15 Dic 2019 | Sin categorizar
El fenómeno de la migración forzada a Europa sigue siendo uno de los temas sin resolver en el debate entre los países de la UE. Demasiado divididos por intereses especiales para identificar una política común, inspirada en los principios de solidaridad y sostenibilidad. Hablamos de ello con Pasquale Ferrara, embajador italiano en Argelia. Según el ACNUR*, 75.522 migrantes desembarcaron en las costas europeas de Italia, Malta, Chipre, España y Grecia del 1 de enero al 21 de octubre de 2019. A estos se suman los 16.222 que llegaron por tierra a Grecia y España por un total de 91.844 personas, de las cuales 9.270 en Italia, 2.738 en Malta, 1.183 en Chipre, 25.191 en España, 53.462 en Grecia. Datos que siguen una tendencia descendente y archivan la fase de emergencia, pero no lo suficiente para que Europa inicie un diálogo amplio y constructivo sobre el tema: la posibilidad de crear un sistema europeo de gestión de flujo sigue siendo muy remota, y en general la comparación a nivel institucional no tiene en cuenta la perspectiva de los países africanos. En Argel hablamos con el embajador italiano, Pasquale Ferrara: (2° PARTE) Se dice desde hace mucho tiempo que es necesario estructurar una colaboración con los países del norte de África, pero también con los de tránsito. Buenas intenciones pero pocos hechos concretos… Para pasar a hechos concretos, debemos tomar nota de la realidad, del hecho de que los países africanos, especialmente los del Norte, que consideramos países de tránsito, son en sí mismos países de destino para la emigración. Egipto alberga a más de 200 mil refugiados en su territorio, mientras que en Europa en 2018, llegaron más de 120 mil personas. Los pocos cientos de migrantes irregulares que llegan de Argelia son todos argelinos, no africanos subsaharianos, porque estos migrantes a menudo se quedan aquí. Además, estos países no aceptan programas destinados a crear “hotspot” (centros de acogida) para migrantes subsaharianos. Aquí el modelo de Turquía no funciona, al que la Unión Europea ha otorgado 6 mil millones de euros para administrar los campos donde pueden recibir a más de 4 millones de refugiados sirios y otros. Con Turquía, la operación funcionó porque hubo una guerra en Siria y por los intereses estratégicos de Turquía. En África los fenómenos son muy diferentes, hay que encontrar otras formas. ¿Cuáles podrían ser las formas de colaboración? No sirven colaboraciones asimétricas, sino de paridad. Debemos tener en cuenta que no solo nosotros, los europeos, tenemos el problema de la migración y, por lo tanto, es necesario respetar a estos países con sus necesidades internas, también en términos de migración. Solo entonces podemos intentar juntos manejar el fenómeno. Por ejemplo, ya existen acuerdos de cooperación entre Italia y Argelia que datan de 2000 y 2009 y que funcionan bien. ¿Qué se espera? La gestión conjunta del fenómeno migratorio en materia de lucha contra la explotación y la trata de seres humanos, delincuencia transnacional que utiliza el fenómeno para financiarse, el peligro de infiltración terrorista. También hay disposiciones para la repatriación acordada, ordenada y digna de los migrantes irregulares. Se habla del hecho de que los países occidentales deberían apoyar a los africanos para crear mejores condiciones de vida, como desalentar las salidas. ¿Qué tan practicable es este camino? En las condiciones actuales de la economía internacional y la cultura política, lo veo poco práctico y, en general, poco efectivo. Primero, ya estamos hablando de mil millones de africanos: ningún “Plan Marshall” europeo o mundial podría abordar estas dimensiones demográficas. Entre otras cosas, África es muy diversa, hay países en condiciones avanzadas de desarrollo: Ghana tiene una tasa de innovación tecnológica superior a la de muchos países desarrollados; Angola es un país rico en recursos que está tratando de reorganizar su estructura económica de una manera más participativa. Tenemos líderes, como el nuevo ganador del Premio Nobel de la Paz, el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed Ali, que tiene 42 años y mira a las nuevas generaciones. Él ya ha plantado 350 millones de árboles en un programa global de reforestación llamado “Trillion Tree Campaign”. Uganda está experimentando una fase de fuerte desarrollo. El problema es más bien las disparidades económicas, dramáticas e injustas, y aquí Occidente puede intervenir ayudando a mejorar la gobernanza de estos países, para que sea más inclusiva y participativa. Pero recordemos que son los mismos problemas de polarización socioeconómica que tenemos en Europa: desafortunadamente, no podemos dar muchas lecciones en este campo. En las reflexiones