15 Oct 2015 | Focolare Worldwide
«Nos sentimos dolorosamente impresionados y seguimos con profunda preocupación lo que está sucediendo en Siria, en Irak, en Jerusalén y en Cisjordania, donde asistimos a una escalada de violencia que afecta a civiles inocentes y sigue alimentando una crisis humanitaria de enormes proporciones. La guerra conlleva destrucción y multiplica el sufrimiento de las poblaciones», dijo Francisco el pasado 9 de octubre durante una de las sesiones de trabajo del Sínodo de la Familia. «Gracias por sus oraciones por la dolorosa situación que estamos viviendo en Tierra Santa», escribe la comunidad de los Focolares del lugar. «El odio engendra violencia y la violencia hace que se multiplique el odio… así se crea un círculo vicioso que no se sabe cómo detener. La situación es la que transmiten los medios todos los días. Nuestros amigos de ambas partes, como tanta otra gente, están tristes y se sienten impotentes ante el mal. Tratamos de ser prudentes a la hora de movernos, multiplicamos nuestras oraciones, nos comprometemos a sembrar el amor a nuestro alrededor con una sonrisa o un gesto gentil…». «Seguimos rezando y construyendo la paz –concluyen- esperando que el deseo de reconciliación prevalezca».
13 Oct 2015 | Focolare Worldwide
Es de mañana muy temprano, después de una noche de lluvia, nos encontramos en la poco definida frontera entre Tailandia y Myanmar. Estamos desayunando con huevos duros y un poco de café. Comienza nuestra aventura: cuatro días en Mae Sot, junto con un sacerdote que trabaja con los prófugos, los últimos de los últimos, los que no entran en los campos oficiales de las Naciones Unidas, ésos de los que nadie se ocupa y que a menudo no reciben un salario de patrones por su trabajo semanal: no tienen documentos y no pueden protestar ante ninguna autoridad, porque nadie los defendería. Muchos de ellos estuvieron durante años en la selva y finalmente lograron salir de ella. Están entre las fosas y los muros de las fábricas, en carpas de campaña y están vivos por milagro. No se habla de ellos, pero aquí se conoce esta realidad: ¡ellos valen oro!. Son una fuerza laboral a bajísimo costo, personas dispuestas a trabajar por poco sueldo: lo suficiente para sobrevivir. Y es por esta razón que Mae Sot se convertirá en una zona económica especial, con la presencia de muchas industrias. Nosotros queremos estar aquí por lo menos para algunos de ellos. Comenzamos tiempo atrás un proyecto para ayudar a los niños de una escuela que hasta hace poco no existía más que en los sueños de los niños de Latina y de sus compañeros refugiados en Mae Sot.
Ahora esta escuela existe y se llama ‘Gota a gota’. Una alianza increíble entre Latina y el barro de Mae Sot: injusticias, enfermedades, abusos, violaciones y otras cosas; el que está bien agradece a Dios por estar vivo cada mañana…. y ¡cada noche!. Como uno de los niños de la escuela. Le pregunto a su mamá: “¿Cómo se llama tu hijo?”, y ella dice: “Chit Yin Htoo, que significa “Si me amas respóndeme”. “Y, ¿cuándo nació?” pregunto, y ella dice “Tal vez hace 3 o 4 años, tal vez 5 o 6. Era la estación de la cosecha, en pleno momento de ataque militar, debíamos escapar: sólo escapar”. En este momento me detengo y no logro escribir más, rezo para no llorar delante de esta mamá. ¿Cómo es posible? Este proyecto es una “locura de amor” que solamente a los niños se les podía ocurrir. Y el amor es así: hace florecer el desierto, te hace hacer cosas imposibles y ¡te hace feliz! Nosotros, los mayores, seguimos a estos niños con respeto y sagrado temor, diría “Sus ángeles ven al Padre en los cielos”. Estando con “Si me amas respóndeme”, difícilmente logro que sonría. Es arisco, reservado y sólo después de mucho tiempo logro tenerlo en brazos: 6 años, o tal vez 5… nadie lo sabe con precisión; es tan frágil y liviano que parece una hoja de árbol. Estos ojos… ¿qué habrán visto? Con un hilo de voz logra grabar un mensaje. Parece un cristal. Repartimos comida, leche y sobre todo muñecos y juguetes a todos los que están presentes: linternas, y también ropa que ponen a todos contentos. “No tenemos para todos, pero pedimos un milagro”, le digo a los que están presentes “que logremos amarnos y preocuparnos por los demás, como por nosotros mismos”. Los ojos se iluminan cuando ven la pelota y las camisetas de fútbol que una Escuela de fútbol de Priverno (LT) les mandó. Cuánto amor que llega; y estos niños están felices porque sienten el ‘calor’ que hay detrás. Esto cambia sus ojos tristes.
