10 Dic 2010 | Focolare Worldwide
Nace en Tívoli, en 1894, en una familia de origen humilde, profundamente católica, que no puede asegurarle estudios regulares, y lo encamina hacia el trabajo manual. Pero el pequeño Igino se hace notar por su inteligencia, y el hombre rico para quien trabaja, conmovido por su perspicacia, le paga los estudios en el Seminario, donde Igino no estudia para ser sacerdote sino para ser uno de los más brillantes graduados de su tiempo.
Al finalizar la escuela, estalla la Primera Guerra Mundial, e Igino la transcurre en la trinchera. No dispara ni siquiera un tiro contra el enemigo, porque el cristianismo prohíbe matar, y por esta elección valiente sale gravemente herido. Estando en el hospital militar se gradúa en Letras y en Filosofía.
En 1920 se casa con Mya y tiene 4 hijos, empieza a trabajar por el recién nacido partido político cristiano, fundado por Luigi Sturzo. El régimen fascista destruye las libertades y los derechos, y también Igino es perseguido. De este período son famosos algunos de sus escritos donde denuncia la violencia fascista.
Después de un período en los Estados Unidos, regresa a Italia y se convierte en director de una parte de la Biblioteca Vaticana. Desde allí dirige también la revista Fides, muy difundida en ambientes católicos de todo el mundo. Se encuentra entre quienes preparan el renacimiento del partido católico después del fascismo, la Democracia Cristiana, y es elegido para el Parlamento en las primeras elecciones después del final de la Segunda Guerra Mundial.
1948 es un año decisivo para su vida: tiene 54 años, es un hombre afirmado en campo político y cultural, encuentra a Chiara Lubich, una señorita de 28 años en quien él reconoce una inspiración espiritual extraordinaria. Adhiere plenamente al Movimiento de los Focolares y junto a Chiara ocupa un papel muy importante en la construcción del Movimiento y la profundización espiritual de la doctrina, hasta el punto de ser considerado por Chiara como un co-fundador.
En especial, la relación de unidad espiritual con la fundadora es la base de un intenso período místico de Chiara conocido como “Paraíso ’49″. Es decisiva la visibilidad de su perfil humano que ante los ojos de Chiara se traduce en la confirmación de que el ideal de la unidad está hecho para todos, es un don para la humanidad entera. En especial, Igino es el primer focolarino casado del Movimiento de los Focolares.
Por algunas de sus valientes elecciones políticas presentadas en el Parlamento (el pacifismo y la unidad a pesar de las diferencias ideológicas, sobre todo), es considerado un democristiano demasiado fuera de los esquemas, y por este motivo no es reelegido. Es el momento para dedicarse más al Movimiento de los Focolares, para intervenir en el debate en la Iglesia presentando tesis que serán consideradas en el Concilio Vaticano II (sobre todo por lo que respecta a la misión de los laicos). Se convierte en el director de la recién nacida revista Cittá Nuova (Ciudad Nueva) en 1959, a partir de 1961 se le confía la guía del Centro Uno, organismo del Movimiento de los Focolares que se ocupa del ecumenismo. En 1965 es nombrado presidente del Instituto Internacional Mystici corporis de Loppiano. Después de la muerte de su esposa y con el consenso de sus hijos, vive los últimos siete años de su vida en un “focolar”. Deja este tierra el 18 de abirl de 1980. Actualmente está en curso su causa de canonización.
9 Dic 2010 | Sin categorizar
“Ante tantos retos de la humanidad, cada uno está llamado a hacer fructificar su espiritualidad para nutrir sueños de paz para nuestro tiempo”. Son estas las palabras finales del Secretario General del Consejo Ecuménico de las Iglesias de Ginebra, el Rev. Olav Fykse Tveit, al concluir la visita al Centro internacional del Movimiento de los Focolares, en Rocca di Papa, que tuvo un marcado timbre familiar.
Poco antes, el Dr. Olav Fykse Tveit, después de una presentación hecha por varias personas del Movimiento, subrayó “el compromiso del corazón”, “la acentuada atención hacia cada una de las personas”, “la fuerte conexión entre el compromiso personal y el global”.
