrozas bajan por la colina llevando una carga mucho más ligera: obispos hermanos comprometidos a vivir el amor recíproco para que Jesús Resucitado pueda volver a donar nueva luz al mundo. De la enviada Adriana Avellaneda