23 Nov 2014 | Focolare Worldwide
«Christopher Dawson, en The Making of Europe, escribe: “La influencia del cristianismo en la conformación de la unidad europea es un impresionante ejemplo de como el curso de la historia es modificado y determinado por la intervención de nuevos influjos espirituales. De igual modo, en el mundo antiguo, vemos que la artificial civilización material del Imperio Romano tuvo necesidad de alguna inspiración religiosa, de algo más profundo que el culto oficial…”. Esta inspiración religiosa llegó y fue el cristianismo.
[…] Se podría decir que las divisiones religiosas, sancionadas por la norma: cuius regio eius religio, fueron pensadas sobre todo para consentir las divisiones políticas, los aislamientos nacionales y, finalmente, las guerras. En la unidad religiosa los conflictos eran considerados fratricidios y se hacía lo posible para eliminarlos. Después, en la división de los cristianos, los conflictos pasaron a ser gloria nacional. Sin embargo, como la conciencia cristiana y europea no había muerto, esas guerras en Europa, a más de un espíritu le han parecido guerras civiles. Porque la conciencia de la común unidad europea nunca ha desaparecido.
No basta una burocracia común
El ruso Soloviov escribió que la Iglesia, así como unificó a Europa con los Francos, después con los Sajones, hoy debería reunificarla con la justicia social, superando las divisiones de clase, de casta y raza. Es decir, eliminando las mayores causas de conflicto.
Justicia social significa esa comunión de bienes espirituales y materiales, que la concepción cristiana, que considera a los hombres como hijos del mismo Padre e iguales entre ellos, propone y suscita en favor de la paz, del bienestar y de la libertad. Pensar que se puede lograr este orden racional sólo con la lucha de clases equivale a repetir el error del militarismo germánico, eslavo, etc., que pretendió unificar a Europa sólo con las armas.
El cristianismo quiere decir una unificación en la libertad y en la paz, con la eliminación de las guerras y de todos los motivos de fricciones.
El aporte de la religión, en este sentido, no está tan dirigido a la estructuración de las instituciones sino a la formación de los espíritus.
De la religión surgen hoy día dos impulsos unificadores: 1) El progresivo sentido de Cuerpo místico. 2) El ecumenismo que ha renacido, por lo que la unidad de la Iglesia provoca la unidad de los pueblos.
Dos impulsos que, mientras rectifican corrientes y eliminan pasiones, de las que proviene la vivisección de Europa, suscitan energías espirituales capaces de dar un alma a esta unidad política; de infundir una inspiración sobrenatural a esta operación humana; de hacer que se vuelva popular la instancia de la unidad. Si se limitara sólo a factores económicos y políticos fracasaría.
No basta un ejército común o una burocracia común para dar vida a una Europa unida. No por nada los políticos tienden a insertar ideologías, es decir, tienden a darle un alma al cuerpo. Europa ya tiene un alma: el cristianismo, su esencia y su génesis».
Igino Giordani
(Città Nuova n. 5 del 10.3.1972 pp.23-23)
21 Nov 2014 | Focolare Worldwide
“Nunca olvidaré la sonrisa con la que me saludaba cuanto llegaba a casa a la noche tarde, cansado… Aunque sus horas de sueño siempre eran pocas, nunca faltaba a la Misa temprano… Al focolar no llevaba los problemas de la política, si bien en algunas circunstancias nos preguntaba nuestro parecer. De hecho a menudo tenía que ir contra la corriente, pero nunca percibí de parte suya odio hacia sus adversarios”. “Cuando en la mañana salía para el trabajo nos saludaba diciendo: ‘Siempre, enseguida, con alegría’. Era su forma de decir que estaba dispuesto a acoger cualquier situación que la jornada le reservara, incluso difícil. Esta actitud era el verdadero secreto de su vida, que hacía posible el diálogo con todos, también en situaciones a menudo difíciles”. Así los recuerdan dos focolarinos del focolar al que pertenecía Josef Lux. Nacido el 1º de febrero del ‘56, conoció la espiritualidad de Chiara Lubich a finales de los años ‘70, en Chocen, su ciudad natal en la Bohemia orientale, donde trabajaba como zootécnico en una cooperativa agrícola. En el ‘86, estando casado con Vera, siente el llamado de Jesús al focolar. Chiara le indica una frase del Evangelio que orienta su vida: “Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios ” (Mt 22, 21).