La escuela no tiene paredes verdaderas: los pizarrones están un poco rotos, los maestros son voluntarios a los que logramos pagar un sueldo de solo 50€ por mes; después la maya, los baños…. Me parece que estoy en un santuario de amor en una catedral, ¿tal vez como la sueña el Papa Francisco? Hace años hice una promesa: que ésta sería mi gente y que no la iba a abandonar nunca. Frente a esta escuela, a esta ‘Gota de amor’ en el océano del mal que nos rodea renuevo aquella promesa».
12 Oct 2015 | Focolare Worldwide
«En estos años pienso que he atenido a unos 50 mil pacientes». Quien habla es Carlo Montaguti, médico focolarino, director del Centro Médico Social de la ciudadela de los Focolares en Man, Costa de Marfil. «En mi país, Italia, trabajaba como médico, pero no en forma tan intensa. Quien me precedió, todavía en los tiempos de la guerra, me dijo antes de irse: Carlo, si tú no los atiendes, nadie lo hará». Los pacientes llegan también de noche. Se llena el registro sanitario en el apatam (el cobertizo) del frente, y después se entra para la consulta médica con uno de los tres doctores del Centro, de los cuales uno es musulmán. Los médicos indican los exámenes de laboratorio y más o menos en dos horas están listos los resultados. En una segunda cita se hace el diagnóstico y se prescribe el tratamiento. En una mañana se logra hacer todo. «No es poco tener un laboratorio de análisis en este pequeño centro de la periferia», continúa Carlo. «Trabajé 4 años sin laboratorio y fue realmente difícil». Luc Dro, responsable del laboratorio, explica que estando en una zona tropical, muy frecuentemente es necesario analizar si hay parásitos de malaria o de otras enfermedades endémicas, aunque el laboratorio tiene la capacidad para hacer un chequeo completo. En el Centro también hay una pequeña farmacia, donde se han registrado más de 100 mil consultas. «Hacemos todos los esfuerzos posibles para que los pacientes sean el corazón de nuestro trabajo – dice el Dr. Alavo Bazini – y es esto lo que explica la numerosa afluencia. No es suficiente decir “la medicina es gratis”, si después las personas no están contentas. Y ésta es la originalidad de nuestro Centro». Cuando es posible viene un mediador cultural que traduce en lengua nativa. «Tenemos también Internet y conexión wi-fi – explica el Dr. Eliassa Sow._lo que nos permite hacer investigaciones y colaborar a la distancia con otros médicos ». «Llegué en el 2004 –continúa el Dr. Montaguti – cuando el Centro estaba constituido por dos pequeñas habitaciones para las consultas y una para hacer curaciones. Las personas nos apreciaban sobre todo porque durante la guerra del 2002, en el momento más difícil cuando todos los extranjeros dejaban el país, decidimos permanecer allí arriesgando la vida. Entendieron que estábamos ahí por ellos y esto generó confianza». «Algunas veces nos sucede que el lunes, después que termina el fin de semana, los pacientes dicen: “Doctor, dejé la enfermedad para ti”. A menos que se trate de situaciones muy graves, prefieren esperar y sufrir un poco, ¡pero venir aquí!». Uno de los puntos fuertes del Centro es también el equipo sanitario, que se involucra en todo el proceso de tratamiento. Cuando terminó la crisis político-militar y la situación en la región se calmó, el Centro se amplió y en el 2008 se transfirió a una nueva estructura. «Ya eso parecía un sueño –recuerda Carlo- pero después de dos años, por la afluencia de pacientes que era una pequeña muchedumbre –más de 80 al día además de los acompañantes-, nos dimos cuenta de que no era suficiente. Y seguimos soñando». Así , el 10 de octubre pasado se inauguró el nuevo Centro Médico Social Focolares de Man, ubicado a pocos pasos de la Mariápolis Victoria, en función desde el 7 de septiembre. Tiene una arquitectura moderna en una estructura de más de 1000 metros cuadrados, que incluyó nuevos servicios: 15 camas, un consultorio dental, la sala de fisioterapia, dos nuevos aparatos de diagnóstico (ecografía, electroforesis de hemoglobina y microbiología). En estos últimos días se terminó el traslado del Centro de nutrición, para el tratamiento de la desnutrición infantil, que antes estaba en la zona de Libreville. En la inauguración, junto a 300 personas, estuvieron presentes el Dr. Mabri, Ministro de Planificación y Desarrollo , el presidente de la Región de las Montañas, el Nuncio Apostólico Mons. Joseph Spiteri, el obispo de Man Mons. Béby Gnéba, el prefecto (que aquí representa al Presidente), el alcalde, el ex Ministro de Educación, el Director Regional de Salud, la televisión nacional, la radio y representantes de los periódicos.La inauguración tuvo un clima de fiesta también gracias a la presentación de la Compañía de Danza Tradicional Tro Afrique. Los jefes tradicionales presidieron una ceremonia en la cual, en el idioma nativo, el pueblo otorgó a los Focolares la tierra de los antepasados para el Centro Médico y lo bendijo. Pero el evento tuvo también un matiz internacional gracias a los muchos mensajes de apoyo recibidos. Una página de Facebook con fotos y comentarios permitió seguir el evento en tiempo real. Se sumó a esto,, la gran cercanía, y un augurio, que llegó de parte de la presidente de los Focolares, María Voce: «que el nuevo centro médico contribuya a llevar adelante el proyecto de Dios de la Fraternidad universal». Video de presentación del Centro Médico (en francés) https://vimeo.com/141902777
9 Oct 2015 | Focolare Worldwide
Con dolor y preocupación por las numerosas víctimas inocentes y la enorme crisis humanitaria, en Siria, Iraq, Jerusalén y Cisjordania, sin olvidar a las poblaciones africanas que sufren la tragedia de los conflictos, el Obispo de Roma – en unión con el Sínodo – apremió a la comunidad internacional, afianzada en el derecho y en la diplomacia, a ayudar de forma eficaz a las partes interesadas a resolver los conflictos: «Al reanudar, esta mañana, los trabajos de la Congregación general quisiera invitarlos a dedicar la oración de la Hora Tercia a la intención de la reconciliación y de la paz en
Oriente Medio. Estamos dolorosamente afectados y seguimos con preocupación cuanto está sucediendo en Siria, en Iraq, en Jerusalén y en Cisjordania, donde asistimos a una escalada de violencia, que afecta a civiles inocentes y sigue alimentando una crisis humanitaria de proporciones enormes.
La guerra lleva destrucción y multiplica los sufrimientos de las poblaciones. Las esperanzas y progresos llegan sólo con las opciones de paz. Unámonos, pues, en una intensa y confiada oración al Señor, una oración que quiere ser al mismo tiempo expresión de cercanía a los hermanos Patriarcas y Obispos aquí presentes, que provienen de aquella región, a sus sacerdotes y fieles, así como a todos aquellos que la habitan.
