Movimiento de los Focolares

Evangelio vivido: “Felices los misericordiosos, porque encontrarán misericordia” (Mateo 5, 7)

El misericordioso es capaz de perdonar al otro y a menudo también de perdonarse a sí mismo. Sin embargo, la misericordia no es sólo una disposición interior, sino que es también el camino que nos lleva a Dios. Su inmenso amor por nosotros no es un sentimiento, sino un acción; el acto a través del cual cada uno de nosotros “renace”. Vivir en paz No era la primera vez que notaba daños causados en mis tierras.  Nunca había tenido enemigos y mi padre me había enseñado a construir buenas relaciones, pero esta vez quería entender bien qué estaba pasando.  Pedí ayuda a la Virgen y una noche me escondí detrás de un árbol de fruta junto a otro campesino. Como había imaginado, en un determinado momento de la noche vi llegar a mi vecino junto con sus dos hijos, provistos de cajones de fruta.  Mi plan fue fotografiarlos en forma flagrante.  Desorientados por la luz del flash, los tres se fueron dejando la fruta recogida por el suelo. Al día siguiente, hacia el atardecer, la esposa del vecino le pidió a la mi señora el favor de destruir las fotos y que no denunciáramos a su esposo. Nos habíamos puesto de acuerdo con mi esposa que, en la eventualidad, respondiera: “No sé de qué fotos me estás hablando, mi marido está afuera desde hace dos días”. Desde ese momento las cosas cambiaron: se veía en ellos una insólita gentileza y prontitud a ayudar en la recolección… En una pausa para descansar, el vecino admitió que había venido a recoger algunas manzanas “para probarlas”, y había visto unos destellos de luz.  Le dije: “Desde hace algún tiempo en el pueblo suceden cosas raras. Lo importante para nosotros es vivir en paz”.  (V.S.E. – Italia) Un verdadero cambio Con el pensamiento, recorrí mi vida: ¡un total fracaso! No estoy casada por la oposición de mis padres a mi elección de un muchacho bueno pero no de nuestro “rango”.  Con mis hermanos y mi hermana relaciones prácticamente inexistentes a raíz de una herencia repartida injustamente, según ellos. Puedo considerarme rica, pero sin embargo ¡qué vacío siento dentro de mí y alrededor de mí! Estaba en el hospital cuando una sobrina que me vino a ver dijo una frase que no me dejó en paz: “¡Tía, tu problema es que estás poseída por el mal. En ti ha desaparecido todo rastro de bien”.  Cuando me dieron el alta busqué a un sacerdote para contarle lo que me angustiaba. Tras haberme escuchado, le pareció que de alguna manera yo me quería vengar con la vida, con la familia, con todos y me orientó a que pensara más en los demás: festejando con algún regalo los cumpleaños de mis parientes, preguntándoles a los vecinos para saber cómo están, escribiéndoles a mis ex  alumnos… pequeños gestos pero que eran pasos hacia la luz. En la desesperación puse en práctica esa sugerencia.  Es duro, pero siento que algo está cambiando. (G.I. – España) Amigas en la enfermedad Durante el período en el que mi madre estuvo internada en el hospital conoció a su compañera de habitación, Klari. Compartían el mismo estadio del cáncer, el mismo ritmo de quimioterapia. Se habían hecho amigas, pero algo las dividía.  Cuando era joven, Klari había sido una activista comunista y no aceptaba la fe católica que profesaba mi madre. No polemizaban, pero se veía que ninguna de las dos daba el brazo a torcer en sus convicciones. De todos modos, mi madre se mostraba siempre disponible, y para ayudar a Klari, que no tenía parientes, nos había pedido a nosotros sus familiares que le diéramos una mano. Eran pequeñas cosas que ella necesitaba, algún trámite para acelerarle, llamar por teléfono a alguna amiga. Cuando la condición  de la salud se agravó en ambas, noté una diferente aceptación de la enfermedad: mi madre, que estaba siempre atenta a lo que necesitaba su amiga, dejaba traslucir una gran paz.  Klari, en cambio, era intolerante y agresiva, pero antes de entrar en coma le agradeció a mi madre por haber estado a su lado.  Se había vuelto una de nuestra familia.  (P.F.H. – Alemania)

