Movimiento de los Focolares
Burkina Faso en medio de la incertidumbre política

Burkina Faso en medio de la incertidumbre política

BurkinaFaso “Desde el jueves 17 de septiembre –día del golpe de Estado- estamos todos en casa; las escuelas, las oficinas, el comercio, todo está cerrado. Escasea la gasolina y los víveres, y si se logra conseguir algo, es a precios muy costosos”, explica Aurora De Oliveira del Focolar de Bobo-Dioulasso, la segunda ciudad de Burkina Faso. Allí la protesta se siente, pero no tan fuerte como en la capital Uagadugú (1.500.000 hab.) que ha sido el centro de los principales acontecimientos de la última semana, donde han habido más de cien heridos y al menos diez muertos. “Es una población valiente que ya no quiere estar subyugada. En las grandes ciudades de Burkina Faso todos han participado en las manifestaciones, pero en paz. Se siente mucho temor, no se puede negar, porque la guerra podría explotar de un momento a otro”. “Las actividades en Uaga –donde ya entró el ejército- se han paralizado”, escribe Jacques Sawadogo, de la comunidad de los Focolares en la capital. “Los bancos, el comercio, las estaciones de servicio, están cerradas. Se mantienen abiertas sólo pequeñas actividades de subsistencia. Como miembros del Movimiento en Uagadugú, tratamos de mantenernos en contacto, por e-mail o por teléfono. Tratamos de ser artesanos de paz mediante las acciones y las palabras”. También localizamos por teléfono al padre Sylvestre Sanou, vicario general de la diócesis de Bobo-Dioulasso. La situación está en continua evolución y se teme que pueda empeorarse. “Hay una huelga general en todo el país –explica el P. Sylvestre – En realidad no se trata de un auténtico golpe de Estado sino de la irrupción de un pequeño grupo de la Guardia Presidencial, comandado por el general Gilbert Diendéré, hombre cercano al expresidente Blaise Compaoré, quien subió al poder mediante un golpe de Estado en octubre de 1987 y a quien obligaron a huir en octubre del 2014, después de 27 años, después de días de protestas. Desde entonces está refugiado en Costa de Marfil. “El general Diendéré ha intentado negociar su inmunidad, por lo que se entiende, después de haber sido la mano derecha del presidente Compaoré”. Por lo tanto no se trata de conflictos religiosos, entre musulmanes (50%), cristianos (30%) o religiones tradicionales (20%) sino que son de naturaleza política. “Parece que el ejército ha tomado posición a favor de la población, y también los gobernadores de las distintas regiones están en contra del ‘golpe’, incluso en el pueblo natal de Diendéré fue quemada su casa. Sin embargo, la violencia engendra violencia”, prosigue el P. Sylvestre. “El 22 de septiembre nos quedamos sin aliento ante el ultimátum del ejército, que llegó a la capital procedente de 4 ciudades. El futuro político del país es incierto, a pesar de la mediación de los presidentes de Benín y Senegal, a nombre del CEDEAO (Communauté Economique Des Etats de l’Afrique de l’Ouest) y del regreso del presidente de transición de Burkina Faso, Michel Kafando y del primer ministro Isaac Zida (arrestados y liberados)”. “Yo recién había llegado de una estadía en la ciudadela “Victoria” del Movimiento de los Focolares en Costa de Marfil y me encontré en esta situación” concluye el P. Sanou.” Fue bloqueado el proceso de diálogo que estaba en curso entre varios partidos y que estaba llegando a un consenso. Pero ahora todo quedó sin resolución. Rezamos para que se llegue a una solución rápidamente sin esparcimiento de sangre. Mientras tanto, con los sacerdotes, los religiosos/as y los catequistas de la diócesis y nuestro obispo, hemos empezado el encuentro pastoral que teníamos programado antes de estos eventos. Nos parece importante seguir adelante y rezar por nuestra gente y nuestro país”. “¿Cómo estamos viviendo? Al inicio estábamos enojados, desilusionados –cuenta Aurora De Oliveira- porque después de los hechos del 2014 la situación política estaba yendo muy bien. A un paso de las elecciones previstas, programadas inicialmente para el 11 de octubre (y ahora postergadas para el 22 de noviembre), llegó un grupo armado y generó caos en todo el país. Ésta fue la primera reacción, que nos hizo sentir la necesidad de protestar. El paso siguiente fue reconocer en este dolor un rostro de Jesús Abandonado y tratar de saldar la unidad entre nosotros para poder transmitir la paz y el perdón. Hemos tratado de contactar a cuantos comparten la espiritualidad de la unidad, porque el amor debe vencer”. “Seguimos rezando y viviendo en una unidad aún más fuerte con todos ustedes, seguros de la protección de María”, escribe la presidente de los Focolares, María Voce a la comunidad de Burkina Faso, durante el curso del encuentro de los delegados de los Focolares de varias naciones, que hace sentir más cercanas las expectativas y los dolores de tantas partes del mundo. https://vimeo.com/140074710

