31 Ago 2018 | Sin categorizar
«En 1984 estuve con un grupo de obispos de distintas confesiones en la Basílica de Santa Sofía en Estambul. Nos quedamos impresionados por este edificio imponente, dado que en el mismo, podíamos percibir de manera tangible una presencia enorme de la historia de la Iglesia y de la humanidad. Nos encontrábamos en un edificio de la antigua tradición cristiana, de la época en que la cristiandad estaba unida, por lo cual Asia Menor estaba en el centro del mundo cristiano; pero estábamos también en el lugar en el que se produjo la ruptura entre Oriente y Occidente y se rompió la unidad. En las grandes cuñas de la cúpula veíamos, enormes, los escritos extraídos del Corán, la aparición de otra religión sobre la cristiandad herida. Justo delante de nosotros estaban colocados algunos carteles que decían “Prohibido rezar”. Era un museo en el cual la gente paseaba sacando fotos y usaba binoculares, dando vueltas por doquier mirando las bellezas artísticas que allí se conservaban. Esta ausencia de religión en aquel lugar que una vez fue un lugar sagrado era terrible. Estábamos abrumados por esta cascada de eventos: unidad originaria, unidad lastimada, distintas religiones, nada de religión. Nuestras miradas vagaban desorientadas en búsqueda de auxilio, cuando de improviso – ¡allí! encima de la cúpula brillaba, dulcemente y sin hacerse notar, un antiguo mosaico: María que ofrece a su Hijo. Allí comprendí claramente: sí, ésta es la Iglesia: estar, simplemente, y a partir de sí mismos generar a Dios, ese Dios que parece ausente. La palabra Theotokos – madre de Dios, la que genera a Dios- adquirió para mí imprevistamente un sentido completamente nuevo. Comprendí que no podemos organizar la fe en el mundo; si nadie más quiere oír hablar de Dios, no podemos combatir con la fuerza y decir: “¡Cuidado con ustedes!”. También nosotros podemos estar simplemente y llevar a la luz, partiendo de nosotros mismos, a ese Dios que parece ausente. No podemos fabricar este Dios, sino solamente darlo a Luz; no podemos afirmarlo con argumentos, sino que podemos ser la copa que lo contiene, su cielo en el cual, aún en la escasa apariencia, Él brilla. Así comprendí, no sólo nuestra tarea de hoy como Iglesia, sino también cómo la Iglesia existe en la figura de María y cómo María existe en la figura de la Iglesia, cómo entre ambas, la figura y la realidad son una cosa sola». Klaus Hemmerle, Partire dall’unità. La Trinità e Maria, pp. 124, 125.
31 Ago 2018 | Sin categorizar
«Cuente realmente, Santo Padre, con nuestra plena unidad y ferviente oración también frente a las insidias destinadas a desacreditar su persona y su acción de renovación». Con estas palabras, Maria Voce se dirige al papa Francisco en una carta del 30 de agosto, en la que expresa su apoyo y oración tras los fuertes ataques recibidos en las últimas semanas. La presidente de los Focolares expresa al Santo Padre su agradecimiento por el reciente Encuentro Mundial de las Familias en Irlanda que ha puesto en evidencia, entre otras cosas, la relación extraordinaria que se ha creado entre el Papa y los que han participado. Maria Voce expresa gratitud, en su nombre y en el de todo el Movimiento, por el sincero y repetido pedido de perdón que Francisco dirigió a las víctimas de abusos y a los familiares, y la plena adhesión a su mensaje de amor. La presidente de los Focolares, continúa: «En cada herida de la Iglesia y de la humanidad – escribe María Voce – reconocemos a Jesús crucificado y abandonado y, junto con Ud., miramos a María para vivir con valentía según Su ejemplo como discípulos auténticos». Por último, Maria Voce agradece su reciente “Carta al Pueblo de Dios” que, además de expresar la prontitud y el amor del Santo Padre por la humanidad, indica «como compartir el “grito” que sube al Cielo de quienes sufrieron y sufren y como comprometerse para que tales males no se perpetúen. Hacemos nuestras sus preocupaciones y sus palabra».
30 Ago 2018 | Sin categorizar
El 1º de septiembre de cada año se celebra la Jornada Mundial por el cuidado de la Creación. Este año es las 13ª edición. Se trata de una iniciativa de la Iglesia Ortodoxa a la que han adherido otras iglesias cristianas, comprometidas en descubrir en un horizonte ecuménico el compromiso por el respeto y cuidado de la Creación. Desde el 2015, también la Iglesia Católica se ha unido a este llamado, que está dirigido a todos los hombres, a la responsabilidad por la creación y la tutela de la vida de todos los pueblos de la tierra. En 2017, para sellar este compromiso común, el Papa Francisco y el Patriarca ecuménico Bartolomé I de Constantinopla firmaron un documento en el cual se lee, entre otras cosas: «El ambiente humano y la naturaleza se están deteriorando contemporáneamente, y tal deterioro del planeta gravita en las personas más vulnerables. El impacto de los cambios climáticos repercute, en primer lugar, en quienes viven en situación de pobreza en cada ángulo del globo terráqueo. Nuestro deber de usar responsablemente los bienes de la tierra implica el reconocimiento y el respeto de cada persona y de todas las criaturas vivas. La llamada y el desafío urgente de cuidar la Creación constituyen una invitación a toda la humanidad para trabajar por un desarrollo sostenible e integral […]. Estamos convencidos de que no existe solución genuina y duradera al desafío de la crisis ecológica y de los cambios climáticos sin una respuesta concertada y colectiva, debe existir una responsabilidad compartida que esté en grado de rendir cuenta de las propias acciones, dando prioridad a la solidaridad y al servicio».