sobre el fenómeno de la migración a nivel institucional, la dimensión económica está en primer plano, mientras que la dimensión humana se descuida. ¿Qué significa poner al hombre en el centro del problema migratorio? Detrás de cada migrante hay una historia, una familia, un itinerario lleno de accidentes, el esfuerzo por obtener el dinero y tal vez deudas con organizaciones criminales. Ciertamente no podemos admitir la inmigración irregular porque todo debe ser conforme a las leyes, pero dar valor a la dimensión humana significa tener en cuenta este pasado y no ver en estas personas los números que llegan a bordo de barcos o por tierra. Me impresionó profundamente la historia de aquel chico de 14 años de Mali, encontrado en el fondo del mar con una libreta de calificaciones cosida en su chaqueta, con excelentes calificaciones. Esa es una historia que nos deja sin palabras. Y detrás hay una tragedia familiar, humana, un tejido social desgarrado. Recomiendo el hermoso libro de Cristina Cattaneo, “Naufraghi senza volto. Dare un nome alle vittime del Mediterraneo”. Pero no olvidemos las historias de nuestra Armada, en particular la de la comandante Catia Pellegrino, que salvó a miles de marineros náufragos. Personas, rostros, hechos reales. * https://data2.unhcr.org/en/situations/mediterranean (Leer la 1° parte de la entrevista)
por Claudia Di Lorenzi
13 Dic 2019 | Sin categorizar
Inaugurada la exposición “Chiara Lubich Ciudad Mundo” en Tonadico de Primiero “No es posible comprender a Chiara sin situarla en el contexto en el que vivió”. Con estas palabras Jesús Morán, co-presidente del Movimiento de los Focolares concluyó, el domingo 8 de diciembre, las intervenciones de la ceremonia de inauguración de la exposición dedicada a Chiara Lubich abierta en el Palacio Scopoli en Tonadico de Primiero un día después de la de Trento. “Chiara durante la guerra se prodigó por su ciudad, Trento, pero fue en Primiero, en el ’49, donde Dios le dio la llave de lectura para comprender lo que estaba llamada a hacer. Chiara allí, entre las montañas, encontró la luz, pero es necesario ir a Trento y a cada ciudad para comprender las consecuencias de su Carisma”. Existe un vínculo profundo entre las dos exposiciones, la de Tonadico no es un apéndice de la de Trento, sino el relato de una década de luz.
La gratitud del valle de Primiero fue expresada con distintos matices por la asesora de cultura Francesca Franceschi (“Primiero representa el origen, el retiro donde Chiara encontró la respuesta a sus preguntas”), por el vice-alcalde Paolo Secco (“Nuestra tarea no es sólo mantener viva la memoria, sino ser una comunidad que responde a las inspiraciones ideales que Chiara ha suscitado”), por el presidente de la Comunidad de Primiero, Roberto Pradel (“Chiara se prodigó para construir relaciones entre las personas, que la semilla lanzada de fruto”). Giuseppe Ferrandi, director de la Fundación Museo histórico del Trentino, ilustró el significado profundo de las dos exposiciones: “Es la primera vez que nuestra Fundación realiza una exposición dedicada a una persona. Lo hicimos porque Chiara es una figura con la que el Trentino, y no sólo, debe hacer cuentas. El Trentino, que puede reivindicar su nacimiento, debe descubrir la dimensión de fuerte apego a las tradiciones vivo en Chiara, fruto de relaciones, pero que no se limita a ellas sino que se abre al mundo pues de lo contrario resultarían estériles. ¿Quién mejor que Chiara Lubich puede garantizar esta capacidad de relación de la que el mundo hoy tiene necesidad?”.
Alba Sgariglia, co-responsable del Centro Chiara Lubich, expresó la gratitud de todo el Movimiento a la Fundación: “Hemos trabajado en tándem en esta etapa histórica. Desde aquí, desde estas montañas, Chiara se proyectó hacia la humanidad entera, esta es la misión que ella comprendió aquí”. Annamaria Rossi y Giuliano Ruzzier, curadores de la exposición junto con Maurizio Gentilini, subrayaron sus características: grandes imágenes, citas y breves subtítulos que se encuentran al lado del Palacio Scopoli, que se erige precisamente frente a la cabaña donde Chiara y algunas de sus primeras compañeras fueron a descansar el verano de 1949. En el primer piso del palacio, que conserva parte de los murales de la capilla de San Vittore, se encuentran algunos escritos, recuerdos fundamentales de ese verano y vídeos de las primeras Mariápolis, las vacaciones veraniegas, que hasta 1959, todos los años, se enriquecían de personas de distintas vocaciones, culturas y proveniencias. Significativo el testimonio de las “ciudadelas” del Movimiento en el mundo, Mariápolis permanentes, en donde hoy, como en la experiencia de Primiero, se experimenta y se da testimonio que la unidad es posible.