A cargo de Maria Grazia Berretta (extraído de “Il Vangelo del Giorno”, Città Nuova, año VIII, número 2, noviembre-diciembre de 2022)

Dialop: disenso, consenso y esperanza

Dialop: disenso, consenso y esperanza

Fue presentado al Parlamento europeo de Bruselas (Bélgica) un documento que comprende posiciones compartidas entre cristianos y marxistas hacia una ética social común, fruto de un largo camino de ocho años (y dos siglos). Dialop se autodefine como un proyecto en curso de diálogo transversal, entre cristianos y marxistas de Europa en el que se trabaja desde hace algunos años, y que tomó un impulso decisivo después de un encuentro en el Vaticano de algunos representantes de la izquierda europea con el Papa Francisco (ver también: Dialop: cristianos y marxistas trabajando juntos). El pasado 8 de noviembre, con el apoyo del grupo de Izquierda del Parlamento Europeo, en colaboración con el Movimiento Político por la Unidad y New Humanity, en el edificio Altiero Spinelli, 40 personas se reunieron ante la presencia de 9 países de la Unión y otras que siguieron vía streaming la presentación del documento de solidaridad». El documento sobre los planteamientos comunes, surgido a partir del diálogo cristiano socialista, escrito por el Prof. Michael Brie – presidente del comité científico de la fundación Rosa Luxemburgo y – por el sociólogo belga prof. Bennie Callebaut del Instituto Universitario Sophia, analiza cómo de antagonistas en el pasado, el cristianismo y el marxismo tienen ahora delante un alto muro que abatir; el del capitalismo salvaje, y cómo sienten una sorprendente afinidad en el presente. En el mensaje y en la persona del Papa Francisco encuentran también una figura que los une, un líder y un compañero de viaje. “En las luchas comunes -afirma el documento-; estamos trabajando en proyectos guiados por una perspectiva compartida». Cuáles son estos proyectos, que en el documento se presentan como pistas de trabajo: «una economía de la vida; una comunidad cuidadora; una política de transformación solidaria; un mundo donde hay espacio para muchos mundos; la dignidad de cada individuo en un mundo rico de bienes comunes; juntos por un espacio de paz”. Era inevitable que surgiera durante el debate la pregunta sobre cómo se concretan estos proyectos. La planteó el prof. Léonce Bekemans (Cátedra Jean Monnet, Universidad de Padua). Y respondió Walter Baier, de “transform!europe”, quien es uno de los pioneros y coordinadores de Dialop: “Nos movemos en tres niveles”, explicó, “el diálogo, como iniciativa cultural, para llegar a ser un “think tank”; involucrar a las personas en el trabajo por la solidaridad, como se ha hecho en las iniciativas a favor de los migrantes y refugiados; suscitar la participación a nivel político sobre todo para la construcción de la paz”. La anfitriona fue  Marisa Matjas, eurodiputada portuguesa del Bloque de Izquierda, vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea en el Parlamento Europeo. Recordó con pasión las palabras del Papa Francisco a los miembros del Parlamento Europeo en el 2014 “dichas en el momento que necesitábamos escucharlas”. Nos habló de mantener viva la democracia en Europa, del trabajo y de los derechos de los trabajadores, de la educación, de la migración, en un momento en el que la UE ignoraba los masivos movimientos de personas que llegaban desde Siria; habló también de la dignidad y de los derechos humanos, tenemos muchas cosas en común por las que tenemos que trabajar juntos”. “Hoy tenemos necesidad, tanto del pan para vivir, como de una visión, de espíritu, de alianza. Es la hora de tener esperanza y de esperar “en plural”. A esto nos invita Dialop”, afirmó el teólogo Piero Coda en su discurso de apertura sobre “Senderos comunes hacia una sociedad global, justa y fraterna”. Una pluralidad que requiere e invita a ampliar cada vez más las alianzas, no solo en el mundo católico, sino en todo el mundo cristiano, en una dimensión ecuménica, no solo el cristianismo, sino entre las religiones, no solo con la izquierda, sino con las distintas almas políticas comprometidas por el bien común y la defensa del ambiente. Ciertamente, se necesita hacer un esfuerzo inicial para dejar de lado las pretensiones, dijo, citando el documento de “tener el monopolio de la verdad”. “Una ética social transformativa y transversal que debe contar con el aporte de otros actores y tradiciones, que junto con marxistas y cristianos, están presentes en nuestro continente y tienen perspectivas del mundo diversas”, subrayó a propósito el Padre Manuel Barrios Prieto, Secretario General del COME concepto de fraternidad humana, a partir de la firma del documento de Abu Dhabi del 2019 y de la Encíclica “Fratelli Tutti”. En un compromiso renovado con el diálogo que renace en Bruselas, con un impulso de inclusividad, conscientes de que el diálogo es un “trabajo en curso permanentemente”. Maria Chiara De Lorenzo

