Movimiento de los Focolares
Mundo de la escuela: el correo de la amistad

Mundo de la escuela: el correo de la amistad

p>«Trabajo en una escuela primaria como maestra de educación especial. En mi clase está F., un niño que tiene un audífono. Tiene problemas de conducta y dificultad para relacionarse con los compañeros, quienes a su vez lo rechazan y lo excluyen de los juegos. Por lo general, en el aula hay rivalidad entre los niños, que compiten para subrayar el error del otro o el defecto de quien parece más débil. Entonces pensé en involucrarlos en una actividad que les resultara gratificante, ayudándolos a ver las cosas buenas que hay en cada uno de ellos, y esperando que vieran también las cosas buenas de F.

Nació así el “Correo de la Amistad”: una mañana sobre mí escritorio apareció una caja de colores con una hendidura como la de la casilla del correo. En la tapa de la caja había pegado una caricatura de Gibi e DoppiaW que decían sonriendo “¡Tengo una sorpresa para ti!”. Propuse a los niños que usaran la caja durante la semana para decirse unos a otros las cosas buenas que habían vivido o los aspectos positivos que durante el día observaban el uno en el otro. Las cartas podían ser anónimas o firmadas, y dirigidas a cualquiera de los compañeros. Podían mandar dibujos, poesías, pequeños regalitos. Decidimos también participar nosotras las maestras para escribir a esos niños que, seguramente, no iban a recibir nada. El correo lo leeríamos juntos al final de cada semana. Los niños aceptaron la propuesta con entusiasmo y se lanzaron a escribir cartas, notitas y poesías.

Al final de la primera semana, toda la clase estaba agitaba por la impaciencia. La apertura del correo fue un momento para compartir; finalmente se concentraron en lo positivo y no en lo negativo. Cada niño recibió una carta y declaró estar dispuesto a responder al remitente.

Nosotras las maestras, habiendo controlado previamente quién había recibido algo y quién no, escribimos a algunos breves pensamientos y a otros les entregamos en una tarjetita una tira cómica de Gibi e DoppiaW. Los destinatarios de las tiras cómicas preguntaron sobre estos simpáticos personajes y pude explicarles el significado de las historietas. Nació un diálogo bello y profundo. A partir de ese momento, recibir una tira cómica se convirtió en un privilegio, un regalo especial que todos conservaban celosamente.

Las semanas siguientes el ambiente en la clase cambió notablemente: los niños eran más gentiles entre ellos, en parte por el deseo de recibir cartas, en parte por las relaciones positivas que nacieron a partir de las felicitaciones de los compañeros.

A F., en cambio, le costó más que a los demás sacar provecho del “correo de la amistad”: se negaba a escribirle a los otros, diciendo que seguramente no iba a recibir nada de nadie, a excepción de las maestras. Y fue así las primeras dos semanas. Pero la tercera semana una niña le escribió diciéndole que él era un amigo que le prestaba cosas. F. Estalló en llanto y rompió la nota con rabia. Pero la siguiente semana pidió ayuda para escribir algunas cartas; y a la siguiente recibió otras notas llenas de felicitaciones que lo llenaron de estupor.

Entonces, decidió escribir una nota de saludo a todos. Para él, tan selectivo en sus relaciones, fue un gran paso que lo llenó de emoción. El “correo de la amistad” siguió funcionando hasta el final del año. Se convirtió en parte integrante de nuestra vida escolar, en un vehículo de afecto y de reciprocidad para todos».

(M. T. – Italia)

Mundo de la escuela: el correo de la amistad

Adhesión de los Focolares como iniciativa de solidaridad

© Sean Scaccia

La comunidad del Movimiento de los Focolares de Cerdeña adhirió a la invitación de los obispos sardos de realizar una comunión de bienes monetaria para restituir a la Caritas de Buenos Aires, vinculada históricamente con la isla italiana.

