22 Dic 2021 | Sin categorizar
La presidente de los Focolares, en un encuentro con los gen, los jovenes del Movimiento, ha dirigido a todos un saludo para las proximas fiestas. https://www.youtube.com/watch?v=AFPn8FRLduE
22 Dic 2021 | Sin categorizar
Lorna Gold, presidente del Movimiento Laudato Si’, y Martin Palmer, fundador y presidente de Faith Invest, explican de qué manera las grandes religiones pueden ser una fuerza impulsora de la sociedad civil en lo que se refiere a cambio climático. Durante la conferencia COP26, los líderes religiosos presentes participaron en varios eventos que fueron ocasiones para conocerse y dialogar. Entre éstos, un evento que se realizó en la Mezquita y otro que tuvo como anfitrión al Movimiento de los Focolares. Martin Palmer (Inglaterra) ha transcurrido toda su vida laboral comprometiéndose con las principales religiones de todo el mundo en lo relativo a cuestiones ambientales. Ello empezó en 1986, cuando el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo –que era presidente internacional de World Wildlife Fund (WWF)– le pidió que reuniera a los representantes de cinco de las principales religiones del mundo para examinar la forma en la que en estos credos entendían su lugar en la naturaleza. Crearon un programa completo para inducir a las religiones a que colaboraran con los principales grupos ambientales, la ONU, el Banco Mundial y otros organismos. Lorna Gold es vicepresidente del Consejo del Global Catholic Climate Movement y presidente del Movimiento Laudato Si’. Coordina el trabajo de éstos respecto de la acción por el clima que realizan las comunidades de fe y llevó adelante una acción para que la Iglesia Católica en Irlanda y a nivel global desinvierta de los combustibles fósiles. En nuestras entrevistas, hablamos de muchos temas que se referían a la COP26, a la crisis climática y a la situación actual… Naturalmente, no fue posible incluirlo todo en el servicio transmitido por la Conexión. Por ejemplo, Martin Palmer nos habló del período especial que estamos atravesando; nos dijo: “Pienso que estamos en el ápice de un gran cambio. El gran cambio es que en lugar de esperar a que sean los gobiernos los que den el ejemplo, es la sociedad civil, son los jóvenes y los ancianos quienes lo hacen. Trabajo en ello desde hace 40 años. Pienso en el ascenso de las organizaciones femeninas, que simplemente no estaban en 1997. Pienso en el rol de los indígenas, pienso en el rol de las comunidades de fe, del mundo de las ONG y del mundo de la educación. Veo que ahora estamos en un momento de transformación. Todavía sigue habiendo muchas personas que piensan que si protestamos, podemos influir sobre los gobiernos… Debo decir que yo no lo creo». «Las religiones se están encontrando con el mundo financiero, con el mundo de la educación y están diciéndoles: ¿cómo podemos crear una colaboración? Allí donde tenemos el dinero, podemos influir. Tenemos las estructuras. Tenemos los medios para generar un cambio…”. Luego tuvimos un intercambio muy interesante con Lorna Gold acerca de lo que ella definió “ansiedad de clima”, y dijo: «Pienso que es algo que todos afrontaremos, en una medida u otra, porque una vez que aceptas que hay una crisis climática y que no todo será tan “color de rosa” en el futuro –como habríamos querido– la perspectiva de un mundo unido está bastante lejos; si el cambio climático no puede resolverse… «(…) Trato de gestionar esta ansiedad. Una manera es transcurrir tiempo con la naturaleza. La naturaleza es una gran sanadora. Estar al aire libre, meditar en la naturaleza y encontrar a Dios en la creación. Te hace entender que la naturaleza es bastante resiliente. La vemos volver a generarse a nuestro alrededor». «Verdaderamente, creo que este momento que estamos viviendo es una crisis, pero también puede ser un kairós. Un kairós, como dice el Papa Francisco, es una oportunidad, un momento oportuno para pensar, para convertirnos, para sufrir en nosotros esa profunda conversión ecológica y empezar a movernos en una dirección distinta.» https://www.youtube.com/watch?v=CYuJpSFYyM8
20 Dic 2021 | Sin categorizar
Chiara Lubich en este pasaje nos invita a compartir con el prójimo lo que le falta para tener una vida digna. Es el mejor modo de prepararnos a la Navidad que festejaremos dentro de pocos días. La conversión del corazón, que se necesita para ir al encuentro de Jesús, no consiste en palabras bonitas o impulsos sentimentales, sino en hacer la voluntad de Dios y sobre todo, en amar a nuestro prójimo, en solidarizarnos concretamente y compartir con él cuando carece de lo necesario, nuestros bienes: comida, vestido, alojamiento, asistencia, etc. Es lo que Jesús enseñará más tarde. La vida cristiana, de hecho, no consiste principalmente en largas oraciones y penitencias agotadoras; no requiere cambiar de trabajo o profesión –a menos que esta sea mala en sí misma– sino vivir, en la actividad y en el estado de vida al que pertenecemos, el amor al prójimo. «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo». (Lc 3,11). (…) Estamos en el mes en el que se celebra la Navidad. La Navidad para la Iglesia no es una simple conmemoración de un acontecimiento pasado, sino que es la celebración de un misterio siempre presente, siempre actual: el nacimiento de Jesús en nosotros y en medio de nosotros. ¿Cómo prepararnos entonces para la Navidad? ¿Qué hacer para que Jesús nazca o renazca en nosotros y en medio de nosotros? Amando concretamente. Estemos atentos para que nuestro amor al prójimo no se detenga en declaraciones o en sentimientos, sino que siempre pase a la acción a las obras pequeñas o grandes.