El legado inagotable de Danilo Zanzucchi

El legado inagotable de Danilo Zanzucchi

Entre los primeros focolarinos casados ​​y co-iniciador del Movimiento Familias Nuevas, Danilo Zanzucchi falleció en paz el 16 de noviembre de 2022 a la edad de 102 en su casa de Grottaferrata (Roma) rodeado de su esposa Anna Maria, sus cinco hijos (Chiaretta, Michele, Mariannita, Giovanni y Francesco) y algunos de los 12 nietos. El mayor de una estimada familia de Parma (Italia), en sus viajes a Milán para seguir los primeros edificios que proyectó, Danilo encuentra el carisma de la unidad a través de Ginetta Calliari – una de las primeras compañeras de Chiara Lubich-. Ya católico ferviente, comprometido en política y presidente diocesano de la FUCI – Federación Universitaria Católica Italiana – y posteriormente de los Hombres de Acción Católica, advierte que debe comprometerse radicalmente con Dios y reorientar su vida sobre el Evangelio vivido. Esta elección también la comparte Anna Maria, quien se convertirá en su esposa. En torno a ellos nació la primera comunidad de Parma, mientras que para los dos se perfila con fuerza la vocación innovadora de focolarinos casados ​​abierta por Igino Giordani. Nacidos sus primeros cuatro hijos, deciden dejar su prometedora carrera de ingeniero y los privilegios de una vida acomodada para trasladarse a la capital como familia-focolar y dedicarse a tiempo completo a los fines de los Focolares. Entre los primeros cargos de Danilo, la finalización de la estructura de Rocca di Papa destinada al Centro Mariápolis y, más tarde, a la sede internacional del Movimiento. Luego colaborará con la Editorial Città Nuova. En estrecho contacto con Chiara, colabora en la formación de generaciones de matrimonios de diferentes continentes que, como él, quieren seguir los pasos de Giordani. En 1980 fue invitado con Anna Maria como auditor al Sínodo sobre la familia y en 1981 Chiara Lubich lo llamó al Consejo Central del Movimiento con el papel, junto a su esposa, de pareja guía de las Familias Nuevas a nivel mundial. El nombramiento papal como consultor y, posteriormente, como miembro del dicasterio vaticano para la familia también se remonta a la década de 1980. Estas son las responsabilidades que lo ven, junto a Anna Maria, invitado en varias ocasiones en la residencia del Papa Wojtyla y testimonio de su servicio a la familia en transmisiones televisivas también en mundo visión. Con la llegada de Benedicto XVI, la colaboración con la Santa Sede se intensifica hasta el punto de que el pontífice les pide que redacten el texto del Vía Crucis (2012) en el Coliseo de Roma que él presidió. La larga vida de Danilo, por los muchos talentos recibidos y tan abundantemente fructificados, es un canto de gloria a Dios prolongado en el tiempo. Todo el Movimiento de los Focolares, en particular las filas de los focolarinos casados ​​y la multitud de familias de todo el mundo de las que ha sido ejemplo, confidente, amable y seguro punto de referencia, le están profundamente agradecidos. Un agradecimiento que va a su figura de hombre: un gigante de rectitud, ternura, sencillez y sabiduría. Gracias Danilo también por no haber dejado nunca de encarnar a ese niño evangélico que siempre traslucía de tu ser, de tus palabras, de tu fino humor, de tus acuarelas, de las innumerables caricaturas que muchas veces improvisabas (quizás en servilletas de papel) para alegría de todos nosotros.