En efecto, el nombre original de la capital argentina, Santa María del Buen Ayre, deriva de Santa Maria della Bonaria, tan venerada por los sardos

“De parte de la Caritas sarda un regalo para los ‘últimos’ de Buenos Aires”, éste es el título que le quisieron dar a la iniciativa.

Los Focolares sardos, además, ofrecieron al Papa Francisco un regalo simbólico: una tela (1 m. x 70 cm) con el título “Confianza”, realizada por el artista Sean Scaccia. La tela, estaba acompañada por un breve texto del autor:

“La Confianza

es un salto en la oscuridad

de un alma   en la Luz

que, sin mirar la oscuridad de alrededor,

se lanza en un abrazo con el Cielo”

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LoppianoLab 2013: gana la sociedad civil

Son 2000 las personas – entre empresarios, jóvenes, familias, docentes, instituciones –que del 20 al 22 de septiembre, concurrieron a la ciudadela internacional de Loppiano (FI) y más de 3000 los que siguieron la manifestación a través de las redes sociales. LoppianoLab 2013 no ofrece conclusiones, sino acciones y proyectos que empiezan o ya en curso porque son el fruto de cuatro años de trabajo en red en todo el país.

A los trabajadores sardos el Papa les dijo que Italia “necesita un nuevo lanzamiento para arrancar” y “una nueva generación de laicos cristianos comprometidos, capaces de buscar con competencia y rigor moral soluciones para un desarrollo sostenible”. Los participantes de LoppianoLab le hacen eco pues han intentado diseñar una Italia nueva, en diálogo con unos treinta docentes universitarios, dos ministros y un subsecretario del Gobierno italiano, tres magistrados, unos cincuenta periodistas y los estudiantes del Instituto Universitario Sophia.

Fueron unas veinte las iniciativas presentadas. Como la acción Familias Nuevas Onlus que cada año recoge más de 6 millones de euros para proyectos de adopciones a distancia; la red de jóvenes productores de videos que tiene en el corazón la formación social; el trabajo de muchos religiosos que acuden en las calles a los emigrantes y los necesitados; los comunicadores al servicio de la legalidad y del bien común; la constitución de sinergias entre ciudadanos e instituciones a nivel regional y nacional para proyectos formativos y de buenas prácticas como respuesta a la emergencia de la inmigración.

Del mundo de la economía y el trabajo, la propuesta de la Economía Civil, reforzada por la existencia de más de 200 empresas que en Italia han abrazado el proyecto de la Economía de Comunión: emerge la propuesta de un estilo empresarial diferente, capaz de contribuir a la renovación de la economía italiana.

En el frente de la emergencia de la legalidad: un proyecto de ley para la reglamentación de los juegos de azar asociado a la campaña Slotmob (campaña de movilización de los ciudadanos en pro de “un buen juego” y “contra la nueva pobreza y la dependencia del juego de azar”); la promoción de elecciones y concumo con criterio; la actualización de redes y espacioes de cooperación con la respuesta “plural” a la extorción, la usura, la ilegalidad difundida. Instituciones y ciudadanos, asociaciones y empresarios están entretejiendo –juntos- un itinerario común hacia la difusión de la legalidad.

En la inauguración de LoppianoLab, la presidente de los Focolares, María Voce, al reconocer el impacto a nivel nacional del evento, “laboratorio por excelencia” por estar construido por tantas fuerzas vitales del país, subrayó su finalidad: “dar respuestas a la compleja y difícil situación de Italia”. Con el augurio –compartido- que de él puedan emerger cada vez más propuestas y acciones que tengan en sí la fuerza innovadora del “pensar, actuar, vivir en la y por la ‘tierra prometida’: la fraternidad universal”.