Chile: ¿Cómo no amarlo?

Chile: ¿Cómo no amarlo?

20150918-01«“He perdido todo” confiesa entre lágrimas un pescador de Guanaquero –un pueblito a 450 km al norte de Santiago, en el Pacífico. “Pero nos restableceremos, como hemos hecho siempre nosotros chilenos”. El camarógrafo lo abraza con un gesto solidario. Son algunas de las reacciones después de la noche del terremoto. La noche del miércoles 16 de septiembre, poco antes de las ocho de la noche, empezó la cadena de movimientos sísmicos de los cuales el primero fue uno muy fuerte de 8,4 grados en la escala Richter. Los siguientes, de asentamiento, llegaron a superar los 7 grados. La longitud del movimiento sísmico nos llevó a buscar refugio en el jardín de casa. Los vecinos del barrio también salieron a la calle. “¿Cómo estás? ¿Todo bien?”. “Todo ok, no te preocupes. ¿Y vos?, se preguntaban recíprocamente. “¿Necesitas algo?”. No hay temor ni nerviosismo. Incluso los niños ya saben qué hay que hacer. En Chile lo enseñan en las escuelas y en los grandes edificios, las escuelas y los supermercados está bien señalada la zona de seguridad que protege de eventuales derrumbes. Después de la experiencia del 2010 el país está más preparado. Estamos en La Serena, a 480 km al norte de la capital chilena, Santiago. El epicentro del terremoto evidentemente fue cerca de nosotros por la intensidad del sisma. La luz se fue y sólo cuando encontramos una radio de pilas supimos que el epicentro había sido más o menos a 100 km de aquí. En un triángulo de pequeñas ciudades, de 20/30 mil habitantes. Illapel sufrió fuertes daños. Pero los grandes centros no. Pasa menos de una hora y por radio confirman que hay alerta de tsunami. En todo el país empiezan la evacuación de 6 mil km. de costa, del desértico norte al frío sur: un millón de personas tienen que buscar refugio en lugares más altos, por lo menos a 30 metros sobre el nivel del mar. Las olas llegan, en forma de una masa de agua que avanza elevando cuatro metros el nivel del mar. El puerto de Coquimbo, con 150 mil habitantes queda sumergido en parte. También llegan noticias de las víctimas. Las más esperadas. Estamos a pocas horas de los tradicionales festejos por la independencia chilena, el 18 y el 19. Doce personas este año no participarán en la cita. Hay cinco desaparecidos. De los muertos, tres fallecieron por un infarto, a otros tres se los llevó el mar, el resto perdió la vida debido a la caída de rocas de la montaña, o al derrumbe de algún muro. El gobierno declaró estado de emergencia en algunas provincias de la IV Región. La presidente Michelle Bachelet, le habló al país: el operativo de rescate ya está en marcha. El pensamiento se dirige a quien lo ha perdido todo: aldeas de pescadores, los habitantes de la zona del epicentro. Es la octava emergencia en menos de dos años. El terremoto en el norte el año pasado, y este año, las inundaciones. En marzo se inundó la región más árida del planeta: el desierto de Atacama. Después los volcanes: uno el año pasado y una erupción hace algunos meses; la tremenda sequía de sur a norte, y todavía Valparaíso que se vio afectada dos veces por los incendios en zonas de los alrededores, y ahora nuevamente el terremoto y el tsunami… Terminando el terrible balance, recordamos al viejo pescador de Guanaquero. “¡Nos restableceremos!”. En sus ojos brilla un destello de tenacidad y perseverancia. La misma que te explica cómo en las laderas áridas y escarpadas de los montes del norte, repentinamente aparezcan manchas verdes. Son los cultivos de aguacate y de uva. Literalmente arrancadas a la tierra, aprovechando cada gota de humedad para su irrigación. Sólo la tenacidad y la perseverancia puede sacarle frutos a una naturaleza que, aquí, no te regala nada. Y es que es así como se ha construido este país. ¿Cómo no amarlo?». De Alberto Barlocci, desde Chile

