Movimiento de los Focolares
Giancarlo Faletti

Giancarlo Faletti

Notas biográficas

Giancarlo Faletti fue co-presidente del Movimiento de los Focolares del 7 de julio de 2008 al 13 de septiembre de 2014. Piamontés de Cerro Tanaro (Asti-Italia), Faletti nace el 14 de septiembre de 1940 en una familia con gran sensibilidad social. A pesar de no haber recibido una orientación religiosa especial, en él madura muy pronto la exigencia de comprometerse en el mundo juvenil católico y, más tarde, en el ámbito del voluntariado cristiano, que lo lleva junto a quien sufre y vive en condiciones de pobreza. Después de un período de búsqueda, en 1959, encuentra la espiritualidad de comunión y queda fascinado con la propuesta de Chiara Lubich de vivir para contribuir a la realización de la unidad de la familia humana, tal como pidió Jesús al Padre: «¡Que todos sean uno!», la finalidad del Movimiento. A los veinticinco años decide donarse completamente a Dios en la vida de la comunidad del focolar. Concluidos los estudios de Economía, encuentra trabajo en un prestigioso organismo bancario de Turín, donde desempeña cargos a nivel directivo. En 1972, después de varios años transcurridos en la comunidad del focolar de Turín, se convierte en el responsable de la de Génova, donde demuestra una atención y cercanía especial hacia los jóvenes. Son años en los cuales entre los jóvenes florecen frutos de santidad como Chiara Luce Badano, recientemente beatificada, Alberto Michelotti y Carlo Grisolia, que actualmente tienen en curso los procesos. Después de ser nombrado delegado responsable del Movimiento para la zona de Lazio, Giancarlo Faletti completa los estudios teológicos en la Pontificia Universidad Lateranense y en 1997 es ordenado sacerdote. Pocos meses después Chiara Lubich lo nombra delegado responsable del Movimiento para la zona de Abruzzo, Cerdeña y Roma, donde permanece hasta la Asamblea del 2008, que lo elige Co-presidente del Movimiento. Acompaña a María Voce en su visita a Benedicto XVI al final de la Asamblea y, a finales de enero de 2009, está presente en Moscú en la entronización del Patriarca Cirilo I. En el curso de los años, ha acompañado a la Presidente María Voce en varios viajes por Europa y el resto del mundo para encontrar a las comunidades de los Focolares. En dichas ocasiones ha mantenido numerosos contactos con personalidades a nivel institucional del mundo civil y eclesial.

Giancarlo Faletti

Terremoto en Haití

En primera línea en socorrer a los heridos y damnificados. La comunidad del Movimiento de los Focolares se encuentra concentrada en Mont-Organisé, ciudad al norte de la isla, cerca de la frontera con República Dominicana. Según las primeras informaciones recogidas por “Living City” de Nueva York, la comunidad de los Focolares ha decidido construir un centro de acogida para familias en un terreno que les habían donado hace unos años atrás. Pocos días después del terremoto, llegaron 47.000 dólares necesarios para proveer de alojamiento a veinte familias. Muchos dejaron la capital para buscar ayuda justo en la parte septentrional del país. “Llegaron sin nada, perdieron todo, no saben dónde ir y no comen desde hace muchos días”. Cuenta Wilfrid Joaquin, coordinador del Movimiento de los Focolares en Mont-Organisé. “El país entero está devastado. Casi todas las familias han perdido a alguien en el terremoto. Después de este desastre, todos tratan de irse a las montañas”. Desde Haití, sin embargo, llegan noticias consoladoras. “Todos los niños que forman parte del proyecto internacional patrocinado por el Movimiento con las adopciones a distancia, están a salvo”, afirma Joaquin.

Se está organizando también un centro de distribución de ropa, alimento y medicinas. Las ayudas llegan a través de la comunidad de los Focolares presente en República Dominicana. El doctor Modesto Herrera, miembro del Movimiento, junto con otros médicos, enfermeros y voluntarios salieron de La Romana, una ciudad dominicana y llegaron en bus a Port-au-Prince, con el proyecto de quedarse en Haití por cinco días. “La gente nos esperaba en la iglesia evangélica, donde estábamos hospedados. Algunos de nosotros trabajamos en los refugios de campo, otros en los hospitales, asistiendo a 300 personas al día. Lo más hermoso fue construir relaciones personales con ellos”.