Dirijo asimismo, junto con el Sínodo, un apremiante llamamiento a la comunidad internacional, para que encuentre el modo de ayudar eficazmente a las partes interesadas a ampliar sus propios horizontes, más allá de los intereses inmediatos y a usar los instrumentos del derecho internacional y de la diplomacia para resolver los conflictos en curso. Deseo en fin que extendamos nuestra oración también a aquellas zonas del
continente africano que están viviendo análogas situaciones de conflicto. Por todos interceda
María, Reina de la paz y amorosa Madre de sus hijos». (CdM – RV)
(from Vatican Radio)
9 Oct 2015 | Focolare Worldwide
Es difícil tener las cifras exactas – la agencia de noticias Misna habla de 60 muertos y 300 heridos – y es también difícil describir la sucesión de los hechos en un país que desde marzo de 2013 – cuando un grupo de rebeldes derrocó al presidente- ha ido cayendo en una grave crisis política que periódicamente parece ir recrudeciendo. Como en estos días. «La situación socio-política empeoró – escribe Geneviéve Sanzé, originaria de la República Centro Africana. Las familias cristianas viven entre la casa y el bosque, para que no los encuentren en su casa (arriesgan su vida). Un sacerdote que vive en el norte donde la situación es muy tensa, tiene alojados a 12.000 refugiados en su parroquia, resguardándolos así de los proyectiles que se disparan por doquier. No sabe cómo atenderlos y darles de comer. En la región no hay ninguna autoridad administrativa, política o militar y existe el riesgo de las bombas en los lugares más poblados» Y desde el Focolar de Bangui escriben: «Nos estábamos preparando para hacer algo concreto para construir la paz que tanto necesita nuestro país: una competencia deportiva con equipos mixtos compuestos por cristianos y musulmanes; una marcha por la reconciliación, constituida por personas de todos los grupos, de etnias, confesiones y religiones distintas; un concierto con varios grupos musicales, entre ellos nuestro grupo, para sensibilizar a la opinión pública sobre la exigencia y la necesidad de la paz para el bien de todos; además de continuar con las visitas a los refugiados que están en Bangui y a los presos. A todas estas actividades y otras más habíamos invitado a nuestros amigos musulmanes y de varias iglesias cristianas para realizar juntos estas actividades y todos habían adherido con entusiasmo». «Sin embargo, la primera cita fijada para el 26 de septiembre, no se pudo realizar, porque ese día, aquí en Bangui estalló una masacre – cuenta Bernardine, quien trabaja en la Nunciatura-. Todo comenzó con el descubrimiento de un cuerpo sin vida de un joven musulmán en un barrio habitado por cristianos. Pero hasta ahora no se sabe quién lo asesinó, ni en qué condiciones murió. En el lapso de algunas horas, las casas de los que no eran musulmanes fueron invadidas y muchas personas murieron asesinadas». Han habido muertes, saqueos, destrucción de casas, de iglesias, de escuelas, de las oficinas de los organismos internacionales y mucha gente que huye, entre ellos algunos de la comunidad de los Focolares. Algunos perdieron parientes cercanos. «Nos damos ánimo mutuamente – escriben- continuamos amando, cada uno donde se encuentra, dispuestos a “morir por nuestra gente”. Recen también ustedes con nosotros, por nosotros y por todos aquéllos que viven en situaciones similares». Durante días la ciudad parecía muerta. «Nadie asistía al trabajo – sigue escribiendo Bernardine- los negocios estaban cerrados, los únicos autos que circulaban eran los de las Naciones Unidas o de los militares franceses. La población organizó una manifestación llamando a todos a la desobediencia civil, para pedir la reorganización de un ejército nacional que defienda a la población. Durante la manifestación murieron otras personas y se detuvo todo. En estos días la situación se mejoró un poco, hemos retornado a nuestras actividades, aunque las escuelas están todavía cerradas. Estamos en las manos de Dios y creemos siempre en Su amor. Tarde o temprano llegará la paz a la RCA» Y esta esperanza la sostiene la expectación por la visita del Papa a fines de noviembre. «Toda la población – cuenta Fidelia, del focolar de Bangui- sin distinción de etnias ni religiones, espera con alegría su llegada. Se siente en el ambiente que la gente lo espera como mensajero de esperanza. Todos se están preparando materialmente y espiritualmente para tener el corazón dispuesto a recibir todas las gracias que la visita de Francisco traerá»
7 Oct 2015 | Focolare Worldwide

© Focolari-Alain Boudre
Las semanas sociales francesas tienen una gran tradición: nacidas en el 1904, desde siempre su fin es dar a conocer el pensamiento social cristiano y llevar la luz sobre cuestiones de la sociedad: en ellas, por lo tanto, la doctrina social de la Iglesia se aplica a los problemas actuales. El título de esta edición, a la que han participado casi 2000 personas, era “Religión y cultura, recursos para imaginar el mundo”. Los temas más presentes, como se puede imaginar vista su actualidad: los emigrantes y el ambiente, transmitido con fuerza al centro de la atención del mundo por la reciente encíclica del Papa Francisco Laudato Sí. 
