Movimiento de los Focolares
El viaje de Mohamed

El viaje de Mohamed

«Pensaba que me estaba pidiendo ayuda y estoy trabado en este abrazo. Tus brazos anchos, fríos, esperaban mi calor, un gesto amable. Como tierra que espera la lluvia, como templo que respira oración, como una sonrisa ambiciona los labios, como equipaje que sueña con un viaje. No es posible que todo termine así, no puede ser. Si has realizado este viaje y has llegado a mi puerto, quiero vivirte todavía, siempre. Si mi camino ha llegado hasta ti, quiero que me acompañes aún por un trecho. Quiero verte envejecer, oírte hablar mi lengua cada vez mejor. Quiero sentirte que te confías con mi esposa como si fuera tu madre y volver a reír con mis hijos como si fueran tus hermanos. Quiero asistir al abazo con tu madre, la que te dio a luz, con tus hermanas, con tu hermano. Te lo ruego. Escúchame. Abre los ojos. Sonríe. Te enseñaré otro truco de magia. Pon en mis manos tus células enloquecidas: las haré desaparecer como monedas, como cartas. Y en su lugar, te las pondré nuevas, sanas. Y tu cuerpo volverá a funcionar como un mecanismo precario e increíble. No tengo frases importantes para decirte, pensamientos para recordar, gestos memorables. Tengo palabras descartadas, conceptos olvidados antes de ser paridos, signos insignificantes. Nunca estamos listos para una desapego, nunca es el momento justo, no logramos concebir la ausencia. Aunque me hayas contado que tu Dios te espera radiante, que la muerte es un umbral natural que hay que atravesar para llegar a la fase sucesiva de la existencia, que como no hiciste mal a nadie en el más allá serás premiado. Aunque yo creo firmemente que morir es un volver a subir a los orígenes, como enseñó María: un maravilloso, inexhausto perderse en Dios. A pesar de todo eso, no quiero que tú te vayas Necesito hablarte todavía, escucharte, resolver juntos los problemas. Contigo: osar, desafiar el viento contrario, pretender, dialogar, aspirar al paraíso viviendo el infierno, prometer y mantener. Es inútil tratar de fingir: no estoy preparado para verte morir, para seguirte con la mirada mientras doblas ante la esquina oscura de las cosas que se ven y te metes por el túnel de la luz de lo que no conocemos. No estoy preparado y consigo sólo tomarte de la mano y guiar tu boca y la mía en la oración hacia el único Padre. Porque lo que es natural para lo divino, es oscuro para los hombres. Asignemos nombres distintos, construyamos preceptos. Pero, al final, lo que cuenta es el amor hacia los demás. Nos conocimos por casualidad, por esas circunstancias mínimas que cambian la dirección de nuestra vida, por un respiro más largo, por una puerta giratoria que se abrió en un momento en lugar de otro. Pero ahora te siento un hermano y, mientras espero con todas mis fuerzas verte despierto, empiezo contigo a decir: Padre Nuestro…».


Mira el video https://vimeo.com/204006490

Campus de verano en la periferia

Campus de verano en la periferia

La Cartiera, ex fábrica de la periferia de Turín, en el norte de Italia, desde hace varios años, gracias a un trabajo de modernización, no tiene más el aspecto de una estructura abandonada. En este lugar se produjo un vendaval de aire fresco y vital, gracias al “Torino Summer Campus”, organizado por los Jóvenes por un Mundo Unido, desde el 28 de julio al 6 de agosto. Una experiencia, en su primera edición, que nació para colocar la periferia en el centro, donde se alternaron momentos de formación y de actividad. El punto fuerte fue la participación de los niños de la zona, de nacionalidades y culturas diversas, que junto con los jóvenes del Campus realizaron, con simplicidad y diversión, un recital, fruto del compromiso y de la colaboración experimentados durante los talleres artísticos (pintura-reciclado, música, teatro, danza, canto). Una riqueza de talentos que valorizó las diversidades culturales presentes en el barrio, consideradas no como un factor de discriminación social, sino de diálogo y comunión. Inclusive los temas tratados durante los momentos formativos fueron punto de reflexión que interpelaron a los jóvenes a ser ciudadanos activos, abriendo debates sobre el diálogo intercultural, sobre el objetivo por el cual vivimos, sobre la ingeniería “green”. En Roma el “Summer Campus 2018” tuvo como consigna el compromiso y la diversión. Las actividades propuestas en el barrio donde se encuentra el Corviale – un edificio tan largo como un quilómetro, conocido como el “Serpentone” – fueron de varios tipos: talleres de música, murales y trabajos en arcilla para los niños; y debates sobre temas de actualidad, con la participación de expertos, para reflexionar sobre noticias y desafíos de la vida cotidiana: las periferias, la legalidad organizada “desde el bajo”, la acogida a los emigrantes desde un punto de vista social y jurídico, la participación en la vida política, la inutilidad de la guerra y la manipulación mediática, origen y causa de nuevos conflictos. Además de las diversas asociaciones del barrio, también algunas de las 8 mil familias que viven en el “Serpentone” abrieron las puertas de su casa y contaron sus historias de dolor y esperanza. Lo que a primera vista, parece un gran e imponente edificio, del cual a primera vista no se ve donde termina, semejante a una colmena de casas y ventanas todas iguales, desde adentro no da miedo: es lo que probaron los jóvenes del Campus, gracias al encuentro con personas, rostros e historias que les permitió ir más allá de las fronteras y los prejuicios, y sobre todo más allá del muro de cemento que cada uno lleva dentro. Los jóvenes del campus, los niños y las familias del Corviale trabajaron juntos en la preparación de la fiesta conclusiva en la parroquia del barrio. Una ocasión para mostrar el fruto de los talleres, pero también para construir una red entre las realidades, amenudo distantes del territorio y redescubrir un sentido de la comunidad y la familia. El “camino sedentario” de este campus se concluyó el 11 y 12 de agosto en el “Circo Massimo” de Roma, con el encuentro de más de 70 mil jóvenes peregrinos, procedentes de toda Italia, con el Papa Francisco, por lo tanto en la Plaza de San Pedro, con la Misa y el Ángelus. El Papa invitó a cada uno a que no sean “jóvenes del sofá” , a no aspirar a la tranquilidad, sino que se arriesguen para perseguir con valor sus propios sueños. Las experiencias vividas en la periferia de Turín y de Roma son un motor que empujó a cada participante de los campus a mover los primeros pasos en el camino, comprometedor pero necesario, para realizar sus propios sueños.