“Esto –agregó- es el centro del movimiento ecuménico”. Hablando del Consejo Ecuménico de las Iglesias, hizo referencia al camino de fraternidad en el que 349 Iglesias de 110 países están comprometidas con la “continua búsqueda de nuevas vías de colaboración conjunta”.
El Secretario General vino acompañado por una delegación de directores de varios departamentos del Consejo Ecuménico de las Iglesias, que fue acogida por la presidente de los Focolares María Voce, por el co-presidente Giancarlo Faletti, por los responsables del “Centro Uno”, la secretaria para el diálogo ecuménico y algunos miembros del Consejo General. Al dirigirles el saludo, María Voce recordó la relación de profunda amistad que desde hace décadas une al Consejo Ecuménico de las Iglesias y al Movimiento de los Focolares. Recordando su primera visita a la sede de Ginebra en el 2009, María Voce subrayó el compromiso de llevar adelante la herencia de Chiara Lubich, quien instauró el primer contacto en 1967. “Nos sentimos hombro a hombro con el Consejo Ecuménico de las Iglesias –dijo- en el llevar adelante los ideales de unidad y de fraternidad universal”.
El motivo de este encuentro fue la visita del Rev. Olav Fykse Tveit, a Roma, al Vaticano, donde fue recibido por primera vez en audiencia por Benedicto XVI, se encontró con el Card. Koch Presidente del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos. Sostuvo encuentros en Roma con la comunidad metodista, con la Iglesia valdesa y con la Comunidad de San Egidio.
6 Dic 2010 | Sin categorizar
2 Dic 2010 | Sin categorizar
Corea del Sur. Un País condicionado por la relación con EEUU, con los vecinos asiáticos (China y Japón) y con Rusia. Y también por la situación con Corea del Norte, con las recientes tensiones creadas por el gobierno de Pyongyang, que parecen poner en peligro el acuerdo de armisticio, vigente desde que terminó la guerra de Corea. Como todos los países industrializados, también Corea del Sur fue víctima de los efectos negativos de la crisis internacional sobre la economía real. Pero el País parece soportar bien la crisis y la sensación que se prueba visitándolo es que, en comparación con otros Países más industrializados, hay un bienestar difundido entre la población: el desempleo no tiene picos preocupantes y los niveles de pobreza son bajos. Sorprende favorablemente, para un europeo, no ver en las calles mendigos, nadie que busca comida entre la basura. Estas escenas son más bien normales en otros países. Visitando uno de los palacios reales, una guía voluntaria nos explica con competencia y pasión cada detalle por más de dos horas y al terminar no sólo no pide ninguna propina, sino que se ofrece a guiarnos al día siguiente para visitar otro palacio.
¿Todo bien, entonces? Un dato impresionante nos trae de vuelta a una dolorosa realidad. La primera causa de muerte, en la franja de edad que va desde los 20 hasta los 40 años, es el suicidio: uno cada media hora. Más que los accidentes de carros, más que el cáncer. Un record negativo que antes pertenecía a Hungría. Un dato dramático que llama también el mundo político surcoreano a dar una respuesta. El Parlamento está examinando unos proyectos de leyes que puedan intervenir en la prevención de los suicidios juveniles. En esta perspectiva, bajo el patrocinio de la Asamblea Nacional, el Foro Político por la Unidad –el grupo parlamentario de investigación, promovidos por los deputados que participan en el Movimiento Político Por la Unidad – dio vida a una escuela de formación política dirigida jóvenes de Seúl (la edad promedio fue de 28 años).