Chiara Lubich
(Chiara Lubich, en Parole di Vita, preparado por Fabio Ciardi, Opere di Chiara Lubich, Cittá Nuova, 2017, pag. 422-423)
17 Dic 2021 | Sin categorizar
Se ha inaugurado el 6 de noviembre de 2021 el ciclo de clases del nuevo curso de la Universidad Popular Mariana (UPM) del Movimiento de los Focolares, cuyo título es este año “Donde el hombre está solo con Dios: la conciencia”. Catherine Belzung, experta en neurociencia, y Emanuele Pili, docente, relatores de la segunda lección, responden a algunas preguntas.
“La conciencia es el núcleo y el sagrario del hombre, en donde él se encuentra solo con Dios, cuya voz le resuena en la intimidad”. Las palabras que leemos en la Constitución Pastoral Gaudium et Spes inspiran el título del nuevo curso de la UPM (Universidad Popular Mariana) de los Focolares, pensado para el año académico septentrional 2021-2022: “Donde el hombre está solo con Dios: la conciencia”. Un espacio “santo” es el de la conciencia moral, como explicó Renata Simon, co-responsabile para el aspecto de la sabiduría y el estudio del Movimiento de los Focolares, durante el primer encuentro de este recorrido, el 6 de noviembre de 2021: “La conciencia no encierra al hombre dentro de una impenetrable soledad, como en una celda aislada, sino que lo abre al llamado de Dios”. Analizar el tema en sus varias implicancias y en el contexto de la espiritualidad de la unidad, reflexionar sobre la capacidad de actuar según la responsabilidad de cada uno de entrar en diálogo consigo mismo y con esta voz, son sólo algunos de los objetivos que este curso se propone alcanzar. Un gran reto sobre todo en el mundo actual, como nos explican Cahterine Belzung, experta en neurociencia y docente del Departamento “Imagerie et Cerveau” de la Universidad François Rabelais de Tours (Francia) y Emanuele Pili, profesor adjunto en el Departamento de Teología, Filosofía y Ciencias Humanas del Instituto Universitario Sophia. Ambos serán relatores durante el segundo encuentro programado para el 18 de diciembre de 2021 cuyo tema es: La conciencia en un mundo plural, distintas perspectivas. La clase tratará los aspectos psicológicos relacionados con la conciencia moral, introduciendo de alguna manera la cuestión de la libertad y de sus posibles condicionamientos, materia de reflexión durante el tercer encuentro. “Cada uno de nosotros se encuentra ante la situación de tener que escoger según una serie de valores, y ello lo vemos en varias perspectivas disciplinarias –explica Catherine Belzung–. Lo que varía a menudo son los conceptos y el lenguaje utilizado. En las neurociencias hablamos de ‘mecanismos para tomar una decisión’, en otros campos se habla de ‘conciencia moral’. Hay que construir un diálogo para entender si las varias palabras utilizadas corresponden a un concepto común”. En la acción ¿estamos condicionados neurológicamente o somos libres? “Somos personas completamente libres –afirma Catherine Belzung–. Algunas investigaciones han sido mal interpretadas e identifican al hombre como un títere en las manos del propio material genético y del propio cerebro. En realidad nosotros no estamos determinados por nuestra biología”. Entender qué es lo que obstaculiza poderse escuchar y escuchar la voz de Dios en una realidad ruidosa como la que vivimos, pareciera ser el verdadero problema. “El tiempo en que vivimos –explica Emanuele Pili– es tan ruidoso y frenético que, a veces, se crea como una capa sofocante alrededor de nuestros deseos más íntimos y auténticos. El hecho que la tecnología está omnipresente y todo lo invade cambia el proceso a través del cual se forma la identidad personal. Por lo tanto, el reto de escuchar nuestra interioridad es efectiva y no simple de afrontar”. ¿Cómo salir de este callejón cerrado? “Lo más importante, creo, es encontrar la forma de perforar la capa que tiende a obstaculizar la posibilidad de entrar en uno mismo – prosigue Emanuele Pili–. Considero que mucho pasa por descubrir –ayudados también por la experiencia de la pandemia– las relaciones verdaderas y simples, vividas en su dimensión corpórea y emocional, capaces de dejar a un lado superficialidad y mediocridad. (…) Redescubrir la interioridad y el deseo que la inspira es el juego serio de la normalidad de la vida. Tal vez hoy perforar la capa que no nos permite acceder a la interioridad pasa también, y sobre todo, por saber escuchar este grito, a veces mudo o sofocado, del que los jóvenes, en el bien y en el mal, son el más vivo y eficaz testimonio”.