Bertin, la fuerza de una elección

Bertin, la fuerza de una elección

BertinLumbudi «Durante más de 30 años he vivido fuera de mi país. Cada vez que he regresado, he encontrado que una de mis hermanas o hermanos, entre mi ida y vuelta se había casado, o había nacido un sobrino… Nuestros ligámenes familiares y sobre todo la fe de nuestra madre, una mujer simple y valiente como muchas mujeres africanas, ha sido la fuerza que me ha sostenido en mis elecciones personales. Desde niño me ha impresionado un tío, hermano franciscano que, cuando nos visitaba, se encargaba de todos los niños del barrio y no sólo de sus sobrinos; esto ha dejado una marca en mi corazón de niño, el deseo que una vez crecido pudiera llegar a ser como él. Durante la adolescencia – Mandela estaba aún en la prisión – el masacre de los jóvenes de Soweto me desestabiliza y explotaba de rabia con el Padre Paulo, un jesuita belga. Le decía: “Si dependiese de mí, todos los blancos deberían regresar a sus casas”. Con calma, él me respondía: “Sabes, se puede combatir contra la discriminación racial con otra arma”. Algunos meses después, me invitaba a conocer al grupo de la Palabra de vida de mi ciudad. Cinco años después, me encuentro en Fontem, en Camerun, la primera ciudadela de testimonio del Movimiento de los Focolares en tierra africana, codo a codo con jóvenes italianos, franceses, irlandeses, belgas, y de varias naciones africanas: Burundi, Uganda, Kenya, Camerún; y con ellos, descubro que somos hermanos, no obstante las diferencias. Así nace en mi corazón un gran deseo, no sólo de gritar esta fraternidad desde los techos, sino sobre todo, de testimoniarla cotidianamente. En 1986 llego a Man, en Costa de Marfil, donde permanezco durante ocho años. Junto a quienes quieren vivir el mismo ideal de la fraternidad, experimentamos el amor recíproco entre nosotros que nos impulsa a promover iniciativas concretas a favor de quien se encuentra en necesidad y, a través de la música, decimos que un mundo unido no es una utopía. Con 40 años me encuentro en San Pablo, en Brasil, y debo aprender una nueva lengua. Encuentro un pueblo que me gusta llamar “pueblo hecho de pueblos”: indios, brasileños originarios y luego descendientes de alemanes, italianos, ucranios, japoneses, chinos, afro brasileños y muchos otros ¡pero todos brasileños! Creativos, generosos, de una alegría contagiosa, que en África conocemos muy bien. En breve tiempo me siento uno de ellos, es decir brasileño. Bertin_02Durante quince años, he trabajado en la Mariápolis Ginetta come graphic designer y en la producción de libros y revistas para la editorial Ciudad Nueva, contrayendo relaciones sinceras en nuestra casa editora o con proveedores, tipógrafos, y asimismo con los guardianes que te hacen abrir el baúl del auto para controles de rutina. He coordinado también, junto a otros, las actividades de los adolescentes del Movimiento de los Focolares: Gen3 y Chicos para la Unidad; una experiencia que considero entre las más importantes de estos años, porque con ellos he aprendido a ser “adolescente”, aunque soy un adulto. Por el amor que hemos tenido cada uno y entre nosotros, he descubierto que somos capaces de grandes sacrificios, porque energía y entusiasmo tienen para “regalar”. He entendido también que los padres comienzan a tener los cabellos blancos cuando tienen un adolescente en familia. Heme ahora nuevamente en Costa de Marfil: he regresado para continuar construyendo juntos este recorrido iniciado hace años con los jóvenes. Siempre me ha impresionado que los focolarinos en la ciudadela Victoria durante el período de la guerra, si bien hubiesen podido dejar la zona, han elegido quedarse. Habían sellado un pacto, como Chiara Lubich y sus primeras compañeras, para estar siempre dispuestos a dar la vida el uno por el otro. Este testimonio está vivo en mi corazón, y quisiera, con la gracia de Dios, vivir según esta medida con todo nuestro pueblo. No sé si viviremos cosas extraordinarias, pero quiero vivir cada momento como si fuese el último de mi vida”. Fuente: Nouvelle Cité Afrique, julio 2015   