El sábado 27 se desarrolló la ceremonia de clausura del primer ciclo, con una clase de la profesora Ahn Myong Och que tuvo por título “La política del amor, para la resolución de los conflictos”, a la cual siguió un acto oficial para la entrega de los diplomas, presentes los profesores, (algunos de ellos enseñan en el extranjero –Moscú o Tokio- pero igualmente quisieron estar presente en esta cita). Las impresiones recogidas entre los jóvenes participantes en la Escuela testimonian la esperanza de un auténtico capital social para el País. “Quisiera de verdad que esta semilla florezca”; “entendí que cada elección mía es un acto político”; “esta nueva visión de la política puede llevar felicidad a mucha gente”; “comprendí que los conflictos se pueden resolver con el amor y con el diálogo”; “descubrí que es la vocación a la política: un llamado que alcanza a todos”; “la política no tiene que apoyarse sólo en los hombros de los políticos de profesión, sino también en las mías”; “en cualquier lado yo esté en el futuro yo seré un político, es decir viviré en el espíritu justo para ser un ciudadano activo”; “en esta escuela entendí que de verdad es posible vivir la fraternidad en la política, también en este clima de tensión aquí en Corea”. No es normal ver rostros sonrientes de jóvenes que se acercan a la política. Aquí los había. Link: Corea del sur, tener confianza
30 Nov 2010 | Focolare Worldwide
“La vida de Christofer me hace recordar la de Chiara Luce”. Lo dijo Francisco de Panamá, quien participó en la beatificación de la joven italiana. Y agregó: “Ambos eran jóvenes, sencillos y con una vida normal, pero buscaban en Dios todas las cosas. Dos jóvenes que donaban a Dios a todos los que encontraban y que, con una sonrisa, te transformaban la vida”.
Christopher Amaya había nacido en Costa Rica. Tenía sólo un año cuando, en 1994, su familia se mudó a Panamá, nación que se convirtió para ellos en su segunda patria.
Sus papás se separaron cuando era todavía pequeño y, a pesar de que la situación lo hacía sufrir, se convirtió en un punto de referencia para ambos. Después de conocer la espiritualidad de los Focolares, comprendió cómo detrás de todo dolor está la presencia de Jesús en el máximo de su sufrimiento, cuando en la Cruz grita el abandono, Christopher entendió que esta situación dolorosa de su familia era “su” especial rostro de Jesús Abandonado.
El Proyecto Dar, dentro de su escuela, fue para él la forma de conocer el Focolar y a su fundadora, Chiara Lubich. Muy pronto se convirtió en un líder de esta actividad que promueve la cultura del dar y los valores de la paz y la solidaridad, y a injertarse con los gen 3. Con Chiara estableció una relación personal, considerándola madre y amiga, una persona en quien confiar para comprender la verdad.
Un día, mientras vivía un momento difícil en la familia, contó: “Mi madre Chiara me enseñó a perdonar y a amar verdaderamente”. A menudo hablaba de su vida y de sus elecciones con los otros gen, porque sentía que con ellos podía experimentar la presencia de Jesús, según su promesa: “Donde dos o más están reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos” (Mt. 18,20). En estos discursos profundos, había contado confidencialmente que sentía que Dios lo llamaba a seguirlo, dejándolo todo.
Christopher participaba activamente en su parroquia y en los últimos meses se había dado qué hacer para unir las varias realidades juveniles. Muchos muchachos lo recuerdan como uno que tendía puentes entre los varios grupos parroquiales para construir la unidad entre todos.
Este año había sido elegido para participar en la guardia de honor, un privilegio que las escuelas conceden sólo a los mejores alumnos: durante las fiestas patrias lucen la banda tricolor escoltando la bandera de Panamá. Christopher fue asesinado antes de poder participar en los desfiles, pero sus compañeros quisieron que igualmente estuviese presente, llevando una pancarta con su foto y un eslogan contra la violencia.
“Puedo dar testimonio de su sí a Dios -cuanta Sharlin, amiga de Christopher- y asegurarles que amó hasta el último momento, porque, ¿quién de nosotros, con una herida en el pecho, le habría dicho a la mamá “quédate tranquila, no te asustes?”.
Llegaron muchos mensajes de todas partes del mundo para su funeral. La mamá comentaba: “Me siento feliz, porque me doy cuenta de que mi hijo fue bueno y que lo que él sembró seguirá en quienes lo conocieron y seguirán el ejemplo de su vida”.