4 Dic 2015 | Sin categorizar
Lograr describir un proyecto social desde su origen no es fácil. Así ha sido para la escuela de Pho Cap, en la ciudad de Ho Chi Minh, en Vietnam. Se trata de un proyecto que recibió el honor, hace algunos días, de recibir una visita privada de Laura Mattarella, la hija del Presidente de la República italiana, quien acompañaba a su padre en una visita oficial. Fue acogida sin protocolo por algunos miembros del Movimiento de los Focolares, los actuales responsables y colaboradores de la escuela. Laura Mattarella fue a visitar a los 100 niños. La escuela de Pho Cap nació en 1998, a través de un sacerdote del Focolar con la ayuda de algunos jóvenes universitarios, entre los primeron en adherir a la espiritualidad de la unidad. Es un proyecto nacido en una casa abandonada, por amor a los residentes de menores recursos que llenan el barrio de Binh Thanh, Una vez que la limpiaron de numerosas jeringas, los jóvenes levantaron el techo, después los baños, el sistema eléctrico e hidráulico. Todo se realizó gracias a pequeñas donaciones y mucho sacrificio. Los jóvenes se convirtieron en obreros, plomeros, electricistas… … De aquellos tiempos, una de ellos, ahora focolarina, recuerda: “Fue un trabajo duro, pero el espíritu del Movimiento nos impulsó a amar concretamente. También algunos obreros colaboraron con su trabajo en esta realización. ¡Realmente fue construir un proyecto juntos!”. En pocas semanas transformaron esos ambientes en un lugar habitable y empezó la actividad. Después de trató de convencer a la gente para que enviaran a sus hijos y haciéndolos comprender que era mejor que estudiaran en lugar de mandarlos a trabajar. De hecho, muchos de esos niños pasaban su día deambulando por las calles de Saigón, vendiendo números de la lotería y no iban a la escuela. Para lograrlo los jóvenes fueron a buscar a “los alumnos” casa por casa. Al primer grupo, pronto se unieron también unas chicas dispuestas a donar su tiempo, entusiasmadas por el proyecto.
De un pequeño grupo de alumnos que no recibían ningún alimento, se comenzó dando la merienda y después el almuerzo todos los días. Es un proyecto que está siempre en desarrollo, superando muchas dificultades, hasta llegar a ser una escuela de “prestigio” por sus logros, pero que sigue siendo pobre para los pobres, y logra dar un testimonio convincente en un ambiente de periferia nada fácil. Mirando los rostros y los ojos de los niños de Pho Cap, en su mayoría provenientes de familias budistas, se lee confianza, serenidad, y deseos de vivir. Laura Mattarella se dio cuenta de todo esto y quiso las fotos del encuentro al que definió como “bellísimo”, a pesar de su sencillez, rico de humanidad, de dulzura y de relación. La directora de la escuela comentó; “La visita de la hija del Presidente de Italia nos ha animado a seguir adelante en el espíritu que nos anima; vivir la fraternidad entre todos nosotros colaboradores y transmitirla a los alumnos, para que se conviertan en portadores de este espíritu en sus familias y en la sociedad en la que viven”. Para conocer y apoyar el proyecto: Acción Familias Nuevas: AFN onlus Città Nuova: «Spazio Famiglia” Acción por un Mundo Unido: AMU
4 Dic 2015 | Sin categorizar
Una categoría mal pagada, la de los educadores. Y esto dice mucho de la importancia que la sociedad y los gobiernos dan a la educación. Del 18 al 21 de noviembre se reunieron en Roma 2500 educadores para un congreso organizado por la Congregación para la educación católica. El motivo eran los 50 años de la declaración del Concilio Vaticano II sobre la educación y los 25 años del documento sobre las universidades católicas. «Vine con una colega hebrea, y desde India había católicos y algunos hindúes –cuenta Nieves Tapia, argentina, directora del CLAYSS (Centro Latino Americano aprendizaje y servicio solidario)-. Sentía que ya esto era un fruto del Concilio: la iglesia en diálogo. Con el lema, “Educar, una pasión que se renueva”, nos encontramos educadores