Evangelio vivido. Ir al encuentro de los otros

Evangelio vivido. Ir al encuentro de los otros

20150916-01«Me acogió llorando “Era un mito para mí. Estaba orgulloso de tener un padre así, pero un día nos dejó. Mi madre no nos explicó nunca el por qué, debía crecer para saberlo: había formado otra familia. No quise verlo más, ni aun cuando nos venía a buscar. Un día una compañera de escuela en una situación similar a la mía me dijo que, como cristiana, había perdonado a su padre y había obtenido gran alegría. Para hacer concretamente este acto, que me costó mucho, fui a visitar a mi padre. Él me recibió llorando. No fueron necesarias las explicaciones. Habíamos vuelto a ser amigos». (R.S. – Venezuela) El alumno “incómodo” “Un día un muchacho de la clase un poco rebelde tuvo una crisis, tirando al aire un pupitre, por fortuna sin graves consecuencias. Un colega, que desde siempre quería liberarse de ese alumno “incómodo”, pensó encarar la vía legal, haciendo un severo informe al director. ¿Qué hacer? Por un lado quería evitar una rebelión ulterior del muchacho con el empeoramiento de su situación psicológica; pero también quería tener en cuenta la opinión del colega y respetar su sufrimiento. Al final decidimos escribir el informe, pero lo hicimos juntos buscando las palabras justas, evitando empeorar la situación. Pudimos evidenciar las causas de su comportamiento y logramos una mayor comprensión del problema. Ahora con el colega hay un entendimiento nuevo: ha decidido colaborar conmigo en los proyectos de recuperación de los alumnos en riesgo». (R.R. – Italia) La abuelita 20150916-aEn nuestro barrio vivía una anciana. Estaba sola. De tanto en tanto venía a visitarnos para que le leyésemos las cartas que recibía o para que la acompañásemos a cobrar la pensión. En alguna fecha especial la invitábamos a nuestra casa, donde ella se sentía siempre a gusto. También nuestros hijos la querían, y siempre la recibían con alegría: para ellos era la “abuelita”, para todos era la más “pequeña” de la que habla el Evangelio. Un día tuvo un ictus y los vecinos nos llamaron enseguida, casi como si fuésemos de su familia natural. Permaneció en el hospital durante dos meses, siempre asistida por nosotros. Cuando se recuperó, aceptó ir a vivir en una casa para ancianos. Pero continuamos ocupándonos de ella, con la colaboración de otras personas. Gracias a la abuelita, en el hospital y en el barrio se ha puesto en marcha una gran solidaridad”.   (M. S. C. – España)