Paolo Crepaz
10 Dic 2019 | Sin categorizar
Miércoles, 20 de noviembre, los responsables de Schönstatt de varios países europeos visitaron el Centro internacional de los Focolares en Rocca di Papa (Roma, Italia).
El miércoles, 20 de noviembre, los responsables del Movimiento di Schönstatt de Austria, República Checa, Alemania, Gran Bretaña, Italia, España y Suiza visitaron el Centro internacional de los Focolares en Rocca di Papa. El grupo venía acompañado por el Padre Heinrich Walter, expresidente del Presidium general de Schönstatt. “Encontrar a Chiara” visitando su casa y rezando ante su tumba era uno de los objetivos de esta visita. Un segundo objetivo de los responsables de Schönstatt fue entrar en diálogo son los Focolares sobre los cambios sociales y políticos de Europa, sobre el papel de los Movimientos y de sus carismas y el significado de la comunión entre ellos –en modo particular de Juntos por Europa- en el contexto actual de transformaciones eclesiales, políticas y culturales. La delegación fue acogida en el Centro de los Focolares por el Co-presidente, Jesús Morán y varios consejeros. Para poder poner los carismas al servicio del bien del continente en el diálogo emergió en modo evidente la necesidad de realizar proyectos culturales que sean el fruto específico de cada uno pero también de la comunión entre todos. El encuentro y el diálogo fueron definidos por ambas partes como cordiales, preciosos y fructíferos. Obviamente se trata sólo de una etapa del largo camino de comunión y de colaboración entre Schönstatt y los Focolares que tuvo inicio en 1998 en la Vigilia de Pentecostés en la Plaza de San Pedro en Roma. Desde hace 20 años, es decir desde un inicio, también Schönstatt ha formado parte de la red de movimientos y comunidades de componen la iniciativa Juntos por Europa y el padre Heinrich Walter es miembro efectivo del comité orientador. En estos años han crecido entre los Focolares y Schönstatt, pero no sólo entre ellos, relaciones fraternas caracterizadas por la unidad entre cristianos, entre varias Iglesias y confesiones; una unidad que presupone como premisa importante una profunda y auténtica reconciliación, que posibilita el acceso directo a la unidad aun manteniendo la necesaria diversidad que el otro enriquece y completa. El Movimiento de Schönstatt fue fundado por el padre Josef Kentenich en 1914 en Schönstatt, cerca de Koblenz en Alemania, y tiene un carisma pedagógico. Se ha difundido principalmente en Europa, en las Américas y en África y está compuesto por unos veinte institutos seculares, ligas y movimientos autónomos.
Severin Schmid
9 Dic 2019 | Sin categorizar
Estar prevenidos: es una invitación a mantener los ojos abiertos, a reconocer los signos de la presencia de Dios en la historia, en la vida cotidiana y ayudar a otros que viven en la oscuridad a encontrar el camino de la vida. Otro hijo ¿Estaba preparada para tener más hijos dado que ya tenía tres? A esta pregunta de un amiga, respondí diciendo que cada niño es un regalo único y que la experiencia de la maternidad no es comparable a ninguna otra, porque la alegría que trae un nuevo nacimiento es un bien de toda la familia, sin mencionar el aspecto económico que misteriosamente parece subrayar que cada niño es querido por el cielo. A lo que mi amiga me dijo que estaba esperando el segundo. Con su esposo había pensado en el aborto, porque una nueva criatura comprometería la situación económica de la familia. Al despedirse me dijo: “Me siento lista para una nueva maternidad”. (P.A. – Italia) Dar confianza Teníamos un primo con “dedos largos”: cuando venía a vernos, pequeños objetos desaparecían de nuestra casa para reaparecer en la de los tíos. Mamá lo señaló delicadamente, pero se ofendieron tanto que rompieron relaciones con nosotros. Como cristianos, buscamos una oportunidad para volver a relacionarnos con ellos y esta se presentó cuando el primo, ahora adolescente, fue expulsado de la escuela, porque lo habían encontrado robando a sus compañeros. Mi padre sugirió a esos parientes el nombre de un especialista que podía ayudarlos. Incluso con un inmenso dolor y vergüenza, los tíos admitieron que su hijo era cleptómano. Mi madre propuso que se tomaran vacaciones con nosotros y a nosotros, los niños, recomendaron ser generosos con el primo, dándole la máxima confianza. Fueron días felices y serenos. También él estaba feliz. El acompañamiento psicoterapéutico, incluso con medicamentos, ayudó a toda la familia. Un día mi tía nos dijo: “Estábamos tan orgullosos de nuestra familia que nos sentíamos superiores. Estábamos enfermos de arrogancia”. (J.G. – España) Justicia y comprensión Como magistrado en una localidad de alta densidad mafiosa, había estado