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El Papa Francisco. Cerdeña, “Primavera 83”

“Quitarle peso a la ley del provecho y de la rentabilidad y volver a poner en el centro a la persona y al bien común”, dijo el Papa Francisco en modo terminante ante miles de desocupados durante su visita a Cerdeña. Son los “jóvenes desocupados, las personas que necesitan un subsidiado del Estado o que están en situaciones precarias, los empresarios y comerciantes que tienen dificultades para salir adelante” las que más tengo en mi corazón.

En este contexto de preocupante precariedad el Pontífice no duda en afirmar con fuerza que “no hay dignidad sin trabajo”. Le presentan algunos testimonios que quieren ser ya una respuesta a su llamado. Como el caso de la Cooperativa “Primavera 83” nacida por iniciativa de la Asesoría de Servicios Sociales de la Municipalidad de Cagliari, con el objetivo utilizar los fondos de una Ley Regional sobre la ocupación para dar trabajo a un grupo de chicos con problemas sociales, encomendándoles el cuidado de los jardines de las escuelas de la ciudad.

áreas verdes de Cagliari que cuida la cooperativa «Primavera ’83”.

María Grazia Patrizi, a nombre de los empresarios sardos, cuenta: “Creamos una cooperativa que desde sus primeros pasos ha hecho de la cohesión y la coherencia su verdadero capital. Éramos jóvenes apasionados y tenaces; superamos muchos fracasos, volviendo a empezar todas las veces.

En 1993, la formación y el profesionalismo nos permitieron ganar la licitación del mantenimiento de las áreas verdes de nuestra ciudad, Cagliari.  En 1994, “Primavera 83” presentó la propuesta de revalorar con un jardín el barrio San Elias, una aldea de pescadores que se había convertido en una zona marginal de la ciudad. Todos pensaban que invertir allí era desperdiciar el dinero, en cambio hoy ese jardín (diseñado, realizado y mantenido por “Primavera 83”) es uno de los más bellos de la ciudad. A menudo es utilizado con orgullo por sus habitantes, como espacio para hacer el álbum fotográfico del casamiento”.

En 1999, los socios y los empleados de “Primavera 83” que trabajaban en el mantenimiento de las áreas verdes de  la ciudad de Oristán, hicieron una interpretación innovadora del contrato con los trabajadores, y decidieron regalar una parte de sus vacaciones para permitir a un colega que asistiera a su hijo que tenía una enfermedad crónica, sin que perdiera su salario

En el 2008, para festejar los 25 años de actividad, la cooperativa donó al Municipio de Cagliari la decoración de la rotonda ubicada frente al cementerio. La misma, está dedicada a los socios de “Primavera  83” que nos precedieron en el cielo en los años ’90, debido al SIDA.

“Hoy, después de 30 años de vida –prosigue María Grazia Patrizi- la cooperativa, que adhiere a la Economía de Comunión, da trabajo a 110 personas y trabaja en el mantenimiento de las áreas verdes dae otros municipios de la provincia, facturando más de 3 millones de euros. Competimos en el mercado con las más importantes empresas regionales del sector. Los convenios con servicios sociales territoriales, nos permiten incluir a un tercio de trabajadores “vulnerables”, entre ellos,  personas con discapacidad y retraso mental, presos y drogadictos.   Para nosotros la cooperativa social es una empresa que, mediante la solidaridad, responde a los criterios del mercado: profesionalismo, eficiencia y calidad; valora y responsabiliza el potencial de todos, socios y trabajadores.

En este momento de crisis –concluye la empresaria- sentimos que esta política de tratar de incluir a personas que no tienen requisitos de eficacia y eficiencia, se ha convertido en una ventaja para toda la sociedad, invirtiendo el financiamiento para la asistencia social a los desocupados, en un pilar para el desarrollo de Cerdeña».

Es una de las muchas respuestas a ese: “ánimo” que el Papa pidió a los sardos desocupados, un “un ánimo que surge desde dentro y que los impulsa a hacer de todo (…) para afrontar con solidaridad (…) e inteligencia este histórico desafío”.