provenientes de todo el mundo, con realidades muy distintas». Las experiencias de escuelas católicas en lugares “de frontera”, presentaron el desafío del diálogo en acto. Como en Marruecos, donde los profesores y los alumnos son musulmanes. O en Filipinas, país en su mayoría católico, donde la universidad está abierta también a los musulmanes, por lo que anima a esos estudiantes a hacer el ayuno durante el Ramadán, y reserva un lugar de oración no sólo para los cristianos, sino también para ellos. «Un respiro universal – afirma Nieves Tapia – no sólo por la proveniencia geográfica, sino también por la tipología de escuelas y universidades representadas: públicas, privadas; muchas escuelas que trabajan para personas pobres». En su intervención, el papa Francisco transmitió su pasión por la educación… «El Papa respondió algunas preguntas, habló espontáneamente, del corazón, con mucha pasión. Subrayó la necesidad de salir a la periferia, no para hacer beneficencia, sino porque es allí donde nacerá la nueva cultura. Allí aprendemos la sabiduría profunda que hay en el dolor. Si pensamos en las grandes reformas educativas (Don Bosco, Freire) podemos decir que todas nacieron en las periferias. Además, Francisco subrayó la importancia de trabajar por la unidad de la persona, poniendo en juego la cabeza, el corazón, las manos; de reconstruir el pacto educativo, es decir, la unidad entre la escuela y la familia, entre la escuela y la comunidad, la relación con la vida real sin encerrarse en las aulas; después habló de la importancia de salir, también como una respuesta a la cultura de élite que es el gran peligro de tantos sistemas educativos, donde se corre el riesgo de dejar a la gente afuera». Entre los temas tratados en el Congreso, que en cierto modo fueron tratados implícitamente por el Papa, está el del aprendizaje-servicio (service learning), una línea pedagógica en la que estás comprometido en primera persona… « Se trata de una pedagogía que hemos tratado de enriquecer con la experiencia latinoamericana y con la espiritualidad de la unidad: el aprendizaje servicio solidario. Es necesario dejar que el estudiante salga del aula y se ponga al servicio. Que aprenda a hacer, a vivir, a ser un mejor ciudadano. Hasta que no tiene la posibilidad de hacer una práctica en la realidad, no se ha cerrado el círculo del aprendizaje. La investigación lo demuestra». «Y esto se verifica cuando los chicos aprenden a usar los conocimientos del aula al servicio de los demás. Por ejemplo en una escuela técnica, en lugar de tener un prototipo estilo robot, los jóvenes construyen sillas de ruedas para personas que las necesitan». El Service learning tiene casi 50 años, son miles las universidades y las escuelas en todo el mundo que ponen en práctica cuanto se aprende al servicio de los demás». ¿Qué perspectivas emergen del Congreso? «Las líneas que ha dado el Papa. Sobre todo emergió la necesidad de renovar la pasión educativa y redescubrir lo que ya existe. “Debemos cambiar la educación para cambiar el mundo”, dijo Francisco. Ya estamos en camino y esto es un signo de esperanza».
2 Dic 2015 | Sin categorizar
Silvana Veronesi, una de las primeras y más estrechas colaboradoras de la fundadora de los Focolares falleció a la edad de 86 años. La comunicación la dio la presidente María Voce a las comunidades del Movimiento presentes en los cinco continentes: «La acompañamos con la certeza de que habrá una gran fiesta en el Cielo». Se remonta a 1945 su primer encuentro con Chiara Lubich. Tenía sólo 16 años y estaba en búsqueda de algo grande por lo cual vivir. Desde entonces, fascinada por la espiritualidad de la unidad, entró a formar parte del grupo que dio vida, con Chiara, a la experiencia del Movimiento de los Focolares. En 1949 se trasladó a Florencia para frecuentar la facultad de Medicina. Con sencillez, dio testimonio de esta nueva vida a jóvenes y chicos, haciendo surgir la primera comunidad de los Focolares en Toscana. Después fue a Turín y a Milán.

