Movimiento de los Focolares

El Evangelio vivido: querer todos  el bien de los otros

Jul 16, 2016

A veces nos ocurre que acumulamos hostilidad o simplemente indiferencia hacia alguien que hizo algo malo o que no pertenece a nuestro círculo social. La Palabra de vida nos invita a tomar el camino de la misericordia, a estar siempre dispuestos a perdonar.

Gambling_AlejandroLopezLudo-dependiente «Soy sacerdote. Un ex compañero mío del seminario que no continuó con los estudios para el sacerdocio cayó en los juegos de azar, convirtiéndose en víctima de ellos. Era un joven brillante. La esposa lo abandonó debido a las deudas que adquiría e inclusive su propia familia se desinteresó de él. Sus ingresos no logran cubrir los intereses de los bancos. Cuando se me acercó, pidiéndome ayuda, lo escuché durante largo tiempo, pero su preocupación era sólo la de lograr pagar las deudas, no quería otros consejos. Le presenté a un amigo médico y a un abogado: su situación de dependencia del juego era clara. Busqué posteriormente un centro que lo pudiese curar y también el abogado se comprometió a atenderlo gratis. Ahora está en un instituto y se está recuperando bien. Un día, mientras rezaba por él, me daba cuenta que la caridad, para ser verdadera, precisa el corazón, la mente y las fuerzas» (B. D. – Italia) Pianto_Milada-VigerovaLa vecina de casa «Mi vecina estaba en dificultades: se notaba por la forma de vestirse y por su tristeza. Una tarde la invité a mi casa, me contó que la enfermedad de su esposo había agotado todos sus ahorros y que la pensión que recibían era insuficiente. Mi marido y yo decidimos ofrecerle una parte de nuestros ahorros. Ella no quería aceptar porque no sabía cómo iba a hacer para devolvernos el dinero. Pero insistimos, seguros de que la Providencia nos habría ayudado en caso de necesidad. Poco después nuestra hija empezó a trabajar; precisaba un auto para trasladarse, pero lo que teníanos no nos permitía comprar el auto. Un pariente de nuestra vecina supo que teníamos esta necesidad y nos regaló un auto en perfecto estado que él no usaba más. El motivo de este gesto: “Supe lo que ustedes hicieron con mis tíos. Es lo mínimo que yo puedo hacer para agradecerles”» (R. F. – Francia) JuiceFruitRevacFilm's&PhotographyJugo de nabos rojos «Cristina, viuda desde hace algún año, no se detuvo ante las dificultades que aparecieron después de la muerte de su marido, al contrario, ella siguió con mayor compromiso ocupándose de los demás. En su trabajo tiene una colega, que también es viuda, que por su modo de actuar, era antipática para todos. Un día, viéndola especialmente pálida, Cristina le preguntó si tenía algún problema. La colega respondió evasivamente que no se encontraba bien y que tomaba muchos medicamentos. Cristina entonces empezó a pareparar para ella, todas las semanas, botellas de jugo de nabos rojos o de zanahorias. Sorprendida por estas atenciones, la colega le confió a Cristina: “Pienso que tu fuerza de ir hacia los demás es un don que te viene de Dios. Yo, en cambio, después de la muerte de mi marido, me llené solamente de rabia y dolor. Esta es mi verdadera enfermedad”» (C. K. – Hungría) Fuente: El Evangelio del Día, Editorial  Città Nuova, Julio  2016

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Una herencia preciosa: el Paraíso ’49 de Chiara Lubich

Una herencia preciosa: el Paraíso ’49 de Chiara Lubich

El 22 de mayo de 2026, en la Sala Pablo VI de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, tuvo lugar la primera presentación del libro «Paraíso ‘49» de Chiara Lubich, una recopilación de escritos a través de los que la fundadora del Movimiento de los Focolares da testimonio y comparte su experiencia mística vivida entre 1949 y 1951.

Chiara Lubich: ¿Sabes dónde estamos?

Chiara Lubich: ¿Sabes dónde estamos?

Es el 16 de julio de 1949. Chiara Lubich se encuentra en Tonadico, en las Dolomitas, al norte de Italia, para pasar unos días de descanso junto con algunos de los primeros compañeros y compañeras. Allí se les une el diputado Igino Giordani, a quien Chiara llamaba Foco. Ese día, Chiara y Foco sellan un Pacto de Unidad, preludio de la experiencia espiritual y mística que Chiara vivirá entre 1949 y 1951. Un período conocido como «Paraíso ‘49», cuyos textos se han publicado recientemente en un volumen. En la introducción al mismo, el teólogo Piero Coda ofrece algunas reflexiones «Para una lectura teológica» del texto. Publicamos un extracto, relacionado precisamente con el Pacto del 16 de julio, junto con un breve vídeo de Chiara Lubich del 20 de diciembre de 1999, en el que cuenta a los Gen, los jóvenes de los Focolares, esta experiencia de luz.