Un signo de esperanza y también de solidaridad que el terremoto ha provocado en la población de República Dominicana, la cual ha abierto inmediatamente las fronteras para acoger en los hospitales a los heridos de Haití, dejando de lado años de prejuicios culturales y hostilidad entre los dos países. “¿Será que Dios quiere que nos despertemos y miremos a estas personas, hermanos nuestros, que viven a nuestro lado?”, escribió el obispo Francisco Ozoria, Presidente de la Comisión Pastoral Haitiana en República Dominicana. “Dios hace florecer la vida de entre los escombros, una vida nueva renacerá para la gente de Haití gracias a la solidaridad de todos”.

La respuesta de las religiones a los retos de la globalización

El Simposio es organizado por la Mahachulalongkorn Rajavidyalaya University de Chiang Mai, en colaboración con el Movimiento de los Focolares y la Rissho Kosei-Kai, el movimiento laico budista protagonista que desde hace varias décadas del diálogo interreligioso a nivel mundial.

El tema del congreso “Dharma, Compasión y Ágape en el mundo contemporáneo” tiene un subtítulo particularmente entonado a las problemáticas del mundo de hoy: “Las respuestas de las religiones a los retos del mundo globalizado”. Es significativo que han sido precisamente los interlocutores budistas quienes han querido afrontar dicha temática en el curso del simposio, confirmando su transversalidad, que toca a hombres y mujeres de cualquier país prescindiendo de sus culturas y religiones,

Serán alrededor de cincuenta los participantes en el congreso, provenientes de Japón, Corea, Taiwán, Singapur, Filipinas, Sri Lanka, Bangla Desh, India, Inglaterra e Italia.  Entre ellos, como observadores, estarán unos treinta monjes estudiantes de la maestría de la universidad budista de Chiang Mai.

En la ceremonia de apertura que tendrá lugar hoy en la tarde en el templo de Wat Phrathat Sri Chomthong Voravihara estarán presentes autoridades de varias religiones. El Arzobispo Salvatore Pennacchio, Nuncio Apostólico de Tailandia, será el huésped de honor, junto con el Mgs. Andrew Vissanu Thaya-anan, subsecretario del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, el nuevo arzobispo de Bangkok, Mons. Francis-Xavier Kriengsak Kovithavanij, Mons. Chusak Sirisut, obispo de Nakhon Ratchasima, presidente de la Comisión para el Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Tailandesa, y el obispo de la diócesis de Chiang Mai, el Mgs. Francis Xavier Vira Arpondratana. El Movimiento de la Rissho Kosei Kai estará representado por su presidente, Nichiko Niwano, quien dirigirá un mensaje a los presentes. Por parte del budismo therawada, intervendrá en la ceremonia la más alta autoridad de la zona de Chiang Mai – Phra Tepkosol – y Phra Thammankalajarn (conocido también por Ajahn Tohng Sirimankalo), quien ha ofrecido su centro de meditación vipassana, en el templo del cual es el titular, para el desarrollo del congreso. Está prevista también la presencia de representantes institucionales. Significativa la participación del Director de la Oficina para las Relaciones con las religiones y las culturas del Consejo Mundial de las Iglesias de Ginebra, el Dr. Shanta Premawardhane.

El Simposio se alinea en continuidad con otros dos que tuvieron lugar en Roma, en el2004 y en el 2008, y en uno hospedado por la Rissho Kosei Kai y la Tendai-shu en Osaka en el 2006, y desea desarrollarse, poniendo en todo momento el amor cristiano y la compasión budista como base de todo lo que se desarrollará en los próximos días. Ha sido este espíritu el que ha caracterizado los precedentes simposios, comprometiendo a cada participante a una sisncera búsqueda de lo que une para contribuir a que se cresca hacia la fraternidad universal.

El 3 de febrero intervendrá también la presidente del Movimiento de los Focolares, actualmente en Asia. María Voce, además, es esperada en la Mahachulalongkorn Rajavidyalaya University de Chiang Mai, donde el 5 de febrero hablará a los monjes.