© CSC Audiovisivi
Desde 1955 estuvo en Roma, junto a Chiara Lubich, con tareas particulares. En noviembre de 1960 hizo su primer viaje a Estados Unidos y Canadá, donde puso las bases para el desarrollo del Movimiento en Norteamérica. De 1961 a 1972 fue la responsable central de las focolarinas, un encargo que tuvo nuevamente de 1990 al 2002. En 1972 se le confiaron las jóvenes del Movimiento y estuvo en primera línea acompañando a las nuevas generaciones por casi dos décadas. A ellas les recordaba la viva impresión de su primer encuentro con Chiara Lubich: «Entendimos que teníamos sólo una vida. Si hubiésemos tenido 3 ó 4, habríamos podido gastarlas en muchas formas, pero como teníamos una sola había que gastarla bien, por algo grande, que valiera la pena, por algo que permaneciera: Dios. Y nosotros hicimos de Dios el Ideal de nuestra vida». Es la consigna que deja todavía hoy a cuantos quieran recibirla. Los funerales tendrán lugar en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo el domingo 6 de diciembre a las 9,00 de la mañana.
2 Dic 2015 | Focolare Worldwide, Senza categoria

(C) CSC Audiovisivi
Las últimas dos jornadas del encuentro ecuménico de los obispos amigos de los Focolares tuvieron como centro el Patriarcado greco-ortodoxo, sede del Patriarca Bartolomé I, para participar en la fiesta de San Andrés. Desde hace 1700 años el Patriarcado es el punto de referencia para los ortodoxos que hoy día son alrededor de 300 millones de personas en todo el mundo. El domingo 29 de noviembre en la tarde, la gente fue llegando poco a poco, algunas mujeres con velo para cubrirse la cabeza. No eran sólo ortodoxos de Estambul sino también griegos, rusos. Es impresionante ver la fila de 35 obispos de 16 iglesias distintas dentro de la Iglesia de San Jorge. Es la primera vez que participo en una liturgia ortodoxa. Se participa con todos los sentidos. Los ojos quedan extasiados ante los vivos colores de los íconos. Es un río de luz. El oído se ve estimulado por la cantilena en griego antiguo, por los cantos que conducen al misterio de la oración. El olfato lo estimula el incienso que perfuma el alma. El gusto es provocado por la Eucaristía y por el pan “antidòro”. Es un pedazo de pan bendecido que se distribuye al final de la celebración. La finalidad tanto de las vísperas del domingo en la tarde, como de la larga liturgia del lunes 30 de noviembre, fiesta de San Andrés, no es recitar oraciones, sino convertirse en oración, como decía Orígenes: «Toda nuestra vida debería ser una oración extendida e ininterrumpida». Al tomar la palabra, el Patriarca Bartolomé hizo una comparación entre Andrés, el hermano de Pedro, el “primer llamado” y Chiara Lubich, la “primera llamada” al carisma de la unidad. «No tenemos derecho a desanimarnos –concluyó- ante el ruido de tantos horrores que son perpetrados por las calles del mundo, tenemos en cambio el deber de anunciar a todos que sólo el diálogo, la comprensión, la actitud positiva que proviene de nuestra fe en Cristo puede vencer. El santo apóstol Andrés no tuvo dudas al encontrar al Maestro, tampoco Chiara tuvo dudas de confiarse a Él. Igual nosotros, conscientes de todas nuestras responsabilidades, no tenemos dudas del camino que hemos emprendido, en el encuentro entre nuestras Iglesias, en el encuentro entre credos, en el encuentro con la humanidad que sufre, porque sólo el Amor puede vencer, y las puertas de los Infiernos no prevalecerán contra ella». Ha sido un reconocimiento público al papel que tuvo Chiara en el camino ecuménico. Un carisma que ha estimulado también a Bartolomé I, muy activo en la campo del ecumenismo con sus recientes viajes a Italia, Inglaterra, Bélgica, Bulgaria. Le preguntamos el motivo de su incesante trabajo por la unidad. «Porque es la voluntad del Señor –responde Bartolomé I-, el mismo Jesús ha rezado al Padre por la unidad de todos los creyentes. Su oración, su voluntad es un mandamiento para nosotros. Nosotros tenemos que rezar y trabajar para la realización de esta divina voluntad. De este modo la unidad sería un aporte a la paz del mundo, a la fraternidad entre las naciones. Y hoy el mundo tiene más necesidad que nunca”. Del enviado Aurelio Molè
