Movimiento de los Focolares

Chiara Lubich: ir a Dios a través del hermano

En su Primera Carta, san Juan afirma: “Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve” (1Jn 4,20). En este fragmento Chiara Lubich reflexiona sobre cómo el amor a cada prójimo que encontremos, hermano o hermana, sea un pasaje obligado para ir a Dios y sentir la unión con Él. (…) hay un sistema típicamente nuestro que nos hace estar seguros de caminar por un camino recto que, sin duda, nos lleva a la meta, a Dios. Éste tiene un paso obligado: se llama el hermano. Pongámonos de nuevo a amar a cada hermano que encontremos durante el día. Encendamos en nuestro corazón ese deseo ardentísimo y digno de alabanza, que seguramente Dios quiere: el deseo de amar a cada prójimo, haciéndonos uno con él en todo, con amor desinteresado y sin límites. (…) El amor reavivará las relaciones con las personas e impedirá que surjan los deseos egoístas; es más, será el mejor antídoto para ello. (…) Así podremos preparar, como regalo para Jesús, nuestro fruto rico, jugoso, y nuestro corazón encendido, consumido por el amor. El lema que nos hará recordar este propósito será: ¡Ir a Dios a través del hermano!

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, La vida, un viaje, Ciudad Nueva, Madrid 1994, p. 78)

Chiara Lubich: la autenticidad de los seguidores de Cristo

La Palabra de Vida del mes de mayo de 2022 nos propone poner en práctica el mandamiento nuevo de Jesús: el amor recíproco. Mirar más allá de las diferencias – tan acentuadas en estos tiempos– para hacer nacer verdaderas comunidades que revelen la gran novedad del Evangelio. Tú sabes que Jesús está presente, por ejemplo, en los actos sacramentales: en la Eucaristía de la Misa Él se hace presente. Pues bien, también Jesús está presente allí donde se vive el amor mutuo. Pues Él dijo: «Donde están dos o tres reunidos en mi nombre (y esto es posible mediante el amor recíproco), allí estoy yo en medio de ellos”[1]. Él puede permanecer eficazmente presente en la comunidad cuya vida profunda es el amor recíproco. Y a través de la comunidad, puede seguir revelándose al mundo, puede seguir influyendo en el mundo. ¿No te parece espléndido? ¿No te dan ganas de vivir inmediatamente este amor junto con los cristianos, tus prójimos? Juan (…) ve en el amor recíproco el mandamiento por excelencia de la Iglesia, cuya vocación es precisamente ser comunión, ser unidad (…) Si quieres, pues, buscar la verdadera señal de autenticidad de los discípulos de Cristo; si quieres conocer su distintivo, tienes que reconocerlo en el amor recíproco vivido. A los cristianos se les reconoce por este signo, y si falta, el mundo no descubrirá nunca a Jesús en la Iglesia. El amor recíproco crea la unidad. Y ¿qué hace la unidad? “Que sean uno –sigue diciendo Jesús– para que el mundo crea…”[2]. La unidad, que revela la presencia de Cristo, arrastra al mundo tras Él. Ante la unidad, ante el amor recíproco, el mundo cree en Él.

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, en Palabras de Vida/1, Ciudad Nueva, 2020, pp. 175-176) [1] Mt 18, 20. [2]  Jn 17, 21.

Una vocación al servicio del diálogo

El 30 de abril de 1982, 7.000 sacerdotes, religiosos y seminaristas de todo el mundo y unidos por la espiritualidad de la unidad, se reunieron en Roma para el evento “El sacerdote hoy, el religioso hoy”. El recuerdo de este día, 40 años después. Sacerdotes que se sienten llamados a ser ante todo testigos del Evangelio y hombres de diálogo; religiosos que encontraron en la espiritualidad del Movimiento de los Focolares un estímulo para encarnar con mayor plenitud el carisma de sus fundadores; seminaristas que han entendido que quieren elegir a Dios y confirmar su llamado. Estas son las experiencias de muchos de los participantes en el Congreso Internacional titulado “El sacerdote hoy, el religioso hoy”, celebrado el 30 de abril de 1982 en el Aula Nervi, en el Vaticano. Un evento que contó con la participación de unas 7000 personas y que, a través de testimonios de todo el mundo, destacó los frutos del encuentro del carisma de la unidad con los ministros de la Iglesia católica y de otras Iglesias y la renovación suscitada en muchas comunidades religiosas. Chiara Lubich, en el discurso de ese día, subrayó los dos ejes de esta experiencia: Jesús crucificado y abandonado como modelo del sacerdote y del religioso; el amor recíproco y la unidad como estilo y fin de su misión. Ser hombres de “diálogo”. Este es el mandato que, ya entonces, contenía en sí mismo el deseo de una Iglesia en salida, como se desprende de las palabras más que nunca actuales de la fundadora de los Focolares: “Nunca como en estos tiempos, en los que la Iglesia tiene que mirar fuera de sí misma a todos los cristianos, a los que creen de otro modo, a los que no creen, se pone de manifiesto lo que algunos llaman el mandato misionero del Cuarto Evangelio. Juan lo da en estos términos: ‘En esto conocerán que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros’. (…) Hoy los cristianos están llamados a evangelizar también de esta manera: amándose y presentando a los demás la experiencia de su nueva vida. Esto no puede no impactar, sorprender, interrogar. Y así florece el diálogo”. Ese día, el entonces Santo Padre, Juan Pablo II, presidió “la mayor concelebración desde la institución de la Eucaristía”, como tituló L’Osservatore Romano. Fue un momento de alegría y de compartir, una oportunidad para hacer balances, un punto de partida para nuevos desarrollos. Hoy, 40 años después, escuchamos la narración de algunos de los participantes.

