31 May 2012 | Focolare Worldwide
“El miedo es el sentimiento más fuerte que padecen muchos y lo que da más trabajo calmar. Estamos todos muy sacudidos. El sentir la cercanía de la gente y el poder compartir es la ayuda más deseada”. Los que hablan son María Palladini y Franco Monaco, los responsables de las comunidades del movimiento de los Focolares de la región italiana (Emilia) golpeada en el correr de una semana por una serie de terremotos que han ocasionado diecisiete muertos, más de 350 heridos y 15.000 personas desalojadas. La situación está en constante evolución, por los movimientos de fuerte entidad que ahora se desencadenan. La franja territorial más afectada es la que queda entre la provincia de Modena y la de Ferrara. Los terremotos provocaron graves daños en los edificios históricos, en las fábricas, en muchas iglesias que se destruyeron y otras que están frágiles.
Existen muchas anécdotas sobre estos días. Como por ejemplo hubo alguien que no logró salir de casa pero esto fue providencial pues una viga que cayó fuera de su puerta lo habría podido golpear. O la de alguien que en el trabajo tuvo que compartir el dolor de los obreros muertos en los galpones. Y también aquellos que tuvieron que ser evacuados del hospital. Todos están experimentando “con fuerza que en un momento puede cambiar todo” e inmediatamente después del primer movimiento terrestre “comenzó una red de llamadas telefónicas para saber uno del otro”
Quienes nos transmiten la puesta a punto de la situación sobre la ayuda humanitaria son Adriana Magnani y Stefano Masini del Movimiento “Humanidad Nueva”. “La Protección Civil –dicen- se está prodigando ya en todos los pueblos y sectores golpeados y ha promovido el alojamiento de forma diversificada (campos de alojamiento, estructuras bajo techo, albergues) proporcionando casi 9.000 lugares” Llegaron voluntarios de la Protección civil de todas partes de Italia.
Adriana y Stefano pudieron captar las exigencias más fuertes: “La necesidad de un sostén psicológico, porque todos están duramente probados; la posibilidad de tener “camper o casa rodante” para que sea menos desagradable pasar las noches fuera de casa, por esto nos estamos moviendo en toda la región; la urgencia de buscar la posibilidad que empresas grandes y pequeñas puedan acelerar la vuelta al trabajo de estas personas, se habla de 15.000 personas que arriesgan quedar sin trabajo…”
“
La prioridad – agregan los dos referentes de Humanidad Nueva – es la de poder tener técnicos para la recuperación”. Se necesitan psicólogos, médicos e ingenieros: y comunicamos que todos los que quieran dirigirse a esta zona, deben ponerse de acuerdo con la Protección Civil local de las ciudades porqué es la Protección Civil la que coordina toda la colaboración que se puede brindar.
Junto con un pequeño equipo Adriana y Stefano son el punto de referencia para recibir los pedidos y las disponibilidades de ayuda “de forma que a las necesidades correspondan lo más posible ayudas adecuadas y coordinadas, sensibilizar a quienes, a nivel político y social, pueden contribuir a la solución de problemas burocráticos que podrían bloquear el retorno a la actividad”
Sin embargo, al lado de la devastación que puso en dura prueba a la población Emiliana, corre por estas tierras sacudidas por el terremoto, un río de solidaridad. Lo confirman María Palladini y Franco Monaco: “Muchos abrieron sus casas para alojar a los “sin techo”. En los pueblos existe una carrera de fraternidad y solidaridad que se extiende como mancha de aceite. Es muy vital la experiencia de Chiara Lubich y de las primeras focolarinas en la destrucción de la segunda guerra mundial: todo cae, solo Dios queda, solo el Amor”.
Para contribuir:
TITULAR: Associazione Solidarietà
BANCO: Cariparma Crédit Agricole
CODIGO IBAN: IT34F0623012717000056512688
CAUSA: Terremoto in Emilia Romagna
Con Tarjeta de Crédito:
Depósitos a través de PAYPAL a los Link presentes en el sitio con la
Causal: Terremoto in Emilia Romagna.
www.solidarietaonlus.org
31 May 2012 | Sin categorizar
Publicamos las primeras líneas de la entrevista a María Voce, a cargo de Lucetta Scaraffia. Pronnto estará disponible la traducción integral.