Un verano joven

Un verano joven

«Este año hemos realizado nuestro Youth Camp en Mafikeng, Sudáfrica, simultáneamente con el Genfest de las Filipinas, con participantes de Zimbabwe, Malawi, Zambia, Lesotho y Sudáfrica. La presencia de jóvenes provenientes de varios países era ya por sí solo un signo visible de nuestro deseo de superar los confines personales y culturales». Mafikeng (hasta 1980 Mafeking) es la capital, como así también un centro comercial, de la provincia del Noroeste, fundada en 1885 como avanzada militar británica. Actualmente es una etapa importante en la línea ferroviaria que va desde Ciudad del Cabo a Zimbabwe. «Fue muy interesante y divertido también descubrir cuán distintas son nuestras culturas y que es posible amarse recíprocamente en nuestras diversidades. Aprendí muchas cosas – escribe Teddy, de Zambia – que no quiero guardar sólo para mí, sino que quiero compartir con mis hermanos. El Youth Camp – lo dice Nkosiphile de Zimbabwe – me abrió los ojos. No veo la hora de poner en práctica todo lo que aprendí». Simultáneamente a la manifestación de las Filipinas, se llevó a cabo otra en Albania, con alrededor de 120 partecipantes, cristianos, musulmanes y no creyentes, provenientes de varias partes y ciudades de Albania, junto a jóvenes de Skopije (Macedonia) y una joven alemana de Stuttgart. «Como un entrelazado, pasando de lo local a lo global, realizamos cuatro workshops en el ámbito de la economía civil, y de la cultura de la legalidad, además de otros temas como los prejuicios, las relaciones interpersonales y las redes sociales, con la presencia de expertos italianos y albaneses. Visitamos a personas discapacitadas y sin techo, y conocimos algunas realidades ecuménicas e interreligiosas de la capital Tirana. La visita a la Catedral, acompañados por el obispo de la Iglesia ortodoxa de Albania, a la Mezquita y al Centro Nacional de las Iglesias evangélicas fue seguida por un “flash mob” realizado por todos los jóvenes en el Parku Rinja, en el centro de la ciudad. El Genfest fue acompañado por momentos de fiesta y oración, en un clima de alegría. Sirvió para poner en red a jóvenes del norte y del sur del país, para hacerlos experimentar la internacionalidad de las nuevas generaciones, de por sí llevadas a superar los límites. Una nota característica fue la de trabajar junto con la Iglesia de Albania en un recorrido hacia el Sínodo sobre los jóvenes, y una etapa importante para retomar muchas relaciones con cristianos de otras iglesias y con musulmanes, con quienes ahora queremos continuar en un camino de diálogo». Bragança, en la zona del nordeste de Brasil, es la ciudad en donde se llevó a cabo el Genfest para 300 jóvenes provenientes de distintos lugares del Estado de Pará, que comprende una gran parte del Parque nacional de la Amazonia. «Muchos de ellos – escriben – tenían el primer contacto con la comunidad de los Focolares. En el programa, además de mucha música, incluimos muchos testimonios, la visita y la participación a algunos proyectos sociales de la ciudad, como la Fazenda da Esperança, un hospital, un grupo ecuménico, y otras actividades que nos ayudaron a entrar en el verdadero espíritu de esta manifestación. Luego, ilustramos el “Proyecto Mundo Unido” y la propuesta de Manila, “Recorridos para la unidad”». En la orilla opuesta del Río Amazonas, en Macapà, otro Genfest acogió a 140 jóvenes, «Una experiencia única, que hemos podido realizar gracias al apoyo de todos los miembros de los Focolares, que nos sostuvieron desde el comienzo. A pesar de las dificultades, consideramos que nuestro objetivo fue alcanzado: “más allá de los confines”».

Bocelli con las familias en Irlanda

El famoso tenor italiano, comprometido en varias actividades benéficas, será protagonista del “Festival de las familias” en el Croke Park Stadium (Dublín). El evento musical se desarrollará a conclusión del Encuentro mundiale de las Familias con el Papa Francisco, desde 21 al 26 de agosto, bajo el lema “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”. Andrea Bocelli ha definido “un privilegio” cantar delante del Papa: “Es una alegría poder ofrecer mi modest aporte en ocasión de este gran encuentro y momento de reflección sobre la familia. La familia es el principal elemento de la sociedad, una célula de afectos y un espacio privilegiado en el cual se puede enseñar y aprender, en cada acción, cómo elegir una vida che conduzca al bien más grande”, ha dicho.

Breve historia de los Encuentros Mundiales de la Familia

A pocos días del comienzo de la IX edición, que se desarrollará en Dublín (Irlanda) en los días 25-26 de agosto con el título “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”, miles de familias de 196 Países se están preparando al encuentro con el Papa Francisco. Se espera medio millón de personas que participarán a la misa conclusiva. Promovido por el nuevo Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el evento será precedido por un congreso pastoral de tres días, al cual participarán 37.000 familias.