Josef Lux con sua moglie Vera
Los acontecimientos de noviembre del ‘89, que precedieron la caída del comunismo, cambian su vida en modo decisivo. Desde el inicio del proceso de cambio político está entre los organizadores de las manifestaciones en la plaza, y en enero del ’90 es elegido como diputado del Parlamento Nacional por el Partido Popular. Su decisión de entrar en la política es el fruto de una profunda reflexión. De hecho está convencido de que la política puede ser purificada gracias a personas dispuestas a ofrecerse personalmente. En septiembre del ‘90, después de un brillante discurso delante del Congreso del Partido Popular, es elegido presidente del mismo. Trabaja por la transformación de esta agrupación política en un partido moderno de orientación cristiana. En su oficina, reinaba un gran cuadro de Jesús crucificado. Quiere tenerlo siempre delante, especialmente durante las intensas negociaciones de su comprometedor trabajo. En el ‘92 es reelegido como diputado y llega a ser vice Primer Ministro y Ministro de Agricultura del Gobierno Checo hasta el ‘98, siendo para muchos un “signo de contradicción” esestimado por muchos que comparten sus elecciones y rechazado por los adversarios políticos. Vera y sus seis hijos son para él un gran apoyo. 
Josef Lux con Vaclav Havel
En el ‘98 llega el anuncio de una grave enfermedad: leucemia. La noticia suscita una cadena de solidaridad. Muchos ciudadanos de la República Checa y no sólo ellos, se ofrecen como posibles donantes de médula. Aunque es muy difícil encontrar a alguien idóneo, Josef se siente contento, porque de esta forma se enriquece la base de datos de posibles donadores que podrá ayudar a otros enfermos. Finalmente se encuentra en Italia un donador apto y se decide hacer la operación en Seattle (USA). La intervención sale bien, pero durante la convalecencia se produce una infección y su estado se agrava. Los hijos llegan a Seattle, acompañados por un focolarino sacerdote que celebra la Misa en su habitación. Son momentos vividos en un clima espiritual especial. A menudo repite que ofrece su dolor por la difusión del Reino de Dios y por los jóvenes. Chiara Lubich lo acompaña desde cerca y le asegura su oración cotidiana. Con Vera y los hijos se toman de la mano, cantan y rezan el salmo preferido de Josef: “Mi refugio es mi fortaleza, mi Dios en quien confío” (Sal 90, 2). Aun consciente de la gravedad de su situación, está tranquilo y pide que recen por él. Y dice: “Sonrían, no lloren” – esa frase se convertirá en su testamento. Chiara, anunciando su fallecimiento el 21 de noviembre de 1999, expresa el deseo de que Josef Lux sea, junto a Igino Giordani, el protector del Movimiento político por la unidad. El primer “milagro” suscitado por su fallecimiento fue un momento de unidad de toda la nación, casi nunca visto después de la “revolución de terciopelo”: en los diarios, en la radio y en la televisión todos –incluso sus adversarios políticos- expresan su estima hacia él y los valores que defendía y difundía en la función pública. Muchos descubrieron en él la figura del “hombre de Estado”, pero también la de un cristiano que encontró en la fe en Dios la fuerza para su forma de actuar valiente a favor de su país.
20 Nov 2014 | Focolare Worldwide
Kheit Abdelhafid no encuentra las palabras adecuadas para concluir la jornada: «Créanme, no tengo palabras, al final de esta líndísima jornada no tengo palabras. Porque el año pasado, antes del encuentro sobre el tema de la familia nos preguntábamos si seríamos capaces de hacer un congreso juntos. Y ahora que estamos finalizando el segundo congreso, me doy cuenta de que lo hemos logrado. La jornada de hoy lo demuestra. El futuro, lo veo por nuestros hijos que están juntos, será mejor de lo que vemos hoy en el mundo».