Maria Grazia Berretta

https://youtu.be/nR7YNmTslP0  

Universidad en red: Sophia en el mundo

Universidad en red: Sophia en el mundo

Ampliar los horizontes del conocimiento. Del 27 de marzo al 2 de abril, en Colombia, el encuentro «Universidad, saberes y sabiduría: una perspectiva para América Latina». Una sede latinoamericana para Sophia. Apertura y gradualidad. Estos fueron los ejes rectores del encuentro “Universidades, saberes y sabiduría: una perspectiva para América Latina”. Realizado en Tocancipá, Colombia, del 27 de marzo al 2 de abril, el evento reunió al rector del Instituto Universitario Sophia, Giuseppe Argiolas, con la comisión transdisciplinaria e intercultural que trabaja desde hace más de diez años para construir las bases de la futura sede latinoamericana de la Universidad. También acompañaron los trabajos Francisco Canzani y Renata Simon, en representación del Consejo General del Movimiento de los Focolares. En el centro de las reflexiones, las orientaciones de la Congregación para la Educación Católica para un proyecto sin precedentes en la historia de las universidades pontificias: las diferentes unidades del Instituto Universitario Sophia, aunque se abran en otros continentes, serán parte de una única universidad global con sede en Loppiano (Florencia, Italia). Si se aprueba, el proyecto Sophia ALC (América Latina y el Caribe) será el primer paso en la construcción de esta “universidad en red” y se ramificará en tres contextos diferentes: en Argentina, el proyecto contempla la oferta de una maestría en “ Ecología Integral e Interculturalidad”, en modalidad híbrida (presencial y en línea); en Brasil, un curso de grado presencial en “Pedagogía con orientación en Humanismo Integral”; en México, cursos de extensión universitaria (principalmente en línea). Durante los seis días del encuentro, los miembros de la comisión trabajaron intensamente en la búsqueda de soluciones para la paulatina viabilidad de este complejo proyecto, en sus diferentes vertientes: desde la adecuación a las normas eclesiales hasta la adecuación a la legislación local; desde la sostenibilidad económica hasta las estrategias de recaudación de fondos y difusión; desde infraestructura hasta planes de estudios, entre otros. En conclusión, una certeza: ha llegado el momento de ampliar aún más los horizontes de la experiencia de unidad en la diversidad construida hasta ahora por los miembros de la comisión local Sophia ALC, provenientes de países como Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, México y Uruguay, y disciplinas como economía, administración, teología, filosofía, historia, derecho, pedagogía, sociología y comunicación. El futuro del proyecto pasa por profundizar el ya intenso diálogo con el Rector y los docentes de Sophia, con los responsables del Movimiento de los Focolares y, en especial, con la Congregación para la Educación Católica, que indica los caminos para que, de manera abierta y gradual, el sueño de Chiara Lubich pueda continuar, ahora en el continente latinoamericano.