30 Ago 2018 | Focolare Worldwide
Una gran masa de damnificados, a la espera de poder regresar a sus casas, que todavía están sumergidas por las devastadoras inundaciones que tuvieron lugar en Kerala, está refugiada por el momento en 3800 campamentos. Los operativos de socorro y asistencia se están llevando adelante en medio de grandes dificultades, debido al aislamiento de algunas zonas. En ciertos casos, la comida y el agua son lanzados desde los helicópteros, porque las calles y los puentes quedaron destruidos. De la comunidad local de los Focolares escriben: «Estamos regresando de Trichy (a más o menos 300 Km de Kerala), donde tuvo lugar la Mariápolis con las personas de los grupos de la Palabra de vida, esparcidos en un radio de 120 Km. Pero teníamos en nuestro corazón a las personas de Kerala afectadas por las fortísimas lluvias. Todavía estamos en el período de los monzones, el viento caliente provoca estos tifones tropicales. De lo que sabemos las personas del Movimiento están bien. Estaba programado un retiro para los sacerdotes de Trivandrum (en el sur de Kerala), pero lo tuvimos que cancelar porque no es seguro viajar y también porque muchos sacerdotes que habían confirmado su participación se han visto involucrados en la tragedia. Durante el fin de semana, en nuestras comunidades locales se comprometieron a recoger víveres y objetos de primera necesidad para enviar a las zonas afectadas. Contamos con sus oraciones». También el Papa Francisco rezó por las víctimas y para que “no le falte a estos hermanos nuestra solidaridad y la ayuda concreta de la comunidad”. Para quien quiera colaborar, se activaron las siguientes cuentas corrientes:
| Acción por un Mundo Unido OSFL (AMU) |
Acción para Familias Nuevas OSFL (AFN) |
| IBAN: IT58 S050 1803 2000 0001 1204 344 del Banco Popolare Etica |
IBAN: IT55 K033 5901 6001 0000 0001 060 del Banco Prossima |
| Código SWIFT/BIC: CCRTIT2T |
Código SWIFT/BIC: BCITITMX |
| MOTIVO : Emergencia Kerala (India) |
| Los aportes depositados en ambas cuentas corrientes con este motivo serán administrados en forma conjunta por AMU y AFN. Para estos donativos están previstos beneficios fiscales en muchos países de la Unión Europea y en otros países del mundo, según las distintas normativas locales. |
30 Ago 2018 | Focolare Worldwide
«Pidámosle al Padre que acoja en su Reino de paz a los que perdieron la vida en este grave accidente y encomendemos a su amor a los heridos y a quien ha quedado afectado». Así escribe María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, a las comunidades de la República Democrática del Congo (RDC), tras el grave accidente acaecido el 28 por la mañana en la ciudad de Limate (al norte de Kinshasa). Un silo que contenía toneladas de trigo, de propiedad de la FAB Congo, industria productora de harina, se derrumbó sobre una parte del hospital Moyi mwa Ntongo y sobre una empresa adyacente. Bajo el peso de los escombros perdieron la vida algunas personas, entre las cuales Valentine, miembro de los Focolares, encargada de los servicios de lavandería, mientras las otras víctimas son de los edificios aledaños. «Se constató una competencia de solidaridad para ayudar a encontrar el cuerpo – escribe Aga Kahambu, en nombre de la comunidad de los Focolares – en donde la policía, la Cruz Roja y varios voluntarios trabajaron sin pausa. Algunas de las víctimas son dependientes de la FAB, pero el número de las mismas es aún impreciso. Es un fuerte dolor para todos, pero la unidad y la solidaridad de muchos nos ha sostenido».
Según los titulares del local Actualite.cd “el balance es provisorio, porque el accidente sucedió en una “hora pico”, y destaca: “los significativos daños a la estructura, con la destrucción de los sectores de radiología, diagnóstico y otros servicios”. Construido en 2006 y dirigido por el Movimiento de los Focolares, el centro médico Moyi mwa Ntongo está considerado como un polo de excelencia con 55 camas. Surgió para el tratamiento de la ceguera infantil, pero luego englobó otros proyectos, como la lucha contra el HIV y el SIDA. Además es un modelo de acción humanitaria internacional; de hecho para sus funciones médicas y paramédicas se vale de especialistas y personal local, que se formó tanto en el Congo como en Europa. En 2016, a diez años de su fundación, se dotó de un moderno sector de maternidad y neonatología, servicio esencial en un país que tiene un índice de mortalidad infantil y maternal de los más altos del mundo. El sector, que afortunadamente se salvó del derrumbe, fue realizado gracias a la contribución de personas y agencias relacionadas con el Movimiento de los Focolares, como la Fundación Giancarlo Pallavicini y las señoras Albina Gianotti y Vittorina Giussani, financiadores del Centro médico desde sus inicios, y por AMU Luxemburgo y AECOM Congo, junto a otros benefactores.