- «Queríamos que el nuevo encarte dedicado a las mujeres de «L’Osservatore Romano» saliera con su entrevista: usted es la única mujer que preside un Movimiento de tanta importancia. ¿Esta singularidad le pesa en sus contactos con la jerarquía eclesiástica?
No me pesa, pero es una peculiaridad que cada vez más la reconocen el Papa, los cardenales, los obispos, según el significado original expresado por Juan Pablo II: ser signo y garantía del perfil mariano que expresa el primado del amor sobrenatural, de la santidad, y que es co-esencial al perfil apostólico-petrino. Ambas dimensiones concurren, dijo Wojtyła, «a hacer presente el Misterio de Cristo y su obra salvífica en el mundo». No fue así las primeras dos décadas de nuestra historia: ¡la novedad era tal! Detrás hay un largo itineraario no excento de sufrimiento. (…)
- La Iglesia en estos últimos años ha tenido que superar momentos de gran dificultad. ¿Cree que un nuevo papel y la presencia de las mujeres facilitaría su superación?
Es difícil decirlo. Yo diría que hay que mirar al hoy, cuando una profunda crisis atraviesa no sólo la Iglesia, sino toda la humanidad. Si, como repite el Papa, en la raíz de la crisis hay una crisis de fe, la mujer, allí donde se encuentre tiene una vocación específica ser portadora de Dios, de ese amor sobrenatural que tiene el valor más grande y eficaz para renovar la Iglesia y la sociedad. de Lucetta Scaraffia –Lee la entrevista integral
30 May 2012 | Focolare Worldwide
“La familia: el trabajo y la fiesta”. Es este el lema del VII Encuentro Mundial de las Familias, que se desarrollará del 30 de mayo al 3 de junio, en Milán(Italia). Promovido por la Santa Sede, a través del Consejo Pontificio para la Familia y la Archidiócesis de Milán, la organización del Congreso moviliza a decenas de Asociaciones, Obras y Movimientos comprometidos, de manera activa, con el campo de la familia.
Los trabajos comenzaron el 30 de mayo con el Congreso teológico-pastoral, con una introducción del prof. Luigino Bruni, de la Universidad Bicocca de Milán, sobre el tema clave del evento. En la velada del 1º de junio, el concierto de la Scala con el maestro D. Barenboim.
Las familias del Movimento de los focolares colaboran desde el inicio en la organización del Encuentro, ya sea como miembros del Consejo Pontificio para la Familia, como con una presencia, desde hace muchos años, en las instituciones religiosas y civiles de Lombardía activas en el campo familiar. Para preparar el encuentro, que tendrá lugar por la tarde, con Benedicto XVI, se han dado cita la mañana del sábado 2 de junio en Carroponte de Sesto San Giovanni, desde aquí luego irán juntos hasta el aeropuerto de Bresso. En programa el “diálogo de las familias, esperando al Papa”.
En el evento está prevista la participación de la presidente de los Focolares, María Voce y de los esposos Anna María y Danilo Zanzucchi, unos de los iniciadores del Movimiento Familias Nuevas
Para Benedicto XVI esta edición del Encuentro Mundial de las Familias es “una ocasión privilegiada para volver a plantear el trabajo y la fiesta en la perspectiva de una familia unida y abierta a la vida, bien insertada en la sociedad y en la Iglesia, más atenta a la calidad de las relaciones que a la economía del propio núcleo familiar”.
Nota de prensa
transmisiones en directa
27 May 2012 | Focolare Worldwide
España cuenta con una larga historia. Cuando el Imperio Romano llega a la península (218 a.C.) encuentra pueblos muy distintos entre sí, fruto de una evolución en contacto con fenicios y griegos. Roma pone las bases para la afirmación de la mentalidad de un pueblo como unidad cultural y territorial. La configuración geográfica de la península –cinco cordilleras y cinco grandes ríos que la dividen en tantas regiones naturales- marcó la evolución de la lengua común, el latín, dando origen al castellano, al catalán y al gallego. La lengua vasca no es de origen latina y el pueblo vasco –al norte- permanece ajeno al influjo de la cultura romana.