Focolares: voces de los cinco continentes

Focolares: voces de los cinco continentes

20150914-02«Este es el grito de todo Medio Oriente: detengan los conflictos». Así empieza diciendo la libanesa Arlette Samman ante el éxodo sin precedentes de enteras poblaciones de Siria, Irak y otros países: «Quien parte lo hace con un dolor inmenso. Va hacia lo desconocido, porque siente que la muerte está cerca o se encuentra sin recursos y seguridad para el futuro de la familia… de lo contrario nadie dejaría la propia tierra». «Es confortante ver la reacción de muchos países de Europa –sigue diciendo Philippe, quien desde hace 14 años vive en Egipto- pero quisiéramos hacer escuchar la voz de Medio Oriente que espera ansiosamente la paz y el derecho de “vivir y no de morir”». Ambos subrayan la importancia de encontrar juntos siempre nuevos caminos hacia la fraternidad y sobre todo de levantar la voz ante la opinión pública. Sigue esa línea la movilización por la paz que el Movimiento de los Focolares ha relanzado en estos días junto a todos los que trabajan en este sentido. En Europa, interpelados por las palabras del papa Francisco, y también por el despertar de las autoridades políticas –como recientemente expresó el presidente de la Comisión de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker – se multiplican las iniciativas de acogida, ya desde hace tiempo en curso: casas privadas abiertas, coordinación de la ayuda, campañas de recolección de fondos… 20150914-05Pero es todo el mundo el que está presente en estos días en Roma, con 80 delegados de 36 naciones, representantes de las respectivas macro-áreas geográficas: «Venir aquí es una ocasión para reencontrar hermanos y hermanas que también trabajan por la paz, que siguen sosteniéndonos en los momentos difíciles», es el sentir común de quien proviene de las áreas menos favorecidas. De América Latina, María Augusta De La Torre, trae consigo otros panoramas: «En Cuba hay una gran expectativa llena de esperanza. Por un lado la “nueva amistad” entre Cuba y los Estados Unidos, por el otro la Iglesia católica cubana, que se presenta más viva que nunca. La mediación del Papa y su próxima visita a la Isla ayuda a este despertar». Con respecto a la crisis diplomática entre Colombia y Venezuela debido al contrabando fronterizo, declara: «Es una situación muy dolorosa. La gente tuvo que abandonar sus casas, y hay incerteza por el futuro, dolor y rebelión por todo lo sucedido. El contrabando siempre ha existido, pero ahora no se sabe realmente qué está detrás de estas decisiones. A las personas del Movimiento las sostiene la fuerza que viene del Evangelio y quieren seguir testimoniando la fraternidad entre las dos naciones». Desde Nigeria, Ruth Wambui Mburu, keniata, confiesa que el desafío más grande que tienen que afrontar como Focolares es la polarización entre el norte y el sur, entre musulmanes y cristianos, entre etnias. Su esfuerzo y compromiso es dar testimonio de la fraternidad vivida en medio de las diferencias. Georges Sserunkma, también el de Nigeria, llegando a Roma precisamente en este momento histórico advierte que «el mundo es realmente una única casa en donde todos tenemos que vivir; ver cómo la Iglesia y el Movimiento toman en serio la situación hace que se me ensanche el corazón y me da esperanza». RIMG4886«Cada uno de nosotros llega con una carga de dificultades –afirma Marcella Sartarelli, de Vietnam – pero también llega lleno de esperanza, creyendo que “el mundo tiende a la unidad”». Uno de estas señales es para ella «la apertura que se registra en Vietnam, por ejemplo en lo que respecta al contacto con la Iglesia. Es un fermento que aumenta la esperanza. De Vietnam se conoce la guerra de hace 30 años, pero no se conoce casi nada del Vietnam de hoy, un país que vive un desarrollo acelerado. Algunos párrafos de la Laudato Si’ parecen un retrato de este país: una economía que avanza velozmente, con ciudades modernísimas y contemporáneamente campos abandonados por la contaminación. Con un grupo de jóvenes, en una aldea cerca de Hanoi donde la situación es crítica, estamos documentando este problema desconocido y, al mismo tiempo estamos viendo cómo hacer para empezar a limpiar». 20150914-02También en Oceanía la problemática ambiental es muy sentida: «En Nueva Zelanda los jóvenes promovieron la acción “Give one hour of your power”, apagar la corriente eléctrica por una hora, el día de la conservación de la Creación -cuenta Augustine Doronila –, en tanto desde hace años está en curso una acción a favor de la población de Kiribati, el archipiélago que corre el riesgo de desaparecer debido a la elevación del nivel del agua». Reflexiones e intercambio de experiencias durante dos semanas, del 14 al 27 de septiembre de 2015, bajo el signo de la palabra “unidad”: no sólo es uno de los puntos de la espiritualidad focolarina, sino la clave de la acción espiritual y social del Movimiento, la palabra que puede resumir su mensaje.