Maria Grazia BerrettaP
Programa en PDF
17 Dic 2021 | Sin categorizar
El viaje del conjunto internacional Gen Rosso por la ruta balcánica, donde miles de migrantes viven situaciones dramáticas mientras intentan llegar a Europa buscando un futuro mejor. A partir de esta experiencia nace también el próximo concierto de Navidad con el título “Refugee» que será transmitido gratuitamente en streaming.
“Estamos cansados, muy cansados de vivir en estas condiciones, pero hoy hemos vuelto a encontrar y experimentar la alegría”. Son las palabras de Mariam, visiblemente emocionada, al agradecer al grupo internacional Gen Rosso en el campo de refugiados de Bosnia, después de la jornada transcurrida juntos. Mariam es iraní y junto con otros migrantes hoy vive en el campo de refugiados porque busca un futuro mejor, donde no haya guerras, odio ni persecuciones. Miles de refugiados como ella se encuentran detenidos en medio del frío y el hielo, en la así llamada “ruta balcánica”, con la esperanza de llegar a Europa.
El Gen Rosso el mes de octubre de 2021 fue a Bosnia para llevarles alivio y esperanza a estos migrantes también mediante el arte, la música, el baile. Estuvieron en un campo de refugiados administrado por el Jesuit Refugee Service (Jrs), el Servicio de los Jesuitas para los Refugiados que ofrece alojamiento y ayuda de primera necesidad a los solicitantes de asilo y a los migrantes que intentan cruzar la frontera croata. “No teníamos ni la más mínima idea de qué y a quién íbamos a encontrar -explican los miembros de la banda-, pero teníamos el deseo de hacer sentir la fraternidad a estar personas forzadas a un doloroso peregrinaje durante años”. Los migrantes no sólo necesitan ropa y comida sino también momentos de acogida y serenidad. Al inicio “nos topamos con la mirada interrogadora y un poco desconfiada de familias que se mantenían a distancia. No es fácil empezar una relación con personas provenientes de distintas culturas y tradiciones, para quienes están acostumbrados a la indiferencia, o incluso a la hostilidad, de muchos” explicaron.
Quienes rompieron el hielo en un primer momento fueron los niños, que se acercaron para intentar tocar el tamborcito brasileño de Ygor del Gen Rosso. Poco a poco todos se animaron. “Quién sabe qué cosa han vivido estos niños y qué llevan en su corazón -cuenta Michele, el cantante solista de la banda-. Enseguida se creó un lindo ambiente. El hecho de que estuvieran presentes los niños, con su inmediatez y simplicidad, ayudó mucho”. Así empezaron los primeros diálogos. ¿Cómo te llamas? ¿De dónde vienes? Así desde la sospecha se fue abriendo paso la confianza. “Habíamos previsto dividirnos en grupitos – cuentan los músicos-, pero entendimos que todos querían permanecer juntos y después de tanto tiempo, hacer una fiesta, con cantos y danzas individuales y de pueblo, según sus propias tradiciones. Algunas mamás, para mostrarnos una danza típica, nos dejaron a sus niños en los brazos con la confianza que se deposita en los hermanos”. Un refugiado que tenía una pierna herida “agarró mi tambor -cuenta Helânio – sus ojos brillaban, era casi su única forma de expresarse. Me sentí feliz de ofrecerle esta oportunidad”. “Una mujer preguntó si podía bailar -cuenta Raymund, bailarín-. Sentía que alguien la estaba apreciando. Comprendí lo que significa acercarse a ellos a través de la música, que es capaz de reconstruir el alma de las personas, era evidente a través de sus ojos brillantes, que estaban felices”. Es una experiencia imborrable que ha inspirado también el próximo Concierto de Navidad que el Gen Rosso ha titulado precisamente «Refugee». Tendrá lugar el 18 de diciembre de 2021, a las 21:00 hrs. (UTC+1), en el auditorio de Loppiano -puedes comprar aquí los boletos o a la entrada del auditorio- y será transmitido gratuitamente vía streaming desde la plataforma web pública.la. Una velada dedicada especialmente a quienes en este momento se encuentran en situaciones de sufrimiento y marginación, con el deseo de llevar alivio, paz y esperanza.
Lorenzo Russo