En los siglos posteriores, España es invadida por distintos pueblos del norte de Europa, hasta que en el año 711 empiezan a asentarse el Islam y la cultura musulmana que llegan a conquistar prácticamente toda la Península. Durante ocho siglos, las culturas musulmana y cristiana coexisten, junto a la hebrea, alternando períodos de lucha con otros de tolerancia.
La convivencia entre las tres culturas, determinó las condiciones necesarias para la transmisión del patrimonio científico y cultural de la antigüedad y de la ciencia árabe al occidente cristiano. Un nutrido grupo de intelectuales en Toledo, se dedicaba a la traducción al castellano de obras árabes o griegas de los temas más variados.

Mariápolis: Seo d’Urgell
En 1492 Cristóbal Colón llega por primera vez a América y comienza así un período de luces y sombras en la relación con estos pueblos.
España todavía estaba dividida en reinos: Castilla, Aragón, Navarra,…
Fruto de esta historia es la España actual: una sociedad formada por culturas ricas, variadas y plurales. Una democracia que quiere tener en cuenta toda esta diversidad, recogida en su actual constitución, pero que tiene muchos desafíos sin resolver, como es la relación armoniosa de la unidad y la diversidad, con fuertes tensiones entre las comunidades autónomas y el Estado. Una sociedad que ha tenido un gran desarrollo económico y social, pero que sufre las consecuencias de la actual crisis económica, social y laboral, con especial incidencia en los más jóvenes.
Una tierra que acogió en 1959 a Piero Pasolini (focolarino italiano llegado desde París) quien dijera: “Hay mucho de Dios en esta nación y me parece que la ama con un amor especial”. El carisma de la unidad empezó a difundirse a toda España desde Barcelona. Pasan los años y el Ideal de la Unidad va echando raíces por todas partes y en personas de todas las edades; se suceden las Mariápolis: Solsona, Seo d’Urgell, Ávila,…Son años en los que dejan una profunda huella personas como Nunziatina Cilento, Gino Bonadimani, Margarita Bavosi o Carlos Clariá, por citar solamente algunos nombres.
Dos fechas marcan etapas fundamentales para la vida y el desarrollo del Movimiento de los Focolares en España: 1989 y 2002. Se trata de los años en los que Chiara Lubich realiza visitas a Santiago de Compostela –en la primera ocasión- en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud; y a Barcelona y Madrid en la segunda.
Durante este último viaje, Chiara visita algunas ciudades donde están muy presentes algunos santos, como Santa Teresa de Jesús (Ávila), San Juan de la Cruz (Segovia) y San Ignacio de Loyola (Manresa), grandes místicos que tanta influencia tuvieron en ella.
Además, lanza un desafío para todos los miembros de los Focolares: “Para España es necesario apuntar a la unidad; porque ya existe la distinción (por la variedad de pueblos, culturas y lenguas), entonces, aquí falta la unidad. Y después, con la Sabiduría, se llegará a asumir las culturas -no a destruirlas-, asumirlas e iluminarlas”.
Por esto hizo nacer la ciudadela Castillo Exterior. Un lugar donde la experiencia se hace visible, donde todos juntos se componen en unidad, la testimonias y la transmiten al mundo.
El pueblo de los Focolares en España acoge con entusiasmo la propuesta de Chiara Lubich y se lanza a la aventura de construirla. Crece el deseo y la disponibilidad para conocerse y vivir los unos por los otros. El sentimiento de pertenecer a la misma familia crece y se hace más visible.
El año 2011 comenzó con la visita de Maria Voce y Giancarlo Faletti. Pudieron conocer de cerca las muchas riquezas culturales, artísticas y naturales de España y, sobre todo, a los miembros de los Focolares. A la conclusión de su visita, Maria Voce subrayaba que “cada uno de estos pueblos que forman España, tiene algo que dar a todos los demás”. Y animaba a todos a “ser conscientes de que yo tengo un don para dar a los demás y que los otros tienen un don para darme a mí; y ponerlo a disposición. Y esto no puede ser entre iguales. Si soy igual a otra persona, no tengo nada que darle”.
En la actualidad son 25.000 los miembros, adherentes y simpatizantes de la espiritualidad de la unidad en España. La vida evangélica se encarna en multitud de realidades sociales y culturales, dando origen –entre otras iniciativas– al Movimiento Político por la Unidad y a empresas que adhieren a la Economía de Comunión.
