5 Jun 2010 | Focolare Worldwide
En Alemania del 26 de abril al 21 de mayo, el Gen Rosso desarrolló una gira especial.
“Fuertes sin violencia” es el título del proyecto de prevención contra la provocación y la violencia juvenil creado por el Gen Rosso junto a la Asociación Starkmacher. 2 días de espectáculo precedidos por tres días de talleres (de música, hip-hop, escenografía, luces, sonido, teatro, canto…) para preparar a los 250 estudiantes que en cada ciudad de la gira subieron al palco junto con el Gen Rosso en algunas escenas del Musical Streetlight: una actividad no tanto “para” los jóvenes sino “con” los jóvenes.
26-30 abril 2010 – “Como si no esperaran otra cosa”. Bordesholm, ciudad en la frontera con Dinamarca. Acogido por las autoridades de la ciudad y del Rotary Club quienes patrocinaron el evento, el Gen Rosso desarrolló el proyecto en una escuela preparada por el equipo de Starkmacher. “La provocación y la violencia juvenil –dijo claramente la directora de la escuela- aquí viajan por Internet”. A partir de allí la primera estrategia –se lee en el reporte del Gen Rosso- No hablamos de violencia. Arrancamos junto a los 250 estudiantes recordándonos el vivir los unos por los otros de la cultura del dar: escucha, paciencia, ayuda. La respuesta fue inmediata. Entre los muchachos estaba Karim, un tipo difícil, con una actitud provocadora. Gradualmente se involucró y al final nos contaba confidencialmente: “Este proyecto es un tesoro. ¡Recuérdense de mí!”. 3000 personas participaron en los dos espectáculos, entusiasmadas, incrédulas al ver el sentido de responsabilidad y de donación de cada estudiante y cómo se habían convertido en “protagonistas” del mensaje de fraternidad lanzado desde el palco junto al Gen Rosso.
3-7 de mayo: Solingen, ciudad industrial conocida por sus fábricas de acero. Fuerte presencia multi-étnica: Turquía, Este de Europa, Italia, Curdistán… problemas de integración. “Estamos en dos escuelas con jóvenes de familias de emigrantes de 32 países. Estudiantes con talentos y valores escondidos –prosigue el Gen Rosso- nos acogen con simpatía, sin saber bien lo que les espera. Trabajan con empeño, con un deseo de rescatar algo: de mostrar al máximo sus potencialidades. Les damos confianza”. En los dos espectáculos de la Konzert Halle acuden 2000 personas. Participa también el alcalde y los patrocinadores de Caritas-Colonia. Dijo una personalidad: “¡Una experiencia que los muchachos no olvidarán nunca!”.
10-15 mayo: Munich.
En el ámbito del Kirchentag ecuménico al Gen Rosso se le ofreció un espacio en el Event Arena para representar el proyecto, después de tres días de preparación junto con la escuela ‘Hauptschule Impel’ donde el 80% de las familias son de emigrantes. El 15 de mayo la sala estaba repleta: “Muchos muchachos fueron una verdadera revelación. ¡Quién habría esperado que algunos de ellos demostraran tanta responsabilidad, compromiso, espíritu de donación!. ¡Haremos todo lo posible para mantener y cultivar este ‘nuevo’ clima en la escuela!”.
17-21 mayo: ‘Protagonistas y mensajeros’. Altenkirchen (Bonn), escuela de 840 estudiantes, ambiente rural, sereno, clima menos agresivo. Después de 3 días de trabajo surge una nueva relación entre los estudiantes y entre estudiantes y profesores. Uno de ellos dice: “Dentro de poco me pensionaré y gracias a su proyecto entendí por qué hace 35 años elegí ser profesor”. Después… Streetlight y testimonios sorpresa, ayuda recíproca, seriedad, alegría… Una personalidad comentaba: “Un mensaje claro que llega al corazón de tantos, al que adhieren los Cristianos pero también muchos Musulmanes presentes en escena con el Gen Rosso. Todos se convierten en ‘protagonistas y mensajeros’”.
3 Jun 2010 | Sin categorizar
290 dirigentes de la Asociación “Família de la Esperanza” fueron el 28 de mayo pasado al Centro internacional del Movimiento de los Focolares, en Rocca di Papa, para festejar y agradecer a Chiara Lubich por el reconocimiento que acababan de recibir por parte del Consejo Pontificio para los Laicos. Los miembros de la Asociación -de origen brasileño pero hoy difundida en todo el mundo- están comprometidos en distintos campos sociales, principalmente con la recuperación de jóvenes drogadictos. En el centro de los Focolares, pudieron encontrarse con Eli Folonari, secretaria personal de Chiara Lubich, María Voce y Giancarlo Faletti, respectivamente presidente y co-presidente del Movimiento de los Focolares, para un momento de intercambio y de reflexión sobre el tema de “Dios Amor”.