 

febrero 2010

Jesús se presenta como aquel que realiza las promesas divinas y las expectativas de un pueblo cuya historia está totalmente marcada por la alianza, que nunca se ha revocado, con su Dios.
La idea de la puerta se parece y se entiende mejor con otra imagen que Jesús usa también: «Yo soy el camino, nadie puede llegar hasta el Padre si no es por mí» (2). Por lo tanto, Él es realmente un camino y una puerta abierta al Padre, a Dios mismo.

«Yo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estará a salvo; entrará y saldrá libremente y siempre encontrará su pasto».

Concretamente, ¿qué significa esta Palabra en nuestra vida?
Son muchas las implicaciones que se derivan de otros pasos del Evangelio que tienen relación con el párrafo de S. Juan, pero entre todas escojamos la de la “puerta estrecha” a través de la que hay que esforzarse por entrar (3) para entrar en la vida.
¿Por qué esta opción? Porque nos parece que es la que más nos acerca a la verdad que Jesús dice sobre sí mismo y que más nos ilumina sobre cómo vivirla.
¿Cuándo se convierte Él en puerta abierta de par en par, completamente abierta a la Trinidad? Cuando parece que la puerta del Cielo se le cierra, Él se convierte en puerta del Cielo para todos nosotros.
Jesús abandonado (4) es la puerta a través de la cual tiene lugar el intercambio perfecto entre Dios y la humanidad. Habiéndose hecho nada, une a los hijos con el Padre. Jesús abandonado es ese vacío (el hueco de la puerta) por el que el hombre entra en contacto con Dios y Dios con el hombre.
Él es la puerta estrecha y al mismo tiempo la puerta abierta de par en par, y podemos hacer experiencia de esto.

«Yo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estará a salvo; entrará y saldrá libremente y siempre encontrará su pasto».

En su abandono, Jesús se convirtió para nosotros en acceso al Padre.
Su parte está hecha. Pero para beneficiarse de tanta gracia cada uno de nosotros también tiene que hacer su pequeña parte, que consiste en acercarse a esa puerta y pasar al otro lado. ¿Cómo?
Cuando nos sorprende la desilusión o estamos heridos por un trauma o por una desgracia imprevista o por una enfermedad absurda, siempre podemos recordar el dolor que Jesús ha personificado en todas estas pruebas y en otras mil más.
Sí, Él está presente en todo lo que sabe a dolor. Cada uno de nuestros dolores tiene uno de sus nombres.
Probemos, pues, a reconocer a Jesús en todas las angustias, las estrecheces de la vida, en todas las oscuridades, en nuestras tragedias personales y de los demás, en los sufrimientos de la humanidad que nos rodea. Son Él, porque Él las ha hecho suyas. Será suficiente decirle con fe: «Eres Tú, Señor, mi único bien» (5). Bastará con hacer algo concreto para aliviar “sus” sufrimientos en los pobres y en los infelices para ir más allá de la puerta, y encontrar en el otro lado una alegría que nunca hemos experimentado, una nueva plenitud de vida.              
   
Chiara Lubich

1)    Palabra de vida de abril de 1999, publicada en Ciudad Nueva, nº 353, abril de 1999. 2) Cf. Jn 14, 6. 3) Cf. Mt 7, 13. 4) Cf. Mc 15, 34 y Mt 27, 46. 5) Cf. Sal 16(15), 2.

Giancarlo Faletti

Hace 90 años nacía Chiara Lubich

 Querida Eli, hoy Chiara habría cumplido 90 años. En este periodo de tiempo la humanidad ha recorrido un cierto camino. En esta perspectiva, tú que estuviste tanto tiempo junto a ella, ¿qué rol histórico te parece que tenga su figura?