Además de la ciudadela “Castillo Exterior” en Las Matas (Madrid), está ciudadela «Loreto» en Castell d’Aro (Girona), ambas con sus respectivos Centros Mariápolis (centros de ecuentros y de formación).
Como actividad editorial se publican dos revistas: Ciutat Nova (en catalán) y Ciudad Nueva (en castellano), además de numerosas colecciones de libros de espiritualidad, teología, patrística y de testimonios.
27 May 2012 | Focolare Worldwide
La Miniera nace en 2003 con el deseo desarrollarse según los principios de la Economía de Comunión (EdC), proyecto que lanzara Chiara Lubich en1991, en Brasil. Fue a ella a quien le pidieron que diera nombre al proyecto: ‘La miniera d’oro’ (la mina de oro), en referencia al valor de las personas a las que iba dirigido el trabajo: los ancianos. Y con este sentimiento trabajan, según cuentan Elena Bravo y José Alonso, directora y gerente respectivamente de la empresa. “Todos los días tratamos de que el centro de nuestro trabajo no sean los beneficios económicos sino las personas. Hacemos todo lo posible para que quien llega al centro se sienta acogido y valorado más allá de sus condiciones físicas y psíquicas”.
La importancia central del anciano se vive concretamente en muchas ocasiones. «Una vez –cuenta José Alonso– la trabajadora social nos hizo notar que dos de nuestros ancianos estarían mejor en una residencia. A pesar de que en aquellos momentos perder dos plazas representaba un problema económico, nos dijimos: ‘si queremos que la persona esté en el centro, tenemos que pensar en ellos antes que en nuestros intereses’; y les buscamos una residencia”.
“Hemos pasado por distintos momentos, desde enfermedades –continúa Elena Bravo– a problemas familiares o personales, pero este amor recíproco siempre nos ha hecho seguir adelante haciendo, cuando ha sido necesario, uno el trabajo del otro”. Y es que entre los 18 empleados con que cuenta La Miniera, se respira un clima de alegría y de cooperación.
Este clima que se transmite a los 50 ancianos a los que ofrece servicio y a todos aquellos que llegan al centro. “Últimamente –cuenta Elena– han venido varios grupos de jóvenes con sus profesores. Para nosotros son momentos importantes, no sólo porque el futuro de la EdC está en los jóvenes, sino también porque ellos son un regalo para los mayores”. Y José continúa: “Algunos de estos jóvenes nos comentaban que les había impresionado la alegría de los ancianos, el ambiente de familia y el entusiasmo de los trabajadores. Precisamente las cosas que son importantes para nosotros. Encontraron una experiencia de Evangelio vivido, que les daba esperanza en que las cosas pueden cambiar y que cada uno puede ser protagonista de ese cambio”.
La existencia y el desarrollo de La Miniera se deben en gran medida a la acción de “su Socio oculto”, que no permite que les falte Su ayuda. La divina providencia, de hecho, llega justo en el momento en que más falta hace: material de oficina, telas, maniquíes para aprender a vestirse, manteles,… hasta una grúa geriátrica.
“Necesitábamos la grúa pero no teníamos dinero sobrante. Decidimos comprarla de todos modos, pensando en el esfuerzo del personal y en los ancianos. Un viernes el proveedor nos entrega una grúa de prueba para que pudiéramos comprobar si era el modelo adecuado para nuestras necesidades. Ese mismo domingo nos llama la trabajadora social para decirnos que el director de un centro de discapacitados psíquicos, que sabe cómo trabajamos, nos regala una grúa eléctrica que no podía usar porque necesitaba que fuera hidráulica. Fuimos a recogerla y cuál no sería nuestra sorpresa al comprobar que era idéntica a la que nos habían dejado de prueba!”
Después de estos casi diez años en los que han tratado de mantenerse fieles a los postulados de la EdC, poniendo en el centro de su gestión a la persona, viviendo la “cultura de la legalidad”, también en los momentos difíciles, Elena y José afirman que “es posible este modo de hacer economía y que las empresas crecen y se mantienen en el mercado, pudiendo compartir beneficios con los más necesitados, incluso en estos momentos de crisis”.