“¿Cuál es el vínculo entre nosotros? El vínculo principal –dijo María Voce- es la vida de la Palabra que se traduce en acciones concretas, día tras día, y que nos lleva por un camino de santidad, sin importar de dónde partimos, pero que hay que vivir en el momento presente”. “La Palabra de Dios –prosiguió Giancarlo Faletti- no es como las otras palabras. Las otras palabras producen una planta que tiene pocos días de vida y después se marchita. En cambio, la Palabra de Dios produce una planta grande que dura para siempre. Yo creo que ustedes son los testigos de esta vitalidad”.
La historia de la Asociación tiene inicio en 1983 en un rincón de una calle de Guaratinguetà, en el interior del Estado de San Pablo. Nelson Giovanelli se acercó a un grupo de jóvenes drogadictos cerca de su casa empujado por el deseo de poner en práctica las palabras del apóstol Pablo, “He he hecho débil con los débiles….”. Uno de ellos, Eleutério, fue el primero que se sintió involucrado y pidió ayuda para salir de la dependencia de la droga. Siguieron tantos otros. Quien sostuvo la obra de Nelson Giovanelli desde un inicio fue el fraile alemán Hans Stapel, quien había conocido el carisma de la unidad de Chiara Lubich y el de la pobreza de San Francisco de Asís.
Nace y se desarrolla una vida comunitaria vivida con los jóvenes marginados basada en un estilo de vida evangélico. Hoy en día la Asociación tiene difusión mundial. Cuenta con 68 Fazendas (de las cuales sólo 40en Brasil) que asisten a 3.000 jóvenes. Está presente en otros nueve países del mundo: Alemania, Filipinas, Mozambique, México, Guatemala, Paraguay, Uruguay, Colombia y Argentina.
La Fazenda da Esperança se hizo más conocida después de la visita del Papa Benedicto XVI a la comunidad de Pedrinhas durante su viaje apostólico a Brasil en el 2007. El encuentro del Santo Padre con los muchachos de la Fazenda fue uno de los momentos más conmovedores de ese viaje. El Papa dirigió un llamado muy fuerte a quien siembra muerte a través de la droga: “Dios les pedirá cuentas de lo que han hecho”. Y a los jóvenes, vueltos a la vida gracias a la Fazenda da Esperança, les dio un mandato para el futuro: “¡Ustedes tienen que ser embajadores de la esperanza!”.
La “Familia de la Esperanza” – nombre oficial de la Asociación de fieles apenas aprobada –no es una congregación ni un instituto secular, ni tampoco puede ser definida como un movimiento espiritual como los Carismáticos o los Focolares, sino que es una nueva comunidad de laicos. Es algo nuevo en la Iglesia. Al respecto María Voce dijo: “la Iglesia no aprueba un Reglamento. Aprueba una realidad que existe. Y por lo tanto este reconocimiento es un signo de alegría. Con esta alegríaen el corazón –vuestra, nuestra y de todoa la Iglesia- pienso que podamos verdaderamente agradecer a Dios”.
También lee en Città Nuova: «L’amore che dà speranza» de Daniel Fassa
2 Jun 2010 | Focolare Worldwide
31 May 2010 | Palabra de vida, Sin categorizar
En esta palabra se ponen de relieve dos vidas diferentes: la terrenal, que se construye en este mundo; y la sobrenatural, dada por Dios a través de Jesús, vida que no termina con la muerte y que nadie nos puede quitar.
Frente a la existencia se pueden tomar dos actitudes. Una es apegarse a la vida terrenal, considerándola como el único bien; y entonces nos inclinaríamos a pensar en nosotros mismos, en nuestras cosas, en lo creado, nos encerraríamos en nuestro caparazón, afirmando solamente el propio yo, y encontraríamos como conclusión, al final, inevitablemente, sólo la muerte. Otra es creer que hemos recibido de Dios una existencia mucho más profunda y auténtica; y así tendríamos el valor de vivir de forma tal de merecer este don, hasta el punto de sacrificar nuestra vida terrenal por la otra.
“El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará”
Cuando Jesús dijo estas palabras, pensaba en el martirio. Nosotros, como todo cristiano, para seguir al Maestro y permanecer fieles al Evangelio, tenemos que estar dispuestos a perder nuestra vida, muriendo –si fuera necesario– también de forma violenta; y con la gracia de Dios nos sería dada la vida verdadera. Jesús fue el primero que “perdió su vida” y la recuperó glorificada. Él nos advirtió que no tenemos que temer a “los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma" (1).
Hoy nos dice:
“El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.”
Si lees atentamente el Evangelio, notarás que Jesús vuelve sobre esta idea nada menos que siete veces, lo cual demuestra su importancia y la consideración que le otorgaba.
Pero para Jesús la exhortación a perder la propia vida no es sólo una invitación al martirio. Se trata de una ley fundamental de la vida cristiana.