interrogando a un detenido que había cometido delitos. Pasada la hora del almuerzo, me preguntaron si quería comer. Acepté, siempre que trajeran algo para el detenido también. Ese simple gesto fue un pequeño shock para él. Casi no lo creía. Un repentino miedo a encontrarme cara a cara con el delincuente en ese momento de pausa me aconsejaba que me fuera. Pero se me cruzó otro pensamiento: “No, si estoy aquí para amar a este prójimo, no tengo nada que temer”. El interrogatorio continuó con la misma actitud hacia él: intenté hacerle comprender la gravedad de lo que había hecho, pero sin juzgarlo, hablándole con calma. Algún tiempo después recibí una carta de la prisión. ¿Alguna solicitud de conmutación de la pena? No, solo una larga carta desahogándose, contando sus propias miserias y pidiendo comprensión. Es raro que me haya escrito a mí que había emitido un fallo de condena en su contra. Evidentemente había captado algo más. (Elena – Italia)
Recogido por Stefania Tanesini (extraído de El Evangelio del día, Città Nuova, anno V, n.6,novembre-dicembre 2019)
7 Dic 2019 | Sin categorizar
“Entrégate totalmente a mí” – 7 de diciembre de 1943 Se abre hoy el año del centenario del nacimiento de Chiara Lubich que se festejará en todos aquellos lugares donde hay personas que han hecho propio, su “Ideal” –como ella solía decir– de unidad y de fraternidad universal. “Celebrar para encontrar”, este es el lema que se propone impregnar las más variadas manifestaciones que poco a poco veremos surgir a lo largo de 2020. “Celebrar” porque la recordaremos; pero será para dar a muchos la posibilidad de conocer el mensaje que ella personificaba. Especial importancia reviste la exposición “Chiara Lubich ciudad mundo”, ideada por la Fundación Museo Histórico del Trentino y por el Centro Chiara Lubich (Rocca di Papa); que se inaugura hoy en las Galerías de Trento, su ciudad natal. ¿Por qué el 7 de diciembre de 2019 y no el 22 de enero de 2020, día del aniversario de Chiara? ¿O bien el 14 de marzo, aniversario de su dies natalis? Simplemente porque el 7 de diciembre de 1943, Silvia Lubich se convirtió en Chiara, si se puede decir así. Pocos días antes, en efecto –en lugar de sus hermanitas que se resistían a salir de casa por el frío– había respondido a una petición de su mamá para ir a buscar la leche a un establo cercano; y mientras realizaba este acto de amor, sintió límpida y fuerte una llamada: “Entrégate totalmente a mí”. Al regresar a casa Silvia le escribió una carta apasionada al sacerdote que la acompañaba espiritualmente y él, después de ponerla a prueba, le dio el permiso de consagrarse a Dios para siempre. Así, aquel 7 de diciembre de 1943, todavía antes del amanecer, durante una misa matutina celebrada expresamente para la ocasión, Silvia secretamente –como ella misma dirá– había “desposado a Dios”. A este respecto escribirá 30 años más tarde: “Imagina a una joven enamorada; enamorada de ese amor que es el primero, el más puro, ese aún no declarado, pero que empieza a quemar el alma. Con una única diferencia: la joven enamorada así, en esta tierra, tiene en sus ojos la imagen de su amado; esta otra no lo ve, no lo siente, no lo toca, no siente su perfume con los sentidos de este cuerpo, sino con los del alma, a través de los cuales el Amor ha entrado invadiéndola por completo. De ahí una alegría característica, difícil de volver a probar en la vida, alegría secreta, serena, exultante”. Silvia Lubich –según el registro civil– se había quedado fascinada por la respuesta que santa Clara de Asís le dio a san Francisco, cuando este le preguntó qué deseaba: “¡Dios!”. Aquella joven de 18 años, guapísima y llena de esperanzas, había sabido recoger todos los anhelos de su corazón en aquel único Ser digno de todo amor: “Dios”. Con este ejemplo en los ojos, Silvia cambió su nombre por el de Chiara (Clara), porque también ella experimentaba en su interior los mismos sentimientos. Cambiar de nombre es como adquirir una nueva identidad. Dicho cambio, deseado primero con el corazón, se verificó el 7 de diciembre de 1943. Aquella mañana Silvia había desposado a Dios transformándose en Chiara. Más adelante se eligió el 7 de diciembre como fecha simbólica del nacimiento del Movimiento de los Focolares. Con aquel acto de entrega total se había puesto de hecho la primera piedra del mismo. Años después, la Iglesia católica le dará a ese edificio el nombre de “Obra de María”. Con el nombre: “Dios”, comenzó la divina aventura de Chiara y con ella también la del Movimiento de los Focolares. “Dios” es todo lo que significa el 7 de diciembre para Chiara Lubich. Seguramente no hay, pues, una fecha mejor para inaugurar el año del centenario de su nacimiento.
Michele Vandeleene