No fue fácil tampoco para el Imán – acostumbrado a las grandes multitudes- encontrar una forma apropiada para concluir el segundo congreso promovido por el Movimiento de los Focolares y la Comunidad islámica de Sicilia, realizado el 16 de noviembre en Catania, sobre el tema “Cultura del don y del bien común”. Casi 450 personas procedentes de varias ciudades de Sicilia oriental abarrotaron la sala del congreso en una extraña mezcla de idiomas y dialectos.
Los relatores que dieron su contribución a la mesa redonda eran personas de gran peso. La misma fue moderada por Michele Zanzucchi, director de Cittá Nuova. Mons. Gaetano Zito, Vicario episcopal para la cultura de la Arquidiócesis de Catania, subrayó el valor de la cultura del estar juntos y de la convivencia. Samia Chouchane, delegada para el diálogo interreligioso de la Unión de las Comunidades Islámicas de Italia (U.CO.I.I.) en Sicilia, en su intervención acentuó las motivaciones de la acción: «Las motivaciones están en el corazón de todo. Imaginemos cuánto más si la motivación es el amor a Dios. Esto nos lleva a no ser indiferentes ante todo lo que ocurre a nuestro lado y en el mundo»
Kamel Layachi del Comité Científico del departamento del diálogo interreligioso de la U.CO.I.I. desafió a ambas comunidades para que se abran no sólo al diálogo interreligioso sino también al diálogo intra-religioso para encaminar una reflexión sobre las particulares experiencias religiosas. Margareth Karram del Movimiento de los Focolares en Tierra Santa compartió su experiencia personal. Ella es cristiana, de Palestina, creció en un contexto con presencia mayoritariamente judía y nació – en realidad- en un mundo de diálogo, aún si era un diálogo trabajoso y salpicado por numerosas situaciones que lo frenaban. Y sin embargo, es siempre necesario tratar de conocer al otro, su diversidad, su historia, su cultura: «Hay que conocerse a fondo, no es suficiente la amistad, se precisa un conocimiento profundo. Es la ignorancia lo que nos lleva al miedo». Giusy Brogna encargada del diálogo interreligioso del Movimiento de los Focolares en Sicilia, expresa su gran satisfacción por el congreso: «El camino que hemos emprendido hace algunos años está produciendo sus frutos; siento una gran esperanza y estoy segura de que las dos comunidades, la focolarina y la musulmana, llevarán adelante el diálogo no sólo en Catania sino también en otras ciudades sicilianas».
Al finalizar los trabajos asumieron el compromiso de contribuir económicamente para completar el pago de la excavación de un pozo en Camerún promovido por un proyecto de Acción por un mundo unido (AMU). «El agua es vida – concluyó Kheit Abdelhafid- y el pozo que construiremos juntos será el signo de la vida que existe entre nosotros».
17 Nov 2014 | Focolare Worldwide
«Esta experiencia ha sido fantasmagórica, podría sacarme los ojos porque ya lo vi todo. Si dentro de veinte años llego a ser profesor, le voy a decir a mis alumnos: “Esta experiencia la hice yo con mis ex-compañeros” y también les diré que no hubiera logrado hacer todo esto sin ellos y sin el gran artista Antonino».
La materia prima para dar vida al taller creativo, que se realizó en doce salones de clase, fueron 4.700 teselas de vidrio. Fue una experiencia que los chicos definieron como “inolvidable”, y que los ayudó a desarrollar la fantasía y el respeto hacia el otro a través del trabajo colectivo. El taller fue ideado por la Asociación Alessandro Mammucari, que está inspirada en la espiritualidad de los Focolares y que sostiene el proyecto “Sbulloniamoci” (“Desbullyinémonos”), que promueve la Municipalidad de Latina, usando el arte como vehículo principal.
Un artista que trabaja con vidrio, Antonino Casarin, su brazo derecho, Patrizia Sarallo, y la coordinadora y profesora de historia del arte, Tatiana Falsini, involucraron a 120 chicos en esta aventura creativa durante dos días.