Tenemos que estar dispuestos a renunciar a ser nosotros mismos el ideal de la vida, renunciar a nuestra independencia egoísta. Si queremos ser verdaderos cristianos tiene que ser Cristo el centro de nuestra existencia. ¿Y qué quiere Èl de nosotros? El amor por los demás. Si asumimos esta propuesta, nos habremos perdido y habremos encontrado la vida.
Esta idea de no vivir para uno mismo no significa, como podría pensarse, una actitud de renuncia o de pasividad. El compromiso del cristiano es siempre grande y su sentido de responsabilidad, total.
“El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará”
Desde este momento podemos experimentar que la donación, el amor vivido, hace crecer en nosotros la vida. Cuando hayamos dedicado nuestra jornada al servicio de los demás, cuando hayamos sabido transformar el trabajo cotidiano, acaso monótono y duro, en un gesto de amor, probaremos la alegría de sentirnos más realizados.
Después de esta breve existencia, si seguimos los mandatos de Jesús, centrados todos en el amor, encontraremos la existencia eterna. Recordemos el juicio de Jesús en el último día. Él dirá a los que están a su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre… porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; estaba de paso, y me alojaron; desnudo y me vistieron…” (2).
Para hacernos partícipes de esa existencia que no pasa, tendrá en cuenta únicamente si hemos amado al prójimo; y considerará si lo hemos tratado como si fuera Él.
“El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará”
¿Cómo vivir esta Palabra? ¿Cómo perder nuestra vida para encontrarla? Preparándonos para el grande y decisivo examen.
Miremos a nuestro alrededor y colmemos la jornada con actos de amor. Cristo se nos presenta en nuestros hijos, en la esposa, en el marido, en los compañeros de trabajo, de partido, de recreación… Hagamos el bien a todos. Y no olvidemos a aquellos de los que tomamos noticia por los diarios, a través de amigos o en la televisión… Hagamos algo por todos, de acuerdo con nuestras posibilidades. Y cuando nos parezcan agotadas, aún podremos rezar por ellos. Lo que cuenta es el amor.
Chiara Lubich
Publicación mensual del Movimiento de los Focolares. Este texto fue publicado en junio de 1999.
1. Evangelio de Mateo 20, 28.
2. Cf. Mateo, 25, 34 y siguientes.
29 May 2010 | Sin categorizar
“Time out”, hora 12:00 m., en Tailandia. Un minuto de oración por la paz, por aquellos que han perdido la vida, por la amada nación hundida en un estado de guerrilla y fuego que ha sembrado muerte, destrucción y miedo. Se les unen también personas de otras religiones pues el bien de la paz es un bien universal. He aquí lo que escriben Elena Oum y Chun Boc Tay, Delegados del Movimiento de los Focolares en Tailandia:
“La situación actual es de grandísima preocupación para todos nosotros. Seguimos creyendo en la oración potente y en nuestra cita del “time out”, un momento de oración por la paz de nuestra amadísima nación. Esta cita se ha vuelto interreligiosa e internacional dado que muchos de nuestros queridos amigos de otras religiones se nos han unido en el pedir el don de la paz. Mientras rezamos, nuestro pensamiento se dirige a aquellos que han perdido la vida y a sus familias dolientes, y a todas las personas que sufren de un modo u otro debido a las circunstancias actuales.
Mientras rezamos, pedimos a Dios Omnipotente que le dé luz y sabiduría a quienes tienen roles de responsabilidad e influencia para que tomen decisiones justas dictadas por el bien común. ¡No más sacrificios de vidas y no más violencia de ningún tipo!
Mientras rezamos, queremos ponernos en las manos de Dios como instrumentos de Su Amor de manera concreta, también con el acto de amor más pequeño. Sólo el amor puede aliviar las llagas y superar los problemas de todo tipo, pasados y futuros.
¿Qué podemos hacer concretamente? Amar a todos. Ser los primeros en amar. Por ejemplo, visitar a una familia que sufre para ofrecer nuestro apoyo material y espiritual. Hacer actos de amor allí donde estamos, para construir “puentes” para superar las divisiones. Perdonar y reconciliarse. Todas estas son cualidades del amor cristiano. Todas las religiones llevan el mismo mensaje. Tenemos la así llamada “Regla de Oro” en común. “Hagan a los demás lo que quisieran que los demás les hicieran a ustedes” y “No hagas a los demás lo que no quisieras que te hicieran a ti”.
¡Tratemos de actuar de manera tal que nuestra nación vuleva a ser nuevamente “la tierra de la sonrisa”!
Hagamos nuestra parte. Dios hará la suya. En Su amor inmenso, Él transformará cada desgracia en un bien mayor. Contribuyamos a la realización de la oración de Jesús: “Que todos sean uno”. ¡Seamos realmente hermanos y hermanas de una gran familia!”.