Daniel Fassa

#DARETOCARE: Semana Mundo Unido 2022

#DARETOCARE: Semana Mundo Unido 2022

El tema del “cuidado” sigue siendo el tema central de la próxima Semana Mundo Unido: del 1 al 8 de mayo de 2022. Una oportunidad imperdible para las zonas y territorios. ¡Aquí estamos! Faltan pocos días para la Semana Mundo Unido 2022, que nuevamente este año verá a miles de personas de todas las edades, clases, razas y credos involucradas en todo el mundo. A menudo, al pensar en esta cita, inmediatamente vienen a la mente los jóvenes, las grandes reuniones, los “eventos”. Sin embargo, la Semana Mundo Unido es mucho, mucho más, porque no concierne sólo a los jóvenes, durante todo el año hay una riqueza de vida, que ve a las diferentes generaciones del Movimiento de los Focolares y no solo, en acción, juntas, por la fraternidad universal. Los Jóvenes por un Mundo Unido, hace casi 27 años, se propusieron dedicar una semana al año a involucrar más activamente a la opinión pública en el camino hacia un mundo unido. Recuerdo los comentarios, en aquellos días de mayo de 1995 durante el Genfest, tratando de entender cuál era esa propuesta, qué deberíamos hacer, a partir de ese momento y en un año. La respuesta llegó en las semanas siguientes y, como siempre, llegó viviendo. La invitación fue y es muy precisa hoy, y 25 años de historia, desde la primera SMU en 1996 hasta la última en 2021, lo confirman: lo primero es profundizar y dar continuidad a todas las actividades que las comunidades de los focolares continúan con valentía y en algunos casos incluso en silencio, para sostener el camino hacia la unidad en los más diversos contextos: en los barrios, en las escuelas, en los lugares de trabajo, en las situaciones de fragilidad y abandono, haciendo una propuesta a las ciudades, a las instituciones, a los medios de comunicación, para promover la unidad y la paz a todos los niveles, y junto a todas las personas animadas por los mismos principios y objetivos. Los jóvenes no solos, sino junto a todos, incluso los adultos, con la participación de familias, profesionales, adultos comprometidos, políticos… unidos por los valores de la fraternidad universal. Juntos e incluyentes, con acciones de gran alcance que cambien el tejido social y lo mejoren, se puede tener un mayor impacto en la opinión pública mundial. David Sassoli (1956-2022), expresidente del Parlamento Europeo recientemente fallecido, dijo a los Jóvenes por un Mundo Unido con motivo de la Semana Mundo Unido 2021: “Creo que este es un trabajo de pedagogía civil que de alguna manera nos debe concernir, nos concierne a los políticos, a las instituciones, pero también por supuesto al mundo entero, que es tan importante para las asociaciones europeas. Yo creo que en lo particular están en una posición privilegiada, porque ya han definido no solo que es importante cuidar a los demás, sino también cuidar para mejorar las condiciones de vida de los demás”. Este es el “cuidado” que el mundo necesita y que aún en este año tan especial no ha faltado en todos los continentes. “Cuidar de los demás es un acto de valentía”, dice Jomery Nery, una joven abogada de derecho tributario, brasileña que también es directora de operaciones de Anpecom (Asociación Nacional para una Economía de Comunión, del portugués). De la Anpecom nació una iniciativa llamada Supera (Programa de superación de la vulnerabilidad económica). Jomery lo describe así: “Durante todo el año recibimos mensajes, correos electrónicos, comunicaciones de personas que necesitan ayuda para comer, para construir una casa porque viven en casas de cartón, para alquilar, para estudiar o para emprender actividades. Supera es una campaña para recaudar dinero, que luego se utiliza para ayudar a las personas que lo necesitan”. Un “cuidado” orientada a situaciones de fragilidad. Pero incluso en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, es algo serio: desde hace unos cuatro años la ciudad acoge una iniciativa que podríamos definir tan ecológica como social y que se desarrolla de la misma forma también en otros puntos del mundo: estamos hablando del Repair Café, que es un “bar para reparaciones”: donde los voluntarios se ponen a disposición de las personas que traen sus objetos rotos para arreglarlos y mientras tanto pasan una hermosa mañana juntos. El Repair Café es una verdadera experiencia, tanto para los voluntarios que reparan como para las personas que deciden invertir su tiempo en llevar un objeto a reparar, en lugar de tirarlo. Los motivos de esta elección son de lo más diversos, desde la preocupación por el cambio climático, hasta el deseo de ver reparado un objeto que nos gusta. Y con esta excusa se entablan relaciones, se retoman fuerzas para enfrentar los desafíos diarios. En Lecce, Italia, una comunidad formada por familias, jóvenes, profesionales, artistas, junto con asociaciones y la parroquia, trabaja para reconstruir un barrio marginal, difícil, gris desde muchos puntos de vista. “La primera idea fue hacer más alegre y colorida la pared del oratorio” – dice el padre Gerardo – “de ahí la idea del primer mural, que también fue muy apreciado por la gente”. Lentamente, gracias al boca a boca y a los jóvenes writers presentes en la zona, llegan artistas de muchas partes del mundo para embellecer los edificios del Barrio Stadio, y con ellos fotógrafos, turistas, administradores locales, atraídos por obras de arte que representan estos murales. Todo es fruto de la fraternidad que se ha creado entre los artistas y los habitantes del barrio, que ha desencadenado un cambio virtuoso del que todos se sienten parte: un verdadero proyecto de ayuda a los más débiles, que ha contemplado acciones de carácter laboral, medioambiental y social. Historias como estas dan un alma a la Semana Mundo Unido: son estas comunidades de personas activas que se involucran y que del 1 al 7 de mayo de 2022 encontrarán un muestra de muchos eventos en todo el mundo, virtuales y presenciales, que no harán más que recopilar y mostrar la vida que existe en los territorios y zonas: # Dare to Care (Atreverse a cuidar) será el título: el “cuidado” que podrá repetir aún hoy lo que dijo Chiara Lubich sobre el Semana Mundial Unido en 2002: “Siempre es un poco especial. Es una de las iniciativas más acordes con el carisma”.

Paolo Balduzzi