Alegría, tristeza, rabia, temor, son las cuatro emociones fundamentales para nuestra sobrevivencia, elegidas como tema base para el laboratorio. Se empezó con una introducción al arte abstracto, subrayando su estrecha relación con el mundo de las emociones. ¿Cómo funciona? La coordinadora, Tatiana, explica: «Se invita a los chicos a observar las obras de arte en vidrio del artista Casarin, y a tratar de percibir su significado más profundo a través de dos sentidos: la vista y el tacto. Pasamos por cada pupitre y todos escuchan con profundo estupor. Después los invitamos a escribir en forma anónima las emociones que cada uno pudo experimentar, invitándolos nuevamente a una escucha, esta vez interior, para reconocer las propias emociones».
Seguidamente se les propone a los chicos que experimenten el arte del vidrio en un taller creativo durante el cual deben realizar una panel por clase, dos por escuela, en donde representen las cuatro estaciones de un árbol, símbolo de las cuatro emociones.
«En este momento, a cada uno se le entrega una formaleta de vidrio trasparente – explica Antonino Casarin – y los chicos tienen que cubrir la superficie encajando y pegando varias piezas que después se cocinan en un horno para vidrio. Invitamos a los chicos a trabajar en equipo, porque se trata de una obra colectiva, de modo que cada uno pueda trabajar de la mejor forma posible, compartiendo las piezas y sus capacidades». Escribe uno de los chicos: «Cuando empezamos a trabajar con las formaletas tenía terror de equivocarme o de no encontrar la pieza que faltaba. Pero cuando nos las devolvieron después de horneadas experimenté una sensación de felicidad».
Los muchachos se entusiasman y trabajan concentrados. Trabajan sin detenerse a pesar de la recreación y en cuanto terminan una formaleta enseguida piden otra y, cuando terminan todas, responden inmediatamente a la invitación a levantarse y ayudar a los compañeros que todavía tienen que concluir. Al terminar de hornear las formaletas nos volvemos a reunir con los chicos para componer el diseño de los árboles: levantamos el panel y estalla un aplauso. Todos coinciden en que logran percibir la belleza del trabajo colectivo que lleva en sí la característica y la diversidad de cada uno y que lo hace único.
14 Nov 2014 | Focolare Worldwide

En otras partes de Italia y del mundo ya había sucedido, pero era una novedad para la ciudad de Údine (en el noreste italiano), y tuvo un gran eco en la prensa local. El domingo 19 de octubre se encontraron en el Centro Cultural Balducci alrededor de 150 personas, pertenecientes al Movimiento de los Focolares y fieles musulmanes. Fue una tarde de encuentro, diálogo, oración y –por qué no- de fiesta compartida. En el momento de la oración, los fieles musulmanes fueron a otra sala a rezar según su tradición, pero antes, el Imán recitó una oración en árabe según su tradición y el sacerdote católico el Padre Nuestro, en el más absoluto respeto y silencio de parte de todos los presentes.
Dos mundos no tan distantes: además de compartir la “regla de oro”, que tienen en común todas las grandes religiones, «No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti», «los cristianos y musulmanes creen en un único Dios – subrayó uno de los responsables del Movimiento de Údine, Franco Vasta-, ambos son hijos de Abraham, tienen un amor desinteresado por el prójimo y un destacado sentido de la familia».
Los musulmanes y los cristianos comparten muchas cosas –confirmó el presidente de la asociación “Misericordia y solidaridad” del Centro islámico udinés, Errachidi Abderrazak – y es importante lograr unir esfuerzos. Pensamos en los jóvenes. Llegar a ellos y transmitirles valores para que no se vayan por caminos equivocados, es un esfuerzo común. Los jóvenes son nuestra principal misión. También por esto tenemos que trabajar juntos».
La amistad entre los Focolares y la comunidad musulmana nació en Trieste, gracias al Imán Abdel Aziz El Barikhi, y ahora ya tiene raíces también en Údine. En la tarde se proyectó el discurso de la fundadora del Movimiento Chiara Lubich en la mezquita de Malcom Shabazz de Harlem, Nueva York, de 1997, que se considera como el inicio de este camino de diálogo; se prosiguió con historias, testimonios, oraciones y música, que unieron en una sola voz a cristianos y musulmanes también en una fase delicada como la actual: «Los medios de información dan señales erradas mezclando las imágenes de la organización terrorista ISIS con las de las mezquitas, por ejemplo, –afirmó el Padre Pierluigi Di Piazza del Centro Balducci -, una equiparación muy equivocada porque genera el peligro de que la gente use la religión para justificar la violencia».