Fontem: El adiós a Pía Fatica

Fontem: El adiós a Pía Fatica

PiaFatica_01Es lunes 31 de agosto. En este período no es fácil llegar a Fontem, la aldea donde está el pueblo Bangwa en medio de la selva camerunés. De hecho, estamos en plena estación lluviosa y el camino es fangoso en varios puntos, casi imposible de transitar. No obstante esta dificultad, en los últimos 8 días, ha habido una ininterrumpida procesión de personas que llegan para rendir homenaje a los restos de Pía Fatica. Hoy hay más de mil personas, que han llegado de todas partes para dar el último saludo a esta extraordinaria mujer que hace 48 años vino desde Italia y se radicó aquí. Preside el funeral es Monseñor Andrew Nkea, quien empezó diciendo: «Como obispo y como bangwa, puedo decir que Pía vivió todas las bienaventuranzas. Esto significa que para ella hoy es el día de su nacimiento al Cielo». Son palabras dichas con autoridad, que confirman lo que en el año 2000 había dispuesto el Jefe tradicional local quien otorgó a Pía el título Mafua Nkong (Reina del Amor). Pero, ¿quién era esta mujer que a los 38 años eligió pasar el resto de su vida en África, pidiendo incluso ser sepultada allí? Pía nace en Campobasso (Italia) en 1929. Es obstetra, profesión prestigiosa y muy ventajosa en aquella época. En el Observador Romano lee que se está comenzando una misión en Camerún, y que también se prevé construcción de un hospital. Ella se siente interpelada en primera persona y, sin conocer siquiera cuál es el Movimiento que lleva adelante el proyecto, decide dejar todo para correr allí a dar una mano. Cuando llega a Fontem se entera de que debido a una difundida mortandad infantil, la profesión de obstetra es prioritaria. Se dedica a ella con todas sus energías, internándose completamente en la tradición de este pueblo, animista, que angustiado al ver morir a los recién nacidos, se había dirigido al obispo católico pidiéndole ayuda.

PiaFatica

Pia Fatica

Es concreta, abierta y tiene una gran capacidad de diálogo con la cultura local. Ella sabe entablar relaciones significativas con los individuos y con las familias, con las autoridades, a las que les habla con respeto y amor, pero también, cuando es necesario, con gran verdad y libertad interior. Como obstetra infatigable ayuda a nacer a más de 11.000 niños, a quienes también acompaña en su camino espiritual. Un episodio entre muchos: una joven convertida al cristianismo, muy convencida de su fe cristiana, le confiesa que no quiere casarse por la iglesia para no traicionar los valores tradicionales de su gente. Pía la escucha con gran apertura. Sabe que no son elecciones fáciles. En ese momento no le da consejos. Pero posteriormente retoma el tema. Le repite que es ella la que debe decidir libremente, pero le recuerda también que con el Bautismo que ella pidió recibir, ha recibido una nueva tradición, la de Jesús. Después de un mes, la joven le pide a Pía que la acompañe a conversar con el sacerdote. El resultado es un matrimonio feliz, una espléndida familia testigo de la fe. Pía sigue dando su contribución en los distintos sectores del Hospital, hasta en el último servicio que fue creado a propósito para ella, llamado “Oficina para todos los problemas”, un título que por sí solo habla de la amplitud y la apertura de su corazón. Ella conoce profundamente la realidad del pueblo Bangwa y tiene una sensibilidad especial hacia los últimos: los enfermos, los presos, las personas con dificultades económicas, y encuentra siempre la forma de ayudar incluso con dinero que, por su gran fe, obtiene de la Providencia. Su forma concreta de ser la caracterizó siempre y la acompañó también en sus últimas semanas, cuando decidió escribir a la presidente de los Focolares, María Voce, para anunciarle que pronto dejaría este mundo: «Estoy contenta de ir ante Jesús –escribe entre otras cosas – y de entregar en sus brazos el mundo por el cual he vivido». En el cementerio, bajo una lluvia torrencial, se suceden las danzas de la celebración, como signo de profunda gratitud hacia esta gran mujer. Todos tienen la convicción de que Pía ha ido ante Jesús.