© Focolari-Alain Boudre
Toda la primera jornada se ha centrado sobre la situación de hoy referida a estos temas. El segundo día sea dedicado completamente a la aportación que las religiones pueden dar a estas emergencias. Finalmente, la última jornada se centró totalmente sobre la Encíclica Laudato Sí que se ha comentado desde distintos puntos de vista. Luigino Bruni intervino en la segunda jornada, sábado 3 de octubre, en el ámbito de la mesa redonda bajo el título: “Renovar la visión de la mundialización con las religiones”. La idea era la de reflexionar sobre cómo imaginar juntos un mundo “perfecto” y común en un mundo con culturas diferentes, y niveles de desarrollo muy desiguales. Tres religiones, cristiana, musulmana y budista entraron en diálogo partiendo de los respectivos textos relacionados con la creación. 
© Focolari-Alain Boudre
Dialogando con Luigino Bruni, Cheikh Khaled Bentounes, musulmán, guía espiritual de la confraternidad soufi Aláwiyya (fundador de los scouts musulmanes y uno de los promotores del festival inter-religioso “Vivre Ensemble à Cannes”) y Philippe Comu, budista residente del Institut d’Études Bouddhiques, A Anouk Grevin, que traducía a Luigino simultáneamente, le pedimos que nos cuente algo de aquella hora verdaderamente especial. “Cada uno en su intervención, citó un texto sobre la creación desde su propia tradición religiosa, comentándolo, y sacando citaciones realmente muy profundas, con una escucha en sala atentísima y muy intensa. Al final, de un modo un poco inesperado, Luigino hizo algunas preguntas a sus interlocutores y esto originó un diálogo muy profundo y fraternal: ciertamente un hermoso testimonio de diálogo inter religioso del que emergía estima recíproca y del que se reflejaban muchos puntos en común de las respectivas visiones. En diálogo se concluyó con un abrazo fraterno entre los tres, con un estallido de aplausos en toda la sala.” La intervención de Luigino Bruni.”Una reflexión antropológica y económica a partir de los primeros capítulos del Génesis”. Tocó los temas de la creación, de la tierra, de la fraternidad, de Adan y Caín, de Noé y de la Torre de Babel, reconduciéndonos al hoy. Luigino concluyó así su intervención: “Fuera del Eden, en el jardín de la historia, la nueva lengua de Adán, no la encontraremos volviendo atrás o deteniendo la historia dentro de torres de semejantes, la podremos encontrar solamente caminando siguiendo una voz, un arco iris, una estrella, un arameo errante. Hoy, en Europa, en los tiempos de los diluvios financieros y sociales, está volviendo fuerte la tentación de Babel. Pero se están también multiplicando los Noé, que combaten las barcas de la muerte y a sus traficantes dando vida a arcas de salvación a todos los niveles. Debemos continuar a abatir las altas torres, y a construir arcas para salvar y salvarnos de los viejos y nuevos diluvios. Pero sobre todo debemos salvar a los hijos, a nuestros hijos y a las hijas e hijos de todos. Es para ellos la tierra prometida.” Ver intervención completa de Luigino Bruni Fuente: edc-online