2 Dic 2015 | Focolare Worldwide
Las cuatro dimensiones del camino ecuménico, según el Papa Francisco, son: el ecumenismo de la caridad, de la verdad, el ecumenismo práctico y espiritual. El Cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, en una intervención profunda delinea el objetivo de la plena unidad de las iglesias como perspectiva del diálogo ecuménico. Según el Papa Francisco, en línea con sus predecesores, “las divisiones son un escándalo, el compromiso ecuménico debe aspirar a la celebración común de la Eucaristía y la unidad, se realiza siempre en la diversidad reconciliada”. La unidad es un camino. Su profunda convicción se basa en el hecho de que “La unidad no llegará como un milagro: está en camino, la hace el Espíritu Santo en el caminar hacia ella”. En primer lugar, el Papa le da importancia al diálogo fraterno a través de las palabras y los gestos, alimentados por la caridad, que es un encuentro de cristianos de distintas iglesias porque “la verdad es un encuentro entre personas. La verdad no se hace en un laboratorio, se hace en la vida, buscando a Jesús para encontrarlo”. El diálogo teológico es importante pero lo concibe como un “intercambio de dones”, no es “un mero ejercicio teórico”, sino que debe permitir “conocer a fondo las recíprocas tradiciones para comprenderlas y, también, para aprender de ellas”. Sobre todo se puede colaborar de forma práctica: rezando juntos, trabajando juntos, buscando la paz, custodiando la Creación, ayudando a los pobres, defendiendo la libertad religiosa, el matrimonio y la familia. Pero la unidad “es en primer lugar un don de Dios por el cual debemos incesantemente rezar”. Los cristianos que sufren persecución hoy son muchos. ¿Por qué el Papa pone tan en evidencia la importancia del ecumenismo de sangre? “Debemos ser conscientes de que el 80% de los hombres perseguidos en el mundo en el nombre de la fe son cristianos. Hay más persecuciones hoy que en los primeros siglos del cristianismo. Es un hecho que debe provocar una gran solidaridad entre todas las iglesias porque los mártires no son perseguidos porque son católicos, armenios, ortodoxos, anglicanos, pentecostales, luteranos, sino porque son cristianos. Su sangre no divide sino que une. Los mártires viven ya la primera comunión en el cielo que nosotros debemos reencontrar en la tierra. Ellos nos ayudarán en el camino de la unidad” Después de 50 años de preparación, en el 2016, se desarrollará el Sínodo panortodoxo. ¿Qué consecuencias podrá tener en el movimiento ecuménico? “Si las iglesias ortodoxas reencuentran mayor unidad entre ellas, esto será una gran ayuda también para el ecumenismo y ayudará también en el camino para poder celebrar la Eucaristía juntos entre católicos y ortodoxos. Estoy convencido de que el Patriarca Ecuménico Bartolomé está entregando todo su corazón por este Sínodo Panortodoxo. Como Iglesia católica queremos ayudar en todo lo que podamos y rezamos intensamente”. Se concluyó el 34º Congreso de los obispos ecuménicos de los Focolares. ¿Qué aporte pueden dar a la unidad entre las iglesias este tipo de encuentros? “El ministerio del obispo es un ministerio de unidad en la propia iglesia y de unidad entre las iglesias es, al mismo tiempo, una gran obligación para todos los cristianos porque es la voluntad de nuestro Señor. Y todos los obispos quieren ser obedientes a la voluntad de Dios. Este tipo de encuentros puede ayudar a reencontrar la unidad de la cual tenemos distintos conceptos en las distintas iglesias. Buscar el consenso, dialogar es el compromiso más importante en esta etapa del ecumenismo. Y estoy muy agradecido a los Focolares por este compromiso en el ecumenismo” Del enviado Aurelio Molé