La Economía de Comunión (EdC) cumple 35 años en 2026 y ya ha comenzado a invitar a toda su red global a una celebración diferente, que tendrá lugar del 25 al 30 de mayo en América Latina. Bajo el lema «Un camino de regeneración: 35 años de Economía de Comunión», el evento reunirá a participantes de diversos países para una experiencia única de encuentro, celebración y compromiso.
A diferencia de los formatos tradicionales, el evento se dividirá en dos fases complementarias, con el propósito de proporcionar una experiencia práctica de la cultura de la comunión, marca distintiva de la EdC desde su fundación en 1991.
Primera fase: encuentro con experiencias locales (25 al 27 de mayo)
Alrededor de 20 iniciativas locales de América Latina recibirán a pequeños grupos de participantes en la primera fase del evento.
Los grupos tendrán la oportunidad de sumergirse en comunidades ricas en identidad y conocimientos tradicionales que sufren las consecuencias del sistema económico actual. Estas acciones buscan poner en práctica la cultura de la Economía de Comunión con el fin de transformar el contexto socioeconómico en el que se encuentran las comunidades, basándose en el desarrollo humano y el espíritu emprendedor.
«Nuestra propuesta es que cada persona se inserte en la vida cotidiana de estas iniciativas locales y que, al mirar el mundo desde este encuentro, experimente el potencial de regeneración y transformación que nace a través de la comunión y la reciprocidad», afirma Isaías Hernando, coordinador de la comisión internacional de Economía de Comunión.
Los participantes deberán llegar a las comunidades elegidas el 24 de mayo.
Segunda fase: celebración y compromiso en Buenos Aires (29 y 30 de mayo)
Tras esta inmersión, todos los participantes se reunirán en Buenos Aires para la etapa final, que durará un día y medio.
El programa, que se dará a conocer próximamente, tendrá carácter de laboratorio, en el que se espera una participación activa de los presentes y un intenso intercambio. «El objetivo de este día y medio será, naturalmente, no solo celebrar los primeros 35 años de la EdC, sino también comprometernos a implementar juntos los próximos pasos para responder mejor a los desafíos del sistema económico actual y acercarnos cada vez más al cumplimiento de la vocación de la Economía de Comunión», completa Hernando.
Cómo participar
La Economía de Comunión global ha lanzado una página web con toda la información sobre el evento, en la que ya es posible inscribirse: https://www.edc-online.org/it/argentina-2026
Pueden participar personas que ya forman parte de la red global de la EdC, miembros de proyectos, profesores, estudiantes, investigadores, empresarios, emprendedores sociales, miembros de organizaciones, movimientos y redes con fines similares, además de cualquier persona interesada en la propuesta.
Organizado por el Irish Council of Churches (ICC) y por el Irish Inter-Church Meeting, la importancia del encuentro fue resaltada por la presencia de líderes de las Iglesias en Irlanda. Estaban presentes: el Arzobispo Eamon Martin (Arzobispo Católico Romano de Armagh), el Arzobispo John McDowell (Arzobispo de la Iglesia de Irlanda de Armagh), el Reverendo Dr. John Kirkpatrick (Iglesia Presbiteriana de Irlanda), la Reverenda Doctora Heather Morris (Secretaria General de la Iglesia Metodista de Irlanda) y la Obispa Sarah Groves (de la Iglesia Morava y Presidente del ICC).
La conferencia fue motivada particularmente por la crisis ecológica que afecta el Lough Neagh (Lago Neagh), y abrió un profundo diálogo sobre el agua, la justicia y sobre nuestra responsabilidad colectiva por la tierra que compartimos.
Una visión de la ecología integral
Para los representantes del Movimiento de los Focolares en Irlanda, los contenidos de la conferencia estaban perfectamente en sintonía con la directiva establecida por la Asamblea General de los Focolares de 2021. Durante tal Asamblea todo el Movimiento se sintió llamado a una «conversión a la ecología integral«, a un cambio de mentalidad y a un estilo de vida que reconozca la profunda interconexión entre las relaciones humanas, la justicia social y el mundo de la naturaleza.
Esta visión se reflejaba claramente en el encuentro de Newry, que unía diferentes tradiciones cristianas y contextos urbano-rurales. Fran Maher, miembro del grupo Laudato Si’ del Focolar de Balbriggan, destacó ese aspecto: “He quedado muy impactado por todos los relatores, en particular por Gail Heffner cuando habló de la reconciliación de las relaciones”. Hilda Killian de la Arquidiócesis de Dublín añadió: «Ha sido una oportunidad maravillosa para encontrarnos y para compartir con otras Iglesias. En las conversaciones con los demás, tuve la confirmación de que estamos más unidos de lo que pensamos”. Fue una reflexión oportuna en la víspera de la Semana de Oración por la Unidad Cristiana.
Perspectivas de expertos y urgencia moral
Los relatores enviados afrontaron el tema de la crisis ecológica a través de múltiples perspectivas: el Ministro Andrew Muir, MLA: Responsabilidad política y legislativa; Hilary Marlow: Fundamentos bíblicos y teológicos; Jim McAdam: Investigación científica y agrícola; Gail Heffner: Reconciliación educativa y comunitaria.
Sus aportes pusieron de relieve una convicción compartida: el daño ecológico es inseparable de la injusticia social. Un cambio significativo requiere tanto una conversión personal como una transformación estructural. Los arzobispos Martin y McDowell presentaron ulteriores reflexiones, destacando la necesidad de escuchar los testimonios científicos en la fase de cooperación entre el liderazgo cívico y político.
Voces del Terreno
Un punto de fuerza distintivo de la conferencia fue la participación de grupos locales ya comprometidos en acciones políticas. Por ejemplo, el resurgimiento de los hábitats y la protección de los cursos de agua, como así también la educación ambiental. Varias parroquias y colegios compartieron experiencias consolidadas en las propias comunidades.
Se les recordó a los participantes que la fe nos llama a ser “agentes y no meros oyentes”. Ello se volvió tangible a través de compromisos personales y comunitarios: plantar árboles característicos del lugar, y proteger los insectos polinizadores; conservar el agua y reducir su consumo; trabajar con los agricultores como custodios de la tierra; reforzar la oración parroquial y construir puentes entre las comunidades.
De Castel Gandolfo a Newry
La conferencia de Newry está en continuidad con la Conferencia Raising Hope que se llevó a cabo en Castel Gandolfo durante el pasado octubre. En el transcurso del encuentro internacional de Castel Gandolfo surgió la esperanza fundada en la acción concreta y en la unidad, temas que tuvieron un fuerte reflejo en la conferencia de Newry. Ambos eventos confirman que la ecología integral no es algo extra, opcional, sino que es una dimensión central para vivir hoy el carisma de la unidad.
Apuntando al futuro: agua viva
Apuntando al futuro, los participantes se vieron alentados a sostener iniciativas que afronten las raíces de la crisis, entre las cuales la defensa de una Transición sustentable y el compromiso en el Tratado de No-Proliferación de los Combustibles Fósiles.
Hubo una fuerte llamada a prepararse para la Temporada de la Creación 2026, que estará centrada en el tema “Agua Viva”. Para la comunidad de los Focolares en Irlanda, ella ofrece una oportunidad concreta para profundizar la educación y la acción como fuente de vida, comunión y justicia.
El arzobispo Eamon Martin recordó el refrán irlandés: “Ní neart go cur le chéile” (No hay fuerza sin unidad). La conferencia de Newry ha sido una potente invitación a recordar que cuando caminamos juntos, escuchando, aprendiendo y actuando, incluso los pequeños gestos pueden llegar a ser una corriente viva de esperanza.