“Me parece que Dios en la historia manda, en cada época, un carisma para necesidades específicas de la humanidad. En esta época existe una tensión a la unidad, política, comercial… Son un testimonio la unidad europea, las Naciones Unidas, el diálogo ecuménico, etc. El Concilio Vaticano II abrió las puertas a otras iglesias y también a otras religiones. Para el carisma de la unidad se puede decir que ya había un contexto histórico preparado. El carisma de Chiara, que se puede resumir en las palabras de Jesús ‘que todos sean Uno’, es la unidad llevada a la máxima extensión: ‘todos Uno’. Su carisma se orienta a todos los hijos de Dios, que es Amor, por lo cual todos están hechos para amar. Chiara, mirando a esta naturaleza del hombre, no encontró límites en crear relaciones con todos. Su intuición de que el amor recíproco construye la unidad, fue una novedad, como el descubrimiento de que se puede ir juntos hacia Dios, en comunión, pasando de plenitud en plenitud.”

Se ha evidenciado a menudo, también por parte de personalidades autorizadas de la Iglesia, el “don de profecía” que Chiara poseía. ¿Podrías mencionar alguna de estas intuiciones que, en algún modo, se han cumplido?

“Un hecho: a los comienzos del Movimiento, en la fiesta de Cristo Rey, ella invita a sus primeras compañeras a pedir juntas lo que decían las Escrituras: ‘…pídeme y te daré en herencia a todas las gentes (…) hasta los confines de la tierra…”. Y ella, aún en vida, vio este espíritu evangélico llegar a 184 naciones del mundo, es decir a casi todas…
Otra novedad – siguiendo las huellas de los Padres de la Iglesia – es la presencia de Jesús allí ‘donde dos o tres están reunidos” en su nombre. Su presencia entre ellas, que saciaba todas sus aspiraciones, era una experiencia novísima.
También la comunión de los bienes y la unidad -hablaban de ello sólo los comunistas- , la Palabra del Evangelio -sólo los protestantes- …; la actitud de apertura y de evidenciar lo positivo de las otras iglesias encaminando un diálogo ecuménico; también el diálogo interreligioso y con todos los hombres de buena voluntad. Cosas que afirmaron, primero el Concilio, luego los papas y que ahora forman parte de la vida de la Iglesia. También la experiencia con el pueblo Bangwa, en África… (ejemplo de nueva evangelización), comenzada ya en los años sesenta. Asimismo la importancia de los laicos ‘para abrir camino’ a la Iglesia institucional en los varios ámbitos humanos. Y aquí se puede comprender mejor por qué Dios eligió a una mujer para construir la unidad entre todos. Nosotros hemos escrito en los Estatutos -lo ha querido Chiara y la Iglesia lo ha aprobado- ‘La Obra de María desea ser, por cuanto le sea posible, una presencia de María en la tierra y casi una continuación suya’. Hay una fuerte experiencia espiritual detrás de este exigente deseo.”

¿Cómo era la relación de Chiara con los jóvenes y qué significaban para ella?

“Chiara tenía un relación privilegiada con los jóvenes, porque sentía que non tenían necesidad de perder muchas cosas como, tal vez, los adultos. Los veía más libres y se hallaba muy bien con ellos, sobre todo con los más jóvenes. Creía en su naturaleza ‘incontaminada’ y mantenía con ellos una relación directa, sencilla, espontánea. La gustaba ver que los jóvenes están llevados a los grandes ideales, que a ellos todo les parece posible; y el suyo era un ideal grandísimo, positivamente utópico, que atraía a los jóvenes. Ella hizo una ‘revolución’ ya en el modo sencillo de relacionarse con ellos, con sus actos, en la normalidad de la propuesta de realizarse personalmente haciendo la voluntad de Dios, es decir, la santidad al alcance de todos.
Recibía muchas cartas de los jóvenes que deseaban imitarla en seguir a Dios, en el compromiso de vivir el Evangelio, en dar todo… Como cuando lanzó la Economía de Comunión: fue enseguida a encontrarse con jóvenes estudiantes y los desafió, estimulándolos a que se preparasen bien para llevar adelante la EdC.
Chiara, cuando comenzó su aventura era una joven, rodeada por compañeras más jóvenes aún que ella. En síntesis, siempre tuvo una gran confianza en los jóvenes.”

¿Qué piensas que nos diría Chiara, hoy?

“Nos repetiría: Ámense recíprocamente, como Jesús nos ha amado. Pienso que nos diría esto.”