Anna e Alberto Friso

https://youtu.be/_AAqVBMs3-0  

Teens International: una redacción internacional realizada por los chicos

Una mirada al mundo con el objetivo de difundir «buenas noticias». Esto es lo que anima a las redacciones de Teens International repartidas por distintos puntos del planeta y apoyadas por los grupos editoriales de Ciudad Nueva. Un espacio creado por los chicos para los chicos en el que poder intercambiar opiniones e ideas; formarse en la producción de contenidos para distintos medios de comunicación; encontrar juntos modelos de comunicación guiados por valores verdaderos. https://www.youtube.com/watch?v=f_9J9ro2Dig&list=PL9YsVtizqrYs-fUrfOgSZ2X2vhoedLwCI

Nadie solo

Escuchar y compartir. “Nadie solo” es un camino de acompañamiento y testimonio que desde hace tiempo involucra a padres con niños LGBT en varios países del mundo. “No dejar a nadie solo” es la invitación que Chiara Lubich dirige, en el texto “Una ciudad no basta”, a cuantos quieren transformar las ciudades en las que vivimos, poniendo en práctica el amor del Evangelio. Una invitación que lleva, día tras día, a comprometerse para hacer de los lugares en los que vivimos, espacios de fraternidad donde todos se sientan amados y acogidos. Con esta invitación en mente, el Movimiento de las Familias Nuevas de los Focolares ha llamado “Nadie solo” a los itinerarios/taller de acompañamiento, intercambio de vida y testimonios que viene realizando desde hace algún tiempo con matrimonios de varias naciones (Italia, Portugal, Alemania, Bélgica y Brasil) con niños LGBT. Las reuniones se llevaron a cabo primero en presencia con algunos conectados en línea, luego, debido a la pandemia, completamente on line. A pesar de las grandes distancias geográficas y de las notables diferencias culturales, los encuentros fueron fuente de intercambio y de gran enriquecimiento recíproco. Poco a poco nos hemos convertido en una sola familia en la que las preguntas, los sufrimientos, las heridas y los logros de cada uno se han convertido en los de todos. De ahí surgieron las ganas de encontrarnos en directo y así, del 14 al 16 de octubre de 2022, se llevó a cabo un taller en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (Italia) con la participación de 60 personas. Además de los matrimonios de padres que vienen siguiendo el camino desde hace tiempo y algunos responsables de varias realidades de los Focolares, el programa se enriqueció con la presencia de algunos jóvenes de orientación homosexual, miembros activos del Movimiento de los Focolares. Escuchar los testimonios de los padres, pero también de los hijos fue muy emotivo, nos permitió conocernos más e iluminar todas estas experiencias con la luz del Evangelio. Intentamos entendernos, también a través de la contribución de expertos, sin prejuicios. El padre Amedeo Ferrari, franciscano, teólogo y moralista, el padre Pino Piva, jesuita, teólogo muy involucrado en la pastoral de varios grupos de personas LGBT, Katrien Verhegge, psicoterapeuta belga, que trabaja en estos temas a nivel gubernamental en su país y Roberto Almada, también él psicoterapeuta, han acompañado al grupo con gran sabiduría y equilibrio, ayudando a los participantes a comprender el camino que está haciendo la Iglesia católica, a no tener miedo y a abrirse con valentía a las siempre inesperadas sorpresas del Espíritu, a ampliar la capacidad escuchar, acoger, acompañar e integrar. El padre Pino Piva invitó a todos a seguir ayudando y acompañando a “las familias – padres y otros miembros de la familia – a experimentar la acogida humana y cristiana, ante todo: ¡un niño siempre es bienvenido! Y en esto la familia ayuda a la Iglesia a ser una Familia que acoge e integra a sus hijos sin condiciones”. Las jornadas de encuentro generaron en todos los presentes un fuerte deseo de convertirnos en verdaderos compañeros de viaje para todo prójimo que se cruce en nuestro camino. Ciertamente, no se han encontrado todas las respuestas a las diversas preguntas. Quedan muchos interrogantes aún abiertos, entre ellos también comprender cómo asegurar un camino de acompañamiento, para profundizar y vivir el carisma de la unidad. El padre Amedeo Ferrari invitó a todos a “tener presente que toda persona posee una dignidad inviolable. Por tanto, incluso las personas que experimentan la tendencia homosexual deben ser recibidas con respeto e igual dignidad que cualquier otra persona, evitando cualquier tipo de prejuicio o discriminación en su contra”.

Raimondo y Maria Scotto