Pero la voluntad de encontrarse en Údine es fuerte, tanto que llevó a Abderrazak a declarar ante la prensa que: «Si un italiano entrara en nuestra mezquita, sería bienvenido. La mezquita no debe dar miedo. Es un lugar de educación. Enseña a hacer el bien al prójimo. Educa a los jóvenes a seguir el camino correcto. Que no es el camino de la rigidez y la intransigencia».
Este encuentro logró involucrar mucho a los participantes y no va a ser el último. A un periodista que le preguntaba precisamente si habrá otros, Abderrazak respondió: «Sin duda. Son encuentros que abren al diálogo, nos hacen conocernos unos a otros. Admito que el camino no es sencillo. Pero vale la pena proseguir, porque cuando hay conocimiento e integración no hay temor».
13 Nov 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria

«La Economía de comunión no es “un hecho”, sino “un proceso”». Este fue un concepto repetido muchas veces durante el 5º encuentro de los empresarios y protagonistas de la EdCeuropea que se realizó en Croacia,en la ciudadela de los Focolares, en Križevci (del 17 al 20 de octubre de 2014). También este encuentro fue un proceso, una comunión que se fue construyendo día a día.
Los participantes, más de 150, provenían de 23 países. Además de Europa, estaban algunos representantes de Brasil, Argentina, Congo e India.En el encuentro asistieron también 42 jóvenes entre los 18 y 30 años, procedentes de 7 países, que adhirieron al proyecto “Together we grow: youth towards an inclusive enconomy”. Prácticamente, siete asociaciones europeas (de Croacia, Rumania, Hungría, Macedonia, Bulgaria, Alemania e Italia) quisieron organizar en simultáneo y como parte integrante del encuentro empresarial, “un intercambio” de jóvenes titulado justamente, “Crecer juntos: jóvenes por una economía inclusiva”, con el patrocinio de la Comisión Europea que co-financió el proyecto.
¿Qué es la EdC hoy, en qué punto estamos y cuáles son sus proyecciones?
El prof. Luigino Bruni contestó estas preguntas, haciendo alusión a los inicios del Movimiento de los Focolares, en el ’43, cuando Chiara Lubich y las primeras focolarinas invitaban a los pobres a almorzar en su casa. “Es la primera imagen de la EdC – afirmó. En esta imagen el pobre está dentro de la casa y esto es fraternidad”. Y con respecto a los desafíos que la Economía de comunión debe enfrentar, Bruni los sintetizó en tres títulos: proponer un gran ideal, los primeros pobres de hoy son los jóvenes porque no tienen un trabajo, y hacer las cosas juntos con todos aquéllos que ya comparten los mismos valores de comunión y de fraternidad.
Las tres jornadas de Croacia se vieron enriquecidas por testimonios de los empresarios presentes. Nico Daenens (Bélgica), presentó su empresa que es proveedora de servicios de colaboración doméstica, y tiene 3000 colaboradores. También hablaron Koen y Chris de Bélgica, junto con Atila y Boglarka de Serbia, quienes comentaron la colaboración que surgió entre ellos por el hecho de compartir los valores de la EdC y que se concretizó en una empresa en la misma Serbia.
Las horas de la tarde estuvieron dedicadas a talleres sobre diversos temas: “¿Qué se precisa para realizar un plan de negocios y empezar un nuevo negocio de EdC?”, “Los caminos de inclusión de los indigentes a nivel local en la vida de la empresa de comunión”, “La difusión del proyecto de EdC y de su cultura”, “Administración de asociaciones ‘sin fines de lucro” y otros temas.
Uno de los presentes resumió el encuentro con estas palabras: “Un verdadero laboratorio de fraternidad, abierto a futuros proyectos que esperamos nos conduzcan más allá de las viejas fronteras geográficas y mentales, siguiendo el camino de